lunes, agosto 13, 2018

Juan Antonio Masoliver / Dos poemas



















Un niño en el pecho de su madre
le roba el pecho al amante
que lo tuvo en sus ojos, en sus manos
y en su boca. Nada duele tanto
como la ausencia de lo robado.
¿Qué saben los niños
de la magia de la teta?
¿Qué saben del amor?
¡Ah, si supieran quiénes somos
desde el nacimiento!
A nadie robaríamos un seno
que no fue nuestro antes de nacer.


*

La quise un Viernes Santo
que era día de abstinencia
y no me quiso querer.
Pasé la noche a la intemperie
enfermo de lujuria. Al amanecer
del Sábado de Gloria
llamó a mi puerta y me deslumbró
su radiante desnudez,
como dicen que fue radiante
la resurrección del Nazareno.

Juan Antonio Masoliver (Barcelona, España, 1939), Periódico de Poesía, n° 110, Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), junio-julio 2018

domingo, agosto 12, 2018

Alejandro Schmidt / Qué será lo que se quema















las ideas de la filosofía
las ideas de la antropología estructural
no son funcionales para la poesía

qué será lo que  se quema

siento que desaparezco

¿puede la vida enseñarnos algo?
qué dice la pureza del corazón

qué dicen los viajes
las pasiones

te mojes o no
el museo nacional de la ausencia
la cooperación general de la soledad
llegan con la lluvia

los sentimientos familiares
las coartadas médicas
resultan

igual a
la tristeza…
igual al honor de una noche…

la muerte esconde
su animal desconocido

único rulo del espacio
la personería jurídica
del existir.

Alejandro Schmidt (Villa María, Argentina, 1955-Córdoba, Argentina, 2021), Romanticismo y Verdad, 27 de febrero de 2018

sábado, agosto 11, 2018

Alberto Cisnero / El movimiento de los remos produce...

el movimiento de los remos produce
temblores en las totoras de la orilla.
adónde se fueron aquellos tiempos,
todos aquellos años, la luz de un candil,
una paz lejana, el consuelo de una estrella,
tan distantes de mí, vengan a mí conjuro,
en leve aureola, todos mis lises lleven
en su fuerza. mientras impactan.
mientras se destruyen, se queman,
se desechan.

Alberto Cisnero (La Matanza, Argentina, 1975), Media hora con el autor, inédito





viernes, agosto 10, 2018

Charlotte Mew / Tiraron los árboles




   [Otro ángel clamó a gran voz]
   diciendo: No hagáis daño a la
   tierra, ni al mar, ni a los árboles…
   (Apocalipsis)

Están cortando los enormes árboles donde terminan los jardines.
Durante días hubo un rechinar de sierras, un silbido de ramas al caer,
un desplome de troncos, un crujido de ramas pisoteadas
con los "ay" y los "uy", con la charla ruidosa y las risas ruidosas de
los hombres, por encima de todo.
Recuerdo que una noche de primavera, hace mucho tiempo,
ante una reja, luego de bajarme de un carro, me encontré una gran rata
muerta       en el lodo de la entrada.
Recuerdo haber pensado que una rata, viva o muerta, había sido dejada de
la       mano de Dios,
pero que en mayo, al menos, hasta una rata debería estar viva.
El trabajo de toda la semana casi está listo. Falta aquella rama
  en el tronco amarrado, en esa lluvia delicada y gris,
        verde y alta,
        a solas sobre el cielo.
            (¡Y derribada ahora!)
        Salvo eso,
        de no ser por la rata vieja y muerta
que alguna vez, por un momento, consiguió deshacer la primavera, jamás
habría pensado en ello nuevamente.
La primavera no está deshecha hoy por un momento;
estos solían ser árboles enormes, ella estaba en sus troncos y raíces.
Cuando los hombres, con sus "ay" y "uy", se hayan llevado toda la gracia
susurrante,
para mí, media primavera se habrá ido con ellos.
Ahora se está yendo, y han golpeado mi corazón como los corazones de los
       plátanos;
ha latido mitad de mi vida con ellos, al sol, bajo las lluvias,
       en el viento de marzo, en la brisa de mayo,
en los violentos ventarrones que hasta ellos llegaron sobre los techos de los
       grandes mares.
     Tan sólo hubo una lluvia sutil mientras morían;
debieron escuchar los gorriones en vuelo,
las pequeñas criaturas reptantes en la tierra ahí donde yacían.
        Pero el día entero oí clamar a un ángel:
        "No lastimen los árboles".

