sábado, mayo 29, 2010

Alfonsina Storni / Llamadas




Ultrateléfono

¿Con Horacio? -Ya sé que en la vejiga
tienes ahora un nido de palomas
y tu motocicleta de cristales
vuela sin hacer ruido por el cielo.

-¿Papá? -He soñado que tu damajuana
está crecida como el Tupungato;
aún contiene tu cólera y mis versos.
Echa una gota. Gracias. Ya estoy buena.

Iré a veros muy pronto; recibidme
con aquel sapo que maté en la quinta
de San Juan ¡pobre sapo! y a pedradas.

Miraba como buey y mis dos primos
lo remataron; luego con sartenes
funeral tuvo; y rosas lo siguieron.

Alfonsina Storni (Sala Capriasca, 1892-Mar del Plata, 1938), 200 años de poesía argentina. Selección y prólogo de Jorge Monteleone, Editorial Alfaguara, Buenos Aires, 2010

Foto: Storni Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes

Microensayo


El 45: Poesía y función
Por Jorge Aulicino
Donde se especula sobre la condición física de la poesía contemporánea y se explica el criterio de este blog.

Cualquier hecho histórico, en sus formas materiales, podría ser tomado como símbolo o como el ícono de una época, o de su comienzo, o de su final. De modo arbitrario, pero a mi juicio significativo, tomo como símbolo del final de una larga época los hongos atómicos de Hiroshima y Nagasaki, en 1945. Estoy persuadido que esas dos flores dantescas cierran un período de la humanidad al que necesariamente debemos fijar un comienzo en la caída de Troya, el exilio de Eneas y la fundación mitológica de Roma. No es poco, pero es imposible no ver en el bombardeo de esas dos ciudades japonesas un suceso jamás concebido por ningún sistema de creencias o de imaginación, en toda la historia humana. Los hongos atómicos dicen a la vez muchas cosas. Que la vida puede desaparecer en masa. Que la naturaleza íntima de la materia es divisible. Que acaso todo ha surgido de un punto de concentración y calentamiento. Que el desarrollo de los imperios sigue la misma lógica de la explosión atómica. Que la humanidad es capaz de condenarse a vivir en un desierto radiactivo en un futuro no muy lejano. Que la sustancia del universo es de tipo gaseoso y árido, y que la vida es un accidente o un hecho mágico en el desarrollo de las cosas en la escala cósmica, si es que aún podemos utilizar la palabra desarrollo aplicada a sucesos más allá de un ínfimo organismo, como el organismo animal o vegetal.
Dadas estas circunstancias, y las inferencias arbitrarias, pero significativas, que de ellas pueden hacerse, yo leo la historia de la humanidad, y de la literatura toda, de otro modo a partir de 1945. Y creo no estar absolutamente separado de la realidad si digo que, con un tejido no homogéneo, la literatura presenta sin embargo ciertas características reconocibles a partir de la mitad del siglo pasado en todo el mundo y en todas las lenguas. Los poetas anteriores a la década de los cuarenta, pero más cercanos a esos años en el tiempo, nos parecen más afines que los que escribían, por ejemplo, a fines del siglo XIX y comienzos del XX. A medida que los poetas se aproximan a 1945, nos parecen aun más afines. Hemos nacido en los cuarenta. Me temo que muchos de los nacidos veinte o treinta años más tarde superan nuestro sistema de creencias. Y ese efecto doppler, que es el que produce la onda sonora de un automóvil, por ejemplo, cuando se acerca y se aleja, es aun más perceptible si pensamos en los que nacieron cuarenta años más tarde, alrededor de los 80. La frecuencia de onda ha variado y nuestro oído sabía de aquella que señalaba la aproximación del fenómeno; ignora esta otra, la del bólido que se aleja.
Hasta el final del siglo XIX, la poesía era un campo uniforme. Antigua, renacentista o romántica, procedía del mismo modo y tenía el mismo objetivo. Ese objetivo era el de emocionar por medio de la cadencia y la metáfora, usadas con fines de intensificar y embellecer el efecto de un mensaje inequívoco. No se concebía al poema como una imagen única y orgánica, ni siquiera como metáfora única, y como una única vibración -aunque en varios compases o intensidades- como empezó a proponerse a fines del XIX. Nadie, hasta, concretamente, las correspondencias de Baudelaire y su normativa, establecida por el creacionismo y el imaginismo, pensó que el poema era un evento, un suceso, diferente en el orden de los sucesos cotidianos -a los que no representaba, sino que se sumaba a ellos- y que la mal llamada "música" del poema pudiera ser la de una sola cuerda. Es decir que si algo decía el poema, lo decía con su propia estructura, no con recursos retóricos adicionales ni con sonidos adicionales. Y lo que el poema decía era el poema mismo. Diría Wallace Stevens, resumiendo: el poema es un meteoro. La teoría de cuerdas de la física astronómica vino a confirmar –metodológicamente, puesto que en el plano de la física moderna no existe posibilidad de confirmación empírica- lo que la poesía había establecido a lo largo del siglo XX: el campo unificado es una vibración universal, una función de onda, en cuyas intensidades se forman las galaxias, la materia inestable, atravesada por la entropía. El efecto doppler provoca que aquella poesía y esta teoría nos suenen cada vez más graves. La luz del objeto tiene una longitud de onda más amplia y, de este modo, sabemos que todo, la poesía y la física incluidas, se mueve en una de estas dos direcciones: hacia el límite de sus posibilidades de expansión, desde donde volverá a retraerse hacia un mundo infinito e inequívoco de masa pura; o hacia la expansión absoluta y la falta de calor y energía: la muerte térmica. Pero en el plano especulativo el cero absoluto no existe y entonces la más mínima expresión de calor persistirá en el universo y creará nuevos fenómenos.
Estamos lejos de saber qué otro lenguaje están produciendo las ciencias y la poesía, ya que la ciencia es imposible sin la palabra en estado lógico puro, sobre la base de un efecto de big bang producido por la expansión de la poesía y la teoría desde mediados del siglo XX.
En el blog Otra Iglesia es Imposible he * agrupado a los poetas de acuerdo con este criterio: poetas nacidos antes de 1940 y nuevos poetas, en el convencimiento de que alrededor de los 60-70 la poesía, nacida del big bang de las vanguardias, tenía un estado de onda corta, en el que los procesos se verificaban a muy breves distancias entre el núcleo significativo y sus alcances reales. A partir de allí, habría empezado una nueva historia, la historia del cosmos, la historia de la expansión, en la que la poesía se hizo indistinguible de lo que menciona. Es imposible, dicho en otros términos, asegurar si la poesía y la teoría nombran fenómenos o se designan a sí mismas. Del estado primitivo, que duró más de dos milenios y medio, la poesía pasó a expandirse del mismo modo en que lo hizo la materia, sin que sepamos -como no lo saben los físicos- cuál fue la fuerza, el motivo, de que un estado de densidad infinita, autosuficiente, en el que la física o la poesía no necesitaban interpretación, haya estallado para dar lugar a un universo que no sabemos si va hacia su extensión casi absoluta o hacia un nuevo repliegue en sí mismo.


