lunes, octubre 22, 2007

Dos poemas de Padeletti



SIEMPRE HAY UN NIMBO

de tormenta, un gladiolo
amarillo, un ancla herrumbrada
en un pozo.

Repaso
el polvo de canela,
la pez, la obstinación
del mosquito.

La sola persistencia
de un solo afán
posterga lo embozado
del vacío,
la adivinación por la sombra
(late
alguna fragua).

El peso de la vida
-¿siempre yo?-
es un monumento de agua
labrado en vilo.


LAS BORRADAS JUNTURAS IMPERIALES

se aflojan, las raíces
penetran,
el templo o fortaleza
se descarga.

La cifra
del recinto central -la recompensa
del trazado-
no hace mella en la estirpe
del bambú, en la semilla
funeraria.

Ni el rito
instruido en la roca, ni el secreto
enredado en las runas,
ni el vigilante ancestro del coral
-héroe o dios- ni la música
notada

abolieron la dínamo del sol,
la sal, el estatuto
de las dunas.

Hugo Padeletti (Alcorta, 1928), El andariego. Poemas 1944-1980. Fondo de Cultura Económica, Buenos Aires, 2007

1 comentario:

  1. no conocía a este autor y ha sido un gusto al igual que tu poesía. se agradece.
    un saludo.

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