Estimados colegas y amigos:
Reciban un saludo cordial y a la vez mi exhortación para sumarse a la campaña para encontrar al poeta Juan Ramírez Ruiz, fundador del movimiento poético Hora Zero, y que hoy se encuentra perdido en algún punto de Trujillo o el norte peruano.
La última vez que fue visto, por quien suscribe estas líneas, fue en el mes de mayo de casualidad en la Av. América, cerca al Complejo Chicago.
Juan pudo asearse, descansar y pernoctar en mi casa. Al día siguiente, con ayuda de personas generosas, se pudo conseguir un lugar para que JRR pueda quedarse, pero el poeta rechazó el ofrecimiento y se marchó, sin aceptar ser retenido. En ese momento, no consideré oportuno retenerlo por la fuerza, lo cual ahora lamento mucho.
Hace unos días recibí la visita del colega periodista José Ramírez Ruiz (hermano mayor del poeta) quien anda tras las pistas de este gran escritor, también consternado por esta situación, pues el poeta partió de la ciudad de Chiclayo con rumbo a Lima el año pasado en vísperas de las elecciones. No se le ha vuelto a ver.
Para cualquier inquietud o noticia pueden escribir al hermano mayor del escritor, don José Ramírez Ruiz a esta dirección: jramirezr@speedy.com.pe
Atte
Nivardo Cordova
01-95634097
Vía Sol Negro
jueves, septiembre 20, 2007
martes, septiembre 18, 2007
-Difícil definir la poesía si no es por la métrica y adicionales, como las rimas de diversos tipos -dijo el doctor García Colomer.
-Yo diría en cambio que la poesía se define por lo breve dado con la mayor intensidad -dijo Logroño.
-Defina intensidad -demandó García Colomer.
-Ahí sí que me ha cogido -dijo Logroño.
Gustav Who, Viñetas madrileñas de Garbeld, Milpitas, 1989
-Yo diría en cambio que la poesía se define por lo breve dado con la mayor intensidad -dijo Logroño.
-Defina intensidad -demandó García Colomer.
-Ahí sí que me ha cogido -dijo Logroño.
Gustav Who, Viñetas madrileñas de Garbeld, Milpitas, 1989
lunes, septiembre 17, 2007
La existencia es deseable porque se siente que ella es una cosa buena y esa sensación (aísthesis) es en sí misma dulce. Pero entonces también para el amigo se deberá consentir que él existe, y esto adviene en el convivir y en el tener en común (koinoneîn) acciones y pensamientos. En ese sentido se dice que los hombres conviven (syzén), y no como el ganado, que comparte la pastura.
Aristóteles, Ética para Nicómaco, citada por Agamben en La amistad
Aristóteles, Ética para Nicómaco, citada por Agamben en La amistad
Llegados a este punto, el rango ontológico de la amistad en Artistóteles se puede dar por descontado. La amistad pertenece al protè philosophia, porque lo que en ella está en cuestión concierne a la misma experiencia, la misma "sensación" del ser. Se comprende entonces por qué "amigo" no puede ser un predicado real, que se suma a un concepto para inscribirlo en una cierta clase. En términos modernos, se podría decir que "amigo" es un existencial y no un categorial. Pero este existencial -como tal, no conceptualizable- está atravesado sin embargo por una intensidad que lo carga de algo así como una potencia política.
Giorgio Agamben, La amistad. Adriana Hidalgo Editora, Buenos Aires, 2005
Giorgio Agamben, La amistad. Adriana Hidalgo Editora, Buenos Aires, 2005
sábado, septiembre 15, 2007
Juan Desiderio / Campo de árboles secos

XXII
Campo de árboles secos
y tierra enferma
donde vive un amigo
Prendemos el radio
para hablar
con algún aficionado
Y una voz aparece en el estéreo
"los voy a matar, perros"
pregunto quién es
"el que se electrocuta en tu cocina"
Entramos a oscuras
respetando la radiación azul
de un cuerpo que sale
del tomacorriente de la heladera
Una pasta marrón
se levanta y dice:
"Denme forma o los mato"
¿Qué forma preferís?, dice mi amigo
¿Humana, vegetal, arte moderno?
"lo último", y parece entusiasmada
La convertimos en pared con azulejos.
Y vamos a tener, por fin,
pared con quien hablar.
Juan Desiderio, La zanjita, Barrio trucho, El asesino de Dios. Ediciones Vox, Bahía Blanca, 2007
---
Foto: s/d
lunes, septiembre 10, 2007
Jorge Aulicino (1949)
Victoria Land
They make unmistakable signs:
they draw fingers across their throats.
I don't forget: there are no shadows or smoke,
there is ice where the stranded ship
is rocked by polar winds.
They draw fingers across their throats.
It's useless: I don't speak.
I couldn't speak of anything, except the boat,
the imaginary boat.
Of nothing but the boat.
Trad. Michelle Clayton
Victoria Land
Hacen señas inconfundibles:
se pasan la mano por la garganta.
No olvido: no hay sombras ni humo,
hay hielo donde el barco varado
se hamaca con los vientos polares.
No hay sombra: hay claridad sobre el hielo.
Se pasan la mano por la garganta.
Es inútil: no hablo.
No podría hablar de nada, sólo del barco,
del barco imaginario.
De ninguna otra cosa nada más que del barco.
Agentinian Culture Week, Dublin - 12-18 September, 2007
The best of contemporary Argentinian music, literature and film will form part of the Argentina Now! – the first Dublin Argentinian Culture Week. The programme has been curated by the poet and arts editor, Jorge Fondebrider in Buenos Aires in co-operation with Sinéad Mac Aodha, Director of Ireland Literature Exchange in Dublin.
Victoria Land
They make unmistakable signs:
they draw fingers across their throats.
I don't forget: there are no shadows or smoke,
there is ice where the stranded ship
is rocked by polar winds.
