jueves, febrero 21, 2019

Isel Rivero / Bellini murió joven...
















Bellini murió joven
un tipo seductor
un encanto
era demasiado hermoso para las mujeres
demasiado perfecto para los hombres
Murió en el exilio
en algún lugar de París
Fue enterrado
y poco después le siguió Frederic Chopin
el polaco
Le conocí una tarde
mientras discutía con Tosca una actuación
Tosca se había convertido en una militante
tras los sucesos ocurridos en mayo en las inmediaciones de La Sorbonne
Me enamoré de él
compartimos varios orgasmos
y entonces murió
con escalofríos en la nariz
una paloma
otro hombre
para otra mujer
para otro lote de tierra
así, sin más,
Beatriz lo echa mucho de menos
cuando se pasea por la Plaza de San Marcos
los domingos.

Isel Rivero (La Habana, 1941), Words are Witnesses / Las palabras son testigos, Verbum, Madrid, 2010
Traducción de Benito del Pliego
Envío de Jonio González

Ref.:

miércoles, febrero 20, 2019

Leonardo Sinisgalli / Costumbres de los muchachos

























Alguno voltea los párpados
para darse importancia,
logra hacer centro con una escopeta
cargada de estopa y saliva.
Apunta desde lejos con un ojo
y dispara. Lleva en el bolsillo
un ají picante, le arranca
la punta con los dientes, la escupe
relámpago imprevisto
en la cara de la gente.

Leonardo Sinisgalli (Montemurro, Italia, 1908-Roma, 1981), "Il passero e il lebbroso" [1970], Poeti italiani del Novecento, ed. Pier Vincenzo Mengaldo, Arnoldo Mondadori, Milán, 1978
Versión de Jorge Aulicino

Ref.:
Fondazione Leonardo Sinisgalli
Biblioteca Rivellese/YouTube
Letras Libres
Otra Iglesia Es Imposible

Foto: Istituto Centrale per la Grafica

I vezzi dei fanciulli

Qualcuno si rovescia le palpebre
per darsi importanza,
riesce a far centro con un schioppetto
caricato di stoppa e di saliva.
Mira a distanza in un occhio
e colpiste. Porta in tasca
un peperoncino, ne stacca
la punta coi denti, la sputa
fulmineo non visto
in faccia alla gente.

martes, febrero 19, 2019

Alfredo Le Pera / Volvió una noche



















[Tango]

Volvió una noche, no la esperaba,
había en su rostro tanta ansiedá
que tuve pena de recordarle
su felonía y su crueldá.
Me dijo humilde: "Si me perdonas,
el tiempo viejo otra vez vendrá.
La primavera es nuestra vida,
verás que todo nos sonreirá"

Mentira, mentira, yo quise decirle,
las horas que pasan ya no vuelven más.
Y así mi cariño al tuyo enlazado
es sólo una mueca del viejo pasado
que ya no se puede resucitar.
Callé mi amargura y tuve piedá.
Sus ojos azules muy grandes se abrieron,
mi pena inaudita pronto comprendieron
y con una mueca de mujer vencida
me dijo: "Es la vida". Y no la vi más.

Volvió esa noche, nunca la olvido,
con la mirada triste y sin luz.
Y tuve miedo de aquel espectro
que fue locura en mi juventú.
Se fue en silencio, sin un reproche,
busqué un espejo y me quise mirar.
Había en mi frente tantos inviernos
que también ella tuvo piedá.

[1935]

Alfredo Le Pera (San Pablo, Brasil, 1900-Medellín, Colombia, 1935)

Se respetó en la transcripción la fonética eminentemente rioplatense de Carlos Gardel, primer cantor de este tango, quien absorbe la consonante final en palabras como piedad y ansiedad, beneficiando sin querer la rima en algunos casos (Nota del Administrador)



















Ref.:
Todo Tango
Investigación Tango
Clarín

Fotos: Arriba, Alfredo Le Pera (s/d). Abajo, Mona Maris y Carlos Gardel en la película Cuesta abajo, de 1934 IMDB

Eugenio Montale / La noche que se insinúa entre los pliegues...















