sábado, noviembre 19, 2022

Mario Luzi / Génova, maravillas...



Génova, maravillas
que una a una se despliegan -
alegres altibajos,
deslumbrante mañana -
nuestra travesía
bajando nosotros
con sombras
a aquella
cavidad solar.
nosotros, luz escalando
precipicios
de piedra, pizarras, mármoles,
fija allá abajo la llama
del gran horno marino
                                  oh posta
de quiénes en mi camino,
escalera, escalera continua
por la que el infierno se aproxima
o el paraíso se avecina.

Mario Luzi (Florencia, Italia, 1914-2005), "Viaggio terrestre e celeste di Simone Martini" (1994), Le poesie, Garzanti, Milán, 2018



Genova, meraviglie
che a una a una sciorina -
festoso saliscendi,
sfolgorante mattino -
la nostra traversata
calando noi con ombre
in quella
solare cavità,
noi, luce, risalendo
precipizi
di pietre, ardesie, marmi,
fissa in basso la vampa
della fornace marina
                    oh posta
da chi sul mio cammino,
scala, sacala continua
per cui l'inferno si approssima
o il paradiso s'avvicina.

viernes, noviembre 18, 2022

Chip Livingston / No hay San Lenin



Sé que no hay príncipe azul 
Los borraron las bestias del Apocalipsis

Al separar cordilleras     Lenin 
Es mi revolución *     Mi destino 

Entre las nubes de su nombre
Un todo-ismo que me envió al exilio  

Lenin es sed y deseo
Es el hombre hecho verdad

--------------------------------------------

Y qué pesada suerte es
Los resecos cúmulos agregan densidad

Para romper el régimen     situado 
En el jardín de los significados teóricos 

El gocho lleva un extraño sombrero [1]
El timotocuica es brillante y seco
 
*por causa de su actividad revolucionaria
Lenin es exceptuado de toda santidad

Chip Livingston (Fort Walton Beach, Florida, Estados Unidos, 1967), The Academy of American Poets, 10 de noviembre de 2022
Versión de Julio Orione

[1] Gochos son los habitantes, originarios o no, de la zona andina de Venezuela. Los timotocuicas también estaban relacionados con la cultura andina venezolana y habitaron los estados de Mérida y Táchira (N. del Ad.)




There Is No San Lenín

i know there’s no blue prince
like the beast of the apocalypse removed

separated by mountain chains      lenín
is my revolution*      my destination

into the clouds     of his name
an all-ism forcing me into exile

lenín is thirst and craving
is the human man made true

        /\         /\         /\         /\

and what fat chance this
cumulus sundry sums a bold thing lofty

enough to break regimen      situated 
in the garden of theoretical significance

the gocho is wearing an unusual hat
el timotocuica is bright and shy

*because of his revolutionary activities
lenín is exempt from sainthood

jueves, noviembre 17, 2022

Léon-Gontran Damas / Buenos modales




No se bosteza en mi casa
como bostezan en la de ellos
tapándose
la boca con la mano

Quiero bostezar sin tanto cuento
con el cuerpo encogido
dentro de los perfumes que atormentan la vida
que me he creado
con su hocico de perro invernal
con su sol que ni siquiera
podría
entibiar
el agua de coco que hacía glu glu
en mi vientre al despertar

Déjenme bostezar
con la mano aquí
sobre el corazón
obsesionado con todo aquello a lo que
le di la espalda
en un solo día

Léon-Gontran Damas (Cayena, Guayana Francesa, 1912-Washington, 1978), Estefanía Teyeliz Martínez, Poesía y traducción: 12 poemas de Pigments de Léon-Gontran Damas, Universidad Nacional Autónoma de México, 2016
Traducción de Estefanía Teveliz Martínez
Envío de Jonio González



SAVOIR-VIVRE

On ne bâille pas chez moi
comme ils bâillent chez eux
avec
la main sur la bouche

Je veux bâiller sans tralalas
le corps recroquevillé
dans les parfums qui tourmentent la vie
que je me suis faite
de leur museau de chien d’hiver
de leur soleil qui ne pourrait
pas même
tiédir
l’eau de coco qui faisait glouglou
dans mon ventre au réveil

Laissez-moi bâiller
la main là
sur le cœur
à l’obsession de tout ce à quoi
j’ai en un jour un seul
tourné le dos

miércoles, noviembre 16, 2022

Kaira Vanessa Gámez / De "Lo demás es voz"




Ojos negros

            Soy del reino donde la noche se abre repentinamente.
                                                                       Hanni Ossott

¿Qué de mí alberga ese rostro
incipiente y minúsculo
asido a la inmundicia
de La paz y el encanto?

