sábado, enero 25, 2020

Sandra Cornejo / Salem´s Lot y su cara sonriente











Un día fresco y lluvioso en pleno enero
miro Salem’s Lot
como en aquellos días destemplados
del Sur, en el hogar.
Habituada a Los pájaros, a Alone,
entonces, Salem’s Lot,
- que rescataste del baldío -
era una pintura borrosa de Maine,
en Esquel.
El bello David Soul, tan tierno, tan duro,
dorado como un girasol, 
se defendía con su cruz,
inmune a los vampiros de la casa Marsten.

Otros peligros vendrían después.

Fantasmas reales en el Paraíso,
polizones grises,
sapos infalibles en los jardines de la mente.
Truman y Ray,
con sus viejecitas,
sus gatos congelados por amor,
no nos protegerían.

Qué inocente presagio,
salvar un libro del baldío.

Fresco y lluvioso enero.
Miro Salem´s Lot.
A días del 27, vórtice donde la rueda arranca
y su smiling face me ilumina, dorada también.                                                     

                                                A Jesús, que rescató el libro.
                                                A Mateo, que me rescató a mí.

Sandra Cornejo (La Plata, Argentina, 1962)

Corteza,
Prueba de Galera,
La Plata, 2019









Tuerto Rey - Sandra Cornejo/Facebook - Otra Iglesia Es Imposible - Poesía La PlataLetralia - Los Poetas no Van al Cielo - Facultades Mentales - Poetas Siglo XXI - Cuadernos Orquestados - La Pecera - Eurasia

Foto: Murray Magazine

viernes, enero 24, 2020

Rodolfo Alonso / Guido Cavalcanti en los infiernos













El mundo atroz de la taberna
es eso: el mundo, y en un rincón,
generoso y febril, tú callas, solo.

Aunque se incube
en tu silencio ojeroso la palabra
que ha de volverlos hombres,
¿ellos lo saben, Guido? Y tú, ¿lo sabes?

(Quizá Cecco en su mesa,
no menos cruelmente disputada,
tan lejos y tan cerca de la tuya).

¿De qué se trata, pues? Tan sólo
de una palabra exacta
y tímida, tierna y precisa,
fecunda, aventurada, venturosa,
tan altaneramente compartida
como la rotundísima magnolia
o aún las breves
pero eficaces hojas de la violeta
que corona el rocío.

Para vivir, para morir, palabras
hoy luchan entre sí
y en tu cabeza. ¿Cuál es
tu premio? Estas palabras
no fueron tu única vecindad
con la belleza.

Rodolfo Alonso (Buenos Aires, 1934), Dos poetas medievales italianos, El Lagrimal Trifurca, Rosario, Argentina, 1986

Rodolfo Alonso - Festival Internacional de Poesía de MedellínPoemas del Alma - Poéticas - Círculo de Poesía - La Otra - Página 12 - Clarín - EDUVIM

Foto: Diego Díaz/Clarín

jueves, enero 23, 2020

Paul Celan / De "Poemas póstumos"













PRECIPITADO
en la ruta de esmeralda,

escondite de antifaz,
escondite estelar,
con todas las quillas
tu busco, abismo.


LA NADA, por amor
a nuestros nombres
-ellos nos reúnen-,
sella,

el fin nos cree
el principio,

ante los, para nosotros,
maestros
rodeados de silencio,
en lo inseparable se testimonia
la fría
claridad.


EN EL LUGAR DEL TROMBÓN
profundo en el ardiente
vacío del texto,

en la altura del hacha,
en el agujero del tiempo:

escúchate
con la boca.


TU ESTÁS AFUERA,
sobre ti,

sobre ti afuera
está tu destino,

ojiblanco, para un canto
evadido, algo se acerca a él,
que ayuda
junto a la raíz de la lengua,
también al mediodía, afuera.

