lunes, marzo 31, 2014

Tibulo / Elegía X




Tibulo, liber I, elegeia X


¿Quién fue el primero que dio a conocer las horrorosas armas?
tan cruel fue y verdaderamente insensible aquel: entonces:
nacida la matanza del género humano, entonces las guerras:
un más breve camino fue abierto hacia la muerte funesta:
aquel mísero, sin embargo, nada mereció: para nuestro propio mal
empleamos lo que aquel nos dio en defensa de las fieras salvajes:
este vicio existe por el oro ambicioso: ni guerras había cuando una copa
de madera había junto al plato de comida ni fortalezas ni trincheras había
y el pastor buscaba seguro los sueños entre el rebaño de sus muchas ovejas
fuera mi vida de aquel tiempo y no hubiera conocido las tristes armas ni hubiera
oído con el corazón exaltado la trompeta: ahora a la guerra me arrastran, y ya
algún enemigo acaso lleva los dardos que habrán de detenerse en mi costado:
Lares de mi padre, protéjanme: ustedes mismos me alimentaron y sostuvieron
cuando, tierno, de niño gateaba ante sus pies: no los avergüence haber sido hechos
de un antiguo tronco, así habitaron la antigua casa de mis abuelos: entonces
guardaban mejor la fe, cuando un dios de madera humilde culto recibía en un
templo pequeño: este era complacido si alguien ofrecía un racimo de uva
o si ofrecía ramillete de espigas a su santa cabellera y alguno que ha obtenido
lo deseado llevaba él mismo detrás de la compañía de su hija un puro panal:
aparten de nosotros, Lares, el tejido de acero, y un cerdo en rústica ofenda
de mi campo repleto sacrificaré, y lo seguiré con vestido puro y una canasta
adornada con mirto llevaré y yo mismo con mirto en mi cabeza: quiera esto les
agrade: otros sean fuertes en las armas: sea Marte favorable y venza a los
guerreros adversos, para que a mí pueda el soldado decirme sus hechos, y
bebiendo en la mesa pueda yo dibujar, mojado un dedo con vino, al ejército:
qué es este furor de llamar a la negra muerte con guerras?: inminente la guerra
con sigiloso paso viene oculta: no hay campos a cosechar allá abajo, no hay, no
cultos viñedos, sino Cerbero el audaz y el terrible barquero de Estigia: en este lugar
consumidos el pelo y mejillas, la pálida turba yerra hacia lagos oscuros: cuánto
más alabado aquel a quien, criados sus hijos, la tarda vejez encuentra en su pequeña casa:
él mismo cuida sus a ovejas, el hijo los corderos y la esposa prepara agua tibia
para el cansado: sea yo así, pueda mi cabeza brillar de canas y en mi vejez
contar historias de viejos tiempos: entre tanto, la paz proteja los campos: la bella paz
primero condujo a bueyes hacia el arado bajo curvos yugos: viñedos la paz alimentó
y vertió jugos de uva hasta que el vino llenara para el hijo la vasija paterna: con la paz
brillan la azada, el arado y el óxido invade a las tristes armas en la oscuridad del duro soldado:
el rústico mismo, sobrio del bosque en el carro vuelve a la casa con su hijo, su mujer: hay
pues solamente la guerra del amor, entonces: con sueltos cabellos la mujer, forzadas
las puertas: llora lastimadas las tiernas mejillas: el mismo vencedor llora si extasiadas
sus manos hubieren sido lastimantes: el malicioso amor de la disputa provee palabras
malas y entre ellos se sienta irritado: es insensible cualquiera que a una piedra preciosa
a su muchacha maltrate: este arrancaría seguramente del cielo a los dioses: baste quitar
el tenue vestido de los miembros baste el ornato de su cabellera desemprolijar para
moverlo a las lágrimas: feliz cuatro veces feliz aquel que puede enardecido lograr
lágrimas en su muchacha: pero el que sea con las manos agresivo y lleve escudo
y sudor manténgase lejos de la tierna Venus: seas con nosotros, alma paz:
derrame frutos sujetando una espiga tu ardoroso seno