[Collected Poems and Prose, 1981]

Charlotte Mew (Londres, 1869-1928), "Dos poemas de Charlotte Mew", Letras Libres, México, 15 de junio de 2018
Versión de Hernán Bravo Varela

Otros poemas en
Poetry FoundationMy Poetic Side

Foto: Charlotte Mew a los 26 años My Poetic Side


The trees are down

   —and he cried with a loud voice: Hurt not
   the earth, neither the sea, nor the trees—
   (Revelation)

They are cutting down the great plane-trees at the end of the gardens.
For days there has been the grate of the saw, the swish of the branches as
they    fall,
The crash of the trunks, the rustle of trodden leaves,
With the ‘Whoops’ and the ‘Whoas,’ the loud common talk, the loud
common laughs of the men, above it all.
I remember one evening of a long past Spring
Turning in at a gate, getting out of a cart, and finding a large dead rat in
the      mud of the drive.
I remember thinking: alive or dead, a rat was a god-forsaken thing,
But at least, in May, that even a rat should be alive.
The week’s work here is as good as done. There is just one bough
   On the roped bole, in the fine grey rain,
             Green and high
             And lonely against the sky.
                   (Down now!—)
             And but for that,   
             If an old dead rat
Did once, for a moment, unmake the Spring, I might never have thought of
him again.
It is not for a moment the Spring is unmade to-day;
These were great trees, it was in them from root to stem:
When the men with the ‘Whoops’ and the ‘Whoas’ have carted the whole of
the whispering loveliness away
Half the Spring, for me, will have gone with them.
It is going now, and my heart has been struck with the hearts of the planes;
Half my life it has beat with these, in the sun, in the rains,   
             In the March wind, the May breeze,
In the great gales that came over to them across the roofs from the great
seas.
             There was only a quiet rain when they were dying;
             They must have heard the sparrows flying,   
And the small creeping creatures in the earth where they were lying—
             But I, all day, I heard an angel crying:
             ‘Hurt not the trees.’

-- Poetry Foundation, Collected Poems and Prose, Manchester, England: Carcanet Press Ltd., 1981

jueves, agosto 09, 2018

William Carlos Williams / Sobre un llamativo papel de empapelar















El fondo verde azul
está rayado con plateadas líneas
para signficar que el sol brilla

Y sobre este océano moral
de hierbas o sueños yacen flores
o canastos de deseos

El cielo sabe qué son
entre las cerúleas formas
por lo común redondas

Rosa mate y tridentadas
hojas de oro
tres, tres y tres

Tres rosas y tres vástagos
la canasta flotando
sostenida en los cuernos del azul

Repetido hasta el techo
hasta las ventanas
donde el día

sopla en
las ondeadas cortinas
para el sonido de la lluvia

William Carlos Williams (Rutherford, Estados Unidos, 1883-1963), Alberto Girri, Versiones, Corregidor, Buenos Aires, 1974 [no bilingüe]

Op. Cit.De Sibilas y Pitias - El Placard  - Zaidenwerg - Alpialdelapalabra - La Biblioteca de Marcelo Leites


On Gay Wallpaper

The green-blue ground
is ruled with silver lines
to say the sun is shining

And on this moral sea
of grass or dreams lie flowers
or baskets of desires

Heaven knows what they are
between cerulean shapes
laid regularly round

Mat roses and tridentate
leaves of gold
threes, threes and threes

Three roses and three stems
the basket floating
standing in the horns of blue

Repeating to the ceiling
to the windows
where the day

Blows in
the scalloped curtains to
the sound of rain

2018 © Poeticous. All Rights Reserved

Imagen: Lisa Larsen/Life/Getty/El Mundo

miércoles, agosto 08, 2018

Robert Lowell / Navegando hacia casa desde Rapallo



Tu enfermera sólo sabía hablar italiano,
pero luego de veinte minutos pude imaginarme la semana final
y las lágrimas corrieron por mis mejillas...

