martes, enero 19, 2010

Delmore Schwartz / Caverna



En el lecho desnudo, en la caverna de Platón

En el lecho desnudo, en la caverna de Platón,
Reflejos de focos resbalaron lentamente por el muro,
Carpinteros martillaron debajo de la ventana en sombras,
Toda la noche el viento agitó las cortinas,
Una flota de camiones se esforzó cuesta arriba, rechinando,
Sus cargas cubiertas, como de costumbre.
El cielorraso se iluminó de nuevo, el oblicuo diagrama
Resbaló lentamente hacia adelante.

Al oír las pisadas del lechero,
Su esforzada subida por la escalera, el tintineo de la botella,
Me levanté de la cama, encendí un cigarrillo
Y caminé hacia la ventana. La calle empedrada
Revelaba la inmovilidad en la que se yerguen los edificios,
La vigilia del foco de la calle y la paciencia del caballo.
El puro capital del cielo de invierno
Me hizo volver al lecho con los ojos exhaustos.

Lo inusitado creció en el aire inmóvil, la floja
Película se volvió gris. Carros trepidantes y cataratas de cascos
Sonaban a lo lejos, cada vez más fuerte y más cerca.
Al ponerse en marcha, un automóvil tosió. La mañana disolviendo
Suavemente el aire, elevó desde el fondo del mar
La silla semicubierta, iluminó el espejo,
Hizo distinguible el aparador y el blanco muro.
El pájaro intentó llamar, silbó, llamó;
Trinó y silbó, ¡eso es!, perplejo, todavía húmedo
De sueño, afectuoso, hambriento y con frío. Así, así,
Oh hijo del hombre, la noche ignorante, los afanes
De la madrugada, el misterio de comenzar
Una y otra vez, en tanto que la Historia no es perdonada.

Delmore Schwartz (Nueva York, 1913-1966), William Shand y Alberto Girri, Poesía norteamericana contemporánea, Distribuidora Mexicana de Libros, Ciudad de México, 1976


In the Naked Bed, in Plato’s Cave
In the naked bed, in Plato’s cave, / Reflected headlights slowly slid the wall, / Carpenters hammered under the shaded window, / Wind troubled the window curtains all night long, / A fleet of trucks strained uphill, grinding, / Their freights covered, as usual. / The ceiling lightened again, the slanting diagram / Slid slowly forth. // Hearing the milkman’s chop,/ His striving up the stair, the bottle’s chink, / I rose from bed, lit a cigarette, / And walked to the window. The stony street / Displayed the stillness in which buildings stand, / The street-lamp’s vigil and the horse’s patience./ The winter sky’s pure capital / Turned me back to bed with exhausted eyes. // Strangeness grew in the motionless air. The loose / Film grayed. Shaking wagons, hooves’ waterfalls, / Sounded far off, increasing, louder and nearer. / A car coughed, starting. Morning, softly / Melting the air, lifted the half-covered chair / From underseas, kindled the looking-glass,/ Distinguished the dresser and the white wall. / The bird called tentatively, whistled, called, / Bubbled and whistled, so! Perplexed, still wet / With sleep, affectionate, hungry and cold. So, so, / O son of man, the ignorant night, the travail / Of early morning, the mystery of beginning / Again and again, / while History is unforgiven.

Foto: Schwartz Poet and Beinecke Library / U. de Yale

lunes, enero 18, 2010

Pier Paolo Pasolini / de "El ruiseñor de la Iglesia Católica"




La misa

¡Domingos de los vivos!

El alba de la fiesta
hace temblar en el seno
del fresco jovencito
una brizna de hierba fresca.

¡Domingos del alma!

Qué fiebre, qué dolor
ser vivos y mostrarse
al sol que resplandece
sobre los frescos cabellos.

¡Domingos de amor!

El es todo vergüenza
por el amor descubierto
en la blanca camisa
y las pupilas ardientes.

¡Domingos de Dios!


Hymnus ad nocturnum

Tengo la calma de un muerto:
miro la cama que espera
mis miembros, y el espejo
que me refleja absorto.

No sé quebrar el hielo
de la angustia, llorando,
como antes, en el corazón
de la tierra y del cielo.

No sé fingirme calma
o indiferencia u otras
juveniles proezas,
coronas de mirto o palmas.

Oh Dios inmóvil que odio,
haz que emane todavía
vida de mi vida,
no me importa ya el modo.


Dies Irae

No, con mi honesto corazón no me alío.
Es muy puro, tiene el frío de la muerte,
y ustedes, que no explotaron su ardor
ingenuo, sus reclamos perentorios,
tienen la esperanza de que lo escuche
este ladrón de sí mismo que yo soy...

¡Ese día, vencido, escucharé mi llanto,
pero tendré en la mano el ciprés, no el olivo!
Ustedes saben, oh ángeles, que tienta
mi voz el bárbaro que estuvo
ante una tierra de albas y de gemas:
era la tierra que yo vi sobre Livenza,

sobre el Po, sobre Reno, cuando un hacha
de dos filos de oro pueril en la mano
agitaba dichoso sobre el padano
paisaje: allí, mi familia, indemne
verde tribu, vivía en lo creado.
Pero ESTABA ya mi condena en mí.

Y se desencadenará si los dulces hilos
de la alegría he perdido... Oh Dios, está
ya en mí mi fantasma, mi autómata,
que me suplantará en el viejo aroma
de mi cuarto, de mi tierra, y ay de mí,
del mundo, casi increado todavía,

por el que el muerto ya no se apasiona.

Pier Paolo Pasolini (Bolonia, 1922-Ostia, 1975), "L' usignolo della Chiesa Cattolica" (El ruiseñor de la Iglesia Católica), 1943-1949, Tutte le poesie, Mondadori, Milán, 2003

Versiones de Jorge Aulicino


La messa
Domeniche dei vivi! // L' alba della festa / fa tremare nel seno / del fresco giovinetto / un filo de' erba fresca. // Domeniche dell' anima! // Che febbre, che dolore / esser vivi e mostrarsi / al sole che risplende / sopra i freschi capelli. // Domeniche d' amore! // Egli è tutto vergogna / per l' amore scoperto / nella bianca camicia / e le pupille ardenti. // Domeniche di Dio!

Hymnus ad nocturnum
Ho la calma de un morto: / guardo il letto che attende / le mie membra e lo specchio / che mi riflette assorto. // Non so vincere il gelo / dell' angoscia, piangendo / come un tempo, nel cuore / della terra e del cielo. // No son fingermi calme / o indifferenze o altre / giovanili prodezze, / serti di mirto o palme. // O inmoto Dio che odio / fa che emani ancora / vita dalla mia vita / non m' importa più il modo.

Dies Irae
No, col mio onesto cuore non mi alleo. / È troppo puro, ha il freddo della morte, / e voi, che non sfruttate il suo ardore / ingenuo, i suoi richiami perentori, / avete la speranza che lo ascolti / questo ladro di sè che io sono... // Quel giorno, vinto, ascolterò il mio pianto, / ma in mano avrò il cipresso, non l' ulivo! / Voi lo sapete, o angeli, che tenta / la mia voce il barbaro che stette / dinanzi ad una terra d' albe e gemme: / fue la terra ch' io vidi sul Livenza // sul Po, sul Reno quando una bipenne / di oro fanciullesco nella mano / agitavo gioioso sul padano / paesaggio: lì la mia famiglia, indenne / verde tribù, viveva nel creato. / Ma ERA già la mia condanna in me. // E si scatenerà se i dolci fili / della gioia avrò perso... O Dio, c' è / già in me il mio fantasma, il mio automa, / che mi soppianterà, nel vecchio aroma / della mia stanza, del paese, e ahimè, / del mondo, quasi increato ancora, // a cui il morto, ormai, non si appassiona.

