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lunes, marzo 17, 2014

Chella Courington / Cuando murió Berryman




Dejó los zapatos, unos gastados mocasines,
en el puente. Era un par de cuero de cabra
que podría haberse quitado
en cualquier parte: en la universidad,
junto al escritorio, debajo de una mesa del café Tate,
a los pies de la cama de un amante.

Todas las noches pensaba, mañana.
Por la mañana, se acordaba
de su traje en la tintorería, de su ensayo
sobre Marlowe, de los estudiantes que esperaban
ante la puerta de su despacho. El 7 de enero
las razones se agotaron.

Se lavó y recortó la barba,
se puso una camisa nueva.
Poco a poco caminó
hacia el puente.

Chella Courington (Alabama, 1956), en gravity and light
Versión de Jonio González

El poema está dedicado al poeta John Berryman, nacido en McAlister, Oklahoma, en 1914, quien se arrojó del  puente de la Avenida Washington en Minneapolis, Minnesota, en 1972 (N. del Ad..)


Foto: Chella Courington/Facebook


When Berryman Died

He left his shoes, scuffed loafers, 
on the bridge. A cordovan pair 
he could have shed 
anywhere: at the university, 
beside his desk, under Tate’s coffee table,
at the foot of a lover’s bed. 

Every night he thought, tomorrow. 
Mornings, he remembered
his suit at the cleaners, his essay
on Marlowe, students waiting 
outside his office. January 7
reasons ran dry. 

He bathed and trimmed his beard, 
put on a new shirt. 
In eight degrees he walked 
to the bridge.

act. 2021

lunes, febrero 24, 2014

Chella Courington / Verano a los trece














A Anna Claire y a mí nunca nos gustó la hierba alta,
como si tuviéramos miedo a pisar una víbora.
Pero el agua del color del índigo
espera por nosotras al otro lado del peligro.

Nos quitamos los vaqueros, la camisa, la ropa interior,
señalamos nuestro lugar en la orilla,
tomadas de la mano como Ruth y Noemí
nos metemos en el agua hasta la cintura.

A cada paso el agua se mueve cada vez más alta,
estremeciendo de frío nuestros recientes senos.
Rodeo a Anna Claire con los brazos
y me aprieto contra ella en busca de calor.

Me empuja y se aparta,
se sumerge un poco más allá,
sale a la superficie, se arquea,
se sumerge de nuevo,
nada por debajo de mí,
me mece de espaldas con las manos,
me levanta en el aire,
floto sobre las yemas de sus dedos.

Mueve lentamente las manos,
toca mi hombros y mis muslos.
Me besa en los labios,
me abre los ojos con la lengua.

No pronunciamos palabra
antes de alcanzar el amarradero,
antes de aventurarnos de nuevo a través de la hierba alta.

Chella Courington (Alabama, 1956), Southern Girl Gone Wrong, Foothills Publishing, Nueva York, 2004
Versión de Jonio González

Foto: Web Chella Courington


Summer at Thirteen

Anna Claire and I never like tall grass
afraid we’ll step on a cottonmouth.
But water the color of indigo 
waits for us the other side of danger.

We shed jeans, shirts, underwear, 
mark our place at the edge,
hold hands like Ruth and Naomi
wading into the deep.

With each step, water moves higher,
chills our new breasts. 
I throw my arms around Anna Claire,
press against her for warmth.

She pushes away, 
plunges deep beyond,
surfaces, arches, 
plunges again,
swims under me, 
cradles my back in her palms, 
lifting me to the air 
so I float on her fingertips.

Her hands move gently 
touch my shoulder and thigh. 
She kisses my lips, 
unclosing my eyes with her tongue.

We don’t say a word
before we reach the point of mooring
before we venture back through tall grass.