Respiro su pavor
desde la noche ausente
del futuro.

Es oscura el aura de la quebrada.
La brisa arrastra tus apellidos
me los deshace.

Yo no pedía el silencio.

Cúbrete, abuela
por favor, revístete.

El tiempo oscuro
engulle las sombras
de mi patria.


Oí versos perdidos de camino a Pampán.

Me pidieron que mirara con la noche
que cediera todo idioma
hasta olvidar
mi casa enceguecida.
Me advirtieron
             que no vería sino voces
             que no sería sino en mí
             que habría de aceptar un cuerpo
que no ha de ver

que mi voz esperaba allá
              -dijeron-
      al pie del río

que una familia pasaría a mi lado, de prisa
buscando, desmantelada
su propia búsqueda.

Kaira Vanessa Gámez (Caracas, 1990), Lo demás es voz, Colección Primera Intemperie, Fundación la Poeteca, Caracas, 2022


martes, noviembre 15, 2022

Rubén Derlis / Cambios / Modificaciones




Desagotar el Sena, dejar fluir el Riachuelo.
Trocar los obeliscos: el de Plaza de la República
por el de Place de la Concorde.
Trasplantar el Botánico en el Jardín-des-Plantes.
En Place Furstemberg meter apretada toda Butteler.
En Notre-Dame la iglesia de Pompeya.
En el Pont de Tolbiac el puente Avellaneda.
Constitución en la Gare de l’Est.
Retiro en la Gare du Nord.
Barracas en Batignolles.
Honduras a lo largo del boulevard Voltaire.
El verde primavera de Figueroa  Alcorta
sobre el dorado viejo de Champs-Elysée.
Quitar el Pont d’Iena, poner el puente Alsina.
Frente al Trocadéro el monumento a Alvear.
Corrientes nocturna en Saint-Germain.
Florida en la Rue de la Paix.
En los Jardins du Luxembourg (después de una lluvia)
un arco iris nacido en El Rosedal.
Boedo de punta a punta en Saint-Michel.

Y alguna cosas más
si decidiese quedarme para siempre en París.

Rubén Derlis (Chivilcoy, Argentina, 1938), Homo Porteñensis. Poemas 1969-1989, Dena, Buenos Aires, 1993


lunes, noviembre 14, 2022

Dorothy Parker / Interior



La mente de ella es como una habitación silenciosa,
una habitación estrecha, y alta,
con lámparas pequeñas para atenuar la penumbra
y lemas en las paredes.

Allí todas las cosas son lustrosas y están limpias
y dispuestas de forma decorosa;
y hay ramilletes, redondos y agradables,
y pequeñas, enderezadas enredaderas.

Su mente lleva una vida ordenada, lejos
del frío y el ruido y el dolor,
y cierra con pasador la puerta contra su corazón,
que se lamenta fuera, bajo la lluvia.

Dorothy Parker (Long Branch, Estados Unidos, 1893-Nueva York, Estados Unidos, 1967), Enough Rope, Boni & Liveright, Nueva York, 1926
Versión de Jonio González



INTERIOR

Her mind lives in a quiet room,
A narrow room, and tall,
With pretty lamps to quench the gloom
And mottoes on the wall.

There all the things are waxen neat
And set in decorous lines;
And there are posies, round and sweet,
And little, straightened vines.

