jueves, mayo 14, 2020

Gregory Corso / El café Sacré-Coeur
















Las feroces muchachas en el café Sacré-Coeur
golpean sus vinos contra la mesa
gritando Danton triunfó negando la libertad
mientras que el garçon exige que Marat triunfe en cuanto triunfa.
Cada uno de los bombardeados argelinos contempla los candentes dientes de los otros.
Un café aterrador el café Sacré-Coeur.
Los propietarios son como los propietarios de Les Misérables.
Siempre que voy allí hacen que me sienta como Jean Valjean.
Gracias a Dios no tengo bolsa de plata ni documento de identidad que mostrar.
Pero ésa es la razón por la que voy allí un ex convicto sin hospedaje
sentado en una esquina de madera comiendo pan negro
esperando a la pequeña Cosette -del tamaño de la eternidad.
Espero allí para seguirla entrada la noche
para cargar con sus baldes de agua
comprarle una enorme y gloriosa muñeca
y llevarla lejos
para que me ame
para cargar a su amado en la espalda a través de cloacas
para que yo viejo y gris muera en su mesa nupcial.
Ah pero hay mesas de plástico en el café Sacré-Coeur.
Todas las muchachas feroces trabajan en la oficina de Correos.
Los propietarios no tienen una Cosette sino un hijo grande y gordo
que sentado moja cruasanes.
Y los argelinos
ellos no van al café Sacré-Coeur.

Gregory Corso (Nueva York, Estados Unidos, 1930 - Robbinsdale, Estados Unidos, 2001), The Happy Birthday of Death, New Directions, Nueva York, 1960
Versión de Jonio González

Otra Iglesia Es Imposible - Poetry Foundation - The Allen Ginsberg Project - My Poetic Side - All PoetryLetralia - El Placard - De Sibilas y Pitias - Buenos Aires Poetry - Barbas Poéticas - Alpialdelapalabra

Foto: Gregory Corso por Allen Ginsberg (detalle), París, 1961 The Allen Ginsberg Project/Standford University

THE SACRÉ-CŒUR CAFÉ 

The fierce girls in the Sacré-Cœur Café 
bang their wine glasses on the table 
screaming Danton triumphed having denied liberty. 
While the garçon demands Murat triumph on all that triumphs. 
The bombed Algerians observe each others' burning teeth.
A scarey café the Sacré-Cœur Café. 
The proprietors are like the proprietors in Les Misérables.
Always making me feel like Jean Valjean when I go there.
Thank God I've no sack of silver no yellow ticket to show.
But that's why I go there an ex-convict with no lodgings
sitting in a wooden corner eating black bread 
waiting for little Cosette–the size of eternity. 
Wait there that I follow her out into the night 
that I might carry her water buckets 
buy her a huge glorious doll 
and take her far away
that she love me. 
That I carry her lover on my back through sewers 
that I old and grey die at their wedding table.
Ah but there are plastic tables in the Sacré-Cœur Café. 
The fierce girls all work at the Post Office. 
The proprietors have no Cosette but a big fat son 
who sits dunking croissants. 
And the Algerians 
They don't go to the Sacré-Cœur Café.

miércoles, mayo 13, 2020

Vasko Popa / Tres poemas














Consejo y medio

Antes de morir querido vecino
Hay que dormir bien

Me aconseja mi conocido
Vagabundo del parque cercano

Y no se levanta del banco
Donde reposa hasta hartarse

Poesía, traducción de Juan Octavio Prenz,
Fondo de Cultura Econónima, México, 1985


El conflicto en el cenit

Nació el sol azul
Bajo la axila izquierda del cielo
Nació el sol negro
Bajo la axila derecha del cielo

Sube el azul sube el negro
Hacia la torre en el cenit
Donde ahora reina el desierto

Desnudos bajamos a nuestro interior

Abrimos las madrigueras
Susurramos el nombre secreto
De nuestro sol nativo

El trípode dorado de la torre
Ha partido hacia tres rumbos


Partida 

Ya no estoy aquí
No me he movido un ápice
Pero ya no estoy aquí

Que entren
Que revisen      que registren

A la sombra del costillar el molino
Muele el maduro vacío
Colillas de sueños baratos
Humean en el cenicero
Ya no estoy aquí

La barca atada se mece
Sobre las olas rojas
Un par de palabras inmaduras
Pende en la garganta nublada
Ya no estoy aquí

No me he movido un ápice
Pero ya estoy lejos
Difícil que me alcancen

El cansancio ajeno. Poesía completa, traducción de Dubravka Sužnjević,
Vaso Roto, Monterrey, México, 2012

Vasko Popa (Grebenac, Serbia, 1922-Belgrado, 1991)

Vaso Roto - Fondo de Cultura EconómicaLondon Review of Books - Belgrade Beat - El Cultural - Tendencias Literarias - De Nada Puedo Ver Todo - El Placard - Adamar

Foto: IN4S

martes, mayo 12, 2020

Miroslav Holub / Dos poemas


Napoleón

Niños, cuándo
nació Napoleón Bonaparte,
pregunta el maestro.

Hace mil años, dicen los niños.
Hace cien años, dicen los niños.
El año pasado, dicen los niños.
Nadie lo sabe.

Niños, qué hizo
Napoleón Bonaparte,
pregunta el maestro.

Ganó una guerra, dicen los niños.
Perdió una guerra, dicen los niños.
Nadie lo sabe.

