
El enemigo común
Como Machado, yo también soñaba
de niño con los héroes de la Ilíada,
pero mezclándolos en coctelera
con los padres de la Revolución.
Marat, Robespierre, Babeuf, Lenin y Trotski
vivían en mis sueños de muchacho
junto a Paris, Ayante y Diomedes.
Pese a las discrepancias ideológicas
nunca se peleaban entre ellos,
pues tenían enfrente un enemigo
común: la Realidad.
Religión y poesía
(Paul Claudel)
Mi religión, o sea, la católica,
aporta a la poesía tres conceptos
que son fundamentales: la alabanza
de lo creado y de su Creador
(como en Akenatón, los himnos védicos,
San Francisco, Espronceda, Pound y Perse);
el júbilo de ser, pero el sentido
también de ser, al margen del azar
y de las ciegas fuerzas naturales;
y, por último, el drama, la tensión
de la lucha en un mundo relajado
que prescinde del cielo y del infierno.
Feliz quien, al amparo de la fe,
escribe poesía desde el júbilo,
el drama, la alabanza y el sentido.
Luis Alberto de Cuenca (Madrid, 1950), Los mundos y los días. Poesía 1970-2002, Visor, Madrid, 2007
En Poesía Mundial de la A a la Z
Foto: de Cuenca EFE/adn.es