sábado, marzo 04, 2017

Piergiorgio Viti / De "Se le cose stanno così", 2















Querría morir antes que tú
porque, lo sabes, no soportaría
la idea de quedarme solo
para ocuparme de tus agaves
y poner la mesa a la noche
para mí solamente

Corramos la carrera
de quién muere primero.
Yo podría contar las ovejitas
hasta el día
del sueño eterno,
o bien podría morir
una tarde de lluvia
como esta
o ahogado en un charco
o en un vaso de agua
en momentos difíciles.

Tú quizá
no estarías en paz,
me buscarías entre las sábanas
de nuestra cama desecha,
o detrás de las cortinas
de ciudades remotas...

Entonces no,
sigamos así,
viendo el noticiero de las ocho,
preguntándonos cuándo vendrá el calor,
mirándonos a través del vidrio
de los vasos
durante los aperitivos
y en los días más tristes
tengamos una cita.

Piergiorgio Viti (Sulmona, Italia, 1978), Se le cose stanno così,  Italic, Ancona, 2015
Versión de Jorge Aulicino

Foto: Piergiorgio Viti FB


Vorrei morire prima di te 
perché, lo sai, non sopporterei
l’idea di restare da solo
a occuparmi delle tue agavi
e la sera apparecchiare
per me soltanto.

Facciamo a gara
a chi muore per primo allora.
Io potrei contare le pecore 
fino al giorno
del sonno eterno,
oppure potrei morire
in un pomeriggio di pioggia 
come questo
affogando in una pozzanghera, 
o nei momenti difficili
dentro un bicchiere d’acqua.

Tu forse
non ti daresti pace,
mi cercheresti tra le lenzuola 
del nostro letto sfatto, 
oppure al di là delle cortine
di città remote...

Allora no,
continuiamo pure
a guardare il tiggì delle venti, 
a domandarci il caldo quando arriva,
a guardarci oltre i vetri
dei bicchieri
durante gli aperitivi
e anche nei giorni più tristi 
diamoci un appuntamento.

jueves, marzo 02, 2017

Edward Hirsch / Domingo por la mañana temprano

















Solía burlarme de mi padre y sus compinches
por levantarse temprano los domingos por la mañana
y beber café en un área de estacionamiento del lugar
pero ahora yo soy uno de esos compinches.

A nadie le importan mis viejas humillaciones
pero ellas continúan arrastrándose por mi sueño
como una ristra de latas vacías que resonaran
detrás de un coche abandonado.

La cosa es así: justo cuando crees
que te has olvidado de aquella muchacha pelirroja
que te dejó varado en un parking
cuarenta años atrás, te despiertas

lo bastante temprano para verla desaparecer
a la vuelta de la esquina de tu sueño
en la motocicleta de otro
rugiendo por la autopista hacia la salida del sol.

Y así, ahora estoy sentado en un café
débilmente iluminado lleno de madrugadores
cuyas ventanas están cubiertas de hollín
y el café es tibio y amargo.

Edward Hirsch (Chicago, Estados Unidos, 1950), The Living Fire, Knopf, Nueva York, 2010
Versión de Jonio González


EARLY SUNDAY MORNING
   
I used to mock my father and his chums 
 for getting up early on Sunday morning 
 and drinking coffee at a local spot 
 but now I’m one of those chumps.

 No one cares about my old humiliations 
 but they go on dragging through my sleep 
 like a string of empty tin cans rattling 
 behind an abandoned car.

 It’s like this: just when you think 
 you have forgotten that red-haired girl 
 who left you stranded in a parking lot 
 forty years ago, you wake up

 early enough to see her disappearing 
 around the corner of your dream 
 on someone else’s motorcycle 
 roaring onto the highway at sunrise.

 And so now I’m sitting in a dimly lit 
 café full of early morning risers 
 where the windows are covered with soot 
 and the coffee is warm and bitter.
---

Angel Faretta / Horacianas















I

No renueva el mar la corriente
que ha dejado atrás junto a la resaca.
Así la memoria, Romina, no hace más
que ordenar las cosas a su manera.
Somos hijos, nietos, biznietos ya
de ese navegar lejano. No sabemos,
salvo borrosos recuerdos, las sirtes
y sargazos que tuvieron que atravesar.
Ahora aquí varados en parte, en parte
afincados, buscamos el ancla o el lastre;
no sabemos. Unos viejos dioses arbitrarios
parecen jugar nuevamente con nosotros.
Ya no en la borra del café ni en el vuelo
de las aves, sus entrañas, ni dados
ni números babilónicos nos consuelan.
Hijos y nietos tal vez del olvido aciago
vemos a través de esta costa sin mar
el fulgor arcano; rumores y olas lejanas.
No es bueno entonces disputar aquello
que une. No son dados ni naipes marcados,
es el sitio que elegimos, o así creemos
en la bitácora de navegación. Silencio,
es de nuevo aurora, hay que izar velas.