Nuestro carnicero tenía un perro
que se llamaba Napoleón,
dice Frantisek.
El carnicero le pegaba y el perro murió
de hambre
el año pasado.

Y todos los niños tienen pena ahora
por Napoleón.


Cementerio judío de Olšany,
tumba de Kafka, abril, soleado 

Bajo los sicomoros indagan
algunas palabras vertidas de la lengua.
Abandono próximo
y por ende pétreo.

Un hombre viejo en la puerta
con aspecto de Gregorio Samsa,
que no se metamorfoseó,
entrecierra los ojos a esa
luz desnuda
y a cualquier pregunta responde:

Perdone, yo no sé,
no soy de Praga.

Miroslav Holub (Pilsen, República Checa, 1923 - Praga, 1998), Poemas, traducción Carlos Cid Abasolo y Šárka Grauová, Cátedra, Madrid, 1990

Otra Iglesia Es Imposible - Slovník Ceské Literatury - Poetry Foundation - Poetry International Archives - Adamar - Poesía Digital
---
Foto: Raza Rumi

lunes, mayo 11, 2020

Gary Snyder / Sin dejar la casa













Cuando nace Kai
yo dejo de salir.

Deambulo por la cocina – hago pan de maíz
no dejo entrar a nadie.
El correo es escaso.
Masa yace sobre su costado, Kai suspira,
Non lava y barre
nos sentamos y miramos
a Masa amamantar, y bebemos té verde.

Cuentas turquesas navajas sobre la cama
la pluma de la cola de un pavo en la cabecera
la piel de un tejón de Nagano-ken
como colchón; debajo la sábana;
un pote de yogur asentándose
bajo las mantas, a sus pies.

Masa, Kai,
y Non, nuestra amiga,
reflejadas en la luz del jardín
sin dejar la casa.
Desde el amanecer hasta la noche tarde
haciendo un nuevo mundo de nosotros
alrededor de esta vida.

Gary Snyder (San Francisco, 1930), Regarding Wave, New Directions Books, Nueva York, 1970
Versión de Griselda García

Otra Iglesia Es Imposible - Poetry Foundation - New Directions - Tryclicle - Miami Book Fair/YouTubeGriselda García - Gog y Magog - Kriller 71 Ediciones - Universidad del LitoralBuenos Aires Poetry - El Poeta Ocasional - El Placard - Eterna Cadencia - Oculta Lit - UNAM - Poetas Siglo XXI

Foto: Kurt Lorenz/Alta. Journal of Alta California


Not Leaving the House

When Kai is born
I quit going out

Hang around the kitchen – make cornbread
Let nobody in.
Mail is flat.
     Masa lies on her side, Kai sighs,
     Non washes and sweeps
We sit and watch
     Masa nurse, and drink green tea.

Navajo turquoise beads over the bed
A peacock tail feather at the head
A badger pelt from Nagano-ken
For a mattress; under the sheet;
A pot of yogurt setting
Under the blankets, at his feet.

Masa, Kai,
And Non, our friend
In the garden light reflected in
Not leaving the house.
From dawn till late at night
     making a new world of ourselves
     around this life.

domingo, mayo 10, 2020

Dylan Thomas / Aquella mano que firmó el papel














Aquella mano que firmó el papel
Derribó una ciudad; los cinco dedos
Soberanos tasaron el aliento,
Redoblaron el número de muertos
Y dividieron a un país - los cinco
Reyes que coronaron a la muerte.

La mano poderosa
Lleva a un hombro caído,
Al yeso que agarrota
Las articulaciones de los dedos;
Una pluma de ganso puso término
Al estrago que dio término al diálogo.

Aquella mano que firmó el tratado
Trajo la fiebre, el hambre y las langostas;
Grande es la mano que domina al hombre
Tan sólo con garabatear un nombre.

Los cinco reyes pueden contar muertos
Pero no saben suavizar la herida
Encostrada, no saben dar consuelo
A una frente; es regida la piedad
Por una mano, y otra rige el cielo;
Las manos nunca derramaron lágrimas.

[1936]

Dylan Thomas (Swansea, Gales, Reino Unido, 1914 – Nueva York, Estados Unidos, 1953), El Trabajo de las Horas, 29 de abril de 2020
Versión de Pablo Anadón, Córdoba, Argentina, 29-IV-20

Otra Iglesia Es Imposible - Poetry Foundation - Dylan Thomas Web Site - The Allen Ginsberg ProjectDe Sibilas y Pitias - El Placard - OghamA Media Voz - Universidad Austral de Chile - Revista de la Universidad de México


The hand that signed the paper

The hand that signed the paper felled a city;
Five sovereign fingers taxed the breath,
Doubled the globe of dead and halved a country;
These five kings did a king to death.

The mighty hand leads to a sloping shoulder,
The finger joints are cramped with chalk;
A goose's quill has put an end to murder
That put an end to talk.

The hand that signed the treaty bred a fever,
And famine grew, and locusts came;
Great is the hand that holds dominion over
Man by a scribbled name.