Her mind lives tidily, apart
From cold and noise and pain,
And bolts the door against her heart,
Out wailing in the rain.
---
Foto: Dorothy Parker, Nueva York, 1945 Anthony Calvacca/Getty Images/El País, Madrid

domingo, noviembre 13, 2022

Zitkála-Šá / Lirios de la vida



Como pequeñas gotas de lluvia cristalina
En toda vida los momentos caen
Para quitarse, con suaves latidos,
La coraza de egoísmos de tu ser.

Y toda acción, aún la más pequeña,
Que salta desde el brillo del corazón
Cuando rayos de oro anuncian el amanecer
Y los momentos fluyen entre estaciones.

Más allá del domo, Eternidad.
Lirios crecen, espléndidos, vuelan,
Brillantes destellos de nobles acciones,
Hasta que los colores se hacen otros.

En los reflejos del infinito arcoiris
Donde momentos se unen a los hitos
Que sacuden agotados corazones
Inspirándolos a buscar más Luz.

Zitkála-Šá -Pájaro Rojo-, ó Gertrude Simmons (reserva india de Yankton, Dakota del Sur, Estados Unidos, 1877-Washington, 1938), Academy of American Poets, 5 de noviembre de 2022
Traducción de Julio Orione




Iris of Life

Like tiny drops of crystal rain,
       In every life the moments fall,
To wear away with silent beat,
       The shell of selfishness o’er all.

And every act, not one too small,
       That leaps from out the heart’s pure glow,
Like ray of gold sends forth a light,
       While moments into seasons flow.

Athwart the dome, Eternity,
       To Iris grown resplendent, fly
Bright gleams from every noble deed,
       Till colors with each other vie.

’Tis glimpses of this grand rainbow,
       Where moments with good deeds unite,
That gladden many weary hearts,
       Inspiring them to seek more Light.

sábado, noviembre 12, 2022

Roni Eldad / Objetos frágiles



Esta es la cocina.
Ordenamos todo
como para que no haya
nada innecesario.
Para nosotros es vital
disponer de un lugar
para cada cosa
de modo que no tengamos
que revolver demasiado
cuando de pronto
busquemos algo.

Hay veces en las que está todo
acomodado en su propio cajón
botones, flores, fósforos, remedios
y cuando la heladera se detiene
de repente
se produce un silencio dentro del silencio.

El aislamiento es perfecto
frío en verano, cálido en invierno
casi no se siente 
nada 
el ruido, las conversaciones, el tráfico.
El tema es que ambos somos
muy sensibles
al respecto.
El agua, por momentos, 
se detiene en las cañerías
nada se desborda
y están indemnes
todos los objetos frágiles
en los estantes altos

allí, donde no podamos alcanzarlos.

Roni Eldad (Israel, 1982), Yabó, Pardés, Haifa, 2019, vía De_canta_sión, 17 de mayo de 2019
Traducción de Gerardo Lewin

viernes, noviembre 11, 2022

Alberto Muñoz / De "Obras sanitarias"




Alexandra Andreyevna Assier

Papá me contó a mis seis años que Alexandra, la madre de 
Tchaikovsky, se había suicidado tomando un vaso de agua 
contaminada. Los médicos, para intentar salvarla, la metieron en 
una tina con agua hirviendo. 
Imaginaba su cuerpo amoratado, flotando entre la densa niebla del 
baño. 
La peste rusa, el cólera, se llevaba las vidas de los ilustres y de los 
comunes. 
Veía el cuerpo de la madre llagado, deshaciéndose, soltando sus 
pedacitos. 
Le pregunté a papá si el alma también hervía.


Creo en los fantasmas que hablan en criollo

Creo en los fantasmas que hablan en criollo, no en los escoceses, 
que revuelven la comida negra de sus mentes fosfóricas, pidiendo 
camisolas para sus gaitas, escarpines para sus críos. 
Los fantasmas son remordimientos.
Los nuestros son guardianes, no se afeitan, se hacen llamar Peñaloza 
o Peralta; son entrerrianos que galopan en caballos de madera, 
rojos, con los ojos saltones. 
La realidad los pudre en los embarcaderos; flotan en el Paraná entre 
bidones y comadrejas muertas.
Tienen que aceptar estos sátrapas que uno no se los quiere encontrar 
en el ropero, o sentados al piano tocando chacareras.
Que sientan los bárbaros criollos que para la Real Academia 
Española, “fantasma” quiere decir: muertito familiar.