II

Tántalo va el cántaro a la fuente
que al final se rompe. En el mito
un juego arcano de palabras oculto.
Así también –Delfina- en el tiempo
que pasa y no se detiene, como
las olas del mar que empuja el
viento inclemente. Solo uno
cree saber qué destino es el suyo
cuando éste termina. El hilo
del huso, se corta o se acaba.
No podemos enrollar el carretel
nuevamente. De igual modo
la corriente del mar cambia
a su antojo o al arbitrio divino.
De la nave al timón aferrados
creemos llevarla a su destino,
pero nada, es solo madera
la arboladura, y lo demás.
No quieras saber entonces
más de la cuenta. La quietud
es la única respuesta posible.
Algo de lujo en los platos
o en las copas es bienvenido.
Aún la rosa en su rosal florece
un corto tiempo y se marchita.
Pero antes adornó tu casa y mesa.

[inéditos]

Angel Faretta (Buenos Aires, 1953)

miércoles, marzo 01, 2017

Bliss Carman / De "Sappho", 2














XXXV

Cuando la gran malva rosa
florece en la marisma,
llena de verano lento
y horas suaves,

en ese momento escucho los llamados
de un amante no mortal
jamás resistido,
extraño y lejano.

En las laderas azul-pálido
tocando música maravillosa
Pan hace su trabajo de amor
en el cañaveral

Puedo adivinar el corazón dejando de latir
caída y respiro y secuencia,
lleno de dolor por Siringa
mucho tiempo atrás.

Bliss Carman (Fredericton, Canadá, 1861– New Canaan, Estados Unidos, 1929), Sappho, One Hundred Lyrics, The Florence Press by Chatto and Windus, 1910
Versión de Marina Kohon

Nota del Administrador: El libro de Carman consiste en reconstrucciones libres de los fragmentos de Safo de Mitilene (VII-VI a.C)

Foto: Carman Bliss Library and Archives Canada/The Canadian Ecyclopedia


XXXV

When the great pink mallow
blossoms in the marshland,
full of lazy summer
and soft hours,

Then I hear the summons
not a mortal lover
ever yet resisted,
strange and far

In the faint blue foothills,
making magic music,
Pan is at his love-work
on the reeds.

I can guess the heart-stop
fall and lull and sequence,
full of grief for Syrinx
Long ago.





martes, febrero 28, 2017

Verónica Zondek / De "Fuego frío"





















13

Tumbas de silencio en paisaje anotado.
Tumbas de tierras
       de bosques
       de miradas entre nos.


Tumbas.
Destierro.
Testigos pasajeros ............... de la orilla de donde vinimos
y pasajeros testigos ............... de la barca que nos cruza donde vamos.
No remeros digo/ no timón para la travesía.

Y es tierra
          su tiempo pausado
y los nombres/ la luz/ el viento helado
caen
caen cayendo a plomo
como antes en el Canto 11 de este poema
caen
cayendo a plomo
que si la sangrienta hierba pierde el equilibrio
es obvia cosa que se desmorona
y de bruces se da
entre las muchas y tantas lenguas violetas abrazadas a los troncos
para ver/ vislumbrar una danza erguida
un temblor ponderado de alas
y brazos/ pulpos/ aspas
y hombres/ y mujeres/ y niños
llevados todos de donde nacieron al otro lado/ a la otra orilla
quedados
ahí
desnudos de pecho
vacíos.

Silencio.

Acaece nuevamente un silencio
como ya y ya y ya vez anterior mencioné
y nunca
nunca cansaré de mencionar
porque este silencio cargado
cargado de oro perdido/ despilfarrado/ vendido
nos envuelve en su melodía
nos desnuda el pecho
nos abre el alma antes de que esta caiga a los pies
para que cruja y hable
y agradezca la vida y su viento cabrón
y quede con el sentido y lo sabido bien puesto/ un poco sucio
pero con alas de filigranas tan tiernas
que ya no sé si voy a saber.

