martes, octubre 15, 2019

Mark Strand / Dos poemas













Manteniendo las cosas íntegras

En un campo
soy la ausencia
de campo.
Esto es lo que
siempre ocurre.
Dondequiera que esté
soy lo que falta.

Cuando camino
divido el aire
y siempre
el aire se mueve para
llenar espacios
donde mi cuerpo ha estado.

Todos tenemos motivos
para movernos.
Me muevo
para mantener las cosas íntegras.


Llegar a esto 

Hemos hecho lo que deseábamos.
Descartamos sueños, eligiendo la industria pesada
de cada uno, y hemos bienvenido al dolor
y llamamos a la ruina: hábito imposible de romper.

Y ahora estamos aquí.
La cena está lista y no podemos comer.
La carne descansa en el blanco lago de su plato.
El vino espera.

Llegar a esto
tiene sus recompensas: no se promete nada, nada es arrebatado.
No tenemos corazón ni redención,
ni lugar a dónde ir, ni razón para quedarnos.

Mark Strand (Summerside, Prince Eduard Island, Canadá, 1934-Brooklyn, Nueva York, Estados Unidos, 2014), Selected Poems, Alfred A. Knopf, Nueva York, 2002
Versiones © Silvia Camerotto

Ref.:
Poetry Foundation
The New Yorker
El País
Círculo de Poesía
Letras Libres
Eterna Cadencia
Verseando
El Estado Mental
Otra Iglesia Es Imposible

Foto: Mark Strand, 2013 Sarah Shat/El País

Keeping Things Whole

In a field
I am the absence
of field.
This is
always the case.
Wherever I am
I am what is missing.

When I walk
I part the air
and always
the air moves in
to fill the spaces
where my body’s been.

We all have reasons
for moving.
I move
to keep things whole.

Coming to This

We have done what we wanted.
We have discarded dreams, preferring the heavy industry   
of each other, and we have welcomed grief
and called ruin the impossible habit to break.

And now we are here.
The dinner is ready and we cannot eat.   
The meat sits in the white lake of its dish.   
The wine waits.

Coming to this
has its rewards: nothing is promised, nothing is taken away.   
We have no heart or saving grace,
no place to go, no reason to remain.

2 comentarios:

  1. Extraordinario. Infalible, como siempre, Strand. Con una intensidad emocional pocas veces lograda en la poesía contemporánea.

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  2. mirtha lucìa makianich22 octubre, 2019 19:15

    Coincido totalmente con el anterior comentario. Y pienso : esos movimientos que fueron los suyos, vaya si mantuvieron las cosas íntegras. Nos dejaron verlas.

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