Anoche me visitó el fantasma de Trotski

Anoche me visitó el fantasma de Trotski o una adherencia sin 
rodillas.
–Sólo los viejos amores me han llenado los ojos de lágrimas, no 
he llorado lo suficiente en mi juventud, ¿has leído a Raimundo 
Sabunde?
–No...
–¿Montaigne?
–No...
–¿De quién has oído hablar?
–De Leonard Cohen...
–¿Derramaste lágrimas con él?
–No.
–¿Con quién derramaste lágrimas?
–Con una compañera de aula...
–¿Morías por esa criatura?
–¡Más que eso!...
–Renacías...
–Sí.
–Deberías llorar por esa revolución.

Alberto Muñoz (Buenos Aires, 1951)

Obras sanitarias
,
Ediciones en Danza,
Buenos Aires, 2022











jueves, noviembre 10, 2022

Omar Lara / Dos poemas



Ocasiones

en ocasiones 
el sol estrellaba en las paredes 
decía anuncios 
decía allá 
decía 
daba notas de noche en las ventanas 
de los amaneceres 

esta tarde de nada 
braceo yo en la historia de esta tarde 
de nadie 
avanzo y trepo 
por intrincados hilillos de esa luz 
la luz de la memoria 
me descuelgo de ese árbol 
de la memoria y nada 
la historia qué dirá 
¿que contará en su cuento de historieta 
a los hijos de nada? 


Un niño y un anciano

mientras un niño y un anciano 
discuten 
adónde ir 
regreso a ti 
voy en la noche tumefacta 
entre árboles desconocidos 
entre rumores de hojarasca 
que no puedo encender 
en la respuesta de la sangre 
recojo una hoja del suelo 
para congraciarme con el alto ramaje 
con su ulular y su destino 
con la cerviz de la noche que atenta 
contra sí misma 
no puedo ser su cómplice aún 
apenas me desvivo 
apenas inicio el desvivimiento 
de la otra frontera 
cómplice nada por ahora 
del viento sí soy 
de la ventolera que barre nubes 
de todo sitio 
tal como barre la memoria 
de todo sitio 
y la instala donde mejor le parece 
en los cuerpos ataúdes de sí mismos 
todavía con restos de cera 
y ecos de oraciones

Omar Lara (Nueva Imperial, Chile, 1941- Concepción, Chile, 2021), Selección de poesía, Foja de Poesía 021, Círculo de Poesía, México

miércoles, noviembre 09, 2022

Charles Wright / Futuro



Al final todas las cosas son agridulces:
una mirada vacía, una pequeña estación de paso poco más allá del silencio.

Si no puedes disfrutar de la vida cotidiana,
                                                         aquí no tienes futuro.
Y si puedes, tampoco.

Y el tiempo, ese perro negro, te olfateará
                                                         y lamerá tus enjutas mejillas
y se echará a tu lado -cálido, muy cerca- y no se moverá. 

Charles Wright (Pickwick Dam, Estados Unidos, 1935)Sestets, Farrar, Straus and Giroux, Nueva York, 2010
Versión de Jonio González



FUTURE TENSE

All things in the end are bittersweet —
An empty gaze, a little way-station just beyond silence.

If you can’t delight in the everyday,
                                                         you have no future here.
And if you can, no future either.

And time, black dog, will sniff you out, 
                                                            and lick your lean cheeks,
And lie down beside you -warm, real close- and will not move.

martes, noviembre 08, 2022

Ricardo Di Mario / Ella era era una mujer de carbón...




Ella era una mujer de carbón
en su memoria prístina ronda un olor a madera quemada
a humedad de la tierra
hace un gesto senil con sus manos cuando recuerda
las limpia en un delantal de paño blanco inexistente
/se limpia/
se ve andando en un carro de caballos gigantes dice
en el carro vuela junto a sus hermanos
hay uno que tira de las riendas la sujeta a ella y a la carga
son dos días de monte y de guadales
pero vuelve y me mira
me acerco hasta su cama y dice
yo era una mujer de carbón.

