viernes, junio 07, 2019

María Teresa Andruetto / Con mi hija, en auto

                                         












                                                 A Josefina

Íbamos, con tu hija durmiendo
en el asiento de atrás, hablando las dos
de un modo nuevo sobre cómo lo real
atraviesa la experiencia del cuerpo
y de la psiquis. ¿Estás cansada?,
pregunté y enseguida pensé que había
hablado por demás. En otros tiempos
reprochabas no hables fuerte, no hables
tanto, no hagas gestos, pero anoche,
en la oscuridad del camino que va a casa,
preguntaste por mis partos, mis puerperios,
y yo te conté de aquella noche
llegando más muerta que viva al hospital.
Largué lo que tenía atascado en la garganta
y vos dijiste a mí si me hacen eso, los mato,
te juro que los mato. Hablábamos las dos
de un modo nuevo, en medio del camino,
con tu hija durmiendo en el asiento
de atrás. Entonces me contaste
lo que habías leído, que todo el dolor
que guarda el útero se sana en los hijos
de los hijos, y la resaca que guardaba
se fue limpiando entre los saltos
del auto sobre el ripio.

De Cleofé, Caballo Negro [Córdoba], 2017

María Teresa Andruetto (Arroyo Cabral, Argentina, 1954), Festival Internacional de Poesía de Buenos Aires, 2019

Ref.:
La Voz
Eterna Cadencia
Op. Cit.
Eurasia
Blog del Amasijo
Otra Iglesia Es Imposible

Foto: Mario Quinteros/Clarín

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