They draw fingers across their throats.
It's useless: I don't speak.
I couldn't speak of anything, except the boat,
the imaginary boat.
Of nothing but the boat.
Trad. Michelle Clayton
Victoria Land
Hacen señas inconfundibles:
se pasan la mano por la garganta.
No olvido: no hay sombras ni humo,
hay hielo donde el barco varado
se hamaca con los vientos polares.
No hay sombra: hay claridad sobre el hielo.
Se pasan la mano por la garganta.
Es inútil: no hablo.
No podría hablar de nada, sólo del barco,
del barco imaginario.
De ninguna otra cosa nada más que del barco.
Agentinian Culture Week, Dublin - 12-18 September, 2007
The best of contemporary Argentinian music, literature and film will form part of the Argentina Now! – the first Dublin Argentinian Culture Week. The programme has been curated by the poet and arts editor, Jorge Fondebrider in Buenos Aires in co-operation with Sinéad Mac Aodha, Director of Ireland Literature Exchange in Dublin.
Fabio Morábito / Sobre la poesía de Montale
"Tal vez en ese largo y acidioso lapso de inacción juvenil, con su probable sentimiento de inutilidad y hasta de culpa, surge el futuro male di vivere de Montale, que determinará el tono introspectivo y desolado de su poesía. También debió sellarse entonces, en esos paseos divagantes por la Génova laboriosa de principios de siglo, muy pronto nimbados por "indefinidas vocaciones extra-comerciales", es decir, la filosofía y la literatura, la importancia del mar en la percepción montaliana de la realidad. Quien conozca Liguria, reconocerá en los poemas de Huesos de sepia, el primer libro de Montale, una auscultación casi encarnizada de su paisaje marino, en especial la parte que va desde Génova hasta Cinque Terre, donde la familia de Montale tenía una casa de veraneo en la localidad de Monterosso; un paisaje escabroso, en el que la violencia del oleaje, el viento, los rociones de espuma y la vegetación aferrada a la roca se constituyen en emblemas de una radical dificultad de vivir, de una indecisión crónica, que tiene su objetivación más acabada en la luz del mediodía, esa luz paralizante y a menudo espectral que ha tenido en Montale, tal vez, a su cantor más profundo.
(...)
"Si acaso, el concepto cristiano que más atrae a Montale es el de gracia, que él entiende, laicamente, como un regalo, esto es, como una virtud de la que gozan aquellos que no hicieron el menor esfuerzo por ganársela. La idea de esfuerzo no tiene casi cabida en el mundo de Montale, donde sólo un milagro, una coincidencia, un afortunado golpe de dados pueden resquebrajar la rigurosa trama de eventos que nos oprimen.
"Así, para Montale, la dignidad estriba, más que en esforzarse por ser mejores, en resistir, sobrellevando el propio papel, sin quejas. ¿En qué consiste el papel del poeta? Consiste, dicho metafóricamente, en atenuar el impacto del mar sobre la costa, reproduciendo en su propia poesía el lenguaje marino, con la secreta esperanza de hallar la brecha, el pasadizo, que el mar busca en cada una de sus arremetidas.
"... y le otorga, por ese carácter que tiene el encabalgamiento de eludir la escansión esperada de los versos y relativizar de esa manera el cauce señalado por los mismos, un carácter de rápida anotación periodística, de apunte in situ. El resultado es una cadencia movediza, casi arisca, que aspira, con las herramientas de la poesía, a sonar como prosa. Por ello, no es de sorprender que la renuncia a una musicalidad plena y sin fisuras lleve a Montale a revalorizar esas zonas grises del poema en el que éste muestra inevitablemente sus costuras y sus remiendos."
Fabio Morábito, en el "Prólogo" de Poesías completas de Eugenio Montale, Galaxia Gutenberg, Barcelona-Navarra, 2006
"Así, para Montale, la dignidad estriba, más que en esforzarse por ser mejores, en resistir, sobrellevando el propio papel, sin quejas. ¿En qué consiste el papel del poeta? Consiste, dicho metafóricamente, en atenuar el impacto del mar sobre la costa, reproduciendo en su propia poesía el lenguaje marino, con la secreta esperanza de hallar la brecha, el pasadizo, que el mar busca en cada una de sus arremetidas.
"... y le otorga, por ese carácter que tiene el encabalgamiento de eludir la escansión esperada de los versos y relativizar de esa manera el cauce señalado por los mismos, un carácter de rápida anotación periodística, de apunte in situ. El resultado es una cadencia movediza, casi arisca, que aspira, con las herramientas de la poesía, a sonar como prosa. Por ello, no es de sorprender que la renuncia a una musicalidad plena y sin fisuras lleve a Montale a revalorizar esas zonas grises del poema en el que éste muestra inevitablemente sus costuras y sus remiendos."
Fabio Morábito, en el "Prólogo" de Poesías completas de Eugenio Montale, Galaxia Gutenberg, Barcelona-Navarra, 2006
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Foto: s/d
viernes, septiembre 07, 2007
Qué hace contemporáneo un poema
Seminario de poesía coordinado por Jorge Fondebrider.
Realizado el 27, 28, 29, 30 y 31 de agosto de 2007 en el Centro Cultural de España en Buenos Aires.
Participantes: Jorge Aulicino, Susana Cabuchi, Víctor Manuel Mendiola y Pedro Serrano.
"En el marco del seminario 'Qué hace contemporáneo un poema' se presentaron cuatro poetas. A través de la exposición de sus propios puntos de vista sobre esta cuestión, cada uno abrió en días diferentes, una serie de interrogantes para el debate del día final en una mesa redonda.