Paul Celan (Czernowitz, Rumania, 1920-París, 1970)
Versiones de Rogelio Bazán

Muerte en fuga y otros poemas,
Ediciones Último Reino,
Buenos Aires, 1989









Una nota de esta edición aclara que los poemas encontrados después de la muerte de Celan y publicados bajo el título de Zeitgehöft son "esbozos", "composiciones inacabadas, aún perfectibles". No se consigna si es esto una apreciación personal del editor o el traductor, o si está documentado que el propio autor los consideraba borradores. Se prefirió en todo caso, dice la nota, el subtítulo genérico de "Poemas póstumos" (N. del A.)

Deustschel Lyric - Poetry FoundationPoets of Modernity - Otra Iglesia Es ImposibleA Media Voz - El Vuelo de la Lechuza - Eterna Cadencia - Espacio Devenir/Universidad ARCIS - El País - Literariedad

Foto: The Calvert Journal

miércoles, enero 22, 2020

Juan José Saer / El arte de narrar

























Ahora escucho una voz que no es más que recuerdo. En la hoja
blanca, el ojo roza la red negra que brilla, por momentos,
como cabellos inmóviles contra la luz que resplandece, tensa,
al anochecer. Escucho el eco de una palabra que resonó
antes que la palpitación del oído golpeara, y se estremece
la caja roja del corazón simple como un cuchillo. ¿No hay
otra cosa que días atravesados de violencia sutil, detención
abierta hacia momentos más blancos que el fuego? Está el rumor
del recuerdo de todos que crece -el resonar de pasos
sobre caminos duros como planetas que se entrecruzan
                                                               / en regiones reales-
con el mismo rumor inaudible de los cuerpos que se abren
y de la lluvia verde que se abre imposible hacia un árbol glorioso. Nado
en un río incierto que dicen que me lleva del recuerdo a la voz.

Juan José Saer (Serodino, Argentina, 1937-París, 2005), El arte de narrar, Universidad Nacional del Litoral, Santa Fe, Argentina, 1988

Otra Iglesia Es ImposibleInfobae - La Nación - Télam - Multiversos - Vallejo & Co. - Mula Blanca - Revista Iberoamericana (PDF) - Festival Internacional de Poesía de Rosario / Marilyn Contardi / YouTube

Foto: Juan José Saer en Serodino, Santa Fe, Argentina, 2003 David Fernández/Clarín

martes, enero 21, 2020

Mary Oliver / Día de verano














¿Quién hizo el mundo?
¿Quién hizo el cisne y el oso negro?
¿Quién hizo el saltamontes?
Este saltamones, quiero decir
—el que ha salido como expulsado de la hierba,
el que está comiendo azúcar de mi mano.
el que mueve las mandíbulas hacia atrás y hacia adelante
en lugar de hacerlo de arriba abajo—
que mira alrededor con sus enormes y complicados ojos.
Ahora levanta los pálidos antebrazos y se lava la cara a conciencia.
Ahora hace chasquear las alas abiertas y se aleja flotando.
No sé qué es exactamente una plegaria.
Sé cómo prestar atención, cómo hundirme
en la hierba, cómo arrodillarme en la hierba,
cómo ser ociosa y bienaventurada, cómo pasear por el campo,
que es lo que he estado haciendo todo el día.
Dime, ¿qué otra cosa debería haber hecho?
¿No muere todo al final, y demasiado pronto?
Dime, ¿qué planeas hacer
con tu única, salvaje y preciosa vida?

Mary Oliver (Maple Heights, Ohio, Estados Unidos, 1935-Hobe Sound, Estados Unidos, 2019), New and Selected Poems, Beacon Press, Boston, 1992.
Versión de Jonio González.

Poetry Foundation - The New York Times - The Washington PostThe GuardianCaleta Olivia - Otra Iglesia Es Imposible - Eterna Cadencia - Emma Gunst - Círculo de Poesía - Hablar de Poesía - El Placard - Luvina - Op. Cit.