The five kings count the dead but do not soften
The crusted wound nor pat the brow;
A hand rules pity as a hand rules heaven;
Hands have no tears to flow.
---
Foto: Dylan Thomas, 1952 Rollie McKenna/Encyclopaedia Britannica

sábado, mayo 09, 2020

Williams Carlos Williams / Consagración de una parcela de tierra





















Esta parcela de tierra
frente a las aguas de esta ensenada
está consagrada a la viviente presencia de
Emily Dickinson Wellcome *
que nació en Inglaterra, se casó,
perdió a su esposo y con
su hijo de cinco años
partió hacia Nueva York en un barco de dos palos,
fue arrastrada hasta las Azores;
derivó hasta los bancos de arena de Fire Island,
conoció a su segundo esposo
en una pensión de Brooklyn,
fue con él a Puerto Rico
dio a luz otros tres hijos, perdió
a su segundo esposo, llevó una vida difícil
durante ocho años en St. Thomas ,
Puerto Rico, Santo Domingo, siguió
a su hijo mayor a Nueva York,
perdió a su hija, perdió a su "niña",
se hizo cargo de los dos hijos del
hijo mayor de su segundo matrimonio
los crio -habían quedado
sin madre- peleó por ellos
contra la otra abuela
y las tías, los trajo aquí
verano tras verano, se defendió
de ladrones,
tormentas, sol, fuego,
de moscas, de niñas
que venían a husmear, de
la sequía, de malas hierbas, marejadas,
vecinos, comadrejas que le robaban las gallinas,
de la debilidad de sus propias manos,
de la fuerza creciente de
los chicos, del viento, de
las piedras, de intrusos,
de rasgaduras, de sus propios pensamientos.

Ella removió esta tierra con sus propias manos,
dominó esta parcela herbosa,
maldijo a su hijo mayor
hasta que la compró, vivió quince años aquí,
alcanzó una soledad final y...

Si no puedes traer nada a este lugar
excepto tus huesos, ni te acerques.

William Carlos Williams (Rutherford, Estados Unidos, 1883-1963), Al Que Quiere! A Book of Poems, The Four Seas Company, Boston, 1917; The Collected Poems: Volume I, 1909-1939, New Directions, Nueva York, 1986
Traducción de Jonio González

* Abuela de Williams. Nacida en Chichester, Inglaterra, llegó a Nueva York hacia 1860 con su hijo William George Williams. Allí conoció a su segundo marido, Benjamin Wellcome, un fotógrafo itinerante. Su casa estaba en West Haven, Connecticut. Murió en 1920 de un derrame cerebral [N. del T.]

Otra Iglesia Es Imposible - Poetry Foundation - The Poetry Archive - The Allen Ginsberg Project - De Sibilas y Pitias - UNAMEl Placard - La Biblioteca de Marcelo Leites - Letras Libres - Eterna Cadencia - Universidad del Litoral - Clarín - Poetas Siglo XXI

Foto: William Carlos Williams c.1951 The Allen Ginsberg Project/Beinecke Rare Book and Manuscript Library


DEDICATION FOR A PLOT OF GROUND

This plot of ground
facing the waters of this inlet
is dedicated to the living presence of
Emily Dickinson Wellcome
who was born in England; married;
lost her husband and with
her five year old son
sailed for New York in a two-master;
was driven to the Azores;
ran adrift on Fire Island shoal,
met her second husband
in a Brooklyn boarding house,
went with him to Puerto Rico
bore three more children, lost
her second husband, lived hard
for eight years in St. Thomas,
Puerto Rico, San Domingo, followed
the oldest son to New York,
lost her daughter, lost her "baby,"
seized the two boys of
the oldest son by the second marriage
mothered them—they being
motherless—fought for them
against the other grandmother
and the aunts, brought them here
summer after summer, defended
herself here against thieves,
storms, sun, fire,
against flies, against girls
that came smelling about, against
drought, against weeds, storm-tides,
neighbors, weasels that stole her chickens,
against the weakness of her own hands,
against the growing strength of
the boys, against wind, against
the stones, against trespassers,
against rents, against her own mind.

She grubbed this earth with her own hands,
domineered over this grass plot,
blackguarded her oldest son
into buying it, lived here fifteen years,
attained a final loneliness and—

If you can bring nothing to this place
but your carcass, keep out.

viernes, mayo 08, 2020

Constantino Cavafis / Esperando a los bárbaros



- ¿Qué esperamos reunidos aquí en esta plaza?

A los bárbaros que van a llegar hoy.

- ¿Por qué esa abulia instalada en el Senado?
¿Por qué están los Senadores ahí sin legislar?

Porque los bárbaros van a llegar hoy
¿Qué leyes van a hacer los Senadores ya?
Cuando lleguen los bárbaros van a legislar.

- ¿Por qué el emperador se ha levantado tan temprano  
Y en la puerta principal de la ciudad está sentado,
solemne sobre el trono, llevando la corona?

Porque los bárbaros van a llegar hoy
Y el emperador aguarda recibir
A su jefe. Incluso más, dispuso
un pergamino para darle. En él
le otorga muchos títulos y nombres. 

- ¿Por qué los dos cónsules y los pretores han salido
El día de hoy con esas togas rojas y bordadas;
Por qué esas pulseras con tantas amatistas,
Anillos luminosos, brillantes esmeraldas;
Por qué hoy día van con los valiosos bastones
De oro y plata labrados con arte excepcional?

Porque los bárbaros van a llegar hoy;
Y esas cosas deslumbran a los bárbaros.

- ¿Por qué los dignos oradores no vienen como siempre
A decirnos sus discursos, a hablar de sus asuntos?

Porque los bárbaros van a llegar hoy
Y se aburren con discursos y elocuencias.

