sábado, enero 21, 2017

Wallace Stevens / De "Un anochecer cualquiera en New Haven", 4
















XXI

Pero no pude. No pude evadir su voluntad,
Ni la voluntad de otros hombres; y no pude evadir
La voluntad de la necesidad, la voluntad de las voluntades.

Romanza de la isla del pastor negro,
Como el sonido constante del agua del mar
En el oído del pastor y sus formas negras,

De la isla, pero no de cualquier isla.
Cerca de los sentidos hay otra isla
En la que los sentidos dan y nada toman,

El opuesto de Citera, un aislamiento
En el centro, el objeto de la voluntad, este lugar,
Las cosas en torno; la romanza alternativa

De las superficies, las ventanas, las paredes,
Los ladrillos resquebrajándose en la pobreza del tiempo,
Lo claro. Un modo celestial impera

Aunque sea en las ramas que se agitan en la lluvia:
Las dos romanzas, la distante y la cercana,
Son una única voz en el ulular del viento.

[The Auroras of Autumm, 1950]

Wallace Stevens (Reading, Estados Unidos, 1879 - Hartford, Estados Unidos, 1955), "Un anochecer cualquiera en New Haven", versión de Dario Rojo y Jorge Salvetti, Tupé N° 6, Buenos Aires, febrero de 2016


XXI

But he may not. He may not evade his will,
Nor the wills of other men; and he cannot evade
The will of necessity, the will of wills -

Romanza out of the black shepberd'isle,
Like the constant sound of the water of the sea
In the bearing of the shepberd and his black forms;

Out of the isle, but not of any isle.
Close to the sens there lies another isle
And there the senses gibe and nothing take,

The opposite of Cythère, an isolation
At the centre, the objet of the will, this place,
The things around - the alternate romanza

Out of the surfaces, the windows, the walls,
The bricks grown brittle in time's poverty,
The clear. A celestial mode is paramount,

If only in the branches sweeping in the rain:
The two romanzas, the distant and the near,
Are a single voice in the boo-ba of the wind.


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