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jueves, septiembre 14, 2023

Nizar Qabbani / Patria de alquiler




1
Cada día
me siento con un amigo italiano, Roberto.
Cada día
llevo esbozos de poesía
y me los como en lugar del desayuno...
Roberto conoce mi rostro,
mide el viaje de mi tristeza en metros.

2
Cada día
camino sobre las hojas secas.
Cada día
hablo con el lenguaje de la hierba
y entiendo los sentimientos de los árboles.
Cada día
construyo una esperanza con los colores del espectro
y un pueblo de flores...
Cada día
guardo en él la montura del mar.
La policía dice: no hay mares.
Cada día
construyo un país en el que vivo
y las lluvias lo arrastran...

3
Cada día
me pongo un abrigo,
cruzo la calle,
ocupo un asiento,
pido un café
y compro los periódicos de los países de Oriente Medio.
No me entusiasmo por abrirlos:
las noticias son las noticias
en el siglo primero y en el décimo.
Las noticias son las noticias...

4
Cada día
me siento con un amigo italiano, Roberto.
Cada día
pido una copa de coñac francés,
me trago una espada de fuego,
escribo poesía en una servilleta
y llora al leerla la chica del bar...

5 
Cada día
se sienta en mi cama una mujer
y el destino me la arrebata.
Cada mujer lleva un hijo mío
y el huracán la golpea.
Cada día
escribo un poema a la libertad
que prohíben hasta los que son libres...

6
Ay, amiga mía:
las hormigas tienen patria,
los gusanos tienen patria,
las ranas tienen patria,
los ratones tienen patria,
las liebres tienen patria,
las lagartijas y las cucarachas...
pero yo no poseo ninguna patria.
Por eso, amiga mía, vivo
en una patria de alquiler.

Nizar Qabbani (Damasco, 1923 - Londres, 1998), El libro del amor, Hiperión, Madrid, 2001; poesiaarabe.com 
Traducción de de María Luisa Prieto
Envío de Jonio González


Foto: Modo de Usar & Co.

jueves, noviembre 29, 2018

Yusuf al Jal / El segundo nacimiento




















La fruta existe pero la mano es corta
y el sauce tiene sed sobre el banco del río.
Hay un comienzo para todo lo que está plantado
    en la tierra
porque el fin es un cero a la izquierda de la verdad.
Tu viaje puede durar, en esta época de farsa,
hasta que se seque la tinta sobre el papel.
No pregunté dónde empieza el hielo
y dónde va la montaña después de acostarse
    en el mar:
a cada cosa su tiempo antes de Adán y Eva,
calculado primero con la máquina del tiempo.
Para entender la lengua de los orígenes
hay que leer lo escrito en paredes reales.

Yusuf al Jal (Líbano, 1917-1987), Poesia Árabe
Traducción de Joumana Haddad
Envío de Jonio González

Foto: Poetas Siglo XXI s/d

miércoles, julio 18, 2018

Nazik al Malaika / Calendario





















Durante mucho tiempo hemos buscado
sus astros desaparecidos,
hemos recurrido a lo imposible
para devolverle la vida.

Hemos intentado, traspasando los siglos,
hacerle volver a sus comienzos,
esperando recobrar nuestros sentimientos,
y hemos regresado con las manos vacías.

Hemos atravesado las tinieblas,
franqueado lo impasible, inmóvil,
excavando los huesos amontonados,
y no hemos encontrado lo extraviado.

Hemos visto, allí, frentes
que no veían porque estaban ciegas,
ojos ensimismados en la vida
silenciosa, porque estaban mudos.

Hemos visto restos de corazones
embalsamados con el recuerdo.
En vano habían intentado encontrar
el sentido… eran restos.

Hemos visto labios vacíos
que no emitían quejas ni sentían hambre
y manos marchitas, plegadas,
cuya desgracia no provocaba lágrimas.

Nos preguntamos por nuestro pasado
y tropezamos con un ataúd.
Allí, sobre la tumba, yacía el tiempo descolorido.

Regresamos al calendario:
¿Se puede engañar a los días?
Y oímos gritar a los restos
tras el sarcasmo de las cifras.

Vimos el mañana esperado
arrastrando su mitad paralizada,
arrastrando su mitad despreciada,
su mitad congelada, inerte.

Allí, un libro se cerraba
y finalizaba el antiguo canto.
Mañana, la vida germinará
sobre las heridas del doloroso tiempo.