"La primera jornada estuvo a cargo del poeta mejicano Pedro Serrano. Presentamos, a modo de resumen, algunos de los puntos destacados de su exposición:
"La contemporaneidad de un poema fue cotejada en su capacidad de actualizarse en el momento de su lectura. En este sentido, cabe asimilar el poema a una marsupia: aquella bolsa húmeda que las crías de los marsupiales abren para vivir. Sin esta actividad del poema en la mente del lector el poema simplemente no es contemporáneo. La marsupia se marchita, el marsupial se seca.
"Esta relación es independiente del momento de su escritura: un poema de vanguardia o el Cid Campeador pueden ser contemporáneos. Lo importante radica en que esa actualización del poema no tiene que ver con una activación automática de la lectura. Si sucede esto, el poema es reiterativo, no contemporáneo: poemas rumiantes, mascan y mascan lo mismo continuamente.
"Con vistas a que se de esa relación de contemporaneidad, Serrano aboga por la experiencia directa del lector con el poema. Esto no implica que no deban existir mediaciones a la hora de acercarse a un poema. Para que esos estados de inmediatez se alcancen, es necesario un proceso de rodeo, acercamiento y asedio por parte del lector.
"Los interrogantes del público sobre la ponencia del escritor mexicano giraron en torno a un elemento clave: el hecho de que la contemporaneidad de un poema estuviera analizada desde el punto de vista de la vigencia, de su capacidad de perdurar, y no desde los factores que pueden generar que una poesía actual logre la contemporaneidad.
"La segunda jornada estuvo a cargo de la escritora argentina Susana Cabuchi. De acuerdo con su postura, todo poema está anclado en el marco de ciertas condiciones sociohistóricas que lo atraviesan y determinan. A diferencia de la exposición anterior, su planteo buscó establecer qué es lo que hace contemporáneo a un poema actual.
"Como respuesta a este interrogante sugiere una aproximación: el prosaísmo. En otras palabras, es en el acercamiento de la poesía al dominio de la vida cotidiana lo que le aporta el carácter de contemporaneidad. A partir de esta premisa, Cabuchi propuso un recorrido por una serie de poemas de distintos poetas actuales (Manuel Bandeira, Alejandro Nicotra, Pedro Mairal, etc.) en los que se exhibe la manera en que la relación de la palabra poética con la cotidianidad -que aparece en forma de plato de sopa, mancha de barro o tierra- van construyendo ese momento fugaz que es la contemporaneidad de un poema.
"Más allá de la técnica particular que se use, todo poema contemporáneo logra a partir del uso de prosaísmos, desautomatizar, desordenar nuestra visión acostumbrada de la realidad, exhibiendo la deshumanización imperante en la vida actual.
"Frente a esta exposición surgieron algunos debates que aun no habían sido invocados y que reaparecerían a lo largo del seminario. Estos estaban fundamentalmente centrados en la problemática de la forma-contenido en arte. De acuerdo con un concurrente, la posición de Cabuchi frente al prosaísmo en poesía, amparada en el poema de Mairal 'El durazno', aboga por un contenidismo que no representa un verdadero progreso en el arte. Desde esta perspectiva, la inclusión de cadenas de supermercados o marcas de productos en el poema son sólo la apariencia de una poesía contemporánea y, en esencia, simple poesía conservadora. Por otro lado, se valorizó la necesidad de renovar el lenguaje poético y no recaer en temas desgastados.
"La tercera jornada tuvo como expositor al poeta mejicano Victor Manuel Mendiola. Su propuesta se basó en una periodización y su punto de partida en un análisis de los presupuestos de las vanguardias, a las que le adjudica la responsabilidad de la falta de contemporaneidad de los poemas actuales. En este sentido, el arte del Siglo XX, en su negación de los presupuestos del clasicismo y del arte simbolista, afirmaban la renuncia a la razón, le fe en la espontaneidad y disolución del sentido.
"Frente a este panorama desolador, Mendiola afirma que 'la Modernidad ya no tiene nada que negar'. La contemporaneidad del poema estaría dada entonces por una pura afirmación: la restitución de un sujeto, de un sentido para llegar a una nueva concreción, tal como puede entreverse en el poema de Ted Hughes, 'El cuervo'. Dada su radicalidad, esta propuesta no pretende negar ciertas herencias de la vanguardia: es posible un uso sincrónico de las técnicas y recursos dominantes en el arte del Siglo XX para una poesía diferente, contemporánea.
"En este caso, el debate con el público se centró en la experiencia de Mendiola como editor de poesía. De acuerdo con el escritor mejicano, su crítica a la poesía vanguardista se ve respaldada por el progresivo rechazo de las editoriales a seguir trabajando con ese material y, consecuentemente, la creciente demanda de una nueva expresión poética.
"En la cuarta jornada el escritor argentino Jorge Aulicino desarrolló una hipótesis sobre la contemporaneidad del poema ligada a la preeminencia de la forma. Se trata, más bien, de un movimiento de recuperación frente al contenidismo en el que habían caído las vanguardias. En este contexto, solo una poesía que no reverencie el propio pathos, que no asocie mecánicamente la vida y la obra, podría acercarse a la pretendida contemporaneidad.
"Así, frente a un Romanticismo que se extendió por más de doscientos años, la nueva poesía brilla con el sol de la impersonalidad. Como puede observarse en la parte de la obra de Borges que versa sobre orillas y cuchilleros, o bien en los poemas de Alberto Girri (por ejemplo en 'Cuando la idea del yo se aleja' o 'El poema como idea de la poesía'), la despersonalización aparece como la forma en que se manifiesta lo contemporáneo en la poesía actual.
"Frente a esta exposición, el debate con el público se centró en si era posible dar con una poesía verdaderamente impersonal y se manifestó que el peso del sujeto es imprescindible para la humanización de una sociedad deshumanizada. Aulicino respondió que en la génesis de esa deshumanización estaba la subjetividad burguesa –que concuerda con el surgimiento del Romanticismo-, y que, por lo tanto, la poesía debía asumir una resistencia frente a ese estado de cosas.
