lunes, diciembre 13, 2010

Luciano Erba / Poemas, 2




Tayiko

En una ciudad uno se habitúa, dicen
a no ver las estrellas,
desatender la luna
no advertir los signos del cielo
pero reflejado en una vidriera en el paseo
entre un banco y un negocio de zapatos
veo un rostro que habría podido tener,
de pastor errante, de tayiko,
y entonces es todo un preguntarme
si se nubla y se alza un poco de viento,
quién sentirá la primera gota de lluvia
en el barrio de las casas de época
¿será el sastre? ¿el cartero? de aquí paso
a otras preguntas sobre el destino.


Hacia Santiago

Me encuentro en los espacios intermedios
sobre un camino de tierra y arbustos
con los ojos perdidos en los montes
no sé si cantábricos o gallegos
me encuentro sin indicios de etapa
de parada, de partida, de arribo
no encuentro fuentes ni cruces
ni robles agrupados en el altiplano
un mísero girasol salvaje
asoma en un campo de alfalfa
no muy distinto que una señal
de tránsito en el fango reseco
que el polvo, que todas las malezas,
que las grandes nubes sobre nosotros.


Rema de pie

Rema de pie contra la corriente
para saludar a los amigos sobre el puente
bebe con nosotros un vino espeso y fuerte
sentados a una larga mesa de madera
para recordar un escritor de los Apeninos
aparece y desaparece entre los árboles
en lo más denso del bosque
es el monje que pasa un río helado
es el Hijo, en la idea aún incompleta
que pruebo hacerme de la Trinidad.


Año nuevo en Milán

Se creía en Milán que el ver
un hombre en el umbral de casa
yendo a misa el primero de enero
era señal de próspero futuro.
Eran figuras negras de abrigos
inciertos en la niebla matutina
echarpes blancos, sombreros, lánguidos y duros
repiques de bastón, pasos lejanos.
¿Ahora dónde están, hombres augurales?
¿La larga onda de su presagio
rompe aún en la ribera de los años?
En la niebla entre nosotros siempre más espesa
me parece a veces entrever
un vuelo de capas proféticas.

de Nella terra di mezzo, 2000


Un cosmos cualquiera

Habitan mundos intermedios
espacios de física pura
las cosas sin prestigio
los objetos sin designio
la corbata para mi cumpleaños
los Trabant * de los países del este.
Perturban, ¿pero qué querrán decir?
Tal vez mejor que otras cosas
expresan una tensión suya,
un aura, se decía una vez
sobre cuanto nos circunda.

* Marca de un automóvil de bajo costo de la ex RDA (N. del T.)


Off Limits for Doctor K.

No saben las mujeres, no, no saben
qué me hace pensar en ellas
insistentemente (es un ejemplo)
recordaba que regaba las flores
con una regadera de juguete;
a veces basta menos, casi nada
una mujer de espaldas
un camino entre los campos
que de analizar el cielo nos libere.

de L’ipotesi circense, 1995


Afinidad

Por haber extraviado el camino
contra la niebla
no tengo más apuro.
Cada tanto un paso
como el cuervo
que agita el ala, despistado.
Si me ven con los ojos sobre los rastrojos
es como el alba
que sabíamos amar.

de Il nastro de Moebius, 1980


El caballero del garbo

O bien
invernar en los últimos pisos
en las cien ciudades. Una cuerda
muchas cuerdas
de una pared a otra, de los techos
al pavimento. Tensas.
Y el tranquilo asoleare sobre las moradas.
Mis Rosalbas Carriera
¿volveré a ver sus sombrillas plumosas?
¿en mis sueños abriré
sus cierres?

de Il male minore, 1960


Luciano Erba (Milán, 1922-2010)
Versiones de Jorge Aulicino



Tagiko

In città ci si abitua, dicono
a non vedere le stelle
a trascurare la luna
a non accorgersi dei segni del cielo
ma riflesso nella vetrina lungo il corso
tra una banca e un negozio di scarpe
vedo un volto che avrei potuto avere
di pastore errante, di tagiko
e allora è tutt’uno domandarmi
se rannuvola e si alza un po’ di vento
chi sentirà la prima goccia di pioggia
al quartiere delle case d’epoca?
sarà il sarto? il postino? di qui passo
ad altre domande sul destino.

Verso Santiago

Mi ritrovo negli spazi intermedi
su una strada di terra e cespugli
a perdita d’occhio verso i monti
non so se cantabrici o galleghi
mi ritrovo senza traccia di tappa
di sosta, di partenza, di arrivo
non incontro fonti né incroci
né querce in gruppo sull’altopiano
uno stento girasole selvatico
spunta da un campo di biada
non meno diverso da un segno
di ruota nel fango riarso
dalla polvere, da tutti gli sterpi
dalle grandi nuvole sopra di noi.

Rema in piedi

Rema in piedi controcorrente
per salutare gli amici sopra il ponte
beve con noi un vino spesso e forte
seduti a un lungo tavolo di legno
per ricordare uno scrittore dell’Appennino
appare e scompare in mezzo agli alberi
nel più fitto del bosco
è il monaco che passa un fiume gelato
è il Figlio, nell’idea ancora incompleta
che provo a farmi della Trinità.


Capodanno a Milano

Si credeva a Milano che a vedere
per primo un uomo sulla soglia di casa
andando a messa il primo di gennaio
fosse segno di prospero futuro.
Erano figure nere di pastrani
incerte nella nebbia del mattino
sciarpe bianche, cappelli, flosci e duri
rintocchi di bastone, passi lontani.
Or dove siete, uomini augurali?
L’onda lunga del vostro presagio
si frange ancora alla riva degli anni?
Dentro una nebbia tra noi sempre più fitta
mi sembra talvolta intravedere
un volo di profetici mantelli.

Un cosmo qualunque

Abitano mondi intermedi
spazi di fisica pura
le cose senza prestigio
gli oggetti senza design
la cravatta per il mio compleanno
le Trabant dei paesi dell’est.
Tùrbano, ma che mai vorrà dire?
Forse meglio di altri
esprimono una loro tensione
un’aura, si diceva una volta
verso quanto qui ci circonda.


Off Limitis for Doctor K.

Non sanno le donne, no, non sanno
che cosa mi fa pensare a loro
insistentemente (è un esempio)
la ricordavo che bagnava i fiori
con un annaffiatoio da bambini;
a volte basta meno, quasi un niente
una donna di spalle
una strada tra i campi
quanto ad analizzare, il ciel ne scampi.


Affinità

Per aver perso la strada
contro la nebbia
non ho più fretta.
Ogni tanto un passo
come il corvo
che batte l’ala, sbadato.
Se mi vedi con gli occhi sulle stoppie
è come l’alba
che sapemmo amare.

Il cavaliere del garbo

Oppure
svernare agli ultimi piani
nelle cento città. Una corda
molte corde
da una parete all’altra, dai soffitti
al pavimento. Tese.
E il quiete soleggiare sulle dimore.
Mie Rosalbe Carriere
rivedrò i vostri ombrelli piumati?
miei sogni aprirò
le vostre chiuse cerniere?


Ilustración: Erba, en la cubierta de la revista Poesía, de Milán, octubre 2002

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