La noche que se insinúa entre los pliegues
más oscuros ha entendido el arcano
del tiempo, del espacio divisor.
La verdad está quizá en ese borde
que se estrecha, en el pucho apagado,
reaparece en esos fondos de botella
abandonados a lo largo de la rompiente.
El resto no es otra cosa que un pretexto
para sentirnos vivos y menos solos.

Eugenio Montale (Génova, Italia, 1896-Milán, Italia, 1981), Diario postumo *, Mondadori, 1996
Versión de Jorge Aulicino

* El Diario postumo de Montale fue sometido a autopsia crítica desde antes de su publicación completa en 1996. La polémica no parece agotada en Italia. La cuestión en debate es si todos los poemas de este libro -que el propio autor quiso que se publicara tras su muerte- son auténticos. En cualquier caso parecen producto de la relación de Montale con Annalisa Cima, quien tenía 27 años cuando conoció a Montale en 1968. Según Cima, Montale quería que los poemas se publicaran en grupos de seis, a razón de un grupo por año. Cada grupo lo había reunido en un sobre. Eran 11 sobres, 66 poemas, a los que se agregaron finalmente otros 18 encontrados por Cima. Se inició la publicación como Montale lo habría querido, pero la serie no continuó. En 1991, Cima entregó 30 poemas, con un "aparato crítico" de Rossana Bettarini y un posfacio de su autoría, a la editorial Mondadori. En 1996, año del centenario de Montale, Mondadori publicó toda la colección. El Administrador no adhiere a posiciones extremas del feminismo pero observa que la diferencia de edad entre Montale y Cima y su relación seguramente amorosa afectó el juicio crítico de los expertos denunciantes. Si algunos de estos poemas fueron escritos o retocados por Cima, serían como el trabajo de un discípulo que intentó prolongar la obra del maestro en carácter y estilo. Son poemas montalianos y casi no tengo dudas de que son de Montale. De un Montale más llano, como el de los dos libros de Diarios que publicó en vida. Y aunque muchas veces estos poemas parecen dialogar con una mujer, ninguno de ellos es de amor.
PD: El dudoso peritaje realizado hace cinco años en Boloña dio por resultado que se eliminara el Diario postumo de la biblioteca universitaria de la ciudad. La censura no ha llegado todavía mucho más lejos. Hay aún defensores de la autenticidad del libro, como Cesare Cavalleri.

Ref.:
Avvenire
Il Giornale
Claudio Giunta
Materialismo Storico
El Cultural

Foto: Poetry Foundation

La notte che s'insinua tra le pieghe
più oscure, ha capito l'arcano
del tempo, dello spazio che divide.
La verità è forse in questo lembo
che s'assotiglia, nel mozzicone spento,
rippare in quel fondo di bottiglia
abbandonato lungo la battigia.
Il resto, altro non è che un pretesto
per sentirsi vivi e meno soli.

lunes, febrero 18, 2019

F. S. Flint / Tarde








Un pétalo de rosa
cae en el musgo
con el peso del rocío:
rojo oscuro sobre verde sombrío.

Una rosa roja tiembla
en el crepúsculo:
silencio resplandeciente
y objetos dormidos.

En la tierra parda
entre el verdín
un rosal aprieta
su encaje de raíces;

y la tierra tiembla.

¿Qué es pasajero?

¿Qué es presente?

Rojo oscuro sobre verde sombrío.

F. S. Flint (Londres, 1885-Berkshire, Inglaterra, 1960), The Fourth Imagist. Selected Poems of F. S. Flint, Michael Copp, ed., Fairleigh Dickinson University Press, Cranbury, Nueva Jersey, 2007
Versión de Jonio González

Ref.:
Buenos Aires Poetry
Fortnightly Review
Bartleby
PoemHunter

Foto: De izq. a der.: Víctor Plarr, Thomas Sturge Moore, William Butler Yeats, Wilfrid Scawen Blunt, Ezra Pound, Richard Aldington y F. S. Flint. Abajo: Flint - Fitzwilliam Museum, Cambridge, Reino Unido/Fortnightly Review/Buenos Aires Poetry

EVENING

ONE rose petal 
Falls to the moss 
With the weight of dew, 
Dusky red on darkening green.