Ricardo Di Mario (Villa Dolores, Argentina, 1959), Ella es también todas ellas, Premio Literario Provincia de Córdoba 2021, Ediciones Letras, Biblioteca de Córdoba Vía Festival Internacional de Poesía (FIP), Buenos Aires 2022


lunes, noviembre 07, 2022

Adrienne Rich / Sueño que soy la muerte de Orfeo



Camino rápidamente a través de estrías de luz y oscuridad arrojadas bajo unos soportales.

Soy una mujer en la plenitud de la vida, con ciertos poderes
y esos poderes seriamente limitados
por autoridades cuyo rostro rara vez veo.
Soy una mujer en la plenitud de la vida
llevando a su poeta muerta en un Rolls-Royce negro
por un paisaje de crepúsculos y espinas.
Una mujer con cierta misión
que si obedece al pie de la letra la dejará intacta.
Una mujer con nervios de pantera
una mujer con contactos entre los Hell's Angels
una mujer que siente la plenitud de sus poderes
en el momento preciso en que no debe usarlos
una mujer que ha jurado ser lúcida
que ve a través del caos, del humeante fuego
de estas calles subterráneas
a su poeta muerta aprender a caminar hacia atrás contra el viento 
en el lado equivocado del espejo

Adrienne Rich (Baltimore, Estados Unidos, 1929 –Santa Cruz, Estados Unidos, 2012), Collected Poems 1950-2012, W. W. Norton, Nueva York, 2013
Versión de Jonio González



I DREAM I'M THE DEATH OF ORPHEUS

I am walking rapidly through striations of light and dark thrown under an arcade.

I am a woman in the prime of life, with certain powers
and those powers severely limited
by authorities whose faces I rarely see.
I am a woman in the prime of life
driving her dead poet in a black Rolls-Royce
through a landscape of twilight and thorns.
A woman with a certain mission
which if obeyed to the letter will leave her intact.
A woman with the nerves of a panther
a woman with contacts among Hell’s Angels
a woman feeling the fullness of her powers
at the precise moment when she must not use them
a woman sworn to lucidity
who sees through the mayhem, the smoky fires
of these underground streets
her dead poet learning to walk backward against the wind
on the wrong side of the mirror
---
Foto: Adrienne Rich, Londres, 2002 Eamonn McCabe/Popperfoto/Getty Images

domingo, noviembre 06, 2022

Alfredo Lemon / Dos poemas




La prueba

Un ángel melancólico consuela a quien sufre de amor.
Sólo existe una mujer en el mundo.
No está contigo.


Los peces dormirán al sol

Cuando escriba el último poema
me arrodillaré ante el papel en blanco del teclado
y daré gracias por los días que fueron
los restos, los retos, las migajas, los gajos
 
Y brindaré por la vida que merecía y tuve
proeza partida, promesa ida, porfía feroz

Ni orgullo ni abatimiento
Alabanza! 

¿Qué fue de aquella inspiración fosforescente?
¿Dónde quedó el encantador de serpientes
el bohemio el marginal el errante lustrabotas?
 
Oh hipócrita lector:
ni la adulación complace ni la agresión entristece 

La gravedad de las cosas impone su sello 

Los años dorados son plumas vagando en el viento 

Creo comprender algo y no necesitar más 

Me fundiré en la totalidad 

Un halcón volará sobre las piedras
Una lechuza vigilará el campanario 

Cualquier coincidencia con la realidad será pura ficción

Los peces dormirán al sol

Alfredo Lemon (Córdoba, Argentina, 1960)

---
Foto: Gentileza del autor

sábado, noviembre 05, 2022

Pedro Shimose / Barranca colorada




En la alta
ribera
un hombre espera
volver a Riberalta.
En su tierra colorada
todo es alborada.
No hace falta
la melancolía
de la tarde
en el barranco.
El cielo arde
y el amor fermenta
su melaza.
Junto a un banco
en la plaza
el totaí cuenta
lo que hicimos
y el bibosi lamenta
lo que no fuimos.
Érase que era...
En la alta
ribera
flamea la palmera.
En Riberalta
el tiempo se eterniza,
se resisten al olvido
la ceniza
y el beso estremecido.
Los ríos pasan
con sus prisas y sus muertos,
y los fuegos arrasan
jardines y huertos.
Sólo tú prevaleces,
ribera alta,
en forma de alegría.
A veces,
te llamas Riberalta:
otra, Poesía.