Veronica Zondek (Santiago de Chile, 1953), Fuego frío, Lom, Santiago de Chile, 2016

Foto: Verónica Zondek con Richard Gwyn, Chubut, Argentina, 2013

lunes, febrero 27, 2017

Sun Bolei / Spam













Te cuesta seguir el hilo de esas conversaciones,
tantas palabras nuevas, guiños, nombres de películas,
cosas que significan algo distinto de lo que parece
Debe ser que estás pensando en el pasillo de ese hospital
A veces para tomar un atajo cruzás por ahí de noche
No es un lugar peligroso aunque tiene todo el aspecto
Gente sin casa se refugia ahí y no sé como hacen para dormir
con esas luces prendidas todo el tiempo
Y a mi mismo me desvela a veces pensar (¿te das cuenta o no?)
que los algoritmos que nos unieron un día
podrían, de golpe, darnos la espalda y todo
sería mas complicado entonces, por no decir
imposible, por no decir trágico. Supongo que eso
te gustaría. Como te gusta todo lo que, en algún momento,
nos permite reclinarnos en un sillón mientras decimos:
estaba escrito. Pero no estaba escrito y podría probártelo
si quisiera. Leé con atención tu correo,
mensajes que de costumbre pasás por alto como spam
podrían tener algo para decirte, e incluso
el verdadero spam puede también enseñarte
de vez en cuando una verdad sobre vos misma.

Sun Bolei (Xiamen, China, 1981), El camino de ida, editorial Shijing, 2008
Version de Miguel Angel Petrecca en Miguel Angel Petrecca

Sun Bolei es egresado del Instituto Central de Bellas Artes de Pekín, donde vive y trabaja actualmente

Ilustración: Mask Series 1996 N° 6, por Zeng Fanzhi  CNN Art

domingo, febrero 26, 2017

Milo De Angelis / De "Incontri e agguati", 3















[de "Guerra de trincheras"]

Con la muerte, he procurado hacer
un pacto, pero era astuta y discontinua
aparecía en el tráfico del amor,
se volvía amarillez y número fijo
era la respiración y la garra en la respiración
una hora amurallada
flotaba en el agua sucia de la bañadera.

*

Luego, de golpe, un lunes de febrero
todo volvió a ser como antes... salió
de su feudo
hizo incursiones, al amanecer,
a la casilla de correo, retomó
a su ceremonia incesante, difundió
su canto de puro hielo
nos buscó.

Milo De Angelis (Milán, Italia, 1951), "Guerra di trincea", Incontri e agguati, Mondadori, 2016
Versiones de Jorge Aulicino

Foto: Dino Ignani/Doppiozero


Con la morte ho cercato ancora
un patto, me lei era astuta e discontinua
appariva nei traffici dell'amore,
diventava giallore e numero fisso
era il respiro e l'artiglio nel respiro
un'ora murata
galleggiava nel fradiciume della vasca.

*

Poi, di colpo, un lunedi di febbraio
tutto è tornato come prima... è uscita
dal suo feudo,
ha fatto incursioni, all'alba,
nella casella della posta, ha ripreso
la sua cerimonia incessante, ha diffuso
un canto di puro gelo
ha cercato proprio a noi.

sábado, febrero 25, 2017

William Butler Yeats / Aceite y sangre


En tumbas de oro y lapislázuli
cuerpos de santos y santas exudan
aceite milagroso, fragancia de violeta.

Pero bajo los pesados cúmulos de arcilla pisoteada
yacen cuerpos de vampiros pletóricos de sangre;
sus mortajas ensangrentadas y sus labios están húmedos.

           [The Winding Stair and Other Poems, 1933]

William Butler Yeats (Dublín, 1865 -Roquebrune-Cap-Martin, Francia, 1939), Alberto Girri, Versiones, Ediciones Corregidor, Buenos Aires, 1974

Foto: W. B. Yeats, 1920, por Arnold Genthe Getty Images/La Cebra


244. Oil and Blood

IN tombs of gold and lapis lazuli
Bodies of holy men and women exude
Miraculous oil, odour of violet.

But under heavy loads of trampled clay
Lie bodies of the vampires full of blood;
Their shrouds are bloody and their lips are wet.