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Foto: Pier Paolo Pasolini, 1971 Will / ullstein bild / Getty Images

domingo, enero 17, 2010

Emma Barrandéguy / Paseo

Paseo

Descalzo entró en mi cuarto,
llovía y estaba acostada.
Me levanté y salimos en el auto.
Él estaba triste, había llorado
por un desamor.
Él sabía, sin embargo, que yo soñaba
con un imposible amor
para mis años,
pero yo sabía también que a él
eso lo ponía contento.
Quería verme feliz y compartir algo conmigo.
Aunque fueran cinco días de dicha, decíamos.
Él lo había adivinado.
Y yo metía los pies en sus zapatos aplastados
mientras errábamos por Gualeguay bajo la lluvia.
Y el amigo y yo nos dábamos la mano,
solos y
acuñados por idénticos desencuentros.

28/05/02

Emma Barrandéguy (Gualeguay, 1914-2006), Poesías completas, Ediciones del Copista, Córdoba, Argentina, 2009

Foto: Barrandéguy Autores de Concordia


De Barrandéguy en este blog:
El cuerpo

sábado, enero 16, 2010

Lawrence Ferlinghetti / Dante en el restaurante













No mucho después

No mucho después del principio de la estación
hacia las nueve
de una no demasiado calurosa
noche de verano
en la puerta
de la NUEVA PISA
bajo la olvidada
cabeza en yeso de DANTE
esperando por una mesa
y observándolo
Todo
había un hombre con un espejo por cabeza
lo cual no parecía tan anormal
excepto que
le sobresalían orejas verdaderas
y que tenía un cartel
donde se leía
UN POEMA ES UN ESPEJO QUE CAMINA POR UNA EXTRAÑA CALLE
pero de cualquier modo
como estaba diciendo
no mucho después del comienzo
del tiempo
este hombre que era todo ojos
no tenía boca
Lo único que podía hacer era
mostrar a la gente lo que quería expresar
Y resultó
que él pretendía
ser pintor
Pero de todos modos
este pintor
que no podía hablar o decir nada
sobre lo que él
quería expresar
parecía el pintor más feliz
del mundo entero
detenido allí
observándolo todo
y reflejándolo
Todo
en su enorme
Ojo Hambriento
pero de cualquier modo
así fue que vi reflejadas allí
Cuatro paredes cubiertas de imágenes
de la torre inclinada de Pisa
todas ellas inclinadas en diferentes direcciones
Cinco palcos con mesas
Quince mesas sin palcos
Un bar
con un barman que parecía
un campeón de béisbol
con una cantidad de trofeos locales
colgados detrás
Tres camareras de proporciones y rostros distintos
una grande como un pequeño fox terrier
una del tamaño de un cachalote pequeño
una extraña como un ángel
pero las tres
con los mismos ojos
Una puerta de cocina con un hermano cocinero
de pie ante ella
con los mismos ojos
y alrededor
de ciento setenta y tres personas que hablaban y se agitaban
y
reían y comían y bebían y sonreían
y fruncían el ceño
y sacudían las cabezas y abrían las bocas llevando a ellas
tenedores y
cucharas y masticaban y tragaban toda clase
de productos
y se acomodaban en sus asientos relajándose quizás y bebían café
y encendían cigarrillos y se levantaban y etcétera
y partiendo
hacia la noche
sin siquiera advertir
al hombre de la cabeza de espejo
bajo la olvidada
cabeza en yeso de Dante
mirándolos
a todos
con los mismos ojos
como si aún estuviera buscando
Por doquier
a su perdida Beatrice
pero con apenas un toque
de diabólico lápiz de labios
en la misma punta
de la nariz.

Lawrence Ferlinghetti (Nueva York, 1919), William Shand y Alberto Girri, Poesía norteamericana contemporánea, Distribuidora Mexicana de Libros, Ciudad de México, 1976


Not too long
Not too long / after the beginning of time / upon a nine o'clock / of a not too hot / summer night / standing in the door / of the NEW PISA / under the forgotten / plaster head of DANTE / waiting for a table / and watching / Everything / was a man with a mirror for a head / which didn't look so abnormal at that / except that / real ears stuck out / and he had a sign / which read / A POEM IS A MIRROR WALKING DOWN A STRANGE STREET / but anyway / as I was saying / not too long after the beginning / of time / this man who was all eyes / had no mouth / All he could / do was show people / what he meant / And it turned out / he claimed to be / a painter / But anyway / this painter / who couldn't talk or tell anything / about what he / meant / looked like just about the happiest painter / in all the world / standing there / taking it all 'in' / and reflecting / Everything / in his great big / Hungry Eye / but anyway / so it was I saw reflected there / Four walls covered with pictures/ of the leaning tower of Pisa / all of them leaning in different directions / Five booths with tables / Fifteen tables without booths / One bar / with one bartender looking like a / baseball champ / with a lot of naborhood trophies / hung up behind / Three waitresses of various sizes and faces / one as big as a little fox terrier / one as large as a small sperm whale / one as strange as an angel / but all three / with the same eyes / One kitchen door with one brother cook / standing in it / with the same eyes / and about / one hundreansixty three people all talking and waving / and / laughing and eating and drinking and smiling and / frowning / and shaking heads and opening mouths and putting / forks and / spoons in them and chewing and swallowing all kinds / of produce / and sitting back and relaxing maybe / and drinking coffee / and lighting cigarettes and getting up and so on / and so off / into the night / without ever noticing / the man with the mirrorhead / below the forgotten / plasterhead of DANTE / looking down / at everyone / with the same eyes / as if he were still searching / Everywhere / for his lost Beatrice / but with just a touch / of devilish lipstick / on the very tip / of his nose.
---
Foto: Ferlinghetti Puppergov

viernes, enero 15, 2010

Juan Rodolfo Wilcock / Dos sonetos de "Sexto"




2

(Habla una paloma)

En la mañana fresca ambulativa
sobrevolé un islote cenagoso;
los olivos brillaban, y en un pozo
tres personas flotaban boca arriba.

Traje una rama a la nauseante estiba;
entré posada en un tapir o un oso
y con voz de animal clamé en el foso:
"El móvil ácueo al Ararat arriba".

"Pronto saldremos, bestias navegantes,
sin más recuerdos de esta sociedad
que nos produjo tantos ascos antes."

Como en la cárcel, la promiscuidad
formó lazos que no han de mantenerse
cuando el establo en tierra se disperse.


11

¿Dónde estarán las fuentes divergentes
de los verdes Jardines Suspendidos,
los cien puñales de metal perdidos
que usaron las Danaides impacientes?

¿Qué fué del rey Atila y sus sirvientes
en un mismo sepulcro sumergidos?
¿Dónde ruedan los mármoles roídos
de Atlántida, sus templos transparentes?

Las manzanas doradas de la Hesperia,
la cítara de Orfeo persuasiva,
¿no se han trocado en polvo y en miseria?

Todo se lleva el tiempo en su victoria;
y el pensamiento, como la materia,
se dispersa en el viento de la historia.