A red rose tremoieb 
In the twilight 
Glimmering silence 
And sleeping things.

In the dun earth 
Beneath the mosses, 
A rosetree tightens 
Its lace of roots;

And the earth quivers.

What is passing?

What is present?

Dusky red on darkening green.

domingo, febrero 17, 2019

Ezra Pound / De "Lustra", 2



















Damas

Agathas

Cuarenta y cuatro amantes tuvo Agathas en los viejos tiempos,
Todos los cuales rehusó;
Y ahora regresa a mí en busca de amor,
Y su pelo también se vuelve grisáceo.

Joven Dama

He alimentado tu lar con amapolas,
Y te he adorado durante tres años enteros;
Y ahora protestas debido a que tu vestido no te encaja
Y sólo porque a mí se me ocurre decir eso.

Lesbia Illa

Memmón, Memmón, aquella dama
Que solía caminar entre nosotros
Con tal graciosa incertidumbre,
Ahora está casada
Con un inglés padre de familia.
Lugete, Veneres! Lugete, Cupidinesque!

Transeúnte

Perfecta como Afrodita,
Completamente hermosa,
Descerebrada,
El leve aroma de tu pachuli,
Débil, casi, como las líneas de crueldad sobre tu mentón,
Me asalta, y casi apenas me interesa.

Ezra Pound (Hailey, EE UU, 1885-Venecia, Italia, 1972), Lustra, Buenos Aires Poetry, Buenos Aires, 2016
Traducción de Juan Arabia

Ref.:
Buenos Aires Poetry
Télam
El Día
Poetry Foundation

Foto: Ezra Pound, 1969, Venecia, Italia Poetry Foundation/Getty (No se pudo establecer quién fue el autor de la imagen)


Ladies

Agathas

Four and forty lovers had Agathas in the old days, 
All of whom she refused; 

And now she turns to me seeking love, 
And her hair also is turning. 

Young Lady

I have fed your lar with poppies, 
I have adored you for three full years; 
And now you grumble because your dress does not fit 
And because I happen to say so. 

Lesbia Illa

Memnon, Memnon, that lady 
Who used to walk about amongst us 
With such gracious uncertainty, 
Is now wedded 
To a British householder. 
Lugete, Veneres! Lugete, Cupidinesque!

Passing

Flawless as Aphrodite, 
Thoroughly beautiful, 
Brainless, 
The faint odor of your patchouli, 
Faint, almost, as the lines of cruelty about your chin, 
Assails me, and concerns me almost as little.

Originally published in Poetry, August 1914
https://www.poetryfoundation.org/poetrymagazine/poems/12927/ladies

sábado, febrero 16, 2019

Raquel Jaduszliwer / De "En el bosque"















Pienso que de haber dios
elegiría el bosque como su catedral

el bosque
y en la noche
su volumen sellado, el gran follaje
el peso de los animales

un pájaro asustado elegiría
para dar testimonio.

Raquel Jaduszliwer (San Fernando, Argentina, 1946), En el bosque, Modesto Rimba, Buenos Aires, 2018

Ref.:
Modesto Rimba
Eurasia Hoy
El Orate y la Musa

viernes, febrero 15, 2019

Robert Louis Stevenson / Desde hace años para siempre...

















Desde hace años para siempre
Mi barco de cedro llevé hasta la costa
Y al camino y el lecho del río
Y a los verdes juncos que asienten dije
Mi ignorante y último adiós:
Ahora satisfecho habito mi hogar
Y ahora divido mi perezosa existencia
Entre mis versos y mi esposa:
En vano; porque cuando la lámpara está encendida
Y junto al riente fuego me siento,
Todavía, con el destrozado atlas extendido,
Interminables caminos recorro.