"En la jornada final, tras un resumen de los diferentes interrogantes que surgieron a lo largo de la semana, cada escritor leyó una serie de poemas propios que consignamos en el apéndice que sigue."
APENDICE
Pedro Serrano: “Prurito”, “Golondrinas”, “Cuatro pájaros”, “Jardín de Rodin”, “Dos mujeres”, “Escolares en Vía Augusto” y “En capilla”.
Susana Cabuchi: “A mis abuelos”, “Raíces”, “Milagro”, “La carta”, “Visita”, “Oficio”, Álbum familiar”, “Aires”, “Pasos”, “Rimbaud”, “12 de junio”, Van Gogh” y “Emily Dickinson”
Victor Manuel Mendiola: “Tu mano y mi boca” (poema en 49 fragmentos para dos voces).
Jorge Aulicino: “Cierta dureza en la sintaxis…”
Fuente: Centro Cultural de España en Buenos Aires (CCEBA)
Fuente: Centro Cultural de España en Buenos Aires (CCEBA)
jueves, septiembre 06, 2007
Pessoa por Sábat
Geoffrey Hill / Para Lucien Richard: Sobre el sufrimiento
La ruta ondulante hace que la remota marea
suba y baje. Después de las casas de los comerciantes
las chozas de pesca y los lugares que venden carnada;
tras la sombra de los árboles las desnudas extensiones de arena.
Abundan los róbalos. Aunque a los más pequeños
los vuelven a arrojar – tal la ley –la mayoría muere,
flotan un poco, y en sus escamas se refleja el sol.
----------
Bloques de granito en barrancas de arena.
Los pequeños faros semejan pabellones o glorietas
para pintores de dameros. Las gaviotas parecen
perezosas, aunque impecablemente equipadas.
La fina maquinaria de las naturalezas instintivas
está bien adaptada al medioambiente,
conecta las llegadas a la torre termal.
--------
Enfrento a Séneca, podría haber cantado
como Jonás a tu antojo. Por eso me alegré cuando
la pesada línea que arrojaste se cortó de la caña
con carnada y todo, y aleteando desapareció,
el timing perfecto, perfecta tu resignación
cargada de fracaso, la mirada muda y expresiva:
ninguna chance de practicar la custodia de los ojos.
-------
Entonces, medio encandilado, les dije ¿cuál
de ustedes es el ángel? ¿Y que ángel?
No creía que existiesen los ángeles. La luz
del mar fue visionaria, como lo es a veces
para la gente susceptible. Vivos o muertos
moramos en el refugio y matadero del mundo.
Que lástima la línea. Podría haber llorado.
Geoffrey Hill (Bromsgrove, Worcestershire, Inglaterra, 1932-Cambridge, Inglaterra, 2016), Without Title, Penguin Group, Nueva York, 2006
Versiones: Jorge Salvetti y Darío Rojo
suba y baje. Después de las casas de los comerciantes
las chozas de pesca y los lugares que venden carnada;
tras la sombra de los árboles las desnudas extensiones de arena.
Abundan los róbalos. Aunque a los más pequeños
los vuelven a arrojar – tal la ley –la mayoría muere,
flotan un poco, y en sus escamas se refleja el sol.
----------
Bloques de granito en barrancas de arena.
Los pequeños faros semejan pabellones o glorietas
para pintores de dameros. Las gaviotas parecen
perezosas, aunque impecablemente equipadas.
La fina maquinaria de las naturalezas instintivas
está bien adaptada al medioambiente,
conecta las llegadas a la torre termal.
--------
Enfrento a Séneca, podría haber cantado
como Jonás a tu antojo. Por eso me alegré cuando
la pesada línea que arrojaste se cortó de la caña
con carnada y todo, y aleteando desapareció,
el timing perfecto, perfecta tu resignación
cargada de fracaso, la mirada muda y expresiva:
ninguna chance de practicar la custodia de los ojos.
-------
Entonces, medio encandilado, les dije ¿cuál
de ustedes es el ángel? ¿Y que ángel?
No creía que existiesen los ángeles. La luz
del mar fue visionaria, como lo es a veces
para la gente susceptible. Vivos o muertos
moramos en el refugio y matadero del mundo.
Que lástima la línea. Podría haber llorado.
Geoffrey Hill (Bromsgrove, Worcestershire, Inglaterra, 1932-Cambridge, Inglaterra, 2016), Without Title, Penguin Group, Nueva York, 2006
Versiones: Jorge Salvetti y Darío Rojo
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act. 2021
martes, septiembre 04, 2007
Fernando Pessoa / Aforismos

Aforismos sensacionistas
Texto con la referencia: para Orpheu
[tal vez 1916]
Sentir es crear.
Sentir es pensar sin ideas, y por eso sentir es comprender, visto que el Universo no tiene ideas.
– ¿Pero qué es sentir?
Tener opiniones es no sentir.
Todas nuestras opiniones son de los otros.
Pensar es querer transmitir a los otros aquello que se piensa que se siente.
Sólo lo que se piensa se puede comunicar a los otros. Lo que se siente no se puede comunicar. Sólo se puede comunicar el valor de lo que se siente. Sólo se puede hacer sentir lo que se siente. No que el lector sienta la pena común [?]. Basta que sienta de la misma manera.
El sentimiento abre las puertas de la prisión con que el pensamiento cierra el alma.
La lucidez sólo debe llegar a la entrada del alma. En las propias antecámaras del sentimiento está prohibido ser explícito.
Sentir es comprender. Pensar es errar. Comprender lo que otra persona piensa es discordar con ella. Comprender lo que otra persona siente es ser ella. Ser otra persona es de una gran utilidad metafísica. Dios es toda la gente.