* La agrupación de los autores en el blog cambió, para mejor organización visual del blog, pero no el criterio que, para el autor, sigue ubicando los 50 del siglo pasado como un punto de inflexión en la poesía moderna.

viernes, mayo 28, 2010

Juan Manuel Inchauspe / Trabajos


Trabajo nocturno 

Temprano
esta mañana
encontré en el patio de casa
el cuerpo de una enorme rata
inmóvil.
Moscas de alas tornasoladas
zumbaban alrededor del cadáver
y se apretaban en los orificios de unas heridas
que había sido sin duda mortales.
Con bastante asco
la alcé con la pala y la enterré
en un rincón alejado
del jardín.

Al volverme
desde el matorral de hortensias florecidas
emergió mi gata dócil
desperezándose.
Su brillante pelaje estaba todavía
erizado por la electricidad de la noche.
Me miró
y después comenzó a seguirme
maullando suavemente
pidiéndome –como todas las mañanas–
su tazón de leche fresca
y pura.

Juan Manuel Inchauspe (Santa Fe, Argentina, 1940-1991), Otro río que pasa. Un siglo de poesía argentina contemporánea (década de 1980-1990, a cargo de Diana Bellessi), Ediciones Bajo la Luna, Buenos Aires, 2010 

 Ilustración: Le chat blanc, Pierre Bonnard

jueves, mayo 27, 2010

Patrizia Cavalli / Poemas, 1




Cuántas tentaciones atravieso
en el recorrido entre la pieza
y la cocina, entre la cocina
y el baño. Una mancha
en el pared, un pedazo de papel
caído en el piso, un vaso de agua,
un mirar por la ventana,
hola a la vecina,
una caricia a la gatita.
Así olvido siempre
la idea principal, me pierdo
por el camino, me desarmo
día a día, y en vano.


Ser testimonio de sí mismos
siempre en propia compañía
pero dejados solos en liviandad
tener que escucharse siempre
en cada acontecimiento físico químico
mental, es la gran prueba
la expiación, y este es el mal.


Yo sola, dueña de la casa
he cerrado la puerta
he bajado las cortinas.
Y afuera cuatro canarios
enjaulados parecían cuatro forestas
y las cuatro mil voces de los despertares
confusos en el retorno de la luz.
Pero más allá de la puerta
en los pasillos oscuros, en los cuartos
casi vacíos que capturan
los sonidos más lejanos
los pasos miserables de lánguidos regresos
a casa, se encendían nacimientos
y peligros, se consumaban
muertes sospechosas e indiferentes.


¿Y creías que yo no te había visto
morir en un rincón
con el vaso que se te caía de las manos
el cuello rojo e hinchado
avergonzándote un poco
por haber sido sorprendida
una vez más
después de tanto tiempo
en la misma posición en la misma condición
pálida temblorosa llena de excusas?

Patrizia Cavalli (Todi, 1947), Poesie, Einaudi, Florencia, 1999
Versiones de J. Aulicino


Quante tentazioni attraverso / nel percorso tra la camera / e la cucina, tra la cucina / e il cesso. Una macchia / sul muro, un pezzo di carta / caduto in terra, un bicchiere d'acqua, / un guardar dalla finestra, / ciao alla vicina, / una carezza alla gattina. / Così dimentico sempre / l'idea principale, mi perdo / per strada, mi scompongo / giorno per giorno ed è vano

Esseri testimoni di se stessi / sempre in propria compagnia / mai lasciati soli in leggerezza / doversi ascoltare sempre / in ogni avvenimento fisico chimico / mentale, è questa la grande prova / l'espiazione, è questo il male.

Io sola padrona della casa / ho chiuso la porta / ho tirato le tende. / E fuori i quattro canarini / ingabbiati sembravano quattro foreste / e le quattromila voci dei risvegli / confuse dal ritorno della luce. / Ma al di là della porta / nei corridoi bui, nelle stanze / quasi vuote che catturano / i suoni più lontani / i passi miserabili di languidi ritorni / a casa, si accendevano nascite / e pericoli, si consumavano / morti losche e indifferenti.

E cosa credi che io non t'abbia visto / morire dietro un angolo / con il bicchiere che ti cadeva dalle mani / il collo rosso e gonfio / vergognandoti un poco / per essere stata sorpresa / ancora una volta / dopo tanto tempo / nella stessa posizione nella stessa condizione / pallida tremante piena di scuse?

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Foto: Cavalli mentelalupula

miércoles, mayo 26, 2010

T. S. Eliot / de "Prufrock y Otras Observaciones"

Mr. Apollinax

¡Oh qué novedad! ¡Por Hércules, qué paradojas!
¡Qué hombre ocurrente!

Luciano

Cuando Mr. Apollinax visitó los Estados Unidos
su risa tintineó entre las tazas de té.
Yo pensé en Fragilion, esa tímida imagen entre los abedules,
y en Priapo entre los arbustos,
boquiabierto ante la dama del columpio.
En el palacio de Mrs. Phlaccus, en casa del profesor Channing-Cheetah,
se reía como un feto irresponsable.
Su risa era submarina y profunda
como la del viejo del mar
oculto bajo islas de coral
donde afligidos cuerpos de ahogados derivan en silencio verde,
cayendo desde dedos de oleaje.
Esperé ver la cabeza de Mr. Apollinax rodar bajo una silla.

O haciendo muecas sarcásticas sobre un biombo
con algas en el pelo.
Oí el galopar de cascos de centauros por la dura pista
en tanto que su seca y apasionada plática devoraba la tarde.
"Es un hombre encantador." "¿Pero que quiso decir después de todo? -
"Sus orejas en punta... Debe estar chiflado."
"Dijo algo a lo cual podría haberme opuesto."
De Mrs. Phlaccus, respetable matrona, y del profesor y Mrs. Cheetah
recuerdo una rodaja de limón y una pasta de almendras mordida.

[1915]

T. S. Eliot (St. Louis, 1888-Londres, 1965), Retrato de una dama y otros poemas. Versión y notas de Alberto Girri y Enrique Pezzoni, Ediciones Corregidor, Buenos Aires, 1983

Mr. Apollinax
Ω της καινοτητος 'Ηρακλεις, της παραδοξολογιας ευμηχανος ανθρωπος.
Luciano
WHEN Mr. Apollinax visited the United States / His laughter tinkled among the teacups. / I thought of Fragilion, that shy figure among the birch-trees, / And of Priapus in the shrubbery / Gaping at the lady in the swing. / In the palace of Mrs. Phlaccus, at Professor Channing-Cheetah’s / He laughed like an irresponsible foetus./ His laughter was submarine and profound / Like the old man of the sea’s / Hidden under coral islands /Where worried bodies of drowned men drift down in the green silence, / Dropping from fingers of surf. / I looked for the head of Mr. Apollinax rolling under a chair // Or grinning over a screen / With seaweed in its hair. / I heard the beat of centaur’s hoofs over the hard turf / As his dry and passionate talk devoured the afternoon. / “He is a charming man”—“But after all what did he mean?”— / “His pointed ears…. He must be unbalanced,”— / “There was something he said that I might have challenged.” / Of dowager Mrs. Phlaccus, and Professor and Mrs. Cheetah / I remember a slice of lemon, and a bitten macaroon.