- ¿Por qué ha comenzado de repente esta inquietud
Y confusión. (Las caras se  volvieron taciturnas).
Por qué así presto las calles y las plazas se han vaciado
Y todos regresan a sus casas preocupados?

Porque anocheció y no llegaron bárbaros.
y vinieron desde la frontera algunos
diciendo que los bárbaros no existen ya.

Y ahora qué será de nosotros sin los bárbaros.
Esas gentes hubieran sido una cierta solución.  

c. 1911

Constantino Cavafis (Alejandría, Egipto, 1863-1933), Letras de Grecia, 29 de mayo de 2015
Traducción de Pedro Ignacio Vicuña

jueves, mayo 07, 2020

Mina Loy / Dos poemas



Desierto mexicano
(1920)

El eructo fantasmal de la locomotora
arrastrando su ruidosa cola de madera 
hacia el atardecer de una banda de jazz...

Las montañas en fila 
forman pináculos de feroz aislamiento 
bajo el caliente cielo extraterrestre

Vegetales heridos por la sequía 
empujan la reseca súplica 
agrietando el suelo 
cáctus de amputados dedos 
y jorobadas palmeras 
se extienden sobre las cenizas del crepúsculo...


Poe
(1921)

un elixir lírico de la muerte

   embalsama
   la espiritual aguja de tu adorado reloj de arena 
                                 hilado en noches de luna

dispone
   enramadas estalactitas
   como cadáveres de poesía
   con rosas y auroras boreales

Donde congelados ruiseñores en pasadizos de acebo
                   entonan ritos funerarios

Mina Loy (Mina Gertrude Lowry) (Londres, 1882-Aspen, Estados Unidos, 1966)


Poemas escogidos y Manifiesto Feminista,
selección y traducción de Camila Evia,
Buenos Aires Poetry,
Buenos Aires, 2020


Foto: Mina Loy por Man Ray, 1918 artnet


Mexican Desert
(1920)

The belching ghost-wail of the locomotive 
trailing her rattling wooden tail 
into the jazz-band sunset...

The mountains in a row 
set pinnacles of ferocious isolation 
under the alien hot heaven

Vegetable cripples of drought 
thrust up the parching appeal 
cracking open the earth 
stump-fingered cacti 
and hunch-back palm trees 
belabour the cinders of twilight...



Poe
(1921)

a lyric elixir of death
….embalms 
….the spindle spirits of your hour glass loves 
                        on moon spun nights

sets 
….icicled canopy 
….for corpses of poesy 
….with roses and northern lights

Where frozen nightingales in ilex aisles 
                               sing burial rites

miércoles, mayo 06, 2020

Ana Arzoumanian / Dos poemas















La Jesenská

Madre hacía cerámicas. No el Keramikós, el Cerámico al que se accede por la calle Ermou. El barrio de los alfareros atenienses cuya parte exterior se consagró como cementerio militar. Fluía allí el río que nacía en el monte Likavitós. Calles solitarias, silenciosas, frecuentadas sólo por gatos. La mayor necrópolis del país donde el sol pega fuerte y apenas hay algunas sombras para refugiarse. Por una de sus puertas, la procesión de los misterios de Eleusis. Los participantes iban a pie hacia la ciudad agitando ramos y gritando procacidades. Madre hacía cerámicas, una alfarera, madre un camposanto donde se depositaban los restos. Madre, un dormitorio donde los cuerpos esperaban su resurreción. Madre, cubierta con tierra santa de Jerusalén. Madre prohibiendo encender cirios y pasar la noche entre sepulturas a las mujeres. Madre, la cripta, el nicho, las capillas y los altares.
Nebly to moje deti *

* En checo: No eran mis hijos

La Jesenská, Paradiso, Buenos Aires, 2019


La granada

Buscame en el paredón. Allí, en las murallas de la ciudad de Kaffa; allí donde los tártaros capturan cadáveres infectados; allí en el año 1346. Buscame donde se arrojaban las cabezas de los soldados cautivos; sobre los muros de las fortificaciones. En la ejecución. Cerca del fusilero de montaña; pero del otro lado. Cerca del soldado de infantería. Del otro lado. En el charco. Descruzo las piernas, la blandura abundante de la pared no te retiene. Hay un derrame como de saliva aspirada. Descruzo las piernas. Me bajo de la cama. Se evapora. El charco que limpio con un trapo. Sobre el piso. Buscame en el paredón. En el charco sobre el piso, como práctica fenicia adorando el sexo del sacerdote. Y un derrame de saliva, y la muerte de los cristianos en el año 203, y los pies que se nos enfrían. ¿Acaso, ese charco, lo habremos hecho juntos?

La granada, Tsé Tsé, Buenos Aires, 2003

Ana Arzoumanian (Buenos Aires, 1962)


lunes, mayo 04, 2020

Robinson Jeffers / Borrasca abrileña




















Belleza intensa y terrible, ¿cómo pudo la estirpe humana, con leves
     nervios desnudos,
guiar aguas abajo su nave pequeña desde aquel varadero lejano?
Ahora, sólo porque sopla el nordeste y ondula, densa, la hierba,
y el Oeste mellan los grandes mares y sobre el granito
se emblanquecen, rebosa la nave, y tiene pasión excesiva la danza
     del mundo.
Si una borrasca de abril tanto llena el espíritu,
¿quién osaría vivir, aunque, como en la Tierra, tuviera recios
     los huesos, arcos de un monte?
Aunque fuese su sangre como los ríos y tuviese férrea carne,
¿cómo osaría vivir? Fuerte uno ha nacido, ¿cómo aguantan
     los débiles?