Pedro Shimose (Riberalta, Bolivia, 1940), Periódico de Poesía, Nueva Época número 10, Universidad Nacional Autónoma de México, verano de 1995


Foto: Babelio

viernes, noviembre 04, 2022

Silvia Rosa / De "Tiempo de reserva"




Qué desperdicio esta cotidianidad

Qué desperdicio esta cotidianidad
vaciada de ternura, desnuda
piedra que nos rebota en contra, mirada
de horizonte domesticado seco

(y yo que construía
geometrías golosas de palabras
para hacer menos soso
el golpeteo mecánico
de la lengua contra los dientes,
al modo de los niños
intentaba el juego repetido
-serio- de apretarse
ahora y siempre como si
no hubiese una secuela)

qué desperdicio la muerte blanca muda
de un día para otro idéntico de pequeñas
luciérnagas de felicidad intermitentes, aplastadas 
en la oscuridad de un tiempo tan distraído que
incluso la banalidad de la nada 
tendría quizás un sabor menos mezquino. 


Invierno zorro

El zorro tiene el pelo eléctrico
avellana vivo, un guiño
en la noche de invierno con la cola teleférica
-no tiene nido la mentira*-
pasa por el tamiz la carretera periférica 
de norte a sur y retorno, busca su cena
mientras me hablas despacio esta escena 
se repite después de años todavía idéntica,
junto con el sueño en que se me caían 
dos dientes y en las manos me salían
las garras y por todas partes tenía los ojos abiertos:
no te fies de nadie, pequeño gemelo 
que no se me asemeje ni siquiera un poco
este es tu problema, dices tú, eres salvaje
o lo decía algún otro, pero no importa
es siempre la misma escena, la misma carrera
la misma obtusa necesidad que oprime a los faros apagados 

quédate, te lo ruego, un poco más
quiero la ilusión de la rosa que vale más que todo
la caza silenciosa, el puñal entre las costillas
la punzada de cometa tirada bocabajo,
merecer lágrimas y una cola nueva
brillante que lucir cuando el día
llega de prisa y pide a cambio verdad

aquella carroña metida en un hoyo
para el ataque del hambre, para después.

* Este verso es de Fernando Pessoa

Silvia Rosa (Turín, Italia, 1976)
Traducción de Antonio Nazzaro

Tiempo de reserva
,
Ediciones en Danza,
Buenos Aires, 2022











CHE SPERPERO QUESTA QUOTIDIANITÀ

Che sperpero questa quotidianità
svuotata di tenerezze, nudo
sasso che ci rimbalza contro, sguardo
d’orizzonte addomesticato asciutto

(e io che costruivo
geometrie golose di parole
per rendere meno scialbo
il battito meccanico
della lingua contro i denti,
al modo dei bambini
provavo il gioco ripetuto
‒ serio ‒ di stringersi
ancora e sempre come se
non ci fosse un seguito)

che sperpero la morte bianca muta
da un giorno all’altro identico di piccole
lucciole di felicità intermittenti, schiacciate
al buio di un tempo così distratto che
persino la banalità del niente
avrebbe forse un sapore meno gretto.