Ilustración: Figuras tomando el té, Juan Battle Planas

martes, mayo 25, 2010

Franco Fortini / Paisajes



Hoja de ruta

Entonces, nada nuevo desde esta altura
Donde todavía un poco sin mirar se habla
Y en los cabellos el viento deja caer la noche.

Entonces, ningún camino para descender
Sino este del norte donde el sol no toca
Y son de agua las ramas de los árboles.

Entonces, dentro de poco, la boca sin palabras.
Y esta noche estaremos en el fondo del valle
Donde las fiestas apagaron todas las lámparas.

Donde una multitud calla y los amigos no nos reconocen.


El presente

Miro las aguas y las cañas
de un brazo de río y el sol
en el agua.

Miraba, era pero soy.
El barro se seca entre las raíces.
Mi verbo se conjuga en presente.
Este mundo, residuo de incendios,
quiere existir.
Insectos tienden
trampas milenarias.
Las efímeras se desvanecen. Se deshacen,
impresas en el dulce viento de la Arcadia.
Atraviesa el río una barca.
Es un sirviente del obispo Baudo.
Viene entre la paja de una choza
deshojada bajo muchas lunas.
Dicto mi ley irónica
a las hojas que zumban, al trasvuelo
nervioso del dragón-ciervo.
Encomiendo a las cañas, falsas eternas,
la gran estrategia de Yenán en Hopei.*
Sigo el signo que una mano armada graba
en la corteza del pino
y prepara el fuego del ámbar donde permaneceré invisible.


* Alude probablemente a la victoria del ejército revolucionario chino acantonado en Yenán, contra los japoneses, en 1941

Franco Fortini (Florencia, 1917-Milán, 1994), Una volta per sempre, poesie 1938-1973
Versiones de J. Aulicino

Foglio di via
Dunque nulla di nuovo da questa altezza / Dove ancora un poco senza guardare si parla / E nei capelli il vento cala la sera. // Dunque nessun cammino per discendere / Se non questo del nord dove il sole non tocca / E sono d'acqua i rami degli alberi. // Dunque fra poco senza parole la bocca. / E questa sera saremo in fondo alla valle / Dove le feste han spento tutte le lampade. // Dove una folla tace e gli amici non riconoscono.

Il presente
Guardo le acque e le canne / di un braccio di fiume e il sole / dentro l'acqua. // Guardavo, ero ma sono. / La melma si asciuga fra le radici. / Il mio verbo è al presente. / Questo mondo residuo d'incendi / vuole esistere. / Insetti tendono / trappole lunghe millenni. / Le effimere sfumano. Si sfanno / impresse nel dolce vento d'Arcadia. / Attraversa il fiume una barca. / E' un servo del vescovo Baudo. / Va tra la paglia d'una capanna / sfogliata sotto molte lune. / Detto la mia legge ironica / alle foglie che ronzano, al trasvolo / nervoso del drago-cervo. / Confido alle canne false eterne / la grande strategia da Yenan allo Hopei. / Seguo il segno che una mano armata incide / sulla scorza del pino / e prepara il fuoco dell'ambra dove starò invisibile.
La più grande antologia virtuale della poesia italiana
---
Ilustración: Paesaggio, 1997, Luigi Pignataro Firenze.art

Charles Simic / Una carta














Queridos filósofos, pensar me entristece.
¿Os ocurre a vosotros lo mismo?
Justo cuando voy a hincarle el diente al noúmeno
alguna antigua novia viene a distraerme.
“¡Si ni siquiera está viva!”, clamo al cielo.

La luz invernal me señaló el camino.
Vi camas cubiertas con las mismas sábanas grises.
Vi hombres adustos sosteniendo a una mujer desnuda
mientras la rociaban con agua fría.
¿Se trataba de una cura para sus nervios o de un castigo?

Fui a visitar a mi amigo Bob, quien me dijo:
“Encontramos la realidad al superar la seducción de las imágenes”.
Estaba exultante de alegría, hasta que me di cuenta
de que nunca me sería posible tal abstinencia.
Me sorprendí mirando por la ventana.

El padre de Bob sacaba a pasear al perro.
Se movía con dificultad; el perro tenía que esperarle.
No había nadie en el parque,
sólo árboles desnudos con infinidad de formas trágicas
que hacían pensar con dificultad.

Charles Simic (Belgrado, 1938 -vive en Estados Unidos desde 1958), La voz a las tres de la madrugada, traducción de Martín López-Vega, DVD Ediciones, Barcelona, 2009

A Letter
Dear philosophers, I get sad when I think./ Is it the same with you? / Just as I'm about to sink my teeth into the noumenon, / Some old girlfriend comes to distract me. / "She's not even alive!" I yell to the skies.// The wintry light made me go that way. / I saw beds covered with identical gray blankets. / I saw grim-looking men holding a naked woman / While they hosed her with cold water. / Was that to calm her nerves, or was it punishment? // I went to visit my friend Bob, who said to me: / "We reach the real by overcoming the seduction of images." / I was overjoyed, until I realized / Such abstinence will never be possible for me. / I caught myself looking out the window. // Bob's father was taking their dog for a walk. / He moved with pain; the dog waited for him. / There was no one else in the park, / Only bare trees with an infinity of tragic shapes / To make thinking difficult.


---
Foto: Simic Richard Drew/AP/The Guardian Books Blog

lunes, mayo 24, 2010

Franco Fortini / Partida














Te reconozco, antigua mordedura, volverás
muchas veces, y luego, la última.

He recogido mi fajo de hojas,
preparado la carpeta con mis apuntes,
recordado quién no soy, quién soy,
el esquema del trabajo que no haré.
He saludado a mi mujer que respira
en el sueño siempre la vida pasada,
el dolor que apenas le he adormilado
con imperfecta, piadosa de sí, aterrada ternura.
He escrito algunas cartas a amigos
que no me perdonan y que no perdono.
Y ahora, a punto de dormir,
un dolor terrible me muerde
como hace mil años, cuando era niño
y lo llamaba Dios, y Dios es esta
aguja del mundo en mí.

Dentro de un rato, a la hora en que el aire humea
desde los patios, aún de noche, y sobre la ciudad
la brisa revuelve los plátanos, bajaré por el camino
hacia la estación de donde salen los trabajadores.
Contra ese río triste, de pechos vivo,
a través de la cambiante esperanza
que se ignora y resiste,
iré hacia mi tren.