Cuando me emabarqué en Italia con el cuerpo de mi madre
toda la costa del Golfo de Génova
estallaba en una vehemente flor.
Los locos amarillos y azulados trineos acuáticos
barrenando como martinetes
en la estela burbujeante spumante de nuestro barco,
recordaban los estrepitosos colores de mi Ford.
Mi madre viajaba en primera clase en la bodega:
su ataúd Risorgimento, negro y oro,
era como el de Napoleón en los Inválidos...

Mientras los pasajeros se tostaban
en el Mediterráneo, en las sillas de cubierta,
nuestro cementerio familiar en Dunbarton
se extendía debajo de las Montañas Blancas
con un tiempo bajo cero.
El suelo del cementerio se estaba convirtiendo en piedra,
tantas de sus muertes habían ocurrido en pleno invierno.
Sombríos y hoscos entre las cegadoras vestiscas,
su negro arroyo y los troncos de los abetos estaban lisos
   como mástiles.
Una cerca de medias lanzas de hierro
bordeaba de negro sus lápidas de pizarra, casi todas
   coloniales.

La única alma "antihistórica" que vino a parar allí
era mi padre, ahora enterrado debajo de su reciente
lonja de mármol de vetas negras sin desgastar.
Aun el latín de su divisa de Lowell:
Occasionem cognosce,
parecía demasiado práctico y agresivo allí,
donde el quemante frío iluminaba
las inscripciones labradas de los parientes de mi madre;
veinte o treinta Winslows y Starks.
La escarcha les había otorgado a sus nombres un borde de
   diamante...

En el grandilocuente rótulo sobre el féretro de mi madre,
Lowell había sido escrito erróneamente LOVEL.
El cadáver
estaba envuelto como un panetone en papel de estaño italiano.

Robert Lowell (Boston, Estados Unidos, 1917-Nueva York, Estados Unidos, 1977), Alberto Girri, Versiones, Corregidor, Buenos Aires, 1974

Poetry Foundation - El Cultural - Página 12 - Literatura y Traducciones


Sailing Home from Rapallo

[February 1954]

Your nurse could only speak Italian,
but after twenty minutes I could imagine your final week,   
and tears ran down my cheeks....

When I embarked from Italy with my Mother’s body,   
the whole shoreline of the Golfo di Genova 
was breaking into fiery flower.
The crazy yellow and azure sea-sleds   
blasting like jack-hammers across
the spumante-bubbling wake of our liner,   
recalled the clashing colors of my Ford.   
Mother traveled first-class in the hold;   
her Risorgimento black and gold casket   
was like Napoleon’s at the Invalides....

While the passengers were tanning   
on the Mediterranean in deck-chairs,   
our family cemetery in Dunbarton   
lay under the White Mountains
in the sub-zero weather.
The graveyard’s soil was changing to stone—
so many of its deaths had been midwinter.   
Dour and dark against the blinding snowdrifts,
its black brook and fir trunks were as smooth as masts.
A fence of iron spear-hafts
black-bordered its mostly Colonial grave-slates.   
The only “unhistoric” soul to come here   
was Father, now buried beneath his recent   
unweathered pink-veined slice of marble.   
Even the Latin of his Lowell motto:   
Occasionem cognosce
seemed too businesslike and pushing here,   
where the burning cold illuminated
the hewn inscriptions of Mother’s relatives:   
twenty or thirty Winslows and Starks.
Frost had given their names a diamond edge....

In the grandiloquent lettering on Mother’s coffin,   
Lowell had been misspelled LOVEL.
The corpse
was wrapped like panettone in Italian tinfoil.

Poetry Foundation

Robert Lowell, “Sailing Home from Rapallo” from Selected Poems. Copyright © 1976 by Robert Lowell. Used by permission of Farrar, Straus & Giroux, LLC, http://us.macmillan.com/fsg. All rights reserved.
---
Imagen: Steve Schapiro/Corbis/Getty/The New Yorker

martes, agosto 07, 2018

Alberto Muñoz / Tres poemas















Mi padre está sentado al borde de mi cama

Mi padre está sentado al borde de mi cama, quizás para aliviarme de la fiebre. Está desnudo, blanco y desnudo.
-Tu madre anduvo por aquí?
-No, hace mucho tiempo que no la veo…
-Pensé que quizás, como estás enfermo…la estoy buscando.
-Puede que ande por el campo…
-Estuve por Trenque Lauquen, Tres Lomas…no anda por ahí.
-Quizás no quiera encontrarse con vos…
-Bah, aquí se olvida todo, no hay resquemores, no queda nada de lo vivido. Te voy a pedir un favor, el último, podes escribirme en la espalda con un marcador grueso: TE ESTOY BUSCANDO AMELIA