INVERNO VOLPE

La volpe ha il pelo elettrico
nocciola vivo, un ghigno
nella notte inverno con la coda teleferica
- non ha nido la menzogna* -
passa al vaglio la strada periferica
da nord a sud e ritorno, cerca la sua cena
mentre mi parli piano questa scena
si ripete dopo anni ancora identica,
insieme al sogno che mi cadevano
due denti e alle mani spuntavano
gli artigli e dappertutto avevo occhi aperti:
non ti fidi di nessuno, piccola gemella
che non mi somigli neanche un poco
questo è il tuo problema, dici tu, sei selvatica
o lo diceva qualcun altro, ma non importa
è sempre la stessa scena, la stessa corsa
lo stesso ottuso bisogno che preme a fari spenti

resta, ti prego, ancora un poco
voglio l’illusione della rosa che vale più di tutto
la caccia silenziosa, il pugnale tra le costole
la fitta di cometa sbattuta a testa in giù, 
meritare lacrime e una coda nuova
luccicante da sfoggiare quando il giorno
arriva in fretta e chiede in cambio verità 

quella carogna cacciata in una buca
per l’assalto della fame, per il dopo.

* Questo verso è di Fernando Pessoa

jueves, noviembre 03, 2022

Nancy Willard / Una auténtica naturaleza muerta




La noche siguiente al funeral, su hermana
se le aparece. Ha reunido sus pinturas
para la muestra que le prometió la galería: marinas
como tazones de caldo, lunas como ruedas
de camembert, mordisqueadas y comidas.
¡El trabajo de su vida!
Le pregunta su opinión sobre ésta, sobre aquélla.
Ella dice, "Nadie me llama".
Él dice, "¿Cómo iban a hacerlo? Estás muerta".
Ella sacude la cabeza: No.

La noche siguiente él la ve dar las últimas
pincelas a unas uvas verdes
en un plato blanco.
Caminan entre los cuadros,
cada uno con su título y su precio.
Ella dice, "Nadie responde a mis llamadas".
Él dice, "No pueden oírte.
Nada de aliento, de latidos, de resucitación".
Ella sacude la cabeza: No.

La tercera noche ella está a los pies de la cama de él,
suplicando. Le implora que se encargue de las pinturas.
Tal vez él tenga más suerte.
¿Que está muerta? Ni lo mencionan.
Ella dice, "Hay que aceptar los días como vienen,
las noches como se van. No me olvides".
Él dice, "¡Cuánto de ti misma has dejado detrás!"
Ella dice, "Búscame en el mundo que he dejado
cuando el sol derrama su luz sobre todas las cosas".

Nancy Willard (Ann Arbor, Estados Unidos,1936-Poughkeepsie, Estados Unidos, 2017),Swimming Lessons: Selected Poems, Alfred A. Knopf, Nueva York, 1996
Versión de Jonio González 





A VERY STILL LIFE

The night after the service, his sister appears
to him.  She is gathering her paintings
for the show her gallery promised: seascapes
like bowls of broth, moons like Camembert
wheels, chunked off and eaten.  Her life’s work!
She asks his opinion of this one, that one.
She says, “Nobody calls me.”
He says, “How can they?  You’re dead.”
She shakes her head: No.

The next night he sees her adding the last
brushstrokes to  green grapes
lounging on a white platter.
They walk among the paintings,
each with its title and price.
She says, “Nobody answers my calls.”
He says, “They can’t hear you.
No breath, no heartbeat, No coming back.”
She shakes her head: No.

The third night she stands at the foot of his bed
pleading.  She begs him to take the paintings.
Maybe he will have better luck.
Her death? They don’t speak  of it.
She says, “Take the days as they come,
the nights as they go.  Don’t forget me.”
He says, “How much of yourself you left behind!”
She says, “Look for me in the world I left
when the sun splashes its light on everything.”

miércoles, noviembre 02, 2022

Cesare Pavese / El hijo de la viuda




El hijo de la viuda

Todo puede ocurrir en la oscura hostería,
puede ocurrir que, afuera, haya un cielo estrellado,
más allá de la niebla otoñal y del mosto.
Puede ocurrir que lleguen desde la colina
enronquecidas canciones sobre las eras desiertas
y que regrese imprevista bajo el cielo desde entonces
la mujercita sentada en espera del día.

Volverían, alrededor de la mujer, los aldeanos
de escasas palabras, en espera del sol
y del pálido gesto de ella, arremangados
hasta el codo, inclinados, mirando la tierra.
A la voz del grillo se unirían el estrépito de la piedra
de afilar sobre el fierro y un suspiro más ronco.
Callarían el viento y los rumores de la noche.
La mujercita sentada hablaría con ira.