Se reclinan los fuertes sobre la muerte como sobre una roca:
ochenta años, y luego se encuentra cobijo y cubre los nervios desnudos
     un hondo sosiego.
¡Sigue, sigue, oh belleza del mundo! ¡Oh tortura
de intenso alborozo! Ya he pasado con creces mi tiempo;
a Dios le he dado las gracias y mi labor ha acabado,
en la tiniebla me envuelven milenarias raíces de árboles;
el viento del noroeste agita sus cimas, pero no llega, no, a las raíces,
     y me he trasladado
de una belleza a otra belleza: a la paz, al esplendor de la noche.

Robinson Jeffers (Pittsburgh, Estados Unidos, 1887-Carmel, Estados Unidos, 1962), Poesía norteamericana del siglo XX, selección de Mario Mortales y Eugenio Lynch, Centro Editor de América Latina, Buenos Aires, 1970
Versión de M. Manent

Otra Iglesia Es Imposible - Poetry Foundation - Poets Org - All Poetry - My Poetic Side - Los Angeles Times - Perros en la Playa - Café Verlaine - Rialta
---
Foto: Universidad de California

domingo, mayo 03, 2020

Carl Sandburg / Cuatro poemas























Mag

Que Dios hubiera impedido nuestro encuentro, Mag.
Que nunca hubieras abandonado tu trabajo por venirte conmigo.
Que nunca hubieras tenido permiso ni vestido blanco
para casarte el día que perseguimos al juez
y le dijimos que nos amaríamos y nos cuidaríamos
siempre y tanto como perduran el sol y la lluvia.
Sí, ahora deseo que tú vivieras lejos,
y que yo fuera un bulto entre puñetazos
a mil quinientos kilómetros de aquí, muerto
y despedazado.

       Que los niños nunca hubieran venido.
       Nunca hubiera pagado por la casa, el carbón.
       la ropa. Que nunca hubiera visto al abarrotero
       cobrando frijoles y ciruelas.
       Que Dios nunca me hubiera dejado verte, Mag.
       Que Dios les hubiera impedido nacer a los niños.



El pasto

Amontonen los cuerpos en Austerlitz y Waterloo.
Remuévanlos con una pala y déjenme trabajar —
Yo soy el pasto. Todo lo cubro.

Amontonen los cuerpos en Gettysburg, Ypres y Verdun.
Remuévanlos con una pala y déjenme trabajar.

Pasarán dos o diez años y los pasajeros
preguntarán al conductor:

                         ¿Qué lugar es éste?
                         ¿Dónde estamos?

                         Yo soy el pasto.
                         Déjenme trabajar.


Ejército Expedicionario de los Estados Unidos  

Colgaremos en la pared un rifle oxidado, corazón,
con ranuras onduladas y escamitas de óxido.
Durante la oscuridad una araña tejerá su nido plateado
en el hueco más tibio de ese rifle.
También habrá óxido en el gatillo y en la mira.
Ninguna mano pulirá ese rifle colgado en la pared.
Los dedos índices y pulgares, distraídamente,
apuntarán, por pura casualidad, cerca del rifle.
Se hablará de las cosas medio olvidadas en el deseo de olvidar.
Le dirán a la araña: sigue, sigue, estás haciendo
muy buen trabajo.


Enrojecer

Enrojece el lento rescoldo en la punta
del cigarro. La ceniza, gris, almidona
y cubre todo el silencio del fuego.
(Un gran hombre, amigo mío, está muerto;
   y, mientras yace en su ataúd su
   flama apagada, yo estoy sentado
   entre sombras que me oprimen, y
   fumo observando que mis pensamientos
   vienen y van)

Carl Sandburg (Galesburg, Estados Unidos, 1878-Fiat Rock, Estados Unidos, 1967), Material de Lectura n° 151, selección, traducción y nota introductoria de José Vicente Anaya, UNAM, México, 2012

Otra Iglesia Es Imposible - UNAM - LoftPoetry Foundation - The Pulitzer Prizes - Poeticus - El País - De Sibilas y PitiasA Media VozAire Nuestro - Medium

Foto: Carl Sandburg, 1963 Poetry Foundation/ Bettmann/ Getty Images

http://www.materialdelectura.unam.mx/index.php/poesia-moderna/16-poesia-moderna-cat/302-151-carl-sandburg

sábado, mayo 02, 2020

Saito Fumi / Cuatro tankas


abandonados en el campo
los guantes negros
se alzan
los dedos se vuelven amarillos
mientras dejan salir las flores









*

violencia
como ésta es maravillosa
viviendo en el mundo
todo el día canto
mis canciones de cuna

*

decorando
una ventana abierta
flores pintadas
que morirán
con los colores pastel

*

al llegar a una montaña
abro mis blancos brazos
para convertirme en una vela
el fuerte viento es
la canción de un ladrón marino

Saito Fumi (Fumi Saito) (Tokio, 1909-2002), Lynx, vol. XXIV, nº 3, octubre de 2009 / White Letter Poems, AHA Books, 1998
Traducción del japonés al inglés: Hatsue Kawamura y Jane Reichhold
Versiones en castellano de Jonio González

AHA Poetry - The Japan Times - NeverEnding Story

Ilustración: Portada de White Letter Poems en AHA Poetry © Jane Reichhold 1998


left in the field
even black gloves
rise up
the fingers turn yellow
as they let the flowers out