Como aquél que, regresando de un viaje largo en ómnibus, advierte 

Como aquél que, regresando de un viaje largo en ómnibus, advierte: que el cuello de su camisa está raído, que el chofer cabecea, que afuera hay relámpagos en el cielo insumiso; que las medias son hipotéticas y los pies noches frías leyendo a Turgueniev. Que su mujer lo ha dejado de amar hace demasiado tiempo, que en la última manifestación perdió los anteojos, que el hígado está graso, que de un oído escucha un folclore raro; que por debajo de los párpados proyectan películas de Bergman.

Como aquél que, regresando de un viaje largo en ómnibus, advierte: que su mejor amigo se hizo comer por un escualo cuando paseaba en catamarán a su familia; que el chofer cabecea; que su celular quedó en Rosario entre las nalgas de una hoguera senegalesa.

Como aquél que, regresando, advierte: que el cárter pierde aceite y el chofer inclina peligrosamente la cabeza hacia la ventanilla izquierda; que la luz que viene de frente es el botón de nácar del corpiño de la senegalesa, que su mujer lo ha dejado de amar hace demasiado tiempo, que perdió el hígado; que uno de los relámpagos acaba de arrancarle la cabeza al chofer, y que el ómnibus dando tumbos en la autopista remonta vuelo buscando, buscando, por el aire buscando, la boca del escualo.


Creo en los fantasmas que hablan en castellano

Creo en los fantasmas que hablan castellano no en los otros, escoceses, irlandeses, que abren la comida negra de sus mentes fosfóricas pidiendo camisolas de frisa, escarpines para sus críos. Guay de temerle a las cosas que vuelan por el aire! o a las ventanas que en su servidumbre se dejan abrir y cerrar con violencia!
Los fantasmas son domingos desmoronados, guardianes que no se afeitan, remordimientos.

Conviene ante la presencia de un fantasma hacerse el muertito, levantar un polvo overo, y aparecerse como un diccionario de la Real Academia. Que sientan los invasores que no se les teme a las palabras! que fantasma en castellano, quiere decir: muerto familiar.

Alberto Muñoz (Buenos Aires, 1951), Tres noches y dos huéspedes (editará En Danza)

El Otro,Festival de Poesía de Buenos Aires,El Infinito Viajar

lunes, agosto 06, 2018

E. E. Cummings / 10
















maggie y milly y molly y may
bajaron a la playa (a jugar un día)

y maggie descubrió una caracola que cantaba
tan dulcemente que dejó de acordarse de sus problemas, y

milly se hizo amiga de una estrella varada
cuyos rayos cinco lánguidos dedos eran;

y a molly la persiguió una cosa horrible
que corría de lado mientras hacía pompas: y

may llegó a casa con una piedra lisa y redonda
tan pequeña como un mundo y tan grande como sola.

Pues perdamos lo que perdamos (como un tú o un yo)
siempre es a nosotros mismos lo que encontramos en el mar

E. E. Cummings (Cambridge, Estados Unidos, 1894-North Conway, Estados Unidos, 1962), 95 Poems, Harcourt, Brace, Nueva York, 1958
Versión de Jonio González


Foto: Cultura Colectiva


10

maggie and milly and molly and may 
went down to the beach(to play one day)

and maggie discovered a shell that sang 
so sweetly she couldn’t remember her troubles,and

milly befriended a stranded star
whose rays five languid fingers were;

and molly was chased by a horrible thing 
which raced sideways while blowing bubbles:and

may came home with a smooth round stone 
as small as a world and as large as alone.

For whatever we lose(like a you or a me) 
it’s always ourselves we find in the sea

sábado, agosto 04, 2018

Linda Pastan / Los cosacos














Para los judíos, los cosacos siempre están viniendo.
Por consiguiente, pienso que la mancha que tengo en el brazo
es un melanoma. Por eso celebro
el Año Nuevo calculando
mi muerte anual.