Juan Rodolfo Wilcock (Buenos Aires, 1919-Lubriano di Bagnoregio, Viterbo, 1978), "Once sonetos", Sexto, 1953, Emecé Editores, Buenos Aires, 1999
---
Ilustración: Entrada de los animales al Arca, Jacopo Bassano, 1575

De Wilcock en este blog:
El augurio
Poemas en italiano

jueves, enero 14, 2010

Emma Barrandéguy / El cuerpo


El cuerpo

¿Por qué no es posible el amor?,
me preguntas.
Somos viejos, respondo.
Y que pases tu mano
por mi pierna,
me da cierta vergüenza.
Tontería, dice el amigo
y cediendo
me tiendo a su lado como cuando era joven
y lo ignoraba.
Pienso en todos los viejos
que desde un banco al sol
miran transcurrir las muchachas.
En mi padre y sus esquelas victorianas
a las niñas de los mandados.
Pienso en mi madre pulcra
cubriendo sus desnudos en un último gesto.
Pienso que los viejos son como todos
y apetecen sin pausa
si no han sido saciados.
El cuerpo gira ante sus ojos
con el gusto de lo prohibido,
como siempre.
Se los instala en la sabiduría
y no la tienen;
codician como jóvenes,
tienen pequeñas ternuras
como mi amigo,
tienen lascivas preferencias
que no les cuentan a los otros,
tienen derecho al amor
aun a costa del ridículo.
Y si pasan tomados de la mano
o se encierran en su mundo
con las persianas bajas,
tendríamos que mirarlos sin asombro
como a lentos vagabundos
o discretos amantes que renuevan caricias.

Emma Barrandéguy (Gualeguay, 1914-2006), Poesías completas, Ediciones del Copista, Córdoba, Argentina, 2009

Foto: Barrandéguy Subsecretaría de Cultura de Entre Ríos

miércoles, enero 13, 2010

James Merrill / Uvas


La cura de uvas

Durante dos días aliméntate de agua. La tercera mañana
Bebe agua, y unos veinte minutos después
Come tus primeras uvas. En tantas semanas como necesites
Estarás curado. Lo que ocurre, simplemente,
Es que te purgas, y la inanición, no tuya sino de lo que
Se nutre de ti, cuelga de tu corazón como un cangrejo.

Los primeros días tienen cierto sabor: en una copa de huesos,
Miel silvestre, langostas, el almuerzo del grácil ermitaño,
Y porrones enfriándose entre paredes; el verbo
De Haendel en un estrellado desván haciendo sonar
La pregunta acerca de cuánto necesita uno,
Lo cual es una gran travesura para un hombre solemne.

Y el rubicundo coloso que te había custodiado
Se mueve hasta una columna sobre esas serpenteantes arenas
Donde su ausencia planta el esplendor arrancado
A ese lugar por tardíos visitantes. Y sólo entonces, perdida
Con la última ilusión de que cualquier cosa importa
Como una moneda falsa, sobrevienen tales languideces.

Que tironeado simultáneamente en dos sentidos por la distante estrella
Llamada Plenitud y el mondo planeta Menguante,
Tu cuerpo aprende cómo está encadenado al miedo.
Aprendes que necesitas una sola cosa que, comprimida
Contra tu paladar, todavía no es deleite, ni siquiera
La esperanza de eso. Tu cuerpo como una costa
Al anochecer, en cuyos malsanos bajíos, negros y mendigos
Vagando con sus guaridas a cuestas,
Arden como las ciudades de la antigüedad sorprendidas
Por una vez sin la pátina del tiempo;
Y en la marea alta, si bien atractivas, sospechosas aún,
Aduladas, pero (aunque sospechosas) apreciadas

Por temor de que todo fracase, de que cuando Handel cese
Las atentas bestias no se hayan apaciguado,
O de que, mañana por la mañana, cuando el sol
Cruce de un tranco las viñas, un hombre enfermo pretenda
De algún modo que de ese aire criselefantino
El oro no pueda ser compasión, ni el marfil caridad.


James Merrill (Nueva York, 1926-Tucson, 1995), William Shand y Alberto Girri, Poesía norteamericana contemporánea, Distribuidora Mexicana de Libros, Ciudad de México, 1976



The grape cure
For two days feed on water. The third morning / Drink water and eat, some twenty minutes after, / The first of your grapes. In as many weeks as you need / Yo shall be cured. What happens, in plain words, / Is a purging, a starving not of you self but of what / Feeds on you, hangs down like a crab from your heart. // The first days have a tang; in a bone cup / Wild honey, locusts, the gracile hermit's lunch, / And goglets cooling among walls; the verb / Of Haendel in a sterlit attic sounding / The question of how much one ever needs /-Wich is high naughtiness in a grave man. // And the rudy colossus who had guarded you / Moves to a pillar above those crawling sands / In a wich is in absence plants the splendour plucked / By late visitors to the place. And only then, / With the last illusion that anything matters lost / Like a bad penny, do such languors comme // That, pulled two at once by the distant star / Called Plenitude and the bald planet Ebb, / Your body learns how it is chained to fear. / You learn you need one thing alone which, pressed / Against your palate, is not yet joy, nor even / The hope of if. Your body is like a coast / At sunset, whose morbid flats, the blacks and beggars / Straggling with their hide-outs on their backs, / Burn like the cities of antiquity caught / For once without the patina of time; / And at full tide; though winsome, still suspect. / Laid on too thick, but (though suspect) held dear // Lest everything fall; lest after Haendel stopped / The listening beasts had not lain down appeased: / Or lest, tomorrow morning, when the sun / Bestrides the vineyards, a sick man should pretend / Somehow that of this chryselephantine air / The gold cannot by pity, nor ivory charity.



Foto: Merrill, segundo desde la izquierda. A su derecha, Antonhy Hetcht; en la segunda fila, Richard Wilbur. Viaje a la celebración del 50° Aniverario de la Academia de Poetas Americanos de la Biblioteca del Congreso de los Estados Unidos, 1984 Poets.org

martes, enero 12, 2010

Eugenio Montale / La anguila



La anguila

La anguila, la sirena
de los mares fríos que deja el Báltico
para alcanzar nuestros mares,
nuestros estuarios, los ríos
que remonta profundamente, bajo corriente adversa,
de ramal en ramal
y luego de cabello en cabello,
siempre más adentro, siempre más hacia el corazón
de la piedra, filtrando
en acequias de fango, hasta que un día
una luz arrojada desde los castaños
enciende su serpenteo en charcos de agua muerta,
en las zanjas que bajan
de los saltos de los Apeninos a la Romaña;
la anguila, antorcha, fusta,
flecha de amor en la tierra
que solo nuestros barrancos o disecados
arroyitos pirenaicos reconducen
a paraísos de fecundación;
el alma verde que busca
vida donde solo
muerde la aridez y la desolación,
la centella que dice
todo comienza cuando todo parece
carbonizarse, rama seca sepultada;
el iris breve, gemelo
del que engastan tus pestañas
y haces brillar intacto en medio de los hijos
del hombre, inmersos en tu fango, ¿puedes tú
no creerla hermana?