*

violence
like this is beautiful
living in the world
all day long I sing
my nursery songs

*

decorating
a display window
painted flowers
which will die out
with the pastel colors

*

coming to a hill
I unfurl my white arms
to become a sail
the vigorous wind is
the song of a sea robber

viernes, mayo 01, 2020

Antonio Cisneros / Apéndice del poema sobre Jonás y los desalienados

     
                                             














                                         
                                                       Para Ricardo Luna

Y hallándome en días tan difíciles decidí alimentar
a la ballena que entonces me albergaba:
Tuve jornadas que excedían en mucho a las 12 horas
y mis sueños fueron oficios rigurosos, mi fatiga
engordaba como el vientre de la ballena:
qué trabajo dar caza a los animales más robustos,
desplumarlos de todas sus escamas y una vez abiertos
arrancarles la hiel y el espinazo,
                               y mi casa engordaba.

(Fue la última vez que estuve duro: insulté a la ballena,
recogí mis escasas pertenencias para buscar
alguna habitación en otras aguas, y ya me aprestaba
a construir un periscopio
cuando en el techo vi hincharse como 2 soles sus pulmones
-iguales a los nuestros
pero estirados sobre el horizonte-, sus omóplatos
remaban contra todos los vientos,
                                y yo solo,
con mi camisa azul marino en una gran pradera
donde podían abalearme desde cualquier ventana: yo el conejo,
y los perros veloces atrás, y ningún agujero).

Y hallándome en días tan difíciles
me acomodé entre las zonas más blandas y apestosas de la ballena.

Antonio Cisneros (Lima, 1942-2012), Canto ceremonial contra un oso hormiguero, Centro Editor de América Latina, Buenos Aires, 1968

Otra Iglesia Es Imposible - UNAM - Cátedra de Poesía Hispanoamericana - A Media Voz - Terra IgneaVallejo & Co. - Letralia - Letras Libres
---
Foto: Universidad de Talca

jueves, abril 30, 2020

Álvaro Luquín / De "Hubo fiestas"

















*

¿Recuerdas aquel día
cuando vimos El Año Pasado en Marienbad
y observaste mis cicatrices
cuando intenté alcanzar el cenicero?

Te confieso, no he vuelto a ver
esa película y, por más que lo intento,
me es imposible releer La Invención de Morel.
No puedo más con las sospechas.
Muero, envejezco en otra habitación,
y así continuamente.

Ayúdame. No digas nada.
Te propongo un trato.

*

Posee un estilo Keats,
a thing of beauty
is a joy forever,
fusión de Joe Strummer,
Edith Piaf
y Peter Murphy.

Su entonación es
maravillosa. Más arriesgada
y trendy que el último
bel canto del ruiseñor.

Pero despierta creyendo
que es su tuberculosis

(el más tierno y soñado
deseo punk)

el precio de una vida sensible
en la fiesta
veloz
de un tiempo
a cuenta gotas.

Álvaro Luquín (Guadalajara, México, 1984)

Hubo fiestas,
Ediciones Cinosargo,
México, 2020









Cinosargo - Álvaro Luquín/Facebook - Es lo Cotidiano - Vallejo & Co. - Milenio - Informador Mx - Carruaje de Pájaros - Anestesia - Cráneo de Pangea - El Poeta Ocasional

Foto: Álvaro Luquín/Facebook

miércoles, abril 29, 2020

A. E. Stallings / La lógica del cuento de hadas



Los cuentos de hadas están llenos de tareas imposibles:
recoger los pelos de la barba de un macho cabrío antropófago,
o cruzar un mar sulfúrico en una barca que hace agua,
elegir el príncipe de una hilera de máscaras idénticas,
acercarse de puntillas adonde un dragón toma el sol
y robarle su hueso; contar motas de polvo, una a una,
o aprenderse de memoria la guía telefónica.
Lo que alguien pide siempre es imposible.

Debes combatir la magia con la magia. Has de creer
que guardas en la manga algo imposible,
el lenguaje de las serpientes, quizás, un manto invisible,
un ejército de hormigas a tu disposición, o una broma mortal,
el deseo de hacer lo que deba hacerse:
casarse con un monstruo. Entregar a tu primogénito.

A. E. Stallings (Decatour, Estados Unidos, 1968), Olives, Northwestern University Press, Evanston, Illinois, Estados Unidos, 2012
Versiones de Jonio González

A. E. Stallings - FacebookPoetry Foundation - Poetry International ArchivesThe Poem Tree - Women's Voices For Change - The Objective Standard - Literary Hub - Letras Libres


FAIRY-TALE LOGI

Fairy tales are full of impossible tasks:
Gather the chin hairs of a man-eating goat,
Or cross a sulphuric lake in a leaky boat,
Select the prince from a row of identical masks,
Tiptoe up to a dragon where it basks
And snatch its bone; count dust specks, mote by mote,
Or learn the phone directory by rote.
Always it’s impossible what someone asks—

You have to fight magic with magic. You have to believe
That you have something impossible up your sleeve,
The language of snakes, perhaps, an invisible cloak,
An army of ants at your beck, or a lethal joke,
The will to do whatever must be done:
Marry a monster. Hand over your firstborn son.