Franco Fortini (Florencia, 1917-Milán, 1994), Una volta per sempre, poesie 1938-1973
Versión de J. Aulicino

La partenza
Ti riconosco, antico morso, ritornerai / tante volte e poi l'ultima. // Ho raccolto il mio fascio di fogli, / preparata la cartella con gli appunti, / ricordato chi non sono, chi sono, / lo schema del lavoro che non farò. / Ho salutato mia moglie che ora respira / nel sonno sempre la vita passata, / il dolore che appena le ho assopito / con imperfetta, di sé pietosa, atterrita tenerezza. / Ho scritto alcune lettere ad amici / che non mi perdonano e che non perdono. / E ora sul punto di dormire / un dolore terribile mi morde / come mille anni fa quando ero bambino / e lo chiamavo Iddio, e Iddio è questo / ago del mondo in me. // Fra poco, quando dai cortili l'aria / fuma ancora di notte e sulla città / la brezza capovolge i platani, scenderò per la via / verso la stazione dove escono gli operai. / Contro il loro fiume triste, di petti vivo, / attraverso la mobile speranza / che si ignora e resiste, / andrò verso il mio treno.

T. S. Eliot / de "Minor Poems", 1

Ejercicios para los cinco dedos

I. Versos a un gato persa

Los pájaros cantores del aire remontan
hacia los verdes prados de Russell Square.
Debajo de los árboles no hay alivio
para la mente ofuscada, los agudos deseos
y los ojos vivaces del Osito Lanudo.
No hay consuelo sino en el dolor.
Oh, ¿cuándo dejará de rechinar el corazón?
¿Cuándo brindará descanso la silla rota?
¿Por qué se demora el día estival?
¿Cuándo se alejará el fluir del Tiempo?


II. Versos a un terrier de Yorkshire

En un campo parduzco se alzaba un árbol
y se lo veía retorcido y seco.
En un cielo oscuro, desde una nube verde,
gritaron, matraquearon, gruñeron sin parar.
El perrito estaba seguro y abrigado
debajo de un ededredón de cretona,
pero el campo estaba agrietado y parduzco,
y el árbol encogido y seco.
Perros y gatos de caramelo deben todos
gatos y perros de jalea deben todos
reducirse a polvo, como enterradores.
Perrito, aquí hago una pausa
levantando mis patas delanteras,
hago una pausa, y duermo interminablemente.


III. Versos a un ánade en el parque

La larga luz vibra a través del lago,
las fuerzas de la mañana tiemblan,
el amanecer se inclina sobre el césped,
aquí no hay lagartija o serpiente mortal
sino sólo un perezoso ánade y un pato.
He visto el resplandor de la mañana,
he tenido el Pan y el Vino,
he dejado que los mortales emplumados tomen
aquello a lo cual tienen mortal derecho,
pellizcando el pan y también el dedo,
presas más fáciles que el ondulante gusano;
porque yo sé, y también tú debieras saberlo,
que pronto el gusano inquisidor robará
nuestra bien conservada complacencia.


IV. Versos a Ralph Hodson, Esqre.

¡Qué placer conocerlo a Mr. Hodson!
(Todos quisieran conocerlo):
con su entonación musical y
su mastín de Baskerville
que, a una sola palabra de su amo,
nos seguirá más y más velozmente
y nos degarrará pedazo a pedazo.
¡Qué placer conocerlo a Mr. Hodson!
Adorado por todas las camareras
(lo consideran algo aparte),
mientras su refinado paladar exprime
el jugo de la torta de grosellas,
¡Qué placer conocerlo a Mr. Hodson!
(Todos quisieran conocerlo)
Tiene 999 canarios
y en torno de su cabeza pinzones y hadas
revolotean con jubiloso éxtasis.
¡Qué placer conocerlo a Mr. Hodson!
(Todos quisieran conocerlo).


V. Versos para Cuscus Caraway y Mirza Murad Alí Bag

¡Qué desagradable conocer a Mr. Eliot!
Con sus rasgos de corte clerical,
y su semblante tan torvo,
y su boca tan afectada,
y su conversación con tal primor
sujeta al Qué Precisamente
y al Supuesto Que y Tal Vez y Pero.
¡Qué desagradable conocer a Mr. Eliot!
Con su perro rabón bastardo
y un abrigo de piel
y un gato puercospín
y un sombrero de mafioso:
¡Qué desagradable conocer a Mr. Eliot!
(Tenga la boca abierta o cerrada)

[1933-1935]

T. S. Eliot (St. Louis, 1888-Londres, 1965), Retrato de una dama y otros poemas. Versión y notas de Alberto Girri y Enrique Pezzoni, Ediciones Corregidor, Buenos Aires, 1983


Five-Finger Exercises

I. Lines to a Persian Cat
The songsters of the air repair / To the green fields of Russell Square. / Beneath the trees there is no ease / For the dull brain, the sharp desires / And the quick eyes of Woolly Bear. / There is no relief but in grief. / O when will the creaking heart cease? / When will the broken chair give ease? / When will Time flow away?

II. Lines to a Yorkshire Terrier
In a brown field stood a tree / And the tree was crookt and dry. / In a black sky, from a green cloud / Natural forces shriek'd aloud, / Screamed, rattled, muttered endlessly. / Little dog was safe and warm / Under a cretonne eiderdown, / Yet the field was cracked and brown / And the tree was cramped and dry. / Pollicle dogs and cats all must / Jellicle cats and dogs all must / Like undertakers, come to dust. / Here a little dog I pause / Heaving up my prior paws, / Pause, and sleep endlessly.

III. Lines to a Duck in the Park
The long light shakes across the lake, / The forces of the morning quake, / The dawn is slant across the lawn, / Here is no eft or mortal snake / But only sluggish duck and drake. / I have seen the morning shine, / I have had the Bread and Wine, / Let the feathered mortals take / That which is their mortal due, / Pinching bread and finger too, / Easier had than squirming worm; / For I know, and so should you / That soon the enquiring worm shall try / Our well-preserved complacency.

IV. Lines to Ralph Hodgson Esqre.
How delightful to meet Mr. Hodgson! / (Everyone wants to know 
him) - / With his musical sound / And his Baskerville Hound / Which, just at a word from his master / Will follow you faster and faster / And tear you limb from limb. / How delightful to meet Mr. Hodgson! / Who is worshipped by all waitresses / (They regard him as something apart) / While on his palate fine he presses / The juice of the gooseberry tart. (How delightful to meet Mr. Hodgson! / (Everyone wants to know him), / He has 999 canaries / And round his head finches and fairies / In jubilant rapture skim. / How delightful to meet Mr. Hodgson! / (Everyone wants to meet him).

V. Lines for Cuscuscaraway and Mirza Murad Ali Beg
How unpleasant to meet Mr. Eliot! / With his features of clerical cut, / And his brow so grim / And his mouth so prim / And his conversation, so nicely / Restricted to What Precisely / And If and Perhaps and But. /How unpleasant to meet Mr. Eliot! / With a bobtail cur / In a coat of fur / And a porpentine cat / And a wopsical hat: / How unpleasant to meet Mr. Eliot! / (Whether his mouth be open or shut).


Ilustración: Avandoned Chair, Sally Ashbrook

domingo, mayo 23, 2010

Franco Fortini / Dos poemas



Traduciendo a Brecht

Un gran temporal
durante toda la tarde se enroscó
sobre los techos antes de romper en rayos, agua.
Fijaba versos de cemento y de vidrio
donde hubo gritos y llagas amuralladas y miembros
incluso míos, que sobrevivo. Con cautela,
mirando ora las tejas trajinadas, ora la página seca,
escuchaba morir
la palabra de un poeta o mudar
en otra, no ya para nosotros, voz. Los oprimidos
están oprimidos y tranquilos, los opresores tranquilos
hablan en los teléfonos, el odio es cortés, yo mismo
creo no saber ya de quién es la culpa.