Trabajando, los aldeanos se vuelven a encorvar a lo lejos,
la mujercita se ha quedado sobre la era y los sigue
con la mirada, apoyada en la cepa, abatida
por el gran vientre maduro. Sobre el rostro consumido
tiene una amarga sonrisa impaciente, y una voz
que no alcanza a los aldeanos le sube a la garganta.
Bate el sol sobre la era y sobre los ojos enrojecidos
parpadeantes. Una nube purpúrea vela el rastrojo
sembrado de haces amarillos. La mujer,
vacilando, la mano sobre el regazo, entra a la casa.

Mujeres corren con impaciencia por los cuartos vacíos
gobernadas por la seña y los ojos que, solos,
desde el lecho las siguen. La gran ventana
que contiene colinas y viñas y el gran cielo,
emite un zumbido débil que es el trabajo de todos.
La mujercita de rostro pálido ha apretado los labios
por las punzadas del vientre, y se tensa escuchando,
impaciente. Las mujeres la sirven, prontas.

Cesare Pavese (Santo Stefano Belbo, 1908-Turín, 1950), Trabajar cansa. Vendrá la muerte y tendrá tus ojos, Griselda García Editora, Del Dock, Cartografías, Buenos Aires, 2018
Versión de Jorge Aulicino


Foto: Cesare Pavese, probablemente en la Langas, en el Piamonte, en los años '40 L'Indiependente

Il figlio della vedova

Può accadere ogni cosa nella bruna osteria,
può accadere che fuori sia un cielo di stelle,
al di là della nebbia autunnale e del mosto.
Può accadere che cantino della collina
le arrochite canzoni sulle aie deserte
e che torni improvissa sotto il cielo d'allora
la donnetta seduta in attesa del giorno.

Tornerebbero intorno alla donna i villani
dalle scarne parole, in attesa del sole
e del pallido cenno di lei, rimboccati
fino al gomito, chini a fissare la terra.
Alla voce del grillo si unirebbe il frastuono
della cote sul ferro e un più rauco sospiro.
Tacerebbero il vento e i brusii della notte.
La donnetta seduta parlerebbe con ira.

Lavorando i villani ricurvi lontano,
la donnetta è rimasta sull'aia e li segue
con lo sguardo, poggiata allo stipete, affranta
del gran ventre maturo. Sul volto, consunto
ha un amaro sorriso impaziente, e una voce
che non giunge ai villani le solleva la gola.
Batte il sole sull'aia e sugli occhi arrosati
ammiccanti. Una nube purpurea vela la stoppia
seminata di gialli covoni. La donna
vacilando, la mano sul gembro, entra in casa.

Donne corrono con impazienza le stanze deserte
comandate dal cenno e dall'occhio che, soli,
di sul letto le seguono. La grande finestra
che contiene colline e filari e il gran cielo,
manda un fioco ronzio che è il lavoro di tutti.
La donnetta dal pallido viso ha serrate le labbra
alle fitte del ventre e si tende en ascolto
impaziente. Le donne la servono, pronte.

Poesie, Mondadori, 1969

martes, noviembre 01, 2022

Susana Slednew / De los escritos a partir de mi apellido




yo creo recordar el viento como un ruach divino 
sopla sobre el u - kraij 
sobre ese lugar de la eterna frontera

del rus de kiev hasta la tierra de la plata
la argentum llana del sur de un globo
que no tiene sur

yo creo recordar lo que trae este susurro desde la lejanía 
lo irregular del viento con que danzo hasta el hoy 
los dones del aire que desplaza este nombre propio
a veces ausente del sí mismo

callado y quieto para serme
mujer vela así soy
ser de ala que espera murmullo para moverse

yo creo recordar así también las turbulencias 
la furia que devasta
las tengo como un hábito de tristezas 
y no entiendo cuándo llegaron por mí

Susana Slednew (Coronel Suárez, Argentina, 1958), vía Alicia Silva Rey/Facebook, 30 de octubre de 2022