Eugenio Montale (Génova, 1896-Milán, 1981), La bufera e altro, 1956
Versión de Jorge Aulicino


L' anguilla
L’anguilla, la sirena / dei mari freddi che lascia il Baltico / per giungere ai nostri mari, / ai nostri estuari, ai fiumi / che risale in profondo, sotto la piena avversa, / di ramo in ramo e poi / di capello in capello, assottigliati,/ sempre più addentro, sempre più nel cuore / del macigno, filtrando / tra gorielli di melma finché un giorno / una luce scoccata dai castagni / ne accende il guizzo in pozze d’acquamorta, / nei fossi che declinano / dai balzi d’Appennino alla Romagna; / l’anguilla, torcia, frusta, / freccia d’Amore in terra / che solo i nostri botri o i disseccati / ruscelli pirenaici riconducono / a paradisi di fecondazione; / l’anima verde che cerca / vita là dove solo / morde l’arsura e la desolazione, / la scintilla che dice / tutto comincia quando tutto pare / incarbonirsi, bronco seppellito; / l’iride breve, gemella / di quella che incastonano i tuoi cigli / e fai brillare intatta in mezzo ai figli / dell’uomo, immersi nel tuo fango, puoi tu / non crederla sorella?

Antologia Virtuale della Poesia Italiana

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Ilustración: Bodegón, 1864, Edouard Manet

lunes, enero 11, 2010

Pedro Donangelo / Dos poemas


Parábola de una pelota de tenis


curva plana, abierta y un punto fijo llamado foco.

Ahora bien, partiendo de Física y atravesando la noche,
surge con el primer resplandor, el mundo real
disponible a la parábola de una pelota de tenis
arrojada por mi mano.
Debajo de la línea,
la carrera atolondrada de Timmy hasta el punto extremo
suma otro instante al arcón de la dicha.
Arriba truenan los pensamientos, los bárbaros despertadores,
los que martillan a futuro y estremecen tu voz en el auricular,
los mismos,
los enmascarados en la ventaja de las sombras
de un escenario presuntamente apacible.


Náufrago en mi casa

no digo que me hundo en un sentido calamitoso.
Sólo que flotamos.
Ella flota en la cama
alrededor de migas, una media extraviada,
y remotas esperanzas,
resaca de la tormenta de las cuatro paredes.
Y a tientas llego a la cocina,
caliento el agua
y quizás concluya que fue lo mejor de mi día:
entre un mate y otro, pregunto sobre el futuro.
El mayordomo, sospechado. El caso
me desvela a las cuatro de la madrugada.
Cauto para no cegar el sueño de los objetos
y el de ella, descubro en la penumbra,
el parpadeo de una caja de metal y más allá,
el punto del teléfono inalámbrico,
un haz de luz de leve amarillo.

Pedro Donangelo (Buenos Aires, 1949), en El poeta ocasional


Ilustración: Borg and linesman, Wimbledon 1976, Rosemary Taylor

domingo, enero 10, 2010

Peter Sirr / Un día después




Después de un día en la historia de la ciudad

Qué huesos vagabundos
y tú, también, Ivar el Sinhueso,
llegan juntos ahora
fetidez de qué plagas
que vuelven a surgir
y en todas partes donde uno mire
lugares de ejecución.

Quién no preferiría
cruzar el río
y caminar en procesión
por el pasillo de su propia catedral
con Samuel
obispo de Oxmantown
sin querer de él otra cosa de su título

o decir, con Peter Lewis, curador de la catedral
Hoy vino con sus hombres Tady el techador
a remover las pizarras
después de las profusas nevadas de Navidad y la escarcha

Peter Sirr (Waterford, 1960), "Bring Eveything", 2000, Peter Street y otros poemas, selección y traducción de Jorge Fondebrider y Gerardo Gambolini, editorial Bajo la Luna, Buenos Aires, 2008

After day in the history of the city
What vagabond bones / and you, too, Ivar Boneless, / come together now / stench of what plagues / thriving again / and everywhere one turns / places of execution // Who should not prefer / to cross the river / and walk in procession / down the aisle of his own cathedral / with Samuel / Metropolitan of Oxmantown / wainting nothing from his but his title // or say, with Peter Lewis, cathedral proctor / Today came with his men Tady the hellier / to renew the slates / after the heavy snows of Christmas and the frost

---
Ilustración: Puebla en niebla, 2007, Gema Atoche

De Peter Sirr en este blog:
En el cementerio

Martina Bortignon / Finalmente



Se entra finalmente

1

“...la imagen de la callada amante
maniatada entre besos,
su propio rostro de criatura,
dulcemente enredado
en el cabello y venas de la madre.”

Susana Thénon


Nace hijo
poniendo pie
sobre el cuello del placer;
reina, Yocasta
es una selva de
negras vendas
lo mira de reojo crecer
a la distancia
moverse,
irremediablemente
volver:
nacer al placer
hijo e
hijo

2

Se entra finalmente
a las profundas nieves
del Erecteión
o a las grutas negras
de salinidad agitada
y ardiente;
se entra entonces
y se cuelga la mancha
alba a que se ablande
seca y sola
como húsar de guardia
y su bella
bandera de rendición


Martina Bortignon (Bassano del Grappa, Veneto, 1981)
Versión de J. Aulicino


1.
“...la imagen de la callada amante / maniatada entre besos,/ su propio rostro de criatura,/ dulcemente enredado / en el cabello y venas de la madre.”
Susana Thénon

Nasce figlio / ponendo piede / sul collo del piacere; / regina, Giocasta / è una selva di / nere fasce / lo sogguarda crescere / da lontano / muoversi, / imediabilmente / tornare: / nascere al piacere / figlio e / figlio.
2.
S’entra infine / alle profonde nevi / dell’Eretteo / o alle grotte nere / di salsedine sbattuta / e cocente; /s’entri dunque / e s’appenda la macchia / alba ad ammorbidire / secca e sola / come ussaro di ronda / e la sua bella / bandiera di resa


Ilustración: Edipo y la Esfinge, 1834, Gustave Moreau

De Bortignon en este blog:
Más que inútil insincero / Respuesta a un poema sobre los cartoneros

Alfredo Le Pera /cuesta abajo


Cuesta abajo

[Tango]

Si arrastré por este mundo
la vergüenza de haber sido
y el dolor de ya no ser.
Bajo el ala del sombrero
cuántas veces embozada
una lágrima asomada
yo no puede contener.
Si crucé por los caminos
como un paria que el destino
se empeñó en deshacer,
si fui flojo, si fui ciego
sólo quiero que hoy comprendan
el valor que representa
el coraje de querer.

(...)

Por seguir tras de su huella
yo bebí incansablemente
en mi copa de dolor,
pero nadie comprendía
que si todo yo lo daba
en cada vuelta dejaba
pedazos de corazón.
Ahora triste en la pendiente
solitario y ya vencido
yo me quiero confesar,
si aquella boca mentía
el amor que me ofrecía,
por aquellos ojos brujos
yo habría dado siempre más.

[1934]

Alfredo Le Pera (San Pablo, 1900-Medellín, 1935), Mi Buenos Aires querido, serie Cancionero, Torres Agüero Editor, Buenos Aires, 1977

Foto: Carlos Gardel y Alfredo Le Pera, Nueva York, 1934. Mi Buenos Aires querido, Torres Agüero Editor

jueves, enero 07, 2010

Haikus argentinos


(de Rómulo Emilio Cartagénova)

Sólo en el llano
pareciera pensar
mi viejo pingo.


(de Fabiana De Lisio)

Manos y pies
en el tren de las siete
pierden su dueño.


(de Esther Kikuchi)

Ola tenaz
golpea y acaricia
la misma piedra.