La voz del ayer se perderá
en el torbellino profundo del tiempo
y sentiremos en nuestras copas
la palpitación del sueño que se despierta.

[1949]

Nazik al Malaika (Bagdad, 1923-El Cairo, 2007), Astillas y ceniza, Visión Libros, Madrid, 2010
Traducción del árabe de Manuel Jiménez Lucena
Envío de Jonio González

Ref:
Poesía Arabe
Poemas del Alma
Aroboislámica

martes, octubre 28, 2014

Iman Mersal / La serenidad















Disfrutáis de un salario mensual gracias a que existe el Estado.
Y en tanto que el sol siga alterando vuestros ojos melancólicos,
dispondréis de una excusa para describir la suciedad de la naturaleza.
Y así os adentraréis en el momento histórico, a través de sus calcetines.
Atended a la serenidad.

La basura, por ejemplo,
proporciona a los cerdos su comida diaria.
Además, todo ha mejorado
con el último mandato presidencial,
hasta el punto de que los cementerios de la periferia
disfrutan ya de cinco locutorios para llamadas internacionales.

Yo, personalmente, no necesito la voz de nadie.

Atended a la serenidad,
y no os preocupéis por el futuro,
pues no poseéis la libertad suficiente para morir.

Iman Mersal (Mit Aldán, Egipto, 1966), Caminar cuanto sea posible, Huerga y Fierro, Madrid, 2012
Trad. de Laura Salguero Esteban y Margarita Ossorio Menéndez
Envío de Jonio González
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lunes, mayo 03, 2010

Al-Sabbi / Vivir





Querer vivir
Cuando el pueblo un día quiera vivir
será necesario que responda el destino,
será necesario que se disipe la noche,
será necesario que se rompan las cadenas.
Quien no acepte el anhelo de vivir
se evaporará en el aire de la vida.
¡Malhaya aquel que la vida no privó
de la bofetada de la nada victoriosa!
Así me dijeron todas las cosas creadas
así me hablo su alma escondida.

Rugió el viento entre los desfiladeros,
en la cumbre de las montañas, bajo los árboles:
-Cuando me lanzo a un objetivo
cabalgo en el deseo y olvido la prudencia:
no esquivo la dureza de los senderos
ni la llama de fuego incandescente.
Quien no gusta escalar montañas
vive siempre en agujeros..
-¡Madre!¿Odias a los hombres?-
pregunté a la tierra y ella me respondió:
-Bendigo a los ambiciosos
y a quienes gustan afrontar el peligro.
Maldigo a quien no avanza con el tiempo
y se contenta en vivir como las piedras.

El Universo está vivo, ama la vida,
desprecia a los muertos, por grandes que sean.
El horizonte no se cubre con pájaros muertos
ni la abejas besan las flores marchitas.
Si no fuera por mi amoroso corazón de madre
no se cerrarían las fosas de aquellos muertos.
¡Mahhaya a quien la vida no privó
de la maldición de la nada victoriosa!

Abu-l-Qasim Al-Sabbi (Túnez, 1909-1934)
Versión de Leonor Martínez Marín, Web Islam

Noticia: Al-Sabbi es considerado el primer poeta moderno tunecino. Estudió la poesía clásica árabe y recibió la influencia de la poesía moderna occidental a través de los románticos egipcios y de los poetas del Mahyar -Literatura de la Emigración-. Se graduó de abogado y murió prematuramente a causa de una miocarditis. Ver Romanticismo europeo, historia, poética e influencias, de Juan Antonio Pacheco y Carmelo Vera Saura, Universidad de Sevilla, 1998, en google libros

Foto: Pass, 14, 2009, Sissi Farassat

sábado, diciembre 06, 2008

Como los lobos en una estación seca


Invierno

Como lobos en una estación seca
Germinamos por todas partes
Amando la lluvia,
Adorando el otoño.
Un día incluso pensamos en mandar
Una carta de agradecimiento al cielo
Y en lugar de un sello
Pegarle
Una hoja de otoño.
Creíamos que las montañas se desvanecerían,
Los mares se desvanecerían,
Las civilizaciones se desvanecerían
Pero permanecería el amor.
De pronto nos separamos:
A ella le gustan los grandes sofás
Y a mí me gustan los grandes barcos,
A ella le gusta susurrar y suspirar en los cafés
Y a mí me gusta saltar y gritar en las calles.
A pesar de todo
Mis brazos se abren al universo
Esperándola.