-The Collected Works of W. B. Yeats, Vol. I: The Poems, Scribner, Nueva York, 1997

viernes, febrero 24, 2017

Vizma Belševica / Ser las raíces















Ser las raíces. En el subsuelo al que jamás
desciende un rayo. Donde la luz nunca echa un vistazo.
Una rama sin pájaro. Una rama sin hojas.
La fuente de un manantial en la más fina red de fibra
que no debe romperse. El duro trabajo de las raíces.
Sin respiro. (Hasta el sueño de invierno sólo es aparente.)
Almacenar. Alimentar. Saciar. Ser un vínculo mudo
entre el amargo final y la vida. Negado por su propio ser
y tullido para permitir que la flor blanca
celebre el sol,
el poder de la revelación de la belleza.
Ser las raíces. Y no envidiar la flor.

Vizma Belševica (Riga, Letonia, 1931-2005), The Drunken Boat, nº 3-4, volumen 5, primavera-verano de 2005,
Traducción del letón al inglés de Mara Rozitis
Versión del inglés al castellano, Jonio González


TO BE THE ROOTS 

   To be the roots. In subsoil where never a ray
 Descends. Where light never glances.
 A birdless bough. A leafless branch.
 A spring head in the finest web of thread
 That must not break. The hard labor of roots
 Without respite. (Even winter's sleep is only apparent.)
 To store. To feed. To quench. To be a mute link
 Between the bitter end and life. By self denied
 And crippled to allow the white flower
 The celebration of the sun,
 The power of beauty's revealment.
 To be the roots. And not to envy the flower. 

jueves, febrero 23, 2017

Czesław Miłosz / Dos poemas



















La huida

Cuando nos escapábamos de la ciudad incendiada,
En el primer camino campestre volviendo atrás la mirada,
Decía yo: “Que la hierba cubra nuestras huellas,
Que en las llamas se callen los gritantes profetas,
Que los muertos a los muertos cuenten lo sucedido.
A nosotros nos tocó crear una generación nueva y violenta,
Libre del mal y de la dicha que ahí han existido.
Sigamos”. Y la espada de fuego nos abría la tierra.

                                                                 1944, Goszyce



Duermo mucho

Duermo mucho y leo a Tomás de Aquino
o La muerte de Dios (una obra protestante casi).
A la derecha, la bahía como fundida de estaño,
detrás de esta bahía la ciudad, detrás de la ciudad el océano,
detrás del océano el océano, hasta el Japón.
A la izquierda las colinas secas con hierba blanca,
detrás de las colinas el valle irrigado donde se cultiva arroz,
detrás del valle las montañas y los pinos ponderosa,
detrás de las montañas el desierto y las ovejas.
Cuando no he podido sin alcohol, viajaba con alcohol.
Cuando no he podido sin cigarrillos y café,
viajaba con cigarrillos y café.
Fui valiente. Trabajador. Casi un ejemplo de virtud.
Pero esto no sirve de nada.

Señor doctor, me duele.
No aquí. No, no aquí. Ya no sé.
Tal vez sea por exceso de islas y continentes,
de palabras calladas, de bazares y flautas de madera,
o por beber frente al espejo, sin gracia,
aunque uno iba a ser alguien al estilo de un arcángel
o San Jorge en el Bulevar de San Jorge.

Señor curandero, me duele.
Yo creía siempre en sortilegios y supersticiones.
Naturalmente que las mujeres tienen sólo una, alma católica,
pero nosotros tenemos dos. Cuando bailas
en el sueño visitas lejanos pueblos
y hasta las tierras nunca vistas.
Ponte, por favor, los amuletos de plumas,
hay que socorrer a uno de los nuestros.
He leído muchos libros pero no les creo.
Cuando duele regresamos a las orillas de algunos ríos,
me acuerdo de aquellas cruces con signos del sol y de la luna,
y a los hechiceros, cómo trabajaban cuando la epidemia del tifo.
Manda tu otra alma detrás de las montañas, detrás del tiempo.
Dime, voy a esperar, qué has visto.

