[69]
En la noche
te espero sola,
me entristecen
las campanadas
que anuncian
las horas pasadas
en la noche
que te veo,
me acongojan
los cantos del gallo
que apremian la despedida
¡qué carga
es el amor!
¡qué tortura!
[91]
¿Quién eres
(¡hombre travieso!)
el que me abraza tan fuerte
y me muerde,
a una mujer casada?
aunque sea un retozo,
estoy en plena floración
a diecisiete años de edad
estoy en plena floración
muérdeme suavecito –
si tus dientes me dejan huellas,
se enterará él.
Anónimo (Japón, siglo XVI), Los cantos en el pequeño paraíso, selecciones del Kanginshu, traducción de Masateru Ito, Emecé, Buenos Aires, 2012
Ilustración: Mujer, 1930, Nakamura Daizaburo
Ah, qué hermosura. Gracias, Irene
ResponderBorrarbellísimo poema
ResponderBorrarbellísimo poema, gracias. Silvia
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