Escribe, me digo, odia
a quien con dulzura guía a la nada
a los hombres y las mujeres que te acompañan
y creen no saber. Entre los nombres de los enemigos
escribe también el tuyo. El temporal
ha desaparecido con énfasis. La naturaleza
es muy débil para imitar las batallas. La poesía
no cambia nada. Nada es seguro, pero escribe.


Después de una matanza

de Lu Hsun

Las largas noches de primavera las paso ahora
con mujer e hijo. Débiles en las sienes los cabellos.
Veo en sueños imprecisas lágrimas de una madre.
Sobre la muralla han cambiado las grandes banderas imperiales.
Vidas de amigos devienen espectros, no resisto verlos.
En ira contra cercos de espadas, busco una pequeña poesía.
No lamentarse. Inclino la cabeza. No se puede escribir más.
Como agua la luna ilumina mi vestimenta oscura.

Franco Fortini (Florencia, 1917-Milán, 1994), Una volta per sempre, poesie 1938-1973
Versiones de J. Aulicino

Traducendo Brecht
Un grande temporale / per tutto il pomeriggio si è attorcigliato / sui tetti prima di rompere in lampi, acqua. / Fissavo versi di cemento e di vetro / dov'erano grida e piaghe murate e membra / anche di me, cui sopravvivo. Con cautela, guardando / ora i tegoli battagliati ora la pagina secca, / ascoltavo morire / la parola d'un poeta o mutarsi / in altra, non per noi più, voce. Gli oppressi / sono oppressi e tranquilli, gli oppressori tranquilli / parlano nei telefoni, l'odio è cortese, io stesso / credo di non sapere più di chi è la colpa. // Scrivi mi dico, odia / chi con dolcezza guida al niente / gli uomini e le donne che con te si accompagnano / e credono di non sapere. Fra quelli dei nemici / scrivi anche il tuo nome. Il temporale / è sparito con enfasi. La natura / per imitare le battaglie è troppo debole. La poesia / non muta nulla. Nulla è sicuro, ma scrivi.

Dopo una strage
da Lu Hsun
Le notti lunghe di primavera le passo ormai / con moglie e figlio. Fragili alle tempie i capelli./ Vedo in sogno imprecise lacrime di una madre. / Sulle mura hanno mutato le grandi bandiere imperiali. / Vite di amici diventano spettri, non resisto a vederle. / In ira contro siepi di spade cerco una piccola poesia. / Non lamentarsi. Chino il capo. Non si può scrivere più. / Come acqua la luna illumina la mia veste oscura.
La più grande antologia virtuale della poesia italiana
---
Foto: Fortini Universidad de Georgia

sábado, mayo 22, 2010

Frank O'Hara / Dos poemas













Autobiografía literaria

Cuando era un niño
jugaba conmigo mismo en un
rincón del patio escolar,
completamente solo.

Odiaba las muñecas y
odiaba los juegos, los animales
no eran amistosos y los pájaros
volaban lejos.

Si alguien me buscaba,
me escondía detrás de un
árbol y gritaba "Soy
un huérfano."

Y aquí estoy, ¡el
centro de toda belleza!
¡escribiendo estos poemas!
¡Imaginate!


Desayuno melancólico

Desayuno melancólico
triste por arriba triste por abajo

El huevo piensa en silencio
y la oreja de la tostadora
eléctrica espera

las estrellas están en
"esa nube está oculta"

los elementos de la incredulidad son
muy fuertes a la mañana

Frank O'Hara (Baltimore, 1926-Fire Island, Nueva York, 1966)
Versiones de J. Aulicino

Autobiographia Literaria
When I was a child / I played by myself in a / corner of the schoolyard / all alone. // I hated dolls and I / hated games, animals were / not friendly and birds / flew away. // If anyone was looking / for me I hid behind a / tree and cried out "I am / an orphan." // And here I am, the / center of all beauty! / writing these poems! / Imagine!

Melancholy Breakfast
Melancholy breakfast / blue overhead blue underneath // the silent egg thinks / and the toaster's electrical / ear waits // the stars are in / "that cloud is hid" / the elements of disbelief are / very strong in the morning

PoemHunter
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Frank O'Hara / "Uno no hace más que seguir su neviosismo"


Personismo. Un manifiesto
por Frank O'Hara

Todo está en el poema, pero, ante el riesgo de hablar como Allen Ginsberg de un pobre rico, te escribiré porque acabo de oír de labios de unos colegas poetas que un poema mío no puede captarse en una lectura porque yo también estaba confundido. Vamos, vamos. No creo en Dios, de modo que no debo formular y expresar estructuras elaboradas. Odio a Vachey Lindsay, siempre lo he odiado; ni siquiera me gusta el ritmo, la asonancia, todo eso. Uno no hace más que seguir su nerviosismo. Si alguien nos corre con un cuchillo por la calle, uno también corre, no se da vuelta en la esquina para gritar "¡dejá de perseguirme, en la secundaria fui una estrella de la pista de atletismo!".

Eso, en cuanto a lo que se refiere a escribir poemas. En cuanto a su recepción, suponete que estás enamorado y alguien te maltrata. Vos no le decís "¡hey, no podés herirme así, yo te quiero!". Sólo dejás caer los diferentes cuerpos donde caigan y todos caen siempre a los pocos meses. En primer lugar, sin embargo, no es por eso que te enamoraste, nada más que por aferrarte a la vida, de manera que debés arriesgarte y evitar ser lógico. El dolor siempre produce la lógica, lo que es muy malo para vos.

No estoy diciendo que prácticamente yo no tenga las mismas ideas elevadas de cualquiera de los que escriben hoy, pero, ¿qué importa? No son más que ideas... Lo único bueno es que, cuando me siento excelso, dejo de pensar y entonces llegan refrescos.

Ahora bien, ¿importa, en realidad, que alguien lo reescriba, entienda lo que quiere decir o los mejores? ¿Los mejores para qué, para la muerte? ¿Para qué hay que apresurarlos? Hay demasiados poetas que se portan como una madre de edad mediana que quiere que sus hijos coman mucha carne con papas y jugo (de lágrimas). Me importa un bledo que coman o no. Comer a la fuerza conduce a una delgadez excesiva (débil y decadente). Nadie debe sentir algo que no necesite sentir ni dejar que la poesía se aproveche de ellos. También me gusta el cine. Después de todo, de todos los poetas estadounidenses, sólo Whitman, Crane y Williams son mejores que el cine. En cuanto a la medida y el reto del aparato técnico, sólo basta el sentido común: si vas a comprar un par de pantalones, buscá los más ajustados para que todo el mundo quiera acostarse con vos. No hay nada metafísico en eso, a menos, por supuesto, que te halagues hasta sentir que lo que sentís es "un anhelo".