Mi madre, cuando se estaba muriendo,
hablaba con quienes la visitaban de libros
y viajes, mostrándose serena
como una forma de educación, aunque
yo podía distinguir la diferencia.

Pero cuando te veía planear
una vida que sabías
que nunca tendrías, no podía explicarme
tu sonrisa sincera ante
la catástrofe. ¿Estaba la negación

relacionada con la aceptación? O se trataba
de generaciones de ser ingleses
al modo de la Lucy de Brontë en Villette
viviendo como si ningún fuego rugiera
bajo su vestido pardo.

Yo quería vivir de la manera en que tú lo hiciste
preparándome para la hambruna del próximo año con vino
y música y un banquete de diez platos.
Pero escucha: eso es ruido de cascos
en el helado aire del otoño.

Linda Pastan (Nueva York, Estados Unidos, 1932), The Last Uncle, W. W. Norton & Company, Nueva York,  2002
Versión de Jonio González

Foto: Me, Senescent


THE COSSACKS

For Jews, the Cossacks are always coming.
Therefore I think the sun spot on my arm
is melanoma. Therefore I celebrate
New Year’s Eve by counting
my annual dead. 

My mother, when she was dying,
spoke to her visitors of books
and travel, displaying serenity
as a form of manners, though
I could tell the difference. 

But when I watched you planning
for a life you knew
you’d never have, I couldn’t explain
your genuine smile in the face
of disaster. Was it denial 

laced with acceptance? Or was it
generations of being English—
Brontë‘s Lucy in Villette
living as if no fire raged
beneath her dun-colored dress. 

I want to live the way you did,
preparing for next year’s famine with wine
and music as if it were a ten-course banquet
But listen: those are hoofbeats
on the frosty autumn air.

viernes, agosto 03, 2018

Eduardo Mileo / De "Extracción del agua de la niebla"
















Giuseppe Arcimboldo (h 1527-1593)

Toda estética naturalista
pierde
contra la naturaleza.
Es necesario ironizar;
no caer en la pura
verdad.

Llueve
sobre la huerta;
la lluvia
lava los colores.
Esos seres brillantes
son formas
para morder.

Ésa es la gran ironía:
si el arte no da de comer,
habrá que hacer un arte
comestible.

El verano (1573)

La cabeza, cubierta por un pelo florecido de perejil, cerezas, higos, algunas uvas moras. El rostro está surcado de tomate, ajo, pera, durazno como pómulo. La nariz es un pepino o calabacín. Del cuello de su traje sobresalen espigas de trigo a manera de gola. Un alcaucil semeja una exagerada flor para el ojal. El Verano sonríe, consciente de su abundancia.

*

Joseph Mallord William Turner (1775-1851)

Miro la espuma
con que mi padre afeita a sus clientes,
los delgados
hilos de sangre que la surcan,
y pienso en los crepúsculos
cargados de presagios en el puerto.
Sueño que estoy
atado al mástil de un velero
en medio de la tormenta,
El estrépito no me deja
oír a mi padre llamándome.
Lo veo gesticular en la peluquería
pero me dejo llevar
por una música de olas.
Sé que la tormenta pasará.
Sé que los sueños terminan.
En la espuma de afeitar
que mi padre dejó en la bacinilla
ya se disuelven los últimos
recuerdos.

Tormenta de nieve. Vapor saliendo de la bocana de un puerto (1842)

Es un torbellino, un huracán que no encuentra su elemento preciso. Espirales cenicientas que envuelven una silueta oscura, que parece un barco. En esa confusión triunfa la imagen. No se distingue el mar del cielo pero se vislumbra un mar y se sospecha un cielo. No se define el navío que soporta la tormenta, pero se entiende que debe haber allí una nave que la enfrente. ¿En qué consiste entonces la sensación de victoria? En que el pintor ha dado con su propia borrasca: su tormenta viva.

Eduardo Mileo (Buenos Aires, 1953)

Extracción del agua de la niebla,
En Danza,
Buenos Aires, 2018










Ref.:
El Otro
Blog del Amasijo
Eurasia
Letralia
Clarín

Foto: El Otro

jueves, agosto 02, 2018

Marcelo Ajubita / De "Escritos del aviador Lanzapedone"




















Postal Nº 5      
Tarde de Invierno

Música de viento y lejanas campanas
 como un órgano hundido en el océano
tras la ventanita seca de frío
se oyen pájaros y gatos mudos
bajo un techo de plomo sin electricidad
y el césped del camposanto repleto de alhajas.