Ver, oír, oler, gustar, palpar: son los únicos mandamientos de la ley de Dios. Los sentidos son divinos porque son nuestra relación con el Universo, y nuestra relación con el Universo Dios.
[...]
Actuar es descreer. Pensar es errar. Sólo sentir es creencia y verdad. Nada existe fuera de nuestras sensaciones. Por eso actuar es traicionar nuestro pensamiento.
[...]
No hay criterio de verdad sino no concordar consigo mismo. El universo no concuerda consigo mismo, porque pasa. La vida no concuerda consigo misma, porque muere. La paradoja es la fórmula típica de la Naturaleza. Por eso toda verdad tiene una forma [?] paradojal.
[...] Afirmar es engañarse en la puerta.
Pensar es limitar. Razonar es excluir. Hay mucho que es bueno pensar, porque hay mucho que es bueno limitar y excluir.
[...]
Substitúyete siempre a ti mismo. Tú no eres bastante para ti. Sé siempre imprevenido [?] por ti mismo. Acontécete frente a ti mismo. Que tus sensaciones sean meros acasos, aventuras que te acontecen. Debes ser un universo sin leyes para poder ser superior.
Son estos los principios esenciales del sensacionismo. [...]
Haz de tu alma una metafísica, una ética y una estética. Substitúyete a Dios indecorosamente. Es la única actitud realmente religiosa. (Dios está en todas partes excepto en sí mismo).
Haz de tu ser una religión ateísta; de tus sensaciones un rito y un culto. [...]
Fernando Pessoa (Lisboa, 1888-1935)
Vía Ensayo Pessoa
Publicado por Carlos H. Rasines
jueves, agosto 30, 2007
William Shakespeare / Soneto 130
Los ojos de mi amada no parecen dos soles,
y el coral es más rojo que el rojo de sus labios.
Siendo blanca la nieve, sus senos son oscuros,
y si el cabello es negro en ella es hierro negro.
He visto rosas rojas, blancas y adamascadas,
mas nunca en sus mejillas encuentro tales cosas.
Y en algunos perfumes existe más deleite,
que en ese dulce aliento que emana de mi amada.
Amo escuchar su voz y sin embargo entiendo,
que la música tiene un sonido más grato.
No he visto caminar por la tierra a una diosa,
pero al andar mi amada va pisando la tierra.
Mas juro y considero a mi amada tan única,
que no existe en el mundo ilusión que la iguale.
William Shakespeare (Stratford-up -Avon, Inglaterra, 1564-1616)
Versión de Ramón García González
Vía Una temporada en el infierno
Sobre la traducción: Trasladar estos endecasílabos en inglés a español supone un verdadero ejercicio de interpretación que nunca satisface, dadas las diferencias entre las dos sintaxis. Por lo tanto, había que buscar una forma de medida poética que con la musicalidad necesaria nos permitiera la traducción, sin pérdida de los contenidos. Esto me llevó como medio más factible a elegir el alejandrino español, medida poética que por su mayor extensión en cada verso me permitiera mayores logros. Alejandrinos blancos, con los que tanto gustaba trabajar a Pablo Neruda, de quien tomando ejemplo para estos mimbres fui desarrollando mi trabajo. (R. G. G.)
154 sonetos de Shakespeare
Sonnet 130
My Mistress' eyes are nothing like the Sun,/Coral is far more red, than her lips' red,/If snow be white, why then her breasts are dun:/If hairs be wires, black wires grow on her head://I have seen roses damask'd red and white,/But no such roses see I in her cheeks,/And in some perfumes is there more deligh,/Than in the breath that from my Mistress reeks.//I love to hear her speak, yet well I know,/That Music hath a far more pleasing sound:/I grant I never saw a goddess go,/My Mistress when she walks treads on the ground.//And yet by heaven I think my love as rare,/As any she beli'd with false compare.
Ilustración: William Shakespeare en un imaginativo grabado de fines del siglo XIX Getty Images
miércoles, agosto 29, 2007
El acto más notorio de prolongación oral del acto de escribir creo que lo personificaba Lezama Lima, en el área del Caribe; notorio, pues Lezama era el sujeto de una hiperescritura más complicada que una oreja. La única vez que él cruzó una palabra conmigo, lo que duró nuestra mutua presentación en el vestíbulo de la Unión de Escritores de Cuba, me expulsó del diálogo con una partida demasiado ingeniosa.
El escritor busca el diálogo para monologar, para ser leído en vivo. Los ejemplos sobreabundan. Una de las pocas veces que escuché latamente a Neruda -en casa de Nicanor Parra, día del primer matrimonio de su hija Catalina- estaba copuchando [chusmeando] sobre Gabriela Mistral para un círculo de lectores naturalmente mudos, que recibían esos borradores de Confieso que he vivido con la aborregada admiración de la que siempre se le hizo objeto, religiosamente, salvo imprevisible excepción o colérico error.
Me he sustraído hasta donde la excepción no confirmara reiteradamente la regla al monopolio, por parte del otro, de la palabra, a menos que fuera la escrita; pero yo mismo soy, en ciertas condiciones, una amenaza para los demás y para mí mismo.
Enrique Lihn, "Escribir hablando", El circo en llamas, LOM Ediciones, Santiago de Chile, 1996
El escritor busca el diálogo para monologar, para ser leído en vivo. Los ejemplos sobreabundan. Una de las pocas veces que escuché latamente a Neruda -en casa de Nicanor Parra, día del primer matrimonio de su hija Catalina- estaba copuchando [chusmeando] sobre Gabriela Mistral para un círculo de lectores naturalmente mudos, que recibían esos borradores de Confieso que he vivido con la aborregada admiración de la que siempre se le hizo objeto, religiosamente, salvo imprevisible excepción o colérico error.