Robert Louis Stevenson (Edimburgo, Escocia, Reino Unido, 1850-Vallima, Samoa, 1894), New Poems and Variant Reader, Chatto & Windus, Londres, 1918. Proyecto Gutenberg
Versión de Jonio González

Ref.:
Poetry Foundation
Scottish Poetry Library

Foto: Stevenson c.1893 Rischgitz/Getty Images


SINCE YEARS AGO FOR EVERMORE

Since years ago for evermore
My cedar ship I drew to shore;
And to the road and riverbed
And the green, nodding reeds, I said
Mine ignorant and last farewell:
Now with content at home I dwell,
And now divide my sluggish life
Betwixt my verses and my wife:
In vain; for when the lamp is lit
And by the laughing fire I sit,
Still with the tattered atlas spread
Interminable roads I tread.

jueves, febrero 14, 2019

Indran Amirthanayagam / Contra la ilusión
















Hay una distracción al parecer, un puesto
de atención a alguna nueva mariposa. Pero

ya no soy un mozo. Ya no tengo ganas
de marcar territorio y establecer identidad

y decir al mundo que existo aquí
con estas manos, piernas y deseos

que surgen del magma terrenal,
de tu ausencia, de la desaparición

de aquel paraíso donde los jóvenes
no se envejecen nunca.

11 de febrero, 2019

[Castellano en el original]

Indran Amirthanayagam (Colombo, Sri Lanka, 1960) 

Ref.:
Tamil Culture
Asia Literary Review

Foto: Tamil Culture

miércoles, febrero 13, 2019

Biancamaria Frabotta / La perfección es terrible y estéril














La perfección es terrible y estéril
como el huevo de la impertérrita luna
las gélidas noches en que pare
la zorra roja del desierto marital.
Entonces lloverá con sol que entristece encendido en el borde
del horno Sylvia testaruda hija de Aurelia
Aurelia testaruda hija de Aurelia
la decrépita Europa te ha tendido una fea encerrona.
Pero llueve todavía sin sol Sylvia. ¿No ves que yo
                                    soy normal?
¿Que no me ofrezco a nadie como víctima
                                     sacrificial?
Al gran final yo llegaré curada.

Biancamaria Frabotta (Roma, 1946), "Esorcismo al chiaro di luna. Dialogo a tre voci dedicato a Sylvia Plath", Tensioni, Eidos, Venecia, 1989
Versión de Jorge Aulicino

Ref.:

Foto: l'Altrove

La perfezione è terribile e sterile
come l'uovo dell'imperterrita luna
le gelide notti in cui figlia
la volpe rossa del deserto maritale.
Allora pioverà con sole accora acceso sull'orlo
del forno Sylvia cocciuta figlia di Aurelia
Aurelia cocciuta figlia di Aurelia
la decrepita Europa vi ha teso un brutto tranello.
Ma piove anche senza sole Sylvia. Non vedi che io 
                                   sono normale?
Che mi offro a nessuno come vittima
                                   sacrificiale?
Al gran finale io ci arriverò guarita.

martes, febrero 12, 2019

Julieta Arella / De "Galateica"















*
LOS OBJETOS te eligen como presintiendo. A veces arremeten en nuestros ojos, con ganas de ser nombrados, tocados. Llenan un espacio que les corresponde a fuerza de presencia. Todas las cosas hablan al otro lado del silencio. Reverón escuchó la música de cartón de sus instrumentos. También los caprichos de sus Galateas. Alabó al primer rayo del sol que cayó en sus rostros y pintó una luz más pura que la inocencia. Lloró por la noche el uso profano de la sagrada Juanita. La sumisa habitante de un mundo de rompecabezas. Donde las cosas sutiles conocen sus leyes.Las muñecas, erubescentes de sepia. De arena del mar. Se velan como jugando a ciegas bajo la seda. Sospechando el deseo de los hombres.