Postal Nº 6

 Allí estaba.                                       
 sentado fumando sobre la mecedora
esperando                       la próxima catástrofe

como un Buda peruano imperfecto.


Postal Nº 12

En la siesta abrumadora
 entre alfalfa y serpientes
mirando el espejismo en la lejanía
intenta descifrar un secreto

          escrito en vapor
          entre los silencios del ataque de las chicharras.

Por años
       en el polvoriento cruce ferroviario.

Marcelo Ajubita (Venado Tuerto, Argentina, 1958)

Escritos del aviador Lanzapedone
Barnacle,
Buenos Aires, 2018







miércoles, agosto 01, 2018

Alexis Romero / Tres poemas















Con respecto a Anne Carson

También es indispensable liberarse
De la rutina oculta en cada afecto
en tal caso mirarnos sin contiendas

no le temas a los huecos que ni la ciencia explica
sino al tiempo que perdimos y los creó

Rompiste las tazas y suspendieron el brindis
Obviedades sociales dicen los manuales

Debemos ser agradecidos
Ya nada estallará como un brote pandémico
Donde aún quede el filo de la inocencia


Los pegones

Los pegones avistan mi mano segura
Apenas la levanto
De inmediato se rozan y uno sale
Brusco de vuelo de esa colmena fabricada en una pared
Decorada en lo alto con alambre de púas y electricidad

Un cartel avisa que esta vida es un miedo
Que podría disiparse con alambres

Los pegones no ven con prudencia

La mano de la artrosis
Nos acaricia e implora
Un brindis por el viaje postergado

[inéditos]


Reiteración 

a diferencia de las aves
tengo escasas técnicas para vivir

verbigracia
no puedo emigrar en manada

apenas me mudo

y esto es asfixia
no consagración

La respuesta de los techos, Caracas, 2008

Alexis Romero (San Félix, Venezuela, 1966)

El Estímulo - Sala de Espera - Hable Conmigo - El Ucabista - Con-Fabulación - Las voces de la Hidra. - La poesía venezolana de los años 90

Foto: Dagne Cobo Buschbeck/El Estímulo

martes, julio 31, 2018

Hélène Cadou / La morada...


















La morada rivaliza
Con la iglesia sin campanario
Y el rayo
Escoge una u otra
Cuando quiere herir
Pero el gran navío sereno
Que abre sus poemas a los campos
Zarpa con el más leve aliento
Y está ya en medio del bosque
Donde charlan santos que han perdido la cruz
Cuando vuelve al atardecer
Todo se duerme y la escritura suavemente
Asigna su lugar a la morada

Hélène Cadou (Mesquer, Francia, 1922-Nantes, Francia, 2014), Tute de damas. Antología poética, Universidad de Cádiz, Cádiz, 2007
Traducción de Nicole Laurent-Catrice
Envío de Jonio González

Foto: Hélène Cadou, 2008 André-Paul Jacques/Wikipedia

Ref.:
Poetas Siglo XXI
Le Pierre et le Cel
Terre à Cel

lunes, julio 30, 2018

Juan Arabia / Colibríes del tejado
















Era en la bahuinia y no en esas antiguas
ciudades en las que algunos de los
nuestros moría por su corazón
donde uno debía encontrar los rudimentarios
puentes de su irregular existencia
                                              la eternidad
o los imposibles lugares inhabitados
de la cordillera, hemisferio
de oscuros antecedentes comerciales
tierra de pobres, lo más alto del cielo,
pellejo del mar y de la uva
rompiendo la orilla de sal
junto a los nuevos y salvajes vientos
en distintas formas de combate y de vida.

Juan Arabia (Buenos Aires, 1983), Periódico de Poesía n° 109, Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), mayo 2018

domingo, julio 29, 2018

Nurit Kasztelan / De "Después"















El alhajero  

Cuando ella gritaba de ese modo
yo cerraba los ojos
ponía la radio a todo volumen
y le hubiera cosido los labios
para que se callara.
A veces me aferraba a su vestido 
hasta que como ventosa
me convertía en ese juguete que se pega
resbala por los vidrios
y termina en el piso.
A veces fingía que dormía y por las noches
la espiaba en puntas de pie.
Los ojos abiertos
no le tenían miedo a la oscuridad
sino a algo más negro.
 