Me he sustraído hasta donde la excepción no confirmara reiteradamente la regla al monopolio, por parte del otro, de la palabra, a menos que fuera la escrita; pero yo mismo soy, en ciertas condiciones, una amenaza para los demás y para mí mismo.
Enrique Lihn, "Escribir hablando", El circo en llamas, LOM Ediciones, Santiago de Chile, 1996
domingo, agosto 26, 2007
Un día, Pompeyo, que volvía de hacer alguna cosa imperial por Siria, fue a verlo. Posidonio [de Apamea] estaba en la cama con un ataque agudo de gota. A pesar de ello, recibió a su visitante y le desarrolló con firme entereza el tema de que nada es bueno salvo el bien.
El dolor, quizá interesado en la lección, también aguzaba el oído y se hacía más y más vivo. Sin duda quería saber si, al menos, su ausencia también sería un bien, es decir, si él mismo era un mal. Posidonio, con los recursos de un auténtico maestro estoico de la vieja escuela, hacía apartes teatrales y clamaba, de modo que se le oía en toda la barriada: "¡No tienes nada que hacer, oh dolor! ¡Nada! ¡Ah! Por penoso que seas, jamás reconoceré que eres un mal!". Luego, seguía disertando. Pompeyo y el dolor estaban encantados.
Eduardo Gil Bera, Pensamiento estoico, Edhasa, Barcelona, 2002
El dolor, quizá interesado en la lección, también aguzaba el oído y se hacía más y más vivo. Sin duda quería saber si, al menos, su ausencia también sería un bien, es decir, si él mismo era un mal. Posidonio, con los recursos de un auténtico maestro estoico de la vieja escuela, hacía apartes teatrales y clamaba, de modo que se le oía en toda la barriada: "¡No tienes nada que hacer, oh dolor! ¡Nada! ¡Ah! Por penoso que seas, jamás reconoceré que eres un mal!". Luego, seguía disertando. Pompeyo y el dolor estaban encantados.
Eduardo Gil Bera, Pensamiento estoico, Edhasa, Barcelona, 2002
Filóstrato, Vidas de los sofistas 1,10.- Protágoras de Abdera fue sofista y discípulo de Demócrito en su país; tuvo además relación con los magos persas durante la expedición de Jerjes contra la Hélade [480 a.C.]. Efectivamente, su padre era Meandrio, que acumuló más riquezas que mucha gente de Tracia, y por el hecho de haber acogido a Jerjes en su casa, con obsequios consiguió de éste el trato de los magos con su hijo, pues los magos persas no enseñan a los no persas sin el permiso del rey. En cuanto a la afirmación de perplejidad de si los dioses existen o no existen [sobre los dioses decía Protágoras: "No puedo afirmar que existen y no puedo afirmar que no existen"], yo creo qe Protágoras comete esta violación a la ley debido a la educación persa, pues los magos dan culto a los dioses en ceremonias secretas, pero eliminan las creencias públicas sobre la divinidad, pues no quieren que parezca que su autoridad deriva de ella. Por esta causa fue arrojado de todas partes de la tierra por los atenienses, según algunos después de ser juzgado, según otros le fue entregado un decreto sin ser procesado. Mientras dejaba el continente por las islas a fin de esquivar las trirremes diseminadas por todos los mares, se hundió la pequeña barca en la que navegaba [circa 420 a.C.]. Fue el inventor de dar lecciones con honorarios y el primero en extenderlo entre los griegos -cosa no menospreciable, pues damos más importancia a las cosas que nos cuestan que a las gratuitas-. Platón, sabiendo que Protágoras poseía un estilo solemne, que se complacía en esa solemnidad y que alguna vez se alargaba más de lo normal, imitó su estilo en un largo mito.
Diógenes Laercio, 9,50 ss.- Fue el primero [Protágoras] que puso en circulación la forma socrática de los discursos. Y el argumento de Antístenes que pretende demostrar la imposibilidad de la contradicción.
Séneca, Cartas a Lucillo 88,43.- Protágoras dice que acerca de cualquier cuestión se puede discutir desde dos puntos de vista y con la misma fuerza, incluso sobre la cuestión misma de si cualquier cosa puede ser discutida desde dos puntos de vista.
Esteban de Bizancio, Diccionario Geográfico, s.v. "Abdera".- Euxodo narra que Protágoras había inventado el razonamiento más débil y el razonamiento más fuerte y que había enseñado a sus dicípulos a vituperar y a alabar a la misma persona.
Gromologio Vaticano 743, n° 468 (ed. Sternbach). Protágoras a un poeta que le insultaba porque no aprobaba sus poemas, replicó: "Amigo mío, prefiero escuchar tus injurias antes que tus poemas" [o tal vez: "son mejores tus injurias que tus poemas"].
Sofistas, Bruguera, Barcelona, 1985
Diógenes Laercio, 9,50 ss.- Fue el primero [Protágoras] que puso en circulación la forma socrática de los discursos. Y el argumento de Antístenes que pretende demostrar la imposibilidad de la contradicción.
Séneca, Cartas a Lucillo 88,43.- Protágoras dice que acerca de cualquier cuestión se puede discutir desde dos puntos de vista y con la misma fuerza, incluso sobre la cuestión misma de si cualquier cosa puede ser discutida desde dos puntos de vista.
Esteban de Bizancio, Diccionario Geográfico, s.v. "Abdera".- Euxodo narra que Protágoras había inventado el razonamiento más débil y el razonamiento más fuerte y que había enseñado a sus dicípulos a vituperar y a alabar a la misma persona.
Gromologio Vaticano 743, n° 468 (ed. Sternbach). Protágoras a un poeta que le insultaba porque no aprobaba sus poemas, replicó: "Amigo mío, prefiero escuchar tus injurias antes que tus poemas" [o tal vez: "son mejores tus injurias que tus poemas"].