                                                                           1962, Berkeley


Czesław Miłosz (Szetejnie, Lituania, 1911-Cracovia, Polonia, 2004), Czeslaw Milosz, selección, traducción y nota introductoria de Jan Zych, Material de Lectura n° 108, Universidad Nacional Autónoma de México, 2011
---

miércoles, febrero 22, 2017

Ernesto Cardenal / De "Gethsemani, Ky"















1.
En Pascua resucitan las cigarras
-enterradas 17 años en estado de larva-
millones y millones de cigarras
que cantan y cantan todo el día
y en la noche todavía están cantando.
Sólo los machos cantan:
las hembras son mudas.
Pero no cantan para las hembras:
porque también son sordas.
Todo el bosque resuena con el canto
y sólo ellas en todo el bosque no los oyen.
¿Para quién cantan los machos?
¿Y por qué cantan tanto? ¿Y qué cantan?
Cantan como trapenses en el coro
delante de sus Salterios y sus Antifonarios
cantando el Invitatorio de la Resurrección.
Al fin de mes el canto se hace triste,
y uno a uno van callando los cantores,
y después sólo se oyen unos cuantos,
y después ni uno. Cantaron la resurrección.

2.
Ha llegado al cementerio trapense la primavera,
al cementerio verde de hierba recién rozada
con sus cruces de hierro en hilera como una siembra,
donde el cardenal llama a su amada y la amada
responde a llamada de su rojo enamorado.
Donde el reyezuelo recoge ramitas para su nido
y se oye el rumor del tractor amarillo
al otro lado de la carretera, rozando el potrero.
Ahora vosotros sois fósforo, nitrógeno y potasa.
Y con la lluvia de anoche, que desentierra raíces
y abre los retoños, alimentáis las plantas
como comíais las plantas que antes fueron hombres
y antes plantas y antes fósforo, nitrógeno y potasa.
Pero cuando el cosmos vuelva al hidrógeno original
-Porque hidrógeno somos y en hidrógeno nos hemos de convertir-
no resucitaréis solos, como fuisteis enterrados,
sino que en vuestro cuerpo resucitará toda la tierra:
la lluvia de anoche, y el nido del reyezuelo,
la vaca Holstein, blanca y negra, en la colina,
el amor del cardenal, y el tractor de mayo

11.
La bocina de este auto en la carretera me es familiar
y este viento silbando en los pinos
y estremeciendo el techo de zinc del noviciado
me recuerda mi casa. Alguien llama desde el auto.
Pero mi casa, junto a la carretera
donde estaban siempre pasando los autos,
hace años fue vendida y en ella viven extraños.
El auto era desconocido y ya se fue.
Sólo el viento es el mismo. Sólo el silbido
de esta tarde lluviosa de otoño es familiar.

Ernesto Cardenal (Granada, Nicaragua, 1925-Managua, 2020), Gethsemani, Ky, Ediciones UNAM, Ciudad de México, 1961
Envío de Jonio González

Actualizado

martes, febrero 21, 2017

Silvia Pratt / De dónde proviene este silbante...















De dónde proviene este silbante
viento
       sibilino,
si lacera los labios y acarrea nostalgias
de parajes soterrados.

No es verdad que aleje
para siempre la hojarasca y los pesares
si estarán mañana
                 otra vez aquí
enraizándose en mi piel.

Si pudiera detenerlo con mis manos,
no se albergaría la angustia en los postigos
ni los vitrales retumbarían de pesadumbre.

Silvia Pratt (Ciudad de México, 1949), Urdimbre circular, Consejo Nacional para la Cultura y las Artes (Conaculta), Ciudad de México, 2009

lunes, febrero 20, 2017

Diego Muzzio / De "Hyeronimus Bosch"
















Avaritia

Trescientos autos abandonan el Monte Calvario
aplastando viejos cráneos de hombres y animales,
arrastrando pedazos de la cruz, restos del manto,
las guanteras repletas de clavos oxidados y martillos,
y obesas mujeres sudorosas en vestidos floreados
aprietan contra sus pechos frascos con tierra del Gólgota,
piedras manchadas de sangre, esponjas embebidas en vinagre
que apestan al humo pertinaz de una quemadura.
Regresan a la aldea. En el Mercado de las Reliquias
se asean los mostradores y se preparan los carteles
con las sumas a pagar por un jirón de mortaja,
una espina, dos lágrimas derramadas por Magdalena.
Sucumbe el sol detrás de las nubes.
Pero mañana habrá pingües ganancias de esta excursión
al perímetro electrificado del monte donde aún
rondan mujeres llorosas, ratas, perros, pescadores
bajo la luz glacial de una promesa incumplida.