*

                                    La casa es panteón de rumores
                                    que los dormidos recogen
                                    en impredecibles tinajas
                                    recordar alborota
                                    las tinieblas del patio.
                                                       Lydda Franco Farías


PADRE no se me olvida el día en que cambiaste la cerradura de la casa. Dormimos donde unos vecinos. Al día siguiente mamá abrió con la ayuda de un cerrajero. Pero allí no había nada. Te habías llevado hasta mis muñecas. Los tres lloramos en silencio. No solo nos abandonabas, nos lo quitabas todo. Mamá se sintió liviana, ya no había nada que empacar. Diez años de matrimonio y ni una maleta a cuestas. Yo tenía seis años, mi hermano ocho. Mamá nos abrazó fuerte y nos dijo que para recomenzar no necesitábamos nada. Los objetos nunca antes significaron tan poca cosa. La casa era mi madre inundada


*
CARACAS-MÉRIDA. Viajamos los tres aquella noche. Papá se iba con otra mujer. Mamá se iba con sus hijos. Ahí empezó el primer viaje. Íbamos de casa en casa hasta que mamá hizo una.Primero llegamos a donde la abuela Chepina, apenas pasaron dos meses para que nos corriera.La abuela nunca nos quiso. Luego vivimos una temporada donde tía Carmen, jugábamos con nuestros primos, pero nunca nada fue nuestro. Al tiempo nos llevaron con tía Nora, que estaba recién casada. Aprendí con mi tía lo que era limpiar bien una casa, sin quejarse. Mamá trabajaba lejos y venía apenas los fines de semana. Yo la extrañaba. Mi tía Nuvia no tenía hijos y su casa era inmensa, nos fuimos con ella, ahí aprendí a cocinar, ella cocinaba muy mal. A los ocho años hacía la comida de todos. Dos años después mamá alquiló una casita, en Santo Domingo. Nunca fuimos tan felices. Mis mejillas eran dos soles rojos. El frío nos hizo más fuertes.


*
LA CASA DE MI TÍA CARMEN está llena de cosas innecesarias. Ya sus dos hijos se fueron del país. Ella está muy sola y su casa es lo único que ahora tiene, se aferra a ella, pasa los días emperifollándola para luego hacer alarde de su casa con la vecina, también viuda. En navidad, el pesebre era una grosería, pasó tres meses hilando cada detalle. El pesebre ocupó la sala, parecía como si en cada oveja estuviese yéndose un joven en busca de otro nacimiento y en
cada casita habitase un alma que lee la Biblia bajo la luz de una vela.

Julieta Arella (Caracas, 1990)

Galateica,
Fundación La Poeteca,
Caracas, 2018.
Se puede descargar el libro entero pulsando aquí
o en la URL siguiente


https://lapoeteca.com/galateica-juelieta-arella/











Ref.:
La Poeteca
Esfera Cultural
LP5
Letralia
El Nacional

lunes, febrero 11, 2019

Eugenio Montale / El saltador




















El saltador tomado en ralenti
dibuja un arabesco arañiforme
y con esa cifra quizá se identifica
su vida. El que está en el trampolín
todavía está muerto, muerto el que regresa
a nado a la escalerita después de la zambullida,
muerto el que saca la foto, nunca nacido
el que celebra la empresa.
                                      ¿Pero está vivo
el espacio del que vive cada móvil?
¡Piedad para la pupila, para el objetivo,
piedad para todo lo que se manifesta,
piedad para el que parte y para el que llega,
piedad para el que alcanza o alcanzó,
piedad para el que no sabe que la nada y el todo
son dos velos de los Impronunciable,
piedad para el que lo sabe, para el que lo dice,
para el que lo ignora y tantea en la oscuridad
de las palabras!

Eugenio Montale (Génova, Italia, 1896-Milán, Italia, 1981), "Diarios del '71 y del '72" [1973], Tutte le poesie, Mondadori, Milán 2004
Versión de Jorge Aulicino

Ref.:
Nel Delirio non Ero Mai Sola
El Cultural
El País

Foto: s/d

Il tuffatore

Il tuffatore preso au ralenti
disegna un arabesco ragniforme
e in quella cifra forse si identifica
la sua vita. Chí sta sul trampolino
è ancora morto, morto chi ritorna
a nuoto alla scaletta dopo il tuffo,
morto chi lo fotografa, mai nato
chi celebra l'impresa.
                                 Ed è poi vivo
lo spazio di cui vive ogni movente?
Pietà per le pupille, per l'obiettivo,
pietà per tutto che si manifesta,
pietà per il partente e per chi arriva,
pietà per chi raggiunge o ha raggiunto,
pietà per chi non sa che il nulla e il tutto
sono due veli dell'Impronunciabile,
pietà per chi lo sa, per chi lo dice,
per chi lo ignora e brancola nel buio
delle parole!

domingo, febrero 10, 2019

Dylan Thomas / Aquí en esta primavera














Aquí en esta primavera, las estrellas flotan por el vacío;
Aquí en este invierno decorativo
Cae a cántaros el tiempo desnudo;
Este verano entierra a un pájaro de primavera.

