jueves, abril 16, 2020

Irene Gruss / De "De piedad vine a sentir"













Postal

La canilla que gotea en realidad es la aguja
sistemática del reloj. Sigo con la mirada
los árboles allá en el bosque alado;
perduran.
El tema no es el tiempo sino el verde.


No hay el para qué

Late, corazón
de pájaro o persona,
no para volar ni caer, ni tener
o perder. No hay el para qué sino el cómo, y un sentido.

                                                                            A Matilda


Pasa

Y este plácido despejarse del cielo
como el viento, suave, en la cara,
y el reflejo del agua contra la pared en esa terracita, abajo,
y la copa del gomero que insiste, roza la cornisa
parece que cae y no, sube,
la noche contra el día,
y se ha vuelto a nublar, pasa, pasa.


Sal

Por volver la vista atrás
pude mirar fracaso tras fracaso tras fracaso,
fuegos vi, la ciudad hecha fuego,
convertida en un apocalipsis precoz. Y
mi nombre perdido hacia un desierto si volteo
la cabeza hacia adelante, hacia
lo que me espera:
soy a duras penas la mujer de Lot: mi necesidad
no tiene nombre.

Irene Gruss (Buenos Aires, 1950-2018), De piedad vine a sentir, Ediciones en Danza, Buenos Aires, 2019

Otra Iglesia Es Imposible - Casta Diva - Ediciones en Danza - Ediciones del Dock - Ediciones Ruinas Circulares - Op. Cit. - La Otra Poesía - Perfil - Eterna Cadencia - Página 12 - Clarín - Vallejo & Co. - 1 Poeta 10 Preguntas - La Ficción del Olvido

Foto: Constanza Niscovolos/Página 12

1 comentario:

  1. Grato siempre sentir la poesía de Irene Gruss
    Mari L.

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