Invidia

Escucho, te oigo murmurar entre los búhos
que revolotean alrededor de un grupo de mujeres,
considerando la longitud del fémur, el perfil,
el suave movimiento de la cabellera cuando gira la cabeza,
la engañosa seguridad de un amor duramente conquistado.
Tus manos rebosantes de alfileres, tu lengua, la nariz
que se adelanta para husmear el perfume que exhalan
las manadas de gacelas que anidan entre sus pechos.
Y fuiste vencido. Sobre las sábanas sólo hubo carne
complaciente al embrujo de tu largo esqueleto
empujando como una máquina en la oscuridad
y en mis noches se instaló una idéntica serpiente
que envuelve y aprieta mi cráneo hasta triturarlo.
Yo también fui vencido. El cordón umbilical
que desde siempre nos unía transporta ahora
sólo tristeza, excrementos, despojos,
la negra caballería de nuestra mutua destrucción.

Diego Muzzio (Buenos Aires, 1969), Hyeronimus Bosch, Ediciones del Dock, Buenos Aires, 2005


Foto: Diego Muzzio en FB

domingo, febrero 19, 2017

Juan José Saer / Por Clodia (Lesbia) en el cabaret














Sin embargo tus ojos ardían recientes bajo las drogas
fugaces y livianos como dos cirios en las sombras.
Acunabas un lobo por corazón, oh queridísima Clodia, oh Lesbia.
Abandonado elijo tu lado bueno: entre las luces
mínimas, las atroces, parecidas a un meteoro,
tu cabeza bailaba y expandía como con aspas verdes
la claridad. Abandonado elijo
tu lado triste: a veces, como Dios, no estás
en ningún lado; entonces cierras
los ojos, oh Lesbia, y tiemblas como esas
grandes hojas tropicales mojadas. Abandonado
elijo tu lado esencial: nunca vuelves,
eres como una muerta obstinada, tú,
la oscura patrona de haber sido. Abandonado
elijo tu lado vuelto hacia mí: algo de cuya cara
tu corazón es el reverso.

Juan José Saer (Serodino, Argentina, 1937-París, 2005), El arte de narrar, Universidad Nacional del Litoral, Santa Fe, Argentina, 1988
---
Foto: Juan José Saer por Daniel Mordzinski, portada de El concepto de ficción, de Juan José Saer, Rayo Verde, Barcelona, 2016

sábado, febrero 18, 2017

Gerardo Vacana / Dos poemas
















El muro a seco

El muro a seco detrás de casa
esconde entre piedra y piedra
serpientes y caracoles en abundancia.
Nosotros no lo demolemos,
ni rellenamos los espacios vacíos
con cemento.
Nos persuade su belleza
—todo de piedra viva
y obra de una excelente mano—,
nos quedamos con sabiduría
nutrición y espanto.
 

El acontecimiento en busca del autor

El acontecimiento grande o mínimo
pasa por mil bocas distraídas
sufre mil tergiversaciones
pero reclama verdadera atención
busca un paso
entre gente resuelta, indiferente,
llega hasta ti
atenta, inquieta desembocadura
terminal doliente.

Por más esfuerzos que haga
tu mente (mente, no mar)
no le devolverá
la original pureza
la inicial, intacta verdad.

Gerardo Vacana (Gallinaro, Italia, 1929), El verbo infiel, traducción de Carlos Vitale, Emboscall Editorial, Barcelona, 2016


IL MURO A SECCO

Il muro a secco dietro casa
nasconde tra pietra e pietra
serpenti e lumache in abbondanza.
Noi non lo demoliamo,
né riempiamo gli spazi vuoti
col cemento.
Ci persuade la sua bellezza
—tutta di pietra viva
e fatto di ottima mano—,
ci prendiamo con saggezza
nutrimento e spavento.   

L'EVENTO IN CERCA D'AUTORE

L'evento grande o minimo
passa per mille bocche distratte
subisce mille travisamenti
ma reclama vera attenzione
cerca un varco
tra gente tetragona indifferente,
giunge fino a te
attenta inquieta foce
terminale dolente.

Per sforzi che faccia
la tua mente (mente, non mare)
non gli ridarà
l'originaria purezza
l'iniziale intatta verità.




viernes, febrero 17, 2017

Rafael Courtoisie / Enriquezca su vocabulario















Ve al diccionario rescata
la palabra  "íngrimo" y me avisas.
¿Volviste? A esta hora
están matando un gallo en Senegal
óyelo bien
le están cortando el cuello
a un gallo que no eres tú
no te importa su nombre
sin nombre un gallo
pudo ser hombre
el destino es extraño
y tiene plumas
cacareaba, sí
pero, ¿qué sabes?
¿Tú qué sabes
del gallo
de la sustancia que alza
dentro?
¿Conoces el principio
azul del músculo
la estatura ciega
ósea?