---

martes, abril 28, 2020

Juan Carlos Bustriazo Ortiz / En el helado mar, lejos la muerte















ya no respiro, no ya no respiro
ahogado estoy, ahogado melodioso
las aguas de mi amor son esta agua
terribles del morir acá lejoso
los peces espiarán o no mi muerte
verdor de mi verdor, el mar curioso
los peces si es que están no sé no veo
las aguas de mi fin fatal viscoso
la racha del estruendo azul ardiente
los barcos del sonar su alud rabioso
mis ojos de no ver así inundados
tu hermosa hermosidad mi amor hermoso
ya no respiro no ya no respiro
ahogado estoy ahogado melodioso

Herejía bermeja, 2008

Juan Carlos Bustriazo Ortiz (Santa Rosa, Argentina, 1929-2010)

Cuarentena y 25 poetas en Danza,
selección y prólogo de Javier Cófreces,
Libros Electrónicos, Ediciones en Danza,
Buenos Aires, 2020








Otra Iglesia Es Imposible - Ediciones en Danza - La ArenaLamás Médula - Página de Poesía - Vallejo & Co. - Clarín - Página 12 - CFI/El Faro - El Vendedor de Tierra

Foto: Clarín

lunes, abril 27, 2020

Antonio Moro / La belleza enseña a la pasión













Los senderos de la hormiga.
El descanso en la rama de la urraca.
Le hiedra del pensamiento que cubre el árbol,
Los gorriones jugando
en esa enredadera de tiempos.
Las estaciones del día, del año, sucediéndonos.
Los hechos que creemos haber decidido.
El deseo en las manos tímidas.
La alegría de una mirada con horizonte.
El recuerdo de un peñasco sobre el abismo.
La sombra del nogal para un ojo ávido.

Nos enseña
a descubrir con el silencio
las palabras que vendrán,
a decirnos:
"He olvidado las mordeduras del tiempo,
he olvidado las monedas de lo oportuno,
olvidé la casa vacía de tu espalda."

Antonio Moro (Córdoba, Argentina, 1955), Mano de cielo, Argos, Córdoba, Argentina, 2003

CFI/Antología Federal de Poesía - Aromito - Blog del Amasijo - La Unión - Poetas Siglo XXI

Foto: Feria del Libro de Buenos Aires

domingo, abril 26, 2020

Javier Cófreces / De "El fulgor"




















CANAREGGIO     
                               
              Venecia es un inmenso barco en cuarentena.
                                                                 Bruno Barilli
                                                                                                 

Por la nave que avanza
Emergen cientos de islas
Damas adriáticas
sin merced
posta imposible
al paso invasor
La ciénaga
de poder naval
impone la marea
de barro y sangre
sobre la costa
Entonces
le temen


Por la nave que avanza
En ruta de cuerpo húmedo
por naturaleza
guerrera y líquida
Incontrolable
Ingobernable
como un furor
de dominio ciego
y conquistador
Le temen
Le temen
a la Serenísima
con su arsenal
de espolón mortal


Por la nave que avanza
Sucumbió la guerrera
La bestia de alarde náutico
templó su reposo
Exhaló su feroz combate
La Soberana trocó
su tinta mortal
dominadora
Los restos de aquello
son estos fulgores
incontenibles
como un antiguo trirreme


Por la nave que avanza
El vaporetto
va por Lido
y por Murano
va por Rialto
y San Michele
Por la Gran Laguna va
por agua negra
y marca judía
va por Ghetto
Cruza el canal
un traghetto
Bruma y vapor
en su esqueleto


Por la nave que avanza
El motor del vaporetto
aturde a bordo
el agua salpica
a estribor
Sus cabos se amarran
a una sombra física
que detiene
la fuerza del barco
Abordan pasajeros
que se mojan
de otra forma


Por la nave que avanza
El agua bombea dentro
de un corazón oceánico
La geografía marina
sopla un ventrículo
que late íntimo
El pulso de un respiro
perdido en el tiempo

Javier Cófreces (Buenos Aires, 1957)

El fulgor (poemas venecianos),
Ediciones en Danza, Libros Digitales,
Buenos Aires, 2020










Otra Iglesia Es Imposible - Ediciones en Danza - Poesía del Mondongo - La Caína - De Sibilas y Pitias - La Infancia del Procedimiento - Clarín - Sudeste - La Capital

Foto: Javier Cófreces, Feria del Libro de Buenos Aires, 2017 - Archivo del Autor

sábado, abril 25, 2020

Alfredo Giuliani / Dos poemas















Resurrección tras la lluvia

Fue en la calma resurrección que sucedió a la lluvia
el asfalto reflejaba todas nuestras manchas
un largo adiós voló como un acróbata
desde la plaza al monte
y el instante se desvaneció de rostro en rostro
se encendieron los faroles y se alzó la oscura torre
contra nuestra debilidad

los siglos no nos han deshecho


Cuando vi el sauce

Cuando vi el sauce sacudir sus tristes plumas
en el jardín del hospital, me hirió una esquirla
de la hora murmurante en la cascada de los montes
de la costa lejana; la luz compuesta
yació sin párpados en el confín de la hierba.

Y en el recuerdo vi la torre al viento en la escollera,
su parche verde y el damero desvaído. *
Y vi que todo es bello y es igual:
ala de piedra, espuma de mar, invierno...