(de Susana Korzeniowski)

Sobre el balcón
floreció la nevada
en luces cálidas.


(de Edith Mancini)

El tiempo duerme
en las grietas profundas
de cal y adobe.


(de Pablo Melicchio)

El viejo ciego
esperando en la esquina
una mirada.


(de Liria Miyakawa)

La luz araña
los huequitos de sombra
del entablado.


(de Juan Carlos Molinuevo)

Sombra atrapada
en grises telarañas
del árbol hueco.


(de Marisa Pivetta)

Se desvanece
en gotas arteriales
un ceibo en flor.


(de Vilma Antolina Recoder)

La gota de agua
errando sobre el vidrio.
¿Habrá un sendero?


(de Fanny Rubin)

Lento pastar
de vacas aburridas
en la llanura.


(de Ana María Scagnetti)

Cesó la lluvia.
Desparramada en charcos
duerme la siesta.


(de Alicia Yokoi)

Aplauden álamos
al dominguero asado
sobre el balcón.


Haiku, tanka, senryu, Cuarta antología, coordinación de Liria Miyakawa, De los Cuatro Vientos Editora, Buenos Aires, 2007

Ilustración: Estudio para Composición, 1918, Theo van Doesburg

miércoles, enero 06, 2010

Cino da Pistoia / Soneto


¡Ah! no me pregunten por qué suspiro...


¡Ah! no me pregunten por qué suspiro,
que tengo ha poco una palabra oída
que el alma en el cuerpo tiene desmayada
y ha trastornado todos mis deseos.

Paréceme sentir ya que la muerte lleva
al fin, ¡desdicha!, mi pesada vida:
fuera de esta tierra mi señora es ida
y me ha dejado penas y torturas.

Seco mi corazón, mis ojos desvalidos
quedaron de su luz, oscuros,
que no pueden mirar a otra mujer.

Mas creyendo un poco consolarlos,
ver les hago a menudo pórticos y muros
de la calle en la que se enamoraron.

Cino da Pistoia (Pistoia, 1270-1337), Rime
Versión de J. Aulicino

Deh! non mi domandar perchè sospiri, / chi' io ho testè una parola udita, / che l' anima nel corpo ha tramortita / e svariati tutti i miei desire. // Parmi sentir ch' omai la morte tiri / a fine, lasso! la mia grave vita: / fuor de la terra la mia donna è gita / e ha lassato a me pene e martiri. // Secco ha 'l mio core, e i miei occhi smagati / rimasi son de la lor luce oscuri, / sì c' altra donna non posson guardare. // Ma credendoli un poco rappagare, / veder fo loro spesso li usci e i muri / de la contrada u' sono innamorati.
letteraturaitaliana.net

Santiago Espel / de "100 haikus"




1

Salgo del subte.
Afuera los naranjos
prenden la noche.

2

Ella se ha ido.
Debajo de la cama
hay un zapato.

7

Como gusanos,
chimeneas de lata
de cara al cielo.

33

En el viejo bar,
un hombre toma café;
una sola luz.

85

Es infalible:
la flor del jacarandá
tiñe noviembre.

Santiago Espel (Buenos Aires, 1960), 100 haikus, Ediciones La Carta de Oliver, Buenos Aires, 2008

Foto: Espel Autores de Concordia


Pedro Serrano / Año nuevo




El año que llega

Como una plancha de plata bulle el día,
un pescado en la sartén del amanecer,
crepitando entre el frío y el calor,
con la marea naranja del sol
inundando los mástiles de árboles,
blanqueando el horno del paisaje.
Un aceite de niebla lame las varas de romero,
los aros de cebolla chisporroteando,
la hojarasquería que ruge
hacia su consumación.
No es hambre lo que bulle en las tripas
de esta olla de invierno,
sino la proyección de caldos continuos,
la carne blanca y las espinas y huesos,
el halo plateado de las hojas,
el paisaje en que estamos.
No es hambre lo que nos trae aquí,
sino el vaho común que se concentra,
su producción en todo.

Pedro Serrano (Montreal, 1957), inédito


Foto: Hurricane II, 2001, Clifford Ross


De Serrano en este blog:
El año que viene
Helada en Auxonne / Desagüe

martes, enero 05, 2010

Francesco Petrarca / Sonetos




Oh pequeña habitación que antes fuiste puerto...

Oh pequeña habitación que antes fuiste puerto
para mis graves tormentas diarias,
ahora eres fuente de lágrimas nocturnas
que de día escondo por vergüenza.

¡Oh cama, que eres paz y consuelo
en tantas aflicciones, de cuántas lágrimas
te baña Amor, con sus manos ebúrneas,
sólo conmigo crueles, con gran injusticia!

No sólo huyo de mi secreto y mi descanso
sino también de mí mismo y de mi pensamiento,
aunque, siguiéndolo, a veces me elevo en su vuelo;

y al vulgo, entonces, mi enemigo odioso
(¿quién lo hubiera pensando?) busco como refugio:
tanto temo encontrarme a solas.



Se marcha el viejo cano y blanco

Se marcha el viejo cano y blanco
del dulce hogar en que pasó su vida
y la pequeña familia turbada
ve alejarse al tan querido padre;

luego, arrastrando su antiguo cuerpo
por los últimos años de su vida,
se ayuda cuanto puede con la buena voluntad,
quebrado por los años y cansado del camino;

y viene a Roma, siguiendo su deseo,
para ver el semblante de Aquel
que espera ver también en el cielo.

Así, ¡pobre de mí!, a veces voy buscando,
oh mujer, en otras, si eso fuera posible,
vuestra deseada forma verdadera.

Francesco Petrarca (Arezzo, 1304 - Arquà, Padua, 1374), Poesía medieval italiana, antología bilingüe. Selección, traducción y notas de Oreste Frattoni, Centro Editor de América Latina, Buenos Aires, 1978



O cameratta, che già fosti un porto / a le gravi tempeste mie diurne, / fonte se' or di lagrime notturne, / che 'l di celate per vergogna porto! // O letticciuol, che requie eri e conforto / in tanti affanni, di che dogliose urne / ti bagna Amor, con quelle mani eburne, / solo vèr' me crudeli a sì gran torto! // Nè pur il mio secreto, e 'l mio riposo, / fuggo, me più me stesso, e 'l mio pensero, / che, seguendol talor, levommi a volo; // e 'l vulgo, a me nemico, e odioso (chi 'l pensò mai?), per mio refugio chero: / tal paura ho di ritrovarmi solo.

Movesi il vecchierel canuto e bianco / del dolce loco ov' ha sua età fornita, / e da la famigliuola sbigotitta / che vede il caro padre venir manco; // indi, traendo poi l' antiquo fianco / per l' estreme giornate di sua vita, / quanto più pò col buon voler s' aita, / rotto da glio anni e dal camino stanco: // e viene a Roma, seguendo 'l desio, / per mirar la sembianza di colui / ch' ancor lassù nel ciel vedere spera.// Così, lasso!, talor vo cercand' io, / donna, quanto è possibile, in altrui / la disiata vostra forma vera.