Los símbolos son elegidos desde el lento círculo
De los años por las costas de las cuatro estaciones,
En otoño enseñan el incendio de tres estaciones
Y las notas de cuatro pájaros.

Debería contar el verano desde los árboles, y los gusanos
Contar, en todo caso, las tormentas del invierno
O el funeral del sol;
Debería aprender la primavera por el canto del cuco,
Y la babosa me enseñaría la destrucción.

Un gusano cuenta mejor el verano que el reloj,
La babosa es un calendario vivo de los días;
¿Qué me diría si un atemporal insecto
afirma que el mundo se desgasta?

Dylan Thomas (Swansea, Gales, Reino Unido, 1914 – Nueva York, Estados Unidos, 1953), Collected Poems, J. M. Dent, Londres, 1988. Buenos Aires Poetry, julio 19, 2017
Traducción de Juan Arabia

Ref.:
Dylan Thomas
Aullido
A Media Voz

Foto: Dylan Thomas, 1946 Ulton Deutsch Collection/El País

HERE IN THIS SPRING

Here in this spring, stars float along the void;
Here in this ornamental winter
Down pelts the naked weather;
This summer buries a spring bird.

Symbols are selected from the years’
Slow rounding of four seasons’ coasts,
In autumn teach three seasons’ fires
And four birds’ notes.

I should tell summer from the trees, the worms
Tell, if at all, the winter’s storms
Or the funeral of the sun;
I should learn spring by the cuckooing,
And the slug should teach me destruction.

A worm tells summer better than the clock,
The slug’s a living calendar of days;
What shall it tell me if a timeless insect
Says the world wears away?

https://buenosairespoetry.com/2017/07/19/aqui-en-esta-primavera-de-dylan-thomas/

sábado, febrero 09, 2019

Charles Simic / Nuevas aventuras de Charles Simic















¿Tiene nuestro Charles Simic miedo de la muerte?
Sí, Charles Simic tiene miedo de la muerte.

¿Se arrodilla y reza por una vida eterna?
No, está ocupado dibujando una tarjeta con un lápiz de color.

Pálido como una cebolla recién cortada en rodajas,
repasa los agravios que ha cometido.

Su consciencia, ¿le hace perder la calma?
Sólo cuando se acuesta por la noche para descansar.

¿Siente las llamas del infierno acercarse a él?
No, pero oye los ladridos de los perros de caza.

¿Eleva humildemente la mirada en busca de perdón?
El amor de ella fue su juez, su furia el jurado.

Una noche oscura, rezando al Señor en lo alto,
su propia lengua le cortará el cuello.

Charles Simic (Belgrado, 1938), "Biography and a Lament", Selected Early Poems, George Braziller, Nueva York, 1999
Versión de Jonio González

Ref.:
Universidad de Chile
El Espectador
Enrique Vila Matas
Poetry Foundation

Foto: Paris Review

FURTHER ADVENTURES OF CHARLES SIMIC

Is our Charles Simic afraid of death?
Yes, Charles Simic is afraid of death.

Does he kneel and pray for eternal life?
No, he's busy drawing a valentine with a crayon.

Pale as a freshly chopped onion,
He goes over the wrongs he committed.

His conscience, does it bother him much?
Only when he lies down to get a night's rest.

The hellfires, does he feel them closing in?
No, but he hears the hounds barking.

Does he lift his eyes humbly in forgiveness?
Her love was his judge, her wrath the jury.