Pudo ser hombre
sufrió en dos patas
como cualquiera
en Senegal.

                       Lo matan. Ya sabes
la cáscara
deja la llaga
del gallo humano salir
gotea cortado
                       el cuello
el hombre puro
del gallo
                       la desolación
deja un desierto en la madrugada
hace un agujero en la luz
el picotazo negro
de la muerte
gallina
                       la mañana.
El gallo
                       en el hombre.

Ahora di:
¿Qué significa “íngrimo”?

Rafael Courtoisie (Montevideo, 1958), Casa de cosas, Asociación de Escritores y Artistas Españoles, Madrid, 2003
---
Foto: Rafael Courtoisie en Facebook

jueves, febrero 16, 2017

Gregory Corso / El hundimiento del Nordling















Una noche cincuenta hombres se alejaron nadando de Dios
y se ahogaron.
Por la mañana el abandonado Dios
hundió Su dedo en el mar,
lo hizo emerger con cincuenta almas
y señaló hacia la eternidad.

Gregory Nunzio Corso (Nueva York, Estados Unidos, 1930- Robbinsdale, Estados Unidos, 2001), The Vestal Lady on Brattle and Other Poems, City Lights, San Francisco, 1969
Versión de Jonio González


THE WRECK OF THE NORDLING

One night fifty men swam away from God
And drowned.
In the morning the abandoned God
Dipped His finger into the sea,
Came up with fifty souls,
And pointed towards eternity.

miércoles, febrero 15, 2017

Rudyard Kipling / La balada de los autos
















"Puede ser el precio por tomar de más",
dijo el doctor arrodillado,
y pidió que removieran al hombre
cuando comprobó que estaba muerto.

Levantaron y trasladaron
el triste cuerpo inmóvil,
para llevarlo al pueblo más cercano
a la espera del forense.

Le cubrieron el rostro,
y los conductores de los autos detenidos
en la puerta del mercado
hablaban del accidente sin cesar.

"Tal vez haya bebido demasiado,
nada nos podría ayudar
a traerlo nuevamente a este mundo,
a despedirse de su amada."

"No hay calle alguna en Inglaterra
que un hombre ebrio pueda cruzar,
sin mirar hacia los costados
y también hacia adelante y hacia atrás."

Le descubrieron el rostro
y el forense lo examinó;
los autos detenidos en la puerta del mercado
ya habían retomado sus caminos.

Rudyard Kipling (Bombay, India, 1865-Londres, 1936)
Versión libre de Javier Cófreces y Maximiliano  Legnani

Los autos
(Poemas a cuatro ruedas),
Selección y prólogo de Maximiliano Legnani,
Ediciones en Danza,
Buenos Aires, 2017









martes, febrero 14, 2017

Silvina López Medin / La luz se había cortado















Hablábamos boca arriba,
una conversación de campamento, de antes de dormir
hacía cuánto que la luz se había cortado y el frío
empezaba a filtrarse
bajo las puertas, corriente de aire
en las cosas que no encastran.
Hacía cuánto
no conversábamos así
el tono con que se planea un largo viaje,
voces que se deslizan, el sueño
cayéndonos encima con el dulce peso
de un edredón.
Hasta escuchar un beep
un motor
las cosas volviendo a encenderse.

Silvina López Medin (Buenos Aires, 1976), Excursión, inédito

lunes, febrero 13, 2017

Milo De Angelis / De "Incontri e agguati", 2



[de "Guerra de trincheras"]

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..... en 1967, después de una larga guerra
de trincheras, una guerra de metros
ganados y perdidos, inicié
una negociación con la muerte.

*

Comencé entonces a negociar, sí, a negociar
pero ella recalcitraba, negaba la firma
se daba por desaparecida y reaparecía en lo más bello
en el velero de una caricia o en la voz
que señalaba allá arriba una osa de fábula
era ella con un sabor de almendras asadas:
inyectaba en el alba su oscuridad primitiva.

*

Con la muerte lo intenté seriamente
por un tiempo fue buena
renunció a su imperio universal
comenzó a actuar caso por caso
alivió algunos sobresaltos con su ungüento
luego comenzó a entonar
una canción cantada en re.