Ilustración: Jesucristo peregrino, c. 1441, Fra Angelico

De Petrarca en este blog:
Dos sonetos traducidos por don Henrique Garcés, 1591

lunes, enero 04, 2010

Eugenio Montale / Tren local
















¿Fue así, como el escalofrío
punzante que recorre
los suburbios y levanta
hacia las astas de las torres
la ceniza del día,
como el soplo
lluvioso que repite
entre los barrotes el asalto
a los sauces inclinados -
fue así y fue tumulto en la dura
oscuridad que rompe
cualquier hueco de azul hasta que lento
aparezca el ninfal
Entella que sumiso *
refluye de los cielos de la infancia
más allá del futuro -
después vinieron otras playas,
cambió el viento,
aumentó la ropa tendida, hombres aún
salieron a lo abierto,
nuevos nidos turbaron los aleros -
fue así,
respondes?

Eugenio Montale (Génova, 1896-Milán, 1981), Le occasioni, 1928-1939, Einaudi, Turín, 1996
Versión de Jorge Aulicino

* Río de la Liguria, que nace en la comuna de Carasco y desemboca en el golfo de Tigullio (Intra Siestri e Chiaveri s'adima una fiumana bella, Dante Alighieri, Divina Comedia, Purgatorio, Canto Decimonoveno). Montale usa el femenino, probablemente porque piensa en la fiumana (riada), en la vallata (valle), o la mantis Entella, no en el río, fiume


Accelerato
Fu così com'è il brivido / pungente che trascorre / i sobborghi e solleva / alle aste delle torri / la cenere del giorno, / como' è il soffio / piovorno che ripete / tra le sbarre l' assalto /ai salici reclini - / fu così e fu tumulto nella dura / oscurità che rompe / qualche foro d' azzurro finché lenta / appaia la ninfale / Entella che sommessa / rifluisce dai cieli dell' infanzia / oltre il futuro - / poi vennero altri liti, mutò il vento, / crebbe il bucato ai fili, uomini ancora / uscirono all' aperto, nuovi nidi / turbarono le gronde - / fue così, / rispondi?

---
Ilustración: Ropa tendida, 1875, Berthe Morisot

Alberto Girri / De "Quien habla no está muerto", 2


El Pascal que hay en ti


No se deja estar
en una hamaca, meciéndose
en ese supremo abandono que es
suprema atención, invocación
al vértigo,
y meciéndose
con la noticia de que Jesús
permancerá en la agonía
hasta el fin del mundo,
y que entretanto
es menester que nadie pegue los ojos.

Él prefiere
-ya que su vigilia dispondrá
de todo el tiempo existente-
que la espera, plazo señalado,
no redunde sólo en escalofríos
y resignación, pasiva
calificación de la vida, subirse y bajarse
por incertidumbres y plegarias,
sino actividad de minucias
elevadas a cúspides, desplazarse
por cuartos y patios, por la repetición,
rutina, concentrada y calmante,
de barrer, regar, cocinar,
musitar con el arrastre de sus pasos
el propio nombre;
y prefiere, como proyecto,
reclamar lo que nunca consiguió,
que lo consideren
el loco de la familia, el extravagante
obsesionado por las puertas
(espacio que atraviesan
los muertos de la casa,
acceso de los justos),
desparramando, sagaz,
sus chocantes conclusiones:
las puertas
no tienen que ser tocadas, sólo
son tales mientras permanecen cerradas,
si no no se las advertirá como puertas,
no habrá puertas, se revelará el abismo
aguardando del otro lado del umbral.

Alberto Girri (Buenos Aires, 1919-1991), "Quien habla no está muerto", 1975, Obra poética, Ediciones Corregidor, Buenos Aires, 1980

Ilustración: San Jerónimo en su estudio, c. 1460, Antonello da Messina

domingo, enero 03, 2010

Erza Pound / Canto LXXIV / 3



Este canto se publica por partes. Se puede leer en orden siguiendo estos enlaces:

Canto LXXIV, 1
Canto LXXIV, 2
Canto LXXIV, 3
Canto LXXIV, 4


Canto LXXIV [Parte 3]

4 gigantes en las 4 esquinas*
tres jóvenes en la puerta
y ellos cavaron un foso a mi alrededor
no sea que la humedad carcomiera mis huesos
para redimir Zion* con justicia
dijo Isaías. No con intereses, dijo David Rey, el más grande h.de p.
Liviana, extensible, inmaculada
la cuerda del sol sin mancha
«sunt lumina»* dijo el irlandés* al rey Carlo,
«OMNIA,
todas las cosas que son luces»
y lo sacaron de la sepultura
supuestamente buscando Maniqueos.
Los albigenses*, un problema histórico,
y la flota en Salamina construida con dinero prestado por el estado a los armadores
Tempus tacendi, tempus loquendi*
Nunca dentro del país para elevar el estándar de vida
sino siempre en el extranjero para incrementar los beneficios de los usureros,
dijo Lenin,
y la venta de armas conduce a más venta de armas
ellos no abarrotan el mercado en busca de artillería
no hay saturación
Pisa, en el año vigésimo tercero del esfuerzo de la torre a la vista
y Till* fue colgado ayer
por asesinato y violación con aderezos más Cólquide*
más mitología, creyó que era Zeus carnero u otro
Ey, Snag* ¿qué hay en la biblia?
¿cuáles son los libros de la biblia?
Nombralos, no ME jodas.
再旲六
OY ΤΙΣ
un hombre sobre quien se ha puesto el sol
la oveja, dijo él que tiene una mirada hermosa;
y la ninfa del Hagoromo* vino a mí,
como una corona de ángel
un día las nubes se asentaron sobre Taishan*
o en el brillo del atardecer
y el camarada lo bendijo sin objeto
lloró a la tarde en el desagüe
Sunt lumina
que el drama es totalmente subjetivo
la piedra conoce la forma que el escultor le imparte
la piedra conoce la forma
sia Cytera,* sia Ixotta, * sia in Santa Maria dei Miracoli*
donde Pietro Romano ha forjado las bases
OY ΤΙΣ
un hombre sobre quien se ha puesto el sol
no habrá de morir el Diamante en la avalancha
aunque sea arrancado de su origen
primero debe destruirse a sí mismo antes de que otros lo destruyan.
4 veces fue la ciudad reconstruida*, Hooo Fasa*
Gassir*, Hooo Fasa dell’ Italia tradita
ahora indestructible en la mente, Gassir Hoooo Fasa,
con los cuatro gigantes en las cuatro esquinas
y cuatro puertas a mitad de la pared Hooo Fasa
y una terraza del color de las estrellas
pálido como una nube , la luna
delgada como el cabello de Deméter*
Hooo Fasa, y en una danza la renovación
con dos alondras en contrappunto
al atardecer
ch’internerisce*
a sinistra la Torre
vista a través de un par de breeches.
Che sublia es laissa cader*
entre NEKUIA* donde se encuentran Alcmena y Tiro*
y la Caríbdis* de la acción
a la soledad del monte Taishan
femina, femina, que no sería arrastrada del cabello al paraíso,
debajo de un monte gris* en periplo
el sol arrastrando sus estrellas
un hombre en quien el sol ha caído
y el viento vino como hamadryas* debajo de los rayos del sol
Vai soli
nunca están solos
entre los esclavos aprendiendo la esclavitud
y los tontos empujados hacia la jungla
nunca están solos ‘ΗΛΙΟΝ ΠΕΡΙΗΛΙΟΝ*
mientras la luz saca provecho del vapor
y las mareas siguen a Lucina*
que fue de algún modo fue un hombre duro en algunos sentidos
un día como miles de años
como el leopardo sentado frente a su vasija de agua;
has matado los urones y los bisontes dijo Bunting*
preso durante seis meses después que terminó la guerra
como pacifista tentado con pollo pero negándose a aprobar
la guerra «Redimiculum Metellorum*»
impreso en privado
para vergüenza de varios críticos
aún así, el estado puede prestar dinero
y la flota que zarpó hacia Salamina
fue construida con un préstamo del estado a los armadores
después del ataque a los estudios clásicos
y en esta guerra estuvieron Joe Gould*, Bunting y cummings*
en contra del grosor y la gordura

los negros mueren en cautiverio
la noche verde de su alumno, como el pellejo de la uva y la ola del mar
inmurientes luminosos y traslúcidos