La abstracción en la poesía sobre la cual hace poco Allen Ginsberg hizo un comentario es intrigante. Creo que aparece sobre todo en los detalles diminutos cuando se hace necesario tomar una decisión. La abstracción (en la pintura) implica la desaparición personal del poeta. Por ejemplo, la decisión que implica optar entre la nostalgia "del" infinito y la nostalgia "por" el infinito define una actitud hacia un grado de abstracción. La nostalgia "del" infinito representa un grado mayor de abstracción y la capacidad negativa (como en Keats y en Mallarmé).

El Personismo, un movimiento que acabo de fundar y sobre el cual nadie sabe nada, me interesa muchísimo, pues es tan opuesto a esta clase de desaparición abstracta que, en realidad, se aproxima a la verdadera abstracción en la primera vez en la historia de la poesía. El Personismo es a Wallace Stevens lo que la "póesie pure" era a Béranger. El Personismo no tiene nada que ver con la filosofía: es todo arte. No tiene nada que ver con la personalidad o con la intimidad. ¡Por el contrario! Para darte una idea general, uno de sus aspectos mínimos radica en que se dirige a una persona (distinta del propio poeta) y, de esa forma, evoca una insinuación amorosa sin destruir esa vulgaridad del amor de despertar la vida y sustenta el sentimiento del poeta hacia su poema, al mismo tiempo que evita que el amor lo lleve a sentir algo hacia esa persona. Eso es parte del Personismo, fundado por mí después de un almuerzo con LeRoy Jones el 27 de agosto de 1959, día en que me estaba enamorando de alguien (incidentalmente, no de LeRoy sino de alguien rubio). Volví a casa a trabajar y escribí un poema para esta persona. Mientras lo escribía, me di cuenta de que, si quería, podía hablar por teléfono en vez de escribir el poema y así nació el Personismo.

Se trata de un movimiento muy excitante que, sin duda, tendrá un montón de adherentes. Ubica el poema directamente entre el poeta y la persona, al estilo de Lucky Pierre, y el poema queda gratificado. Por fin tenemos el poema entre dos personas y no entre dos páginas. Con toda modestia, confieso que puede ser la muerte de la literatura tal cual la conocemos. Si bien lo lamento de alguna manera, me alegro de haber llegado antes de Alain Robbe-Grillet. Como la poesía es más rápida y más segura que la prosa, resulta justo que sea la poesía la que acabe con la literatura. Durante un tiempo la gente pensaba que Artaud iba a lograr eso, pero, a pesar de toda su magnificiencia, sus escritos polémicos no están más fuera de la literatura que Bear Mountain del estado de Nueva York. Su relación no es más asombrosa que la de Dubuffet con la pintura.

¿Qué se puede esperar del Personismo (esto se está poniendo bueno ¿no?)? Todo, pero no lo tendremos. Es un movimiento demasiado bueno, demasiado vital para prometer nada. Sin embargo, igual que Africa, está en marcha. Será mejor que se cuiden tanto los residentes propagandistas de la técnica como los del contenido.

Revista Galera, Número 14. Abril-Mayo 2010, Buenos Aires (sin mención de traductor)


Personism: A Manifesto
by Frank O'Hara

Everything is in the poems, but at the risk of sounding like the poor wealthy man's Allen Ginsberg I will write to you because I just heard that one of my fellow poets thinks that a poem of mine that can't be got at one reading is because I was confused too. Now, come on. I don't believe in god, so I don't have to make elaborately sounded structures. I hate Vachel Lindsay, always have; I don't even like rhythm, assonance, all that stuff. You just go on your nerve. If someone's chasing you down the street with a knife you just run, you don't turn around and shout, "Give it up! I was a track star for Mineola Prep."

That's for the writing poems part. As for their reception, suppose you're in love and somebody's mistreating (mal aimé) you, you don't say, "Hey, you can't hurt me this way, I care!" you just let all the different bodies fall where they may, and they always do may after a few months. But that's not why you fell in love in the first place, just to hang onto life, so you have to take your chances and try to avoid being logical. Pain always produces logic, which is very bad for you.

I'm not saying that I don't have practically the most lofty ideas of anyone writing today, but what difference does that make? They're just ideas. The only good thing about it is that when I get lofty enough I've stopped thinking and that's when refreshment arrives.

But how then can you really care if anybody gets it, or gets what it means, or if it improves them. Improves them for what? For death? Why hurry them along? Too many poets act like a middle-aged mother trying to get her kids to eat too much cooked meat, and potatoes with drippings (tears). I don't give a damn whether they eat or not. Forced feeding leads to excessive thinness (effete). Nobody should experience anything they don't need to, if they don't need poetry bully for them. I like the movies too. And after all, only Whitman and Crane and Williams, of the American poets, are better than the movies. As for measure and other technical apparatus, that's just common sense: if you're going to buy a pair of pants you want them to be tight enough so everyone will want to go to bed with you. There's nothing metaphysical about it. Unless, of course, you flatter yourself into thinking that what you're experiencing is "yearning."

Abstraction in poetry, which Allen [Ginsberg] recently commented on in It Is, is intriguing. I think it appears mostly in the minute particulars where decision is necessary. Abstraction (in poetry, not painting) involves personal removal by the poet. For instance, the decision involved in the choice between "the nostalgia of the infinite" and "the nostalgia for the infinite" defines an attitude towards degree of abstraction. The nostalgia of the infinite representing the greater degree of abstraction, removal, and negative capability (as in Keats and Mallarmé).

Personism, a movement which I recently founded and which nobody knows about, interests me a great deal, being so totally opposed to this kind of abstract removal that it is verging on a true abstraction for the first time, really, in the history of poetry. Personism is to Wallace Stevens what la poési pure was to Béranger. Personism has nothing to do with philosophy, it's all art. It does not have to do with personality or intimacy, far from it! But to give you a vague idea, one of its minimal aspects is to address itself to one person (other than the poet himself), thus evoking overtones of love without destroying love's life-giving vulgarity, and sustaining the poet's feelings towards the poem while preventing love from distracting him into feeling about the person. That's part of Personism. It was founded by me after lunch with LeRoi Jones on August 27, 1959, a day in which I was in love with someone (not Roi, by the way, a blond). I went back to work and wrote a poem for this person. While I was writing it I was realizing that if I wanted to I could use the telephone instead of writing the poem, and so Personism was born. It's a very exciting movement which will undoubtedly have lots of adherents. It puts the poem squarely between the poet and the person, Lucky Pierre style, and the poem is correspondingly gratified. The poem is at last between two persons instead of two pages. In all modesty, I confess that it may be the death of literature as we know it. While I have certain regrets, I am still glad I got there before Alain Robbe-Grillet did. Poetry being quicker and surer than prose, it is only just that poetry finish literature off. For a time people thought that Artaud was going to accomplish this, but actually, for all their magnificence, his polemical writings are not more outside literature than Bear Mountain is outside New York State. His relation is no more astounding than Dubuffet's to painting.