Alfredo Giuliani (Mombaroccio, Italia, 1924–Roma, 2007) Poetas italianos del siglo XX, selección y traducción de Horacio Armani, Ediciones Librerías Fausto, Buenos Aires, 1973

* Interpreto que el "parche verde" es el musgo que crece sobre las piedras rectangulares o cuadradas de la torre, de color desvaído, que impresionan como un damero. (Nota del traductor)

Italian Poetry - Interno Poesia - Nazione Indiana - Literary - La Presenza di Èrato - Babel Matrix - Poetas Siglo XXI

Foto: Italian Poetry

Resurrezione dopo la pioggia 

Fu nella calma resurrezione dopo la pioggia
l’asfalto rifletteva tutte le nostre macchie
un lungo addio volò come un acrobata
dalla piazza al monte
e l’attimo sparì di volto in volto
s’accesero i fanali e si levò la buia torre
contro la nostra debolezza
i secoli non ci hanno disfatti


Quando vidi il salice

Quando vidi il salice scuotere le sue tristi piume
nel giardino dell’ospedale, mi ferì una scheggia
dell’ora mormorante per la cascata dei colli
dalla casa lontana; la composta luce
giacque senza palpebre sul confine dell’erba.

E vidi nel ricordo la torre al vento della scogliera,
la sua toppa verde e la scacchiera spallidita.
e vidi che tutto è bello e uguale:
ala di pietra spuma di mare inverno…

viernes, abril 24, 2020

Eugenio Montale / De un lago suizo















Mi zorra, yo también fui el "poeta
asesinado" en el bosque de avellanos
raso, en donde hizo gruta el fuego;
irisaba tu rostro un círculo de oro
al fondo de aquella madriguera;
lento bajaba por su vía hasta tocar
un nimbo y disolverse; ansioso, yo
invocaba el final sobre ese hondo
signo de tu vida abierta, amarga,
atrozmente frágil y tan fuerte.
¿Serías quien brilló en lo oscuro? En el surco
palpitante, en una cuesta enardecida,
atento sobre el trazo de tu leve
zarpa de predador (una huella casi
invisible, una estrella), yo, extranjero,
aun me abalanzo; y alzado en vuelo un pato
negro, desde el hondo lago hacia el nuevo
incendio me conduce, donde arde.

[1956]

Eugenio Montale (Génova, Italia, 1896-Milán, Italia, 1981), "La bufera e altro", 1956, Tutte le poesie, Mondadori, Milán, 2004
Versión de Jorge Aulicino

N. del T.: El poema es un acróstico: las letras iniciales de cada verso forman el nombre de la poeta María Luisa Spaziani (1922-2014). Con alguna maniobra táctica, el acróstico se mantuvo en castellano, sin lastimar, a mi entender, la construcción de cada verso

Otra Iglesia Es Imposible - Ediciones en DanzaGrognards - Il Tempo - Abrapalabra - Punto de PartidaEl Placard - UNAM - El Poeta Ocasional - A Media Voz - Hablar de Poesía


Da un lago svizzero

Mia volpe, un giorno fui anch’io il “poeta
assassinato”: là nel noccioleto
raso, dove fa grotta, da un falò;
in quella tana un tondo di zecchino
accendeva il tuo viso, poi calava
lento per la sua via fino a toccare
un nimbo, ove stemprarsi; ed io ansioso
invocavo la fine su quel fondo
segno della tua vita aperta, amara,
atrocemente fragile e pur forte.
Sei tu che brilli al buio? Entro quel solco
pulsante, in una pista arroventata,
àlacre sulla traccia del tuo lieve
zampetto di predace (un’orma quasi
invisibile, a stella) io, straniero,
ancora piombo; e a volo alzata un’anitra
nera, dal fondolago, fino al nuovo
incendio mi fa strada, per bruciarsi.
---
Foto: Maria Luisa Spaziani y Eugenio Montale Il Messaggero. La imagen ilustra la portada de Montale e la volpe. Ricordi di una lunga amicizia, de María Luisa Spaziani, Mondadori, 2011

jueves, abril 23, 2020

Alicia Silva Rey / MOLESKINE – Distopías














Kafka, según Max Brod, con la boca apresada en el pico del cuervo
dice:
 “Somos pensamientos de suicidio
aflorando en la mente de Dios. *

Byung-Chul Han, estudiante de metalurgia en Corea, **
responde en alemán, un siglo y medio después:
- La indignación digital no es pensamiento, no es canto,
no es novela, es incapaz de acción.
Lo que no es pensamiento ni acción,
es aforismo, agonía del Eros, cansancio de lo igual.

Kafka sabe que toda multitud es de por sí indignada
y dispersa, también rota y fugaz
y, aunque banalizada en la naturaleza del conjunto,
multitud es fuerza que gravita.
- Culturalmente hablando, es política -agrega-.
Y luego, ardido de irrealidad:
- La política de Dios es pura, Byung- Chul Han.
Crea toda clase de lazos mas ninguno de sangre.
La Internet será literatura menor, salvaje o fuera de propósito;
pero

nada es más parecido a la mente de un dios.

* Sobre Kafka, recuerdo de Max Brod
** Byung-Chul Han es un ensayista surcoreano experto en estudios culturales.

[inédito]

Alicia Silva Rey (Quilmes, Argentina, 1950)

Otra Iglesia Es Imposible - Editorial Barnacle - Añosluz Editora - Op. Cit. - Low-Fiardentía - El Infinito Viajar - Chubasco en Primavera - La Ficción del Olvido - El Placard - Las Letras del Quilmero
---
Foto: Maru Pé/Alicia Silva Rey/Facebook