Sofistas, Bruguera, Barcelona, 1985
sábado, agosto 25, 2007
Notan a poco andar los viajeros que el mayoral y los postillones escrudiñan con señalada insistencia el lado del sur, y como la curiosidad es de rápido contagio, todas las miradas se clavan en el horizonte, a través de un campo abierto, inmenso, triste, solitario.
Son las doce del día. Arde un sol de estío que rarifica el aire y puebla de lagos y de paisajes isleños el desierto.
La atmósfera tibia parece inmóvil; no siente un soplo consolador, y la calma y el solemne silencio imponen una sensación extraña a los espíritus, preocupados por la contemplación del sur.
Nada ven los pasajeros. ¡Todo lo ven, sin embargo, el mayoral y los postillones!
-El campo está en movimiento -ha dicho aquél, con voz sombría, y a la vez saca de abajo de su poncho un enorme y amarillo naranjero, con el morral de balas y de pólvora.
De cuando en cuando cruzan en desesperada carrera bandadas de avestruces y tropillas de gamas, como si un enemigo terrible amenazara la libertad grandiosa con que viven en los campos. Vuelan aves del sur hacia las comarcas del oriente y aparecen en los caminos las copetudas martinetas que huyen del lejano pajonal.
Tal es el "movimiento del campo" en la lengua singular y viril de los desiertos meridionales de la República Argentina; y este movimiento se produce siempre por la presencia tumultuosa del hombre: las invasiones de los indios y las boleadas de avestruces.
(...)
Diez minutos más y la zozobra es completa: una gruesa columna de polvo se levanta a la izquierda, hacia el sudoeste. El mayoral sube a la tolda y examina de pie. La galera rueda vertiginosamente. Los postillones clavan la espuela en sus caballos por instinto y precipitan el aire de marcha. El vigía desciende y clama con aire grave:
-¡Castiguen, muchachos! Están como a dos leguas... y podemos ganar la Cabeza del Tigre... Carguen las armas, señores...
Estanislao S. Zeballos, Callvucurá, Painé, Relmu. Ediciones El Elefante Blanco, Buenos Aires, 2007
Son las doce del día. Arde un sol de estío que rarifica el aire y puebla de lagos y de paisajes isleños el desierto.
La atmósfera tibia parece inmóvil; no siente un soplo consolador, y la calma y el solemne silencio imponen una sensación extraña a los espíritus, preocupados por la contemplación del sur.
Nada ven los pasajeros. ¡Todo lo ven, sin embargo, el mayoral y los postillones!
-El campo está en movimiento -ha dicho aquél, con voz sombría, y a la vez saca de abajo de su poncho un enorme y amarillo naranjero, con el morral de balas y de pólvora.
De cuando en cuando cruzan en desesperada carrera bandadas de avestruces y tropillas de gamas, como si un enemigo terrible amenazara la libertad grandiosa con que viven en los campos. Vuelan aves del sur hacia las comarcas del oriente y aparecen en los caminos las copetudas martinetas que huyen del lejano pajonal.
Tal es el "movimiento del campo" en la lengua singular y viril de los desiertos meridionales de la República Argentina; y este movimiento se produce siempre por la presencia tumultuosa del hombre: las invasiones de los indios y las boleadas de avestruces.
(...)
Diez minutos más y la zozobra es completa: una gruesa columna de polvo se levanta a la izquierda, hacia el sudoeste. El mayoral sube a la tolda y examina de pie. La galera rueda vertiginosamente. Los postillones clavan la espuela en sus caballos por instinto y precipitan el aire de marcha. El vigía desciende y clama con aire grave:
-¡Castiguen, muchachos! Están como a dos leguas... y podemos ganar la Cabeza del Tigre... Carguen las armas, señores...
Estanislao S. Zeballos, Callvucurá, Painé, Relmu. Ediciones El Elefante Blanco, Buenos Aires, 2007
viernes, agosto 24, 2007
Joseph Brodsky / Fin de una época
Fin de una época maravillosa
Así como la poesía exige palabras,
yo -sordo y pelado, taciturno mensajero de una potencia de segunda
categoría- sin querer esforzar mi cerebro,
me pongo el abrigo
y bajo al kiosco por un periódico.
El viento moviliza las hojas.
En estos tristes lugares
el opaco calor de viejas ampolletas
produce -con la ayuda de algunos charcos-
efectos de abundancia.
Hasta los ladrones cuando roban una mandarina
se encuentran con una envoltura luminosa.[1]
En realidad, ya se me olvido hasta el sentimiento con que me contemplo a mí mismo.
En estos tristes parajes todo está planificado para el invierno:
sueños, paredes de cárceles, abrigos, vestidos de novia, bebidas y
minuteros del reloj.
Los gorriones y el barro parecen oxidados, costumbres puritanas. Ropa interior. Y en las manos de los violinistas guateros de madera.
Este lugar es inmóvil.
Al imaginar la producción quinquenal de
hierro y plomo, uno queda con la mente abobada,
y añora el antiguo poder cosaco de bayonetas y látigos.
Las águilas imperiales, sin embargo, son atraídas como un imán por el fierro.
Hasta las sillas trenzadas están hechas con pernos y tuercas.
Solo los peces en el mar conocen el precio de la libertad,
pero su silencio nos obliga a construir nuevas categorías
y el espacio se despliega como una lista de precios.
El tiempo está construido por la muerte.
Cuando requiere cuerpos y objetos busca verduras frescas.
El gallo imita al carillón;
para quien tiene un carácter sublime
resulta lamentablemente difícil
vivir en una época de proezas.
Al levantarle el vestido a una mujer bonita encuentras lo que buscas y no un prodigio.
Y no ocurre así por seguir los pasos de Lobachevsky[2],
sucede porque el mundo abierto tiene que angostarse en alguna parte,
y es aquí
dónde yace el fin de la perspectiva.