What can we expect from Personism? (This is getting good, isn't it?) Everything, but we won't get it. It is too new, too vital a movement to promise anything. But it, like Africa, is on the way. The recent propagandists for technique on the one hand, and for content on the other, had better watch out.
September 3, 1959

Poets.org "Personism: A Manifesto," copyright © 2008 by Maureen Granville-Smith, from Selected Poems by Frank O'Hara, edited by Mark Ford. Used by permission of Alfred A. Knopf, a division of Random House, Inc. All rights reserved
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viernes, mayo 21, 2010

Edoardo Sanguinetti / Fragmentos




Erotopaegenia

en ti dormía como un fibroma seco, como una magra tenia, un sueño;
a veces pisotea los guijarros, a veces sacude la propia sombra; a veces chilla,
deglute, orina, habiendo esperado desde siempre el gusto
de la manzanilla, la temperatura de la liebre, el rumor del granizo,
la forma del techo, el color de la paja: sin remedio del tiempo
se ha dado vuelta hacia sus días; la tierra ofrece imágenes confusas;
¿sabrá reconocer la cabra, el campesino, el caño?
no esperaba realmente estas tijeras, no esta pera,
cuando temblaba en aquel saco tuyo de membranas opacas.

versión de Rodolfo Alonso, en Los mares del Sud y otros poemas. Poesía italiana del siglo XX, CEDAL, Buenos Aires, 1982


*

El primer vino:
pruebo cálida espuma
sobre tu lengua.

versión de J. Aulicino


È il primo vino:
calda schiuma che assaggio
sulla tua lingua.


de Corollario 1992-1996, Ed. Feltrinelli, Milán, 1997

Edoardo Sanguinetti (Génova, 1930-2010)

Foto: Sanguinetti sky.it

De Sanguinetti en este blog:
[bebía, y reía, y bebía
la periodista Gisela...]

jueves, mayo 20, 2010

Juana Bignozzi / Caballería roja



caballería roja

Malevich

I
No pinta el cielo sino
de la tierra el alma rosa
no pinta hombres sino caballos
y el sueño del corazón hacia su frontera

II
sobre cada utopía en retirada
el cielo se abre
para mostrarla a contraluz

Juana Bignozzi (Buenos Aires, 1937-2015), quién hubiera sido pintada, Editorial Siesta, Buenos Aires, 2001

Ilustración: Caballería Roja, 1932, Kazimir Malevich

De Bignozzi en este blog:
Fin desastroso del impío

Frederick Seidel / Mariposas blancas






I

La Clematis paniculata endulza un lado de Howard Street.
Mariposas blancas en pareja revolotean sobre flores blancas.
En blancos quimonos, con risitas y susurros,
Las mariposas agitan sus abanicos de seda,
Mariposas del repollo fin-de-verano, en parejas blancas.
La dulce clemátide otoñal alimenta ese perfume de almas delicadas.
Recuerdo cómo nos conocimos, qué tímidamente.

II

Cuatro meses de sequía en el East End terminan.
Diez mil limpiaparabrisas enjugan las lágrimas.
Las carreteras secundarias son negras.
El océano corre alrededor ladrando bajo la lluvia deliciosa, tan feliz.
Tradicionales productos de limpieza pulen los pisos del palacio imperial
Del Cielo sin mancha. TRUENO. Limpieza y orden
Traen frescura universal y buen sentido al Imperio. RELAMPAGO.


III

Nunca tuve un pensamiento serio en mi vida en Gibson Lane.
Un hombre se incinera de pie en la playa.
Solía pasear a mi perro por la playa.
Esta tarde, tuve que sacrificarlo.
Jimmy, mi muchacho, mi dulce muchacho, mi Jimmy.
Es de noche, y fuera de la casa, a las once en punto,
Los rociadores de césped se encienden bajo la lluvia.

Frederick Seidel (1936, St. Louis, Missouri), "Ooga-Booga", 2006, Poems 1959-2009, Farrar, Straus and Giroux, Nueva York, 2009
Versión de J. Aulicino 

White butterflies
I
Clamatis paniculata sweetens one side of Howard Street. / White butterflies in pairs flutter over the white flowers. / In white kimonos, giggling and whispering, / The butterflies titter and flutter their silk fans, / End-of-summer cabbage butterflies, in white pairs, / Sweet autumn clematis feeds these delicate souls perfume. / I remember how we met, how shyly.
II
Four months of drought on the East End ends. / Ten thousand windshield wipers wiping the tears away. / The back roads are black. / The ocean runs around barking under the delicious rain, so happy. / Traditional household cleaners polish the imperial palace floors / Of heaven spotless. THUNDER. Cleanliness and order / Bring universal freshness and good sense to the Empire. LIGHTNING.
III
I have never had a serious thought in my life on Gibson Lane. / A man turning into cremains is standing on the beach. / I used to walk my dog along the beach. / This afternoon I had to put him down. / Jimmy my boy, my sweetyboy, my Jimmy. / It is night, and outside the house, at eleven o'clock,/ The lawn sprinklers come on in the rain.


Ilustración: Sea and Rain, 1865, James McNeill Whistler

miércoles, mayo 19, 2010

Robert Lowell / Dos poemas




Para Harpo Marx

Harpo Marx, como blanca pluma tu mano en el arpa;
las solas palabras que dijiste fueron sonido.
El cine no es siempre el arte más endeble,
tus películas alcanzaban las estrellas; Harpo, tu cambiante
imagen es una naturaleza inmutable, no naturaleza muerta.
Tontamente memorizabas un guión no escrito...
Te vi dos años antes que murieras
en el Central Park, cerca de la Quinta Avenida, en el frágil otoño;
viejos cabellos rubios, demasiado rubios,
viejos ojos, demasiado jóvenes.
Dos camiones de filmación y cinco coches policiales estaban
dispuestos en círculo como carromatos. Algo de gente alrededor.
Hubiera querido arrodillarme; yo envejecí en la mueca de tu sonrisa.
Películas dantescas, sus grupos de dolor en acción:
el género festivo es un actor genérico.


Dios de nuestros padres

Dí que es únicamente el viaje de ida,
el vuelo en una sola dirección,
y despoja el significado de "viaje" y de "vuelo"
de lo que tiene de peor:
entonces podría afirmar que te hallas
en la fría luz de la ciencia,
viendo como eres visto, ligado a la realidad.
Extraño, una vida es el fuego y el combustible; nosotros,
los animales, los objetos, debemos permanecer aquí
sin ningún título que acredite
que nunca nada dejó de vivir
sino que vuelve a vivir cuando la vida cesa.
Más maravilloso es el Dios relojero
de Descartes y Paley; Él diseñó e instaló
para nosotros el Mecanismo. Le gustaba trajinar,
y habiendo perfeccionado lo que debía hacer,
se mantuvo aparte envuelto en su soledad.

Robert Lowell (Boston, 1917-Nueva York, 1977), Stevens, Williams, Lowell, Poemas, versiones y notas por Alberto Girri; Corregidor, Buenos Aires, 1982

Ilustración: Harpo Marx, 1939, Salvador Dalí Theatre Arts Monthly/The Marx Brothers

De Lowell en este blog:
El retorno del desterrado

martes, mayo 18, 2010

Gerardo Gambolini / Himno




Canto de loor

Quizás sea
que toda la vida cantamos
imprecisiones

Difícil asociar
la vejez del mandatario
al juramento de gloria

la del síndico obrero
a laureles conquistados —
difícil ver un acto de provincia,

la ropa, las manos
las caras del palco y la asistencia,
el canto a coro

sobre la noble igualdad —
la patria no demanda
apenas va soldando otras cadenas

el gran pueblo saludado
una mera enunciación
un antiguo esplendor inexistente.

