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viernes, marzo 22, 2024

María Mercedes Carranza / Historia universal de la camelia




De todas, más o menos de todas
por las entretelas del corazón
anda Margarita Gauthier.
Algunas llevan la camelia
en el hombro, otras bajo las enaguas.
Todas entre bambalinas, con Armandos,
desmayos, rubores y lágrimas.
Entre Eva, que fue el principio
–se desconoce a la madre de Yavé–
y usted señorita, la historia es larga.
Camelias blancas, camelias amarillas,
camelias negras. Pompadoures
de su príncipe, Catalinas
de su corazón. Beatas por un pelo,
la Estuardo en los altares;
vírgenes como Isabel, o como Lucrecia,
camelia venenosa, víctimas de un Borgia.
María Luisa, gorda y fea,
más sensible que una adormidera,
Josefina entre diademas y Paulina
su dignísima cuñada. Queda Julia
la hija del Divino y Biblia arriba
Judith, camelia santa.
Y sobre ellas y las que faltan,
la celeste Celestina, que a todas ama
y a todas guía, aún con el sabor
en las encías y vive y reina
por los siglos de los siglos.

María Mercedes Carranza (Bogotá, 1945-2003), Poesía completa, Lumen, Barcelona, 2019
Envío de Jonio González

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Foto: HJCK

miércoles, marzo 30, 2022

María Mercedes Carranza / Tengo miedo



                               Todo desaparece ante el miedo. El miedo,
                            Cesonia; ese bello sentimiento, sin aleación,
                            puro y desinteresado; uno de los pocos
                           que sacan su nobleza del vientre.

                                                             Albert Camus, Calígula


Miradme: en mí habita el miedo.
Tras estos ojos serenos, en este cuerpo que ama: el miedo.

El miedo al amanecer porque inevitable el sol saldrá y he de verlo,
cuando atardece porque puede no salir mañana.
Vigilo los ruidos misteriosos de esta casa que se derrumba,
ya los fantasmas, las sombras me cercan y tengo miedo.
Procuro dormir con la luz encendida
y me hago como puedo a lanzas, corazas, ilusiones.
Pero basta quizás solo una mancha en el mantel
para que de nuevo se adueñe de mí el espanto.
Nada me calma ni sosiega:
ni esta palabra inútil, ni esta pasión de amor,
ni el espejo donde veo ya mi rostro muerto.
Oídme bien, lo digo a gritos: tengo miedo.

María Mercedes Carranza (Bogotá, 1945-2003)

El oficio de vivir
,
Biblioteca de Escritoras Colombianas,
Luna Libros,
Bogotá, 2022