Est consummatum, Ite*;

Ezra Pound (Hailey, EE UU, 1885-Venecia, Italia, 1972), Canti Pisani, Collezione I Grazanti: I Grandi Libri, Aldo Garzanti Editore, Italia, 1977.
Versión y notas de Silvia Camerotto

Notas

Gigantes: Guardias armados en el campo de concentración
Zion: Sion (en hebreo: צִיּוֹן, tziyyon) es originalmente el nombre de una fortaleza jebusea conquistada por el rey David situada en la actual Jerusalén. La fortaleza se situaba en una colina del lado sureste de Jerusalén, el Monte Sion, y es ya mencionado en la Biblia como centro espiritual y "madre de todos los pueblos" (Salmo 87, 2). Sion es un término arcaico que originalmente se refiere a un sección de Jerusalén, la cual, por definición bíblica, es la Ciudad de David. Tras la muerte de David, el término comenzó a usarse para definir la colina en que se situaba el templo de Salomón. Más tarde, Sion comienza a usarse para hacer referencia al templo y a sus propios cimientos.
Sunt Lumina: Cita perteneciente a De divisione naturae de Giovanni Eriugena Scoto, maestro de artes liberales irlandés, (circa 810-880). Su apelativo Eriugena es su invención, un término mixto del antiguo irlandés (Eriu es el nombre celta de Irlanda) y de la lengua griega (gena, nato, originario de...) de las cuales él fue quizás el único verdadero experto de la edad media occidental. El emperador Carlo el Calvo le dio por tanto el encargo de traducir un precioso código recibido de regalo del colega bizantino Michele III, contenedor del Corpus Areopagiticum, el complejo de los escritos que a la época fueron conocidos bajo el nombre de Dionís el Areopagita.
La traducción de Giovanni Scoto Eriugena se volvió por lo tanto decisiva para el conocimiento en el occidente latino de Dionís y de otros importantes escritos patrísticos griegos como aquellos de S. Massimo el Confesor, genial comentador de Dionís y aquellos de Gregorio de Nissa. El irlandés fue también el más grande teólogo y filósofo antes de S. Anselmo, y constituyó el primer sistema de pensamiento del occidente latino medieval, en su obra más famosa, el Periphyseon.
Irlandés: Se refiere a Eriugena.
Albigenses: Los albigenses fueron una secta herética de los siglos XI y XIII, que se extendió desde la ciudad de Albi (Occitania) de la que toma su nombre, por toda Europa. También conocida como "cátara" -del griego kataros. Era una comunidad que se distinguía por su pobreza y que se nutría en las fuentes de la primitiva Iglesia de los apóstoles. Estos hombres, animados por unas sólidas creencias, no dudaban en utilizar los textos de las Sagradas Escrituras en defensa de sus posiciones teológicas, lo que resultaba muy peligroso para la Iglesia romana. El catarismo fue un evangelismo que propugnaba la necesidad de llevar una vida ascética y la renuncia al mundo para alcanzar la perfección.
Tempus tacendi. Tempus loquendi: Tiempo de callar. Tiempo de hablar. En la capilla de San Miguel Arcángel, también llamada Capilla de Isotta, del templo Malatestiano en Rimini, se encuentra grabado este moto.
Till: Louis Till. Murió el 2 de julio de 1945. Padre de Emmett Louis Till, quien fue asesinado en Mississippi a los catorce años. Louis till la armada de los Estados Unidos en 1943. En Italia fue a la corte marcial bajo los cargos de violación de dos mujeres y asesinato de una tercera. Fue condenado y ahorcado cerca de Pisa. Compañero de prisión de Ezra Pound, donde fue encarcelado por sus discursos fascistas a favor de las potencias del Eje.
Cólquide: Región de Asia Menor, en la costa oriental de Ponto Eusino (Mar Negro) habitada por los bárbaros. En la mitología griega era el país donde se encontraba el vellocino de oro, regalo de los dioses que aportaba prosperidad a quien lo poseyera. Jasón, a bordo de su nave Argo, viajó hasta allí para robar tan preciosa posesión al rey Eetes, que había recibido el vellocino cuando Frixo llegó montado en el lomo del animal. Medo conquistó el país cuando acudió desde Asia para socorrer a su abuelo Eetes, que había perdido el reino a manos de su propio hermano y, una vez muerto Eetes, anexionó la Cólquida al imperio que por él se llamó Media.
Snag: Apodo de uno de uno de los vecinos de Pound en las jaulas para criminales peligrosos. Según algunos críticos, podría ser el apodo del mismísimo Louis Till.
Hagoromo: Drama del japonés Noh, llamado también El manto de plumas. Hakuryo, el pescador principal, encuentra el manto mágico en un pino y lo toma. Tennin, una ninfa celestial, le pide que se lo entregue porque sino no podrá regresar al éter. Hakuryo lo hace con la condición de que le enseñe su danza. La versión más antigua conocida data del siglo XVIII, combinando las leyendas del origen del Suruga-mai (danza) y del descenso de un ángel en la playa de Udo. El autor es desconocido. Las primeras referencias pertenecen al año 1524, por lo que se deduce fue escrito luego de la época Zeami.
Taishan: Montaña sagrada de China o Monte Tai. La más venerada de las cinco montañas sagradas.
Cytera: Afrodita
Ixotta: Issota degli Atti, amante de Segismundo Malatesta, señor de Rimini, en cuyo honor construyó el templo Malatestiano. Este edificio es considerado una obra maestra de la arquitectura del renacimiento, siendo la primera iglesia en usar el arco triunfal romano como parte de su estructura. Los conflictos de Malatesta con la Iglesia Católica Romana le llevaron a perder la mayoría de sus tierras a manos del Papa Pío II, quien lo consideró culpable de traición contra Siena, en base a su larga relación con Federico da Montefeltro, duque de Urbino. En determinado momento, el Papa llegó a declarar a Malatesta "canonizado en el infierno". En un intento de revertir esta situación, se cree que Segismundo intentó asesinar en 1468 al sucesor de Pio II, Paulo II, quien continuaba su política, pero no lo logró, y volvió a Rimini donde fallecería pocos meses después.
Santa Maria dei Miracoli: Iglesia veneciana cuyo arquitecto fue Pietro Lombardi (1435-1515), miembro de una prestigiosa familia de artistas italianos.
Cuidad reconstruida: Refiere a la reconstrucción de Wagadu (Imperio de Ghana)
Hoo Fasa: Viva Fasa. Refiere a héroes que vivieron en África Septentrional
Gassir: Hijo de Gassir de Ghana Fasa, rey de la tribu Fasa; historia de la envidia de Gassir, una de las leyendas de Dausi sobre la historia de la Wagadu. (Cfr. African Genesis, Froebenius & Fox)
Deméter: Diosa griega de la agricultura. Junto a su hija Perséfone eran los personajes centrales de los misterios eleusinos que también precedieron al panteón olímpico.
Ch’internerisce: Dante, "Purgatorio" 8,2.
Che sublia es laissa cader: Referencia a la canción del poeta provenzal Bernart de Ventadour.
Nekuia: Referencia a La Odisea, XI
Alcmena y Tiro: Mit. gr. Mujer mortal, hija del rey Electión y esposa de Anfitrión. Fue madre de Heracles con Zeus y de Ificles con Anfitrión. Tiro: Mit. gr. Hija de Salmoneo y Alcídide. Madre de los gemelos Pelias y Neleo. Ulises se encuentra con ambas en la ultratumba.
Caríbdis: Mit. gr. Monstruo marino, hijo de Poseidón y Gea. Mit. gr. Monstruo marino, hijo de Poseidón y Gea. Referencia a La Odisea, Canto XII. Escila y Caribdis custodiaban el estrecho marítimo de Messina, por donde Odiseo debe pasar con sus naves esquivando los peligros.
Debajo de un monte gris: Cfr. "The coming of the war: Acteon", de Lustra.
Hamadryas: Ninfa del bosque.
ΗΛΙΟΝ ΠΕΡΙΗΛΙΟΝ: El sol alrededor del sol.
Lucina: Mit. rom. Presidía el nacimiento de los niños. Diana y Juno también reciben este sobrenombre, en su calidad de diosas de la luz y el alumbramiento.
Basil Bunting: Poeta modernista británico, amigo de Pound. Criado como quáquero, se opuso tenazmente a la Segunda Guerra Mundial, por lo que permaneció detenido durante un tiempo.
Redimiculum Metallorum: Redimiculum Matellarum. Poemas publicados por Basil Bunting de manera privada, en forma de panfletos en 1930, subsidiado por Margaret de Silver. Su título intencional era A Necklace of Chamberpots. Se ignora la cantidad de copias que fueron impresas. Louis Zukofky los reseñó en Poetry.
Joe Gould: Escritor norteamericano, conocido también como el profesor Seagull. Soñaba con escribir el libro más largo que jamás se hubiera escrito: La historia oral, del que solo se conocen fragmentos. Inspiró la película El secreto de Joe Gould (Ian Holm, 2000).
Edward Estlin Cummings (e. e. cummings): Poeta norteamericano. Conoció a Pound en París. Intercambiaron correspondencia durante algunos años. Esta incluye las opiniones de ambos con respecto a la literatura y a la política.
Est consumatum: ‘Consumado está’/ ‘Todo se ha cumplido’. Últimas palabras de Cristo en la cruz.
Ite: Idos. Cfr. Ite, missa est. Frase litúrgica pronunciada por el sacerdote después de la bendición final.