Milo De Angelis (Milán, Italia, 1951), "Guerra di trincea", Incontri e agguati, Mondadori, 2016
Versiones de Jorge Aulicino
 

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..... nel 1967, dopo una lunga guerra
di trincea, dopo una guerra di metri
guadagnati e persi, iniziai
una trattativa con la morte.

*

Iniziai dunque a trattare, sì, a trattare
me lei recalcitrava, negava la firma
si dava per dispersa e riappariva sul più bello
nella vela di una carezza o nella voce
che indicava lassú un'orsa favolosa
era lei con un sapore di mandorle bruciate
iniettava nell'alba il suo buio primitivo.

*

Con las morte ho tentato seriamente
per un po'è stata buona
ha rinunciato al suo impero universale
ha cominciato a muoversi caso per caso
ha lenito alcuni sussulti con il suo unguento
poi ha cominciato a intonare
una canzone cantata in re.

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domingo, febrero 12, 2017

Lucio Zinna / Casablanca
















1

La infancia enjuta y soleada la adolescencia
vasta y solitaria como un desierto de cítricos
y Casablanca un espejismo la más cercana
lejanía desde que allí se perdió mi padre
por cosas de la guerra (otra femme otro
hijo en la ruleta de la vida).

2

Cartes postales y viajeros sículos
(en la diáspora transitando por el valle de Mazara)
contaban de cúpulas moriscas sobre el océano
de jardines colgantes —nueva Babilonne—
de noches pespunteadas de diamantes de mercaderes
locuaces y embozados en la casba cautelosa.

3

Y la blanca ciudad suspendida en una niebla
que el sol de África despejó en broma
A mi querido papá lejano / con mucho abecto
releyó mi madre y subrayó nerviosa la «b»
(tuvo una prolongación reparadora
en la foto de «Boscarino» con dedicatoria — me retrataba
con un libro de mitos la mirada perdida
en el vacío). En el vacío Casablanca un milagro.

4

Llegaron más tarde perfumes de oriente
huríes siempreverdes pecadoras (des)veladas
arenas rojizas de siroco. Nadie
me decepcionó más que Humphrey Bogart. Lorenzo
más sencillamente —ex prisionero en desbandada—
se había convertido en dueño de una épicerie fine
abarrotado almacén para ciudadanos franceses
«La Jardinière».

5

Al independizarse Marruecos debió abandonarlo todo
retirarse a Lyon donde murió de un tumor
en el cerebelo o en un accidente de camión nunca se supo
con precisión. Lyon fue —de Casablanca—
sucedáneo y fusión tuvo también ella minaretes
palmeras blancos palacios sabía a ultramar
hasta el pâté de foie.

Lucio Zinna (Mazara del Vallo, Italia, 1938), Bonsai, I.L.A. Palma, Palermo, 1989
Versión de Carlos Vitale


1 

L'infanzia magra e solatìa l'adolescenza
vasta e solinga come un deserto d'agrumi
e Casablanca un miraggio la più vicina
lontananza da che vi si sperdette il padre
per fatti di guerra (altra femme altro
figlio nella roulette del vivere).

2 

Cartes postales e viaggiatori siculi
(nella diaspora transitanti per il valmazàra)
narravano di cupole moresche sull'oceano
di pensili giardini —novella Babilonne—
di notti trapunte di diamanti di mercanti
ciarlieri e intabarrati nella casbah guardinga.


3 

E la bianca città sospesa in una nebbia
che il sole d'Affrica diradò per celia.
Al caro papà lontano / con tanto abbetto
rilesse mia madre e calcò nervosa sulle «bb»
(ebbero un prolungamento riparatore
nella «fotoboscarino» con dedica — mi ritraeva
con un libro di miti lo sguardo sperso
nel vuoto). Nel vuoto Casablanca un miracolo.

4 

Giunsero più tardi profumi d'oriente
urì sempreverdi peccatrici (dis)velate
sabbie rossastre di scirocco. Nessuno
mi deluse più di Humphrey Bogart. Lorenzo
più semplicemente —ex prigioniero sbandato—
era divenuto padrone di un'épicerie fine
dovizioso magazzino per cittadini francesi 
«La Jardinière».


5 

A Marocco indipendente dovette tutto mollare
ridursi a Lyon dove morì di tumore
al cervelletto o in un incidente di camion mai si seppe
con precisione. Lyon fu —di Casablanca—
surrogato e fusione ebbe anch'essa minareti 
palmizi bianchi palazzi sapeva d'oltremare
persino il pâté de foie.