Ojalá estos recuerdos se reduzcan 
a la filigrana de un camafeo
tan pequeño que apenas
entre en una caja.

Nurit Kasztelan (Buenos Aires, 1982)

Después,
Caleta Olivia,
Buenos Aires, 2018









Lo Más Improbable - Espacio Murena - El Infinito Viajar - Mi Casa

sábado, julio 28, 2018

José de Almada Negreiros / Momento de poesía





















Si escribo o leo o dibujo o pinto,
después me siento tan atrasado
en lo que adeudo a la eternidad,
que comienzo a empujar para adelante el tiempo
y lo empujo, lo empujo brutalmente
como empuja un rezagado,
hasta que cansado me juzgo satisfecho.
(¡Tan idénticas son
la fatiga y la satisfacción!)
En cambio, si voy por ahí
soy tan inteligente en discernir todo lo que no está en mí,
comprendo tan bien lo que no me ofrece respeto,
me siento tan jefe de lo que está fuera de mí,
doy consejos tan bíblicos a los afligidos de una aflicción que no es mía,                                         
que, sinceramente, no se qué es mejor:
si estar solo en casa y girar la manivela de la vida,
si ir por ahí y ser el Rey de todo lo que no es mío.
                                         
                                                                            Lisboa, Noviembre 1939

José de Almada Negreiros (Trindade, Portugal, 1893-Lisboa, 1970), Poemas, Assírio & Alvim, Lisboa, 2001
Versión de E.A.

Ref.:
Letras Libres
El País
Museu Calouste Gulbenkian
O Homen, Produto de si Próprio

Imagen: José de Almada Negreiros, Autorretrato, 1927



MOMENTO DE POESIA

Se escrevo ou leio ou desenho ou pinto,
logo me sinto tão atrasado
no que devo à eternidade,
que começo a empurrar pra diante o tempo
e empurro-o, empurro-o à bruta
como empurra um atrasado,
até que cansado me julgo satisfeito.
(Tão gémeos são
a fadiga e a satisfação!)
Em troca, se vou por aí
sou tão inteligente a ver tudo o que não é comigo,
compreendo tão bem o que não me diz respeito,
sinto-me tão chefe do que está fora de mim,
dou conselhos tão bíblicos aos aflitos de uma aflição que não é minha,
que, sincesaramente, não sei qual é melhor:
se estar sozinho em casa a dar à manivela da vida,
se ir por aí a ser o Rei de tudo o que não é meu.

                                                                                        Lisboa, Novembro 1939

viernes, julio 27, 2018

Mónica Tracey / De "Hay que dejar de ser hermosa"
















Hay ramas que se yerguen rectas
para beberse toda la luz y todo el cielo
cuando nada ni nadie las distrae
son voraces con lo abierto
beben el néctar gloriosas lo muestran
vivas como nunca nunca tan bellas
bellas hojas oxidadas
bellas ramas desnudas
bellos troncos encendidos
bello el amor de los árboles y el tiempo.

*

Densa niebla blanca
sobre el campo
corredores de luz entre la niebla
dicen que sólo se ve lo que espeja
lo que llevamos dentro
corredores de luz entre la niebla.

*

Nunca sentí como ahora
antes nunca esta comprensión
esta intensidad esta compasión
nunca el sabor tuvo este sabor
en la orilla hay puertas que dan a los abismos
l’attirance ahora es una invitación gentil
que acepto encantada
esa risa loca que oculté ya no tiene qué temer
ahora sólo el cuerpo teme
¿es ésta la edad madura?