Canto LXXIV

4 giants at the 4 corners /three young men at the door /and they digged a ditch round about me /lest the damp gnaw thru my bones /to redeem Zion with justice /sd/Isaiah. Not out on interest said David rex the prime s.o.b. /Light tensile immaculate /the sun’s cord unspotted /«sunt lumina» said the Oirishman to King Carolus, /«OMNIA, /all things that are lights» /and they dug him up out of sepulture /soi distantly looking for Manichaeans. /Les Albigeois, a problem of history, /and the fleet at Salamis made with money lent by the state to the shipwrights /Tempus tacendi, tempus loquendi. /Never inside the country to raise the standard of living /but always abroad to increase the profits of usurers, /dixit Lenin, /and gun sales lead to more gun sale /they do not clutter the market for gunnery /there is no saturation /Pisa, in the 23rd year of the effort in sight of the tower /and Till was hung yesterday /for murder and rape with trimmings plus Cholkis /plus mythology, thought he was Zeus ram or another one /Hey Snag wots in the bibl’? /wot are the books ov the bible? /Name’em, don’t bullshit ME /再旲六 /OY ΤΙΣ //a man on whom the sun has gone down /the ewe, he said has such a pretty look in her eyes; /and the nymph of the Hagoromo came to me, /as a corona of angel /one day were clouds banked on Taishan /or in glory of sunset /and tovarish blessed without aim /wept in the rainditch at evening /Sunt lumina /that the drama is wholly subjective /stone knowing the forme which the carver imparts it /the stone knows the form /sia Cytera, sia Ixotta, sia in Santa Maria dei Miracoli /where Pietro Romano has fashioned the bases /OY ΤΙΣ /a man on whom the sun has gone down /nor shall Diamond die in the avalanche /be it torn from its setting /first must destroy himself ere others destroy him. /4 times was the city rebuilded, Hooo Fasa /Gassir, Hooo Fasa dell’ Italia tradita /now in the mind indestructible, Gassir Hoooo Fasa, /With the four giants at the four corners /and four gates mid-wall Hooo Fasa /and a terrace the colour of stars /pale as dawn cloud, la luna /thin as Demeter’s hair /Hooo Fasa, and in a dance the renewal /with two larks in contrappunto /at sunset /ch’intenerisce /a sinistra la Torre /seen thru a pair of breeches. /Che sublia es laissa cader /Between NEKUIA where are Alcmene and Tyro /and the Charybdis of action /to the solitude of Mt. Taishan /femina, femina, that wd/not be dragged into paradise by the hair, /under the gray cliff in periplum /the sun dragging her stars /a man on whom the sun has gone down /and the wind came as hamadryas under the sun-beat /Vai soli /are never alone /amid the slaves learning slavery /and the dull driven back toward the jungle /are never alone ‘ΗΛΙΟΝ ΠΕΡΙΗΛΙΟΝ /as the light sacks up vapor /and the tides follow Lucina /that had been a hard man in some ways /a day as a thousand years /as the leopard sat by his water dish; /hast killed the urochs and the bison sd/ Bunting /doing six months after that war was over /as pacifist tempted with chicken but declined to aprobé /of war «Redimiculum Metellorum» /privately printed /to the shame of various critics /nevertheless the state can lend money /and the fleet that went out to Salamis /was built by state loan to the builders /hence the attack on classical Studies /and in this war were Joe Gould, Bunting and cummings /as against thickness and fatness //black that die in captivity /night green of his pupil, as grape flesh and sea wave /undying luminous and translucent //Est consummatum, Ite; […]

---
Ilustración: Zeus, Gigantomaquia, gran altar de Pérgamo, 180-175 a. C.

viernes, enero 01, 2010

E-mail de Pedro Serrano


[Va este poema que recién acabo de hacer para este año que así apunta. Felicidades.
P.S.]


El año que viene

Ha caído una nevisca, no la esperaba.
Todavía oscuro, creí que llovía, que
lo que golpeaba en el techo translúcido
era la lluvia,
y pensé en el día gris que venía.
De repente vi la pureza blanca,
el asomo a una paz, lo quieto del jardín
cubierto por una pelusa,
una gasa de blancura entredejando manchones verdes,
desde la cocina,
en pendiente hacia arriba, hacia la calle
entre las ramas ahora peladas,
desde el escurridero.
En el césped queda el trazo fino del venado,
que hace cuna en la película de nieve,
su huella al descubierto.
Lo blanco es una ligereza.
Atrás, una capa de cuentas desparramadas
en la terraza de cristal. Me asomo.
No se puede pisar sin que suene.


Pedro Serrano (Montreal, 1957)

Adjunto: un venado

De Serrano en este blog:
Helada en Auxonne / Desagüe