Tal vez el mapa de Europa fue robado por los agentes del poder,
quizás los otros continentes están demasiado lejos
o tal vez una hada bondadosa me esta hechizando,
y no puedo arrancarme de aquí.
Para no llamar a la sirviente me sirvo vino, acaricio el gato.
A lo mejor sería preferible una bala en la sien,
así como se apunta con el dedo al error.
Tal vez huir de acá a través del mar, como un nuevo Cristo.
Borracho y atontado por el frío, no es extraño confundir un tren con un barco,
no hay motivo para sonrojarse o para sentir vergüenza:
el tren - como una canoa en el agua- no deja huellas en los rieles.
¿Qué dicen los periódicos en la sección de tribunales?
Fue ejecutada la sentencia, al imaginar eso el ciudadano percibe -a través de lentes con marcos de estaño- a un hombre acostado cara abajo al lado de un muro de ladrillo.
Pero no está dormido, ya que los sueños tienen derecho a despreciar las cúpulas baleadas.
Perspicacia de esta época
que con sus raíces entrelaza los tiempos,
incapaces -en su ceguera común- de distinguir
entre los caídos de la cuna y las cunas caídas.
Ese prodigio de ojos claros
no quiere ver más allá de la muerte,
que pena, hay muchos naipes
pero no hay con quien interpelarlos
para ver el futuro.
El punto de vista de estos tiempos,
es la perspicacia hacia los objetos de una vía sin salida;
todavía no ha llegado el momento
de derramar la inteligencia,
solo un escupo en la pared.
Y no despertar al príncipe, sino al dinosaurio.
Para el último párrafo ¡Ay! no arrancaría la pluma a un pájaro.
A la cabeza inocente
no le queda mas que esperar el hacha y el laurel.
Joseph Brodsky (San Petersburgo, 1940-Nueva York, 1996)
Versión de Tatiana Zentsova y Bernardo Subercaseaux
Vía Cyber Humanitatis
Notas de los traductores a este poema:
[1] En Rusia las mandarinas son escasas y caras, se venden por unidad envueltas en celofán.
[2] Ni. Lobachevsky (1792-1856) matemático ruso que construyo una geometría no euclidiana.
Nota de los traductores sobre la traducción:
Las traducciones de la obra de Brodsky, realizadas en España, se han esmerado en conservar la rima de sus versos, lo que a menudo ha derivado en un léxico forzado y en ocasiones altamente críptico. En el caso nuestro hemos privilegiado las imágenes, la intelegibilidad semántica y el clima emocional de su lenguaje, sacrificando la sonoridad y la rima. Una traducción, en suma, dentro de lo posible.
jueves, agosto 23, 2007
-Este poeta -dijo el lector de magazines literarios- está seriamente enojado porque un crítico ha censurado dos de sus versos.
-Siente, no sé si legítimamente, que ese crítico ha manoseado su mundo privado -repuso Garbeld. -El crítico sólo le ha indicado dos versos malogrados -apuntó el lector de magazines literarios.-Eso es suficiente, pues hay una arraigada convicción en los poetas, al menos en muchos, de que todo cuanto escriben refiere a un mundo instransferible casi. Por ende, sagrado. En modo alguno pueden ver sus obras como mejores o peores. Ignoran el avance de las manufacturas. No conciben el poema o cualquier otro artefacto artístico como un producto, que a los fines prácticos puede resultar mejor o peor. La era artesanal les pasó por el costado. La pericia no es para ellos blasón.
Gustav Who, Disgustos de Garbeld, El Cairo, 1957
-Siente, no sé si legítimamente, que ese crítico ha manoseado su mundo privado -repuso Garbeld. -El crítico sólo le ha indicado dos versos malogrados -apuntó el lector de magazines literarios.-Eso es suficiente, pues hay una arraigada convicción en los poetas, al menos en muchos, de que todo cuanto escriben refiere a un mundo instransferible casi. Por ende, sagrado. En modo alguno pueden ver sus obras como mejores o peores. Ignoran el avance de las manufacturas. No conciben el poema o cualquier otro artefacto artístico como un producto, que a los fines prácticos puede resultar mejor o peor. La era artesanal les pasó por el costado. La pericia no es para ellos blasón.
Gustav Who, Disgustos de Garbeld, El Cairo, 1957
martes, agosto 21, 2007
"Cuando escucho que nuestra civilización carga el peso de siglos de educación judeo-cristiana me pregunto por qué se adiciona al concepto la idea de tiempo",dijo Garbeld. "Dos mil años años o dos generaciones son lo mismo en cuanto a educación y en términos absolutos, pues una cadena puede cortarse en cualquier eslabón, ¿verdad? A menos que el tiempo confiera prestigio a todo y el prestigio obre en la fijación de un concepto."
Gustav Who, Aprontes verbales de Garbeld, Manchester, 1999
Gustav Who, Aprontes verbales de Garbeld, Manchester, 1999
El pesimismo del persa es considerado por Lugones "vital" y, por lo tanto, alejado de un mero concepto destructivo. Este vitalismo nihilista es la enseñanza mayor que hacia el siglo XI el Oriente puede entregarle al Occidente. Lugones juzga no sin razón que el Occidente cristiano de la misma época estaba sumido en la más pura barbarie monoteísta y había expurgado de la sociedad todo resabio de placer hedonista y de entrega a la belleza contemplativa. Concluye que el poema absoluto de Khayyam es la expresión de una sociedad "civilizada", por cierto más avanzada que el propio Occidente.
Axel Gasquet. Oriente al Sur. El orientalismo literario argentino de Esteban Echeverría a Roberto Arlt. Eudeba, Buenos Aires, 2007
Axel Gasquet. Oriente al Sur. El orientalismo literario argentino de Esteban Echeverría a Roberto Arlt. Eudeba, Buenos Aires, 2007
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