Albio Tibulo (Gabios, Lazio, c.55 a.C.-Roma, c.17 a.C.)
Versión de Ignacio Uranga


X

Quis fuit, horrendos primus qui protulit enses?
Quam ferus et vere ferreus ille fuit!
Tum caedes hominum generi, tum proelia nata,
Tum brevior dirae mortis aperta via est.
5
An nihil ille miser meruit, nos ad mala nostra
Vertimus, in saevas quod dedit ille feras?
Divitis hoc vitium est auri, nec bella fuerunt,
Faginus adstabat cum scyphus ante dapes.
Non arces, non vallus erat, somnumque petebat
10
Securus sparsas dux gregis inter oves.
Tunc mihi vita foret, volgi nec tristia nossem
Arma nec audissem corde micante tubam;
Nunc ad bella trahor, et iam quis forsitan hostis
Haesura in nostro tela gerit latere.
15
Sed patrii servate Lares: aluistis et idem,
Cursarem vestros cum tener ante pedes.
Neu pudeat prisco vos esse e stipite factos:
Sic veteris sedes incoluistis avi.
Tum melius tenuere fidem, cum paupere cultu
20
Stabat in exigua ligneus aede deus.
Hic placatus erat, seu quis libaverat uva,
Seu dederat sanctae spicea serta comae,
Atque aliquis voti compos liba ipse ferebat
Postque comes purum filia parva favum.
25
At nobis aerata, Lares, depellite tela,
...................................................................
...................................................................
Hostiaque e plena rustica porcus hara.
Hanc pura cum veste sequar myrtoque canistra
Vincta geram, myrto vinctus et ipse caput.
Sic placeam vobis: alius sit fortis in armis
30
Sternat et adversos Marte favente duces,
Ut mihi potanti possit sua dicere facta
Miles et in mensa pingere castra mero.
Quis furor est atram bellis accersere mortem?
Inminet et tacito clam venit illa pede.
35
Non seges est infra, non vinea culta, sed audax
Cerberus et Stygiae navita turpis aquae;
Illic percussisque genis ustoque capillo
Errat ad obscuros pallida turba lacus.
Quam potius laudandus hic est, quem prole parata
40
Occupat in parva pigra senecta casa.
Ipse suas sectatur oves, at filius agnos,
Et calidam fesso conparat uxor aquam.
Sic ego sim, liceatque caput candescere canis,
Temporis et prisci facta referre senem.
45
Interea pax arva colat. pax candida primum
Duxit araturos sub iuga curva boves,
Pax aluit vites et sucos condidit uvae,
Funderet ut nato testa paterna merum,
Pace bidens vomerque nitent - at tristia duri
50
Militis in tenebris occupat arma situs -
Rusticus e lucoque vehit, male sobrius ipse,
Uxorem plaustro progeniemque domum.
Sed Veneris tum bella calent, scissosque capillos
Femina perfractas conqueriturque fores.
55
Flet teneras subtusa genas, sed victor et ipse
Flet sibi dementes tam valuisse manus.
At lascivus Amor rixae mala verba ministrat,
Inter et iratum lentus utrumque sedet.
A, lapis est ferrumque, suam quicumque puellam
60
Verberat: e caelo deripit ille deos.
Sit satis e membris tenuem rescindere vestem,
Sit satis ornatus dissoluisse comae,
Sit lacrimas movisse satis: quater ille beatus,
Quo tenera irato flere puella potest.
65
Sed manibus qui saevus erit, scutumque sudemque
Is gerat et miti sit procul a Venere.
At nobis, Pax alma, veni spicamque teneto,
Perfluat et pomis candidus ante sinus.

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Imagen: Tibulo imaginado por Lawrence Alma-Tadema: Tibullus at Delia's, 1866

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