Foto: Mary Oliver, Hobe Sound, Florida, 2013 (detalle) Angel Valentin/New York Times


THE SUMMER DAY

Who made the world?
Who made the swan, and the black bear?
Who made the grasshopper?
This grasshopper, I mean-
the one who has flung herself out of the grass,
the one who is eating sugar out of my hand,
who is moving her jaws back and forth instead of up and down-
who is gazing around with her enormous and complicated eyes.
Now she lifts her pale forearms and thoroughly washes her face.
Now she snaps her wings open, and floats away.
I don't know exactly what a prayer is.
I do know how to pay attention, how to fall down
into the grass, how to kneel down in the grass,
how to be idle and blessed, how to stroll through the fields,
which is what I have been doing all day.
Tell me, what else should I have done?
Doesn't everything die at last, and too soon?
Tell me, what is it you plan to do
with your one wild and precious life?

lunes, enero 20, 2020

Sergio Solmi / Arte poética














Palabra suspirada, que al final
viniste a mí, me atrapaste
en un momento de desatención,
y te quieres imprevista, no buscada,
escapas del raro gesto, la medida
exorbitante. De una línea te orlas
de mar, hinchado de nubes, luchas
como una paloma, te levantas por encima del simple
aliento de la voz, la indolente
mano que te escande, y urges - ansiosa
cosa entre cosas - a ubicarte en esta
cálida, iridiscente, precisa existencia.

Sergio Solmi (Rieti, Italia, 1899–Milán, Italia, 1981) Levania e altre poesie, Mantovani, Milán, 1956
Versión de Jorge Aulicino

Eugenio Montale (sitio no oficial) - Il Club degli Autore - Il Blog di Luigia Sorrentino/RAI News -Centro Cultural Tina Modotti - Homo Laicus - El Trabajo de las Horas - Otra Iglesia Es Imposible Revista de la Universidad de México - Poetas Siglo XXI

Foto: Aosta Sera


Arte poetica

Sospirata parola, che alla fine
mi sei giunta, m'hai colto
in un momento di disattenzione,
e ti vuoi improvvisa, non cercata,
sfuggi al gesto raro, alla misura
esorbitante. D'una riga t'orli
di mare, gonfi in nube, ti dibatti
come colomba, sorgi in cima al semplice
respiro della voce, all'indolente
mano che ti scandisce, ed urgi - trepida
cosa tra cose - a collocarti in questa
calda, iridata, precisa esistenza. 

domingo, enero 19, 2020

Kenneth Patchen / El estado de la nación

















Entiendan que ellos estaban sentados cerca de la puerta
En una mesita dos vasos llenos de cerveza y dos vacíos
Había casi una docena de personas haciendo
Tiempo y poniéndose duras porque nada tenía sentido
De cualquier manera
Alguien miró a la chica y alguien dijo
       Grandes cosas pasan en España
Pero ella ni siquiera miró, ni con la mitad de un ojo.
Entonces Jack levantó su cerveza y Nellie la suya
Y sus piernas se unieron bajo la mesa.
Alguien miró el reloj y alguien dijo
       Grandes cosas pasan en Rusia
Un cana y dos putas entraron y él sólo compró dos copas
Porque una de ellas tenía sífilis.

Nadie sabe justo por qué pasó o si
Volverá a suceder de nuevo en esta tierra
Pero Jack levantó su cerveza otra vez y Nellie la suya
Y como una señal un hombrecito entró
Se acercó al bar y dijo Qué tal Steve al barman.

Kenneth Patchen (Niles, Estados Unidos, 1911-Palo Alto, Estados Unidos, 1972)
Versión de Marcelo Covián

Nueva poesía U.S.A. 
De Ezra Pound a Bob Dylan,
Ediciones de la Flor,
Buenos Aires, 1970








New Directions -  Poetry Foundation - Oxford ReferenceOtra Iglesia Es Imposible - Buenos Aires Poetry - La Caína - Facultades Mentales - UNAM - Círculo de Poesía - Los Cefalópodos Tienen más Razones que los Cuadrúpedos para Odiar el Progreso - Poetas Siglo XXI

Foto: New Directions