Mónica Tracey (Junín, Argentina, 1953)

Hay que dejar de ser hermosa,
Hilos Editora,
Buenos Aires, 1953










Ref.:
Buenos Aires Poetry
Romanticismo y Verdad
El Infinito Viajar

Foto: FB

jueves, julio 26, 2018

Jorge Rivelli / seconal















                      le tengo terror a los demonios
                      quiero decir a los domingos
                                  (osvaldo lamborghini)

mañana o un domingo
somos piedra
fría y perdida a ciertos metros
sobre el nivel del mar
o una mancha gelatinosa
reptando por la vereda para
mirar por el ojo de buey
las perfectas piernas blancas
de la dama de trébol
hasta la llegada del brujo
que arrastra la extensa capa
por las alcantarillas de las diagonales
o cuerpo pendular
al pie de las góndolas gárgolas
con visibles marcas de erosión
moños de prócer en cada aniversario
retrete de perros y cristianos

volviendo a la misa
cabezas vencidas
en busca de una bala o
escapando de un viejo amor
devoran pastillas alcohol
vidrios veneno vapor
liberan sangre de lágrimas negras
se lanzan al vacío de la gloria
dime como mueres
y te diré como vives

largas vigilias
para cruzar el puente
que la bestia no absorba
el aliento vulnerable
hasta que arroje el vértigo
las sombras el minuto fatal

muerte o fracaso quien sabe
los demonios siempre están
los domingos también

Rivelli [Jorge] (Olivos, Buenos Aires, Argentina, 1954), Venus, viagra & violetas, La Carta de Oliver, Buenos Aires, 2017

Alpialdelapalabra -De lo que no Aparece en las Encuestas - Letralia

Foto: Claudio Barbará/Indie Hoy

miércoles, julio 25, 2018

William Butler Yeats / Habla de la belleza perfecta























Oh párpados nublados, tenues ojos
que sueños emborronan,
los bardos que se afanan de continuo
por construir una belleza perfecta en sus rimas
son vencidos por el mirar de una mujer
y por la ociosa prole de los cielos;
por ello, mi corazón se inclinará, cuando el rocío
caiga lento, hasta que Dios queme el tiempo
ante los ociosos astros y ante ti.

[The Wind Among the Reeds, 1899]

William Butler Yeats (Dublín, 1865 -Roquebrune-Cap-Martin, Francia, 1939), Poesía reunida, Pre-Textos, 2010
Versiones de Antonio Rivero Taravillo 
Envío de Darío Jaramillo

Leedor - Ogham - Buenos Aires Poetry - A Media Voz - Descontexto


Aedh Tells of the Perfect Beauty

O cloud-pale eyelids, dream-dimmed eyes,
The poets labouring all their days
To build a perfect beauty in rhyme
Are overthrown by a woman’s gaze
And by the unlabouring brood of the skies:
And therefore my heart will bow, when dew
Is dropping sleep, until God burn time,
Before the unlabouring stars and you.

Poets Org

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Foto: W- B. Yeats, 1933, por Edward Steichen, CNN

martes, julio 24, 2018

Stephen Romer / De "Colectas para cuaresma"


Presas,
las mimbreras enrojecidas
bruñen
arena y nieve,

vellos de hielo
se encrespan en su lomo
este Loira indolente
charrie son troupeau

pero también aquí
en las mimbreras, bajo el agua,
hay calor,
trazos dorados, terracota,

su mano en mi mano
curso que fluye
pureza de la vida
desde aquí y desde ahora

Stephen Romer (Hertfordshire, Inglaterra, 1957), "Colectas para cuaresma", Sibila, n° 54, Sevilla, enero de 2018
Versión de Jordi Doce

Ref.:
Royal Literary Fund
Poetry International
British Council

Foto: Jean Louis Maître/dailymotion



Sealed in
the reddened sallows
burnish
the sand and the snow,

hackles of ice
raised on her back
sluggish Loire
charrie son troupeau 

but even here
in the sallows, underwater,
there is warmth,
goldblock, terracotta,

her hand in mine
the current running
purity of life
henceforth and hereafter

lunes, julio 23, 2018

Diego L. García / De "Una cuestión de diseño"














en la versión en vivo de 1978 (san
francisco winterland) última pre-
sentación johnny canta encorvado
hay algo que no lo deja erguir la
mirada civilizar el enfoque con
la edukazyon ortopédica: en su
grito la dicción se torna compli-
cada y no sería mala idea que
consultara a un especialista en
fonoaudiología unos ejercicios
para volver a la buena senda
seguramente se trate de repetir
y repetir algunas expresiones
siempre es lo mismo. ese es el
método que nos guía al progreso

Diego L. García (Berazategui, Argentina, 1983), Una cuestión de diseño, Barnacle, Buenos Aires, 2018

Diego L. García - Télam - Jámpster - Mestiza
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Foto: FB