miércoles, diciembre 11, 2019

Susana Villalba / De "La bestia ser"













Monólogo 2
El perro

escarbo
escarbo
escarbo

el hueso de dios
todavía puede estar
en el corazón caliente
de la tierra


tengo celos de dios
el árbol
sólo mira hacia arriba

es imposible para mí
amar a un árbol

pero enamorarse es eso


le salto
y sigue absorto

tengo celos del fuego
que duerme en su corazón

de las estrellas
que le pasan

no soy un árbol
no puedo
entender su quietud

pero enamorarme es eso


cae la noche
como la realidad

mi universo es un baldío

me ovillo
en las raíces duras
de mi amor

tengo celos de los pájaros
abrigados
en sus ramas

envidio la noche
cayendo como un cazador
de espejismos

quién despierto
creería
en los sueños


la intemperie es una soledad
el amor es un adentro


doy vueltas
alrededor del árbol

le salto
salto de amor
y caigo
otra vez en mí

enamorarse es eso


nunca se inclina
sólo mira al sol

a las estrellas

salto
doy vueltas
para cuidarlo
de su quietud

para cuidarme
de su silencio


tengo celos del amor
que siento

es más grande
que yo

es mejor


bajo el árbol
los pájaros
dan saltitos

me acerco
porque huelen a árbol
pero se desbandan

corren
si salto alrededor

corro detrás
y levantan vuelo

por qué mi amor
parece una cacería

o una rabia


tengo celos de la tierra
que retiene al árbol

nada me aferra
desde el cielo
cuando salto

cuando caigo
nada me espera

pero vivir es eso


a diferencia del árbol
salto

le salto
pero se abre en más
y más cielo

abraza el aire
nada
quiero advertirle
pero enamorarse es eso
me respondería


el árbol
es un sol
y un perro
alrededor

qué terror
le hace echar tanta raíz

quiero abrazarlo
pero apenas llego
al borde
donde empieza a ascender

a olvidarme


el árbol no sabe
hasta dónde
puede llegar

es eterno y está cansado

escarbo
escarbo para liberarlo

pero lo imanta
la inmensidad

tengo celos de su infinito


el cielo -le dice el pájaro-
es una resistencia
al cuerpo

otra espesura

el cielo es un bosque
sin árboles


el árbol es un cazador
que sueña

no necesita seguir
a las estrellas
ni atraparlas


escarbo
en su tronco
y paso la noche
en su interior

sueño
el corazón del árbol
es un perro cansado
de buscar

y me encuentra


el verano es una fiesta
a la que no se puede entrar
solo

espero la brisa

cuando el árbol se sacude
nos parecemos un instante

solamente

enamorarse es eso


sueño
que el árbol sueña
que corre
conmigo

no es que no quiera
-me susurra-
me posee un destino
de monstruosa
altura
y soledad


me froto en el tronco
le dejo mi olor

y huelo

soy el árbol
que quiso ser yo

enamorarse es eso


viento
lluvia

lo que a mi amor alimenta
me aniquila

¿no necesita
más que luz?

lo miro dar
refugio
contemplar
celebrar lo que no está
a su alcance

no sé si lo amo
para no odiarlo
para no odiarme

también es eso
enamorarse


salto

pero no soy de altura
ni de profundidad

el árbol
aunque a mi lado
no está en mi mundo

tengo celos de ese animal
de cielo


el árbol es una trama
de gravedad y luz

echado en tierra
soy afuera
de mi amor

soy su vacío
alrededor

y él absorto
inalcanzable

ciego a la sombra
que provoca


soy sin árbol

pero mi corazón
es un árbol
en cuerpo de cazador

no quiero correr más
que árboles

aunque están quietos
no los puedo atrapar


huelo
sigo un rastro

¿qué se recuerda en el amor
que no se tuvo nunca?

Susana Villalba (Buenos Aires, 1953)

La bestia ser,
Hilos Editora,
Buenos Aires, 2018










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