Some dark night, praying to the Lord above,
His own tongue will slash his throat.

viernes, febrero 08, 2019

Gilbert Keith Chesterton / Para Hilaire Belloc














Dios hizo especialmente las estrellas;
Los bebés las contemplan asombrados
Y las ven enredadas en un árbol;
Vos veías la luna desde los Downs de Sussex,
Esa luna de Sussex, aún sin pisar,
Toda la luna solamente para el pueblo,
La mayor lámpara de Campden Hill.

Sí, el Paraíso está por todas partes en casa,
La gran gorra azul que siempre sienta bien,
Y así es (ten calma; ya llegan a la meta
Por fin mis ideas errantes),
Lo mismo ocurre con las cosas heroicas,
que no se acabarán con el fin del mundo
Y aunque se agiten las tétricas máquinas,
No te asustes demasiado, amigo mío.

Esto no terminó en la tumba de Nelson,
Donde yace una Inglaterra inmortal,
Ni cuando tus jóvenes altos, uno a uno,
Bebieron muerte como vino en Austerlitz.
Y cuando los eruditos nos señalaron
Los fríos y mecánicos acontecimientos futuros,
Nuestras almas dijeron en la oscuridad,
“Quizás, pero hay cosas más seguras”.

Es más seguro que a través de estos prados lejanos,
En estas estribaciones suaves y libres,
Los tambores toquen un vals de guerra
Y la Muerte baile con la Libertad;
Más seguro que se levanten barricadas
Sobre la matanza y bajo el humo,
Y la muerte, el odio y el infierno confiesen
Que los hombres han encontrado algo para amar.

Lejos de tus soleadas tierras altas,
Vi este sueño; las calles que pisé,
Las calles rectas y claras que se unen,
Las calles estrelladas que señalan a Dios.
Esta leyenda de una hora épica,
Un niño que soñé y que sueño aún,
Bajo una gran torre gris
Que golpea las estrellas en Campden Hill.

Gilbert Keith Chesterton (Londres, 1874-Beaconsfield, Inglaterra, 1936), The Napoleon of Notting Hill, John Lane/The Bodley Head, Londres, 1904. Proyecto Gutenberg
Buenos Aires Poetry, enero 18, 2019
Traducción de Felicitas Casillo


La novela El Napoleón de Notting Hill, ilustrada por W. Graham Robertson, fue publicada por primera vez en 1904, con la dedicatoria en versos que arriba se lee. Belloc, junto con Chesterton, defendió la fe y el pensamiento católicos en un ambiente principalmente anglicano y protestante. (Nota del Administrador)














Ref.:
Morisqueta
Poetry Foundation 1
Poetry Foundation 2
Chestertonblog
Aleteia
El País

Foto: Hypérbole

TO HILAIRE BELLOC 

For every tiny town or place
God made the stars especially;
Babies look up with owlish face
And see them tangled in a tree;
You saw a moon from Sussex Downs,
A Sussex moon, untravelled still,
I saw a moon that was the town’s,
The largest lamp on Campden Hill.

Yea; Heaven is everywhere at home
The big blue cap that always fits,
And so it is (be calm; they come
To goal at last, my wandering wits),
So is it with the heroic thing;
This shall not end for the world’s end
And though the sullen engines swing,
Be you not much afraid, my friend.

This did not end by Nelson’s urn
Where an immortal England sits–
Nor where your tall young men in turn
Drank death like wine at Austerlitz.
And when the pedants bade us mark
What cold mechanic happenings
Must come; our souls said in the dark,
‘Belike; but there are likelier things.’

Likelier across these flats afar
These sulky levels smooth and free
The drums shall crash a waltz of war
And Death shall dance with Liberty;
Likelier the barricades shall blare
Slaughter below and smoke above,
And death and hate and hell declare
That men have found a thing to love.

Far from your sunny uplands set
I saw the dream; the streets I trod
The lit straight streets shot out and met
The starry streets that point to God.
This legend of an epic hour
A child I dreamed, and dream it still,
Under the great grey water-tower
That strikes the stars on Campden Hill. 

https://buenosairespoetry.com/2019/01/18/a-hilaire-belloc-gilbert-keith-chesterton/