Muhammad Al Magut (Salamiya, 1934-Damasco, 2006) de La alegría no es mi profesión, 1970 
Traducido del árabe por María Luisa Prieto, en Poesía Arabe

martes, octubre 07, 2008

Ayman Agbaria / ¿Por qué deberíamos enseñar a nuestros enemigos a criar palomas?



 
¿Por qué deberíamos enseñar a nuestros enemigos a criar palomas? 
¿Por qué entrenarlos en el arte de la dispersión de migas?
¿Por qué estamos tan decididos a mostrarles
cómo nuestros panes simpatizan con los picos?
¿Por qué deberíamos enseñar a nuestros enemigos a criar palomas?
Quizás
porque el pan es el nombre de Dios sobre la tierra
y subsiste, en la memoria de las palomas, un diluvio anterior.
No somos los últimos salvados
pero quizás nuestro enemigo nos rescate de sí mismo
si lograra comprender que somos dúo: muerto y asesino,
que somos dos en la arena sangrienta y que debemos aguardar
la salida del astro Tierra.
Quizás porque se dedica a hacer crecer nuestro odio
tras innecesarias barreras.
Cuánto nos odian las palomas a las que cebamos para comer.
Las criamos fuera de las jaulas
y aun así, su fascinación por el cuchillo las derrota.
Quizás cuando le enseñemos a esperar, como nosotros,
sabrá mejor cómo seducirnos
sin necesidad de cazarnos a distancia, con balas de plomo.
Sin temor, como palomas, nos acercaremos a él
y nos permitirá engordar de sus sobras,
nos obligará a andar en vez de volar
y fundará para nuestro beneficio
la República de las Gallinas.
Quizás
porque cuanto más se nos asemeja más odiamos a nuestro enemigo.
Quizás
porque la ironía es lo último que nos queda
antes de que todos nuestros chistes
terminen traducidos al hebreo.

Ayman Agbaria (Umm Al-Fahm, Israel, 1968), Revista DAKA, n° 3, 2008 , vía De-canta-sión 
Traducción del hebreo al castellano: Gerardo Lewin, 
sobre la traducción de Boaz Rotam del original en árabe. 

viernes, agosto 29, 2008

Abd al Aziz / Petición de un halcón


¡Oh rey, cuyos padres fueron altaneros y del más egregio rango!

Tú, que adornaste mi cuello con el collar de tus favores,
grandes como perlas y engarzados como las perlas en el hilo,
adorna ahora mi mano con un halcón.

Hónrame con uno de límpidas alas, cuyo plumaje
se haya combado por el viento del Norte.

¡Con qué orgullo saldré con él al alba,
jugando mi mano con el viento,
para apresar lo libre con lo encadenado!

Abd al-Aziz ben Al-qabturnuh (al-Andalus, tal vez Badajoz, actual Extremadura, España, ?- c. 1126), en la versión de Emilio García Gómez de El libro de las banderas de los campeones y de los estandartes selectos, de Ibn Said al Magribi (siglo XIII), publicada en 1942
Ref.: Reedicion Seix Barral, 1978
Tambien, Poemas Arabigoandaluces, Espasa Calpe, Buenos Aires, 1942

Noticia: Abd al Aziz ben al-Qabturnuh vivió en al-Andalus y fue secretario de Mutawakkil de Badajoz.

Ilustración del Tratado de cetrería de Federico II de Prusia*, siglo XIII.

* Federico II de Prusia fue uno de los más cultos monarcas medievales, de fuerte vinculación con la doctrina de Averroes (Abu-l Walid Muhammad ibn Rusd, Córdoba, 1126-Marrakech, 1198), propagada desde al-Andalus, emirato, luego califato y reino de taifas. Enciclopedia: "La mayor obsesión del emperador [Federico II] era el conocimiento del alma. En 1227 Miguel Scotto le llevó la versión latina de Averroes sobre De Anima y De Coelo et Mundi de Aristóteles; también se le dieron traducciones de Avicena; de la mano de los árabes se reencontraba el mundo antiguo. La idea averroísta-aristotélica de la materia eterna daba de lado con la existencia de un Dios creador: a ello se añadía la cuestión del intelecto universal y se planteaba el tema de la inmortalidad del alma. 'Dios - decía Federico - adora la búsqueda de la verdad por la razón y la ciencia'. Allí estaban, junto a él, las Academias, Miguel Scotto, Juan de Palermo, Petrus Hispanus, Leonardo de Pisa, especialistas alemanes, latinos , conversos y musulmanes." Horacio Cagni en tradicional.com.ar