Gerardo Gambolini (Buenos Aires, 1955 )
---
Ilustración: El palco, 1980, Carlos Gorriarena

lunes, mayo 17, 2010

Stephen Spender / Perspectiva




Torres de alta tensión

La piedra era el secreto de estos cerros, y granjas
hechas con esa piedra,
y caminos en ruinas
que daban a parroquias imprevistas y ocultas.

Ahora, en estas colinas, se levanta el cemento
que teje cable negro;
pilares, limpias torres
desnudas como enormes muchachas sin secretos.

El oropel del valle con su aire sombrío
y el castaño verde
de raíz familiar
quedan atrás, burlados como el lecho reseco

  de un arroyo.

Pero arriba, tan lejos como la vista alcanza,
como azotes de furia
y el peligro de un rayo
discurre la veloz perspectiva del porvenir.

Tan cargado de auspicios, con su viaje contraen
nuestra tierra esmeralda:
soñando con ciudades
donde las nubes suelen posar sus níveos cuellos.

Stephen Spender (Londres, 1909-1995)
Versión de Jordi Doce Perros en la Playa

The Pylons
The secret of these hills was stone, and cottages / Of that stone made, / And crumbling roads / That turned on sudden hidden villages. // Now over these small hills, they have built the concrete / That trails black wire / Pylons, those pillars / Bare like nude giant girls that have no secret. // The valley with its gilt and evening look / And the green chestnut / Of customary root, / Are mocked dry like the parched bed of a brook. // But far above and far as sight endures / Like whips of anger / With lightning's danger / There runs the quick perspective of the future. // This dwarfs our emerald country by its trek / So tall with prophecy / Dreaming of cities / Where often clouds shall lean their swan-white neck.
PoemHunter

Foto: Diablo Motor

Stephen Spender / Padres




Souvenir de Londres

Mis padres discuten en la habitación vecina.
"¿Qué tal dormiste anoche?" "Desperté a las cuatro
y oí el viento turbio que corre por el suelo
levantando nubes de polvo como cenizas de una tumba."

"Yo desperté a las tres." "Oí cómo la polilla
alimentaba a peligrosos gusanos." "No dormí en absoluto.
No dormí nada." Así hablan los dos, a cuchilladas.

¿Cómo pueden dormir aquellos que comen de su miedo
y ven su tenebroso amor menguando mientras crece?
Las flores de sus vidas como la rosa de un anticipado amante
languidece y se abre en el tarro de una medicina.

Yo soy vuestro hijo, nacido de los malos sueños,
mis ojos se fijan con horror en el espejo de lo efímero
mientras paso ante él
y observo la excrecencia que cubre mi mirada.

Stephen Spender (Londres, 1909-1995), Poemas, traducción de Jorge Ferrer Vidal, editorial Visor, Madrid, 1981

Una crítica a la versión: Canal Literatura

Souvenir of London
My parents quarrel in the neighbour room: / `How did you sleep last night?´`I woke at four / To hear the wind that sulks along the floor / Blowing up dust like ashes from the tomb.´ // `I was awake at three.´`I heard the moth / Breed perilous worms.´`I wept / All night, watching you rest.´`I never slept / Nor sleep at all.´ Thus ghastly they speak, both.// How can these sleep who eat upon their fear / And watch their dreadful love fade as it grows? / Their life flowers like an antique lovers' rose / Set puff'd and spreading in the chemist's jar. // I am your son, and from bad dreams arise. / My sight is fixed with horror, as I pass / Before the transitory glass / And watch the fungus cover up my eyes.


Foto: Spender Humphrey Spender/Universidad de Londres

domingo, mayo 16, 2010

Primo Levi / Si esto es...



Si esto es un hombre

Ustedes que viven seguros
En sus tibias casas,
Que encuentran al volver a la noche
La comida caliente y rostros amigables

Consideren si esto es un hombre:
Trabaja en el fango
No conoce paz
Lucha por medio pan
Muere por un sí o por un no.
Consideren si esto es una mujer,
Sin pelos y sin nombre
Sin fuerza ya para recordar
Vacíos los ojos y frío el regazo
Como una rana de invierno.

Piensen que esto ocurrió:
Les encomiendo estas palabras.
Tallénlas en el corazón
En casa o caminado por la calle,
Acostándose levantándose;
Repítanlas a sus hijos.

O se les caiga la casa,
La enfermedad los paralice,
Los hijos les vuelvan la cara.

Primo Levi (Turín, 1919-1987)
Versión de J. Aulicino

Nota: el poema es el acápite de Si questo è un uomo, memoria del campo de concentración de Auschwitz-Birkenau, 1947; Einaudi, Turín, 1976

Si questo è un uomo
Voi che vivete sicuri / Nelle vostre tiepide case, / Voi che trovate tornando a sera / Il cibo caldo e visi amici: // Considerate se questo è un uomo / Che lavora nel fango / Che non conosce pace / Che lotta per mezzo pane / Che muore per un sì o per un no. / Considerate se questa è una donna, / Senza capelli e senza nome / senza più forza di ricordare / Vuoti gli occhi e freddo il grembo / Come una rana d'inverno. // Meditate che questo è stato: / Vi comando queste parole. / Scolpitele nel vostro cuore / Stando in casa andando per via, / Coricandovi alzandovi; / Ripetetelele ai vostri figli.// O vi si sfaccia la casa, / La malattia vi impedisca, / I vostri nati torcano il viso da voi.


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Ilustración: Yo lo vi, 1810-14, Francisco de Goya

sábado, mayo 15, 2010

Primo Levi / Feliz




El arribo

Feliz el hombre que ha alcanzado el puerto,
Que deja detrás de sí mares y tormentas,
Cuyos sueños han muerto o no nacieron jamás,
Y se sienta a beber en la hostería de Brema,
Cerca del camino, y tiene buena paz.
Feliz el hombre como una llama apagada,
Feliz el hombre como arena de estuario,
Que ha depuesto la carga y tiene tersa la frente,
Y reposa al margen del camino.
No teme ni desea ni espera,
Pero mira fijo el sol que se pone.

Primo Levi (Turín, 1919-1987)
Versión de J. Aulicino

L'approdo
Felice l’uomo che ha raggiunto il porto, / Che lascia dietro di sè mari e tempeste, / I cui sogni sono morti o mai nati,/ E siede a bere all’osteria di Brema, / Presso al camino, ed ha buona pace. / Felice l’uomo come una fiamma spenta, / Felice l’uomo come sabbia d’estuario, / Che ha deposto il carico e si è tersa la fronte, / E riposa al margine del cammino./ Non teme né spera né aspetta, / Ma guarda fisso il sole che tramonta.

La poesia non è morta

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Foto: Levi Marcello Mencarini/AFP/New York Times