martes, mayo 23, 2017

Luisa Futoransky / Escenografías



Para encerrar el tiempo y la vida
fotografío pedacitos de mundo
de cielo de gente
como a todo coleccionista me falta una pieza
un brote una rama
todo el castaño
tu cólera
y el meneo gélido
del viento
sobre las gaviotas
sin olvidarme los carámbanos

en suma: adoro las lunas exageradas
los soles ya menos
y enceguecer no sirve

Mi lote fue escribir sin trama
indispensable punto de partida y de llegada, el texto

seguir seguir el tren
al que me trepé en movimiento
en el vagón de cola
aprendí
salvo respirar
nada acaso nadie
es indispensable

en el jergón
de todo quedan briznas
hace tiempo que no recuerdo lo que sueño.
y vos?

Luisa Futoransky (Buenos Aires, 1939), Marchar de día, inédito, públicará Leviatán, Buenos Aires
vía Buenos Aires Poetry

Foto: Luisa Futoransky Radio Canadá Internacional


https://buenosairespoetry.com/2017/04/11/escenografias-otros-poemas-de-luisa-futoransky/
http://www.rcinet.ca/es/2014/10/13/luisa-futoransky-en-el-festival-internacional-de-poesia-de-trois-rivieres/



lunes, mayo 22, 2017

Alejandro Nicotra / Las avenidas
















Las avenidas
silenciosas bajo los árboles y la luz de mercurio,
a las tres de la madrugada,
extienden el espacio de un poema
donde los pies monótonos
van midiendo la quietud y el cansancio.

Despiertas por tus pasos,
quizá te evoquen las imágenes del amor
en el susurro de las hojas
o en la cabellera más alta de la noche,
inclinada, a esa hora, hacia el reposo o el sueño.

O quizá sólo muestren
el desierto de asfalto,
con lámparas que alumbran el vacío
y árboles desterrados a su nada.

Las avenidas
igual se tienden a lo lejos,
más allá de tu casa,
hacia los límites de la ciudad, en donde
comienza el sitio de las sombras.

 *

Ciudades,
avenidas perdidas en la madrugada
─luces frías, desiertos, árboles cabeceantes─,
avenidas
donde unos pasos buscan, vagamente,
un cuarto en que dormir la soledad.

(Frente al café,
la plaza vela sus espacios
y alguien sale a la noche
sin otro rumbo que el azar de las calles,
dédalo de todos y de nadie.)

Ciudades,
edificios de ventanas dormidas
y puertas apagadas,
avenidas en las que lleva el viento
los fantasmas del polvo pálido del asfalto.

(En las luces del centro
unas máscaras últimas ríen y se abrazan,
ronda la policía,
los semáforos guiñan ─rojo ─verde,
y unos papeles huyen
con su noticia indescifrada.)

*

Tal vez,
una ventana sobre un río,
con las luces de la ciudad en el agua,
o las avenidas
en las noches de marzo o de noviembre
(cuando algo comienza o algo termina),
lugares que lleves por el tiempo
y que, tal vez, pudiesen entregar a la página
lo que en ellos quería ser,
destino.

(Lo que fue y no sabrás nunca del todo,
inclinado sobre sus figuras
como sobre el poema que escribes,
en deriva hacia el alba.)

Sí, lugares que lleves por el tiempo,
ciudades como páginas
que nadie ha de leer,
avenidas nocturnas de marzo o de noviembre,
cuando algo comienza o
algo termina.

[Nueva versión, inédita]

Alejandro Nicotra (Sampacho, Córdoba, Argentina, 1931), Puertas apagadas, Ediciones La Ventana, Rosario, 1976

Envío de Pablo Anadón

Foto: Alejandro Nicotra en El Trabajo de las Horas

http://eltrabajodelashoras.blogspot.com.ar/2011/05/alejandro-nicotra-las-avenidas.html



domingo, mayo 21, 2017

Lope de Vega / Desea afratelarse, y no le admiten















Muérome por llamar Juanilla a Juana,
que son de tierno amor afectos vivos,
y la cruel, con ojos fugitivos,
hace papel de yegua Galiciana:

Pues, Juana, ahora que eres flor temprana
admite los requiebros primitivos,
porque no vienen bien diminutivos
después que una persona se avellana.

Para advertir tu condición extraña,
más de alguna Juanaza de la villa
del engaño, en que estás, te desengaña.

Créeme, Juana, y llámate Juanilla,
mira que la mejor parte de España,
pudiendo Casta, se llamó Castilla.

Lope de Vega (Madrid, 1562-1635), Coleccion de las obras sueltas, assi en prosa, como en verso, de D. Frey Lope Felix de Vega Carpio, del Habito de San Juan, Tomo XIX, Antonio de Sanchas, Madrid, 1778. Google Books

Imagen: Retrato de Lope de Vega atribuido a Eugenio Cajés, c. 1625 (detalle)



sábado, mayo 20, 2017

Juan Carlos Bustriazo Ortiz / Dos poemas















Chalilera N° 3

Arena de los Cabrales…

1

Por el medanal echado
me parece oír un lloro:
será que se está quejando
un indiecito en lo hondo?
Cascarerío de choiques,
olla de barro pintado,
y en el medanal, arriba,
caracolcitos blanqueando...
Adiós chañar curandero!
Qué estilo estará silbando,
ponchito verde a los vientos,
y esperando y esperando?...


2

Estoy sintiendo tus voces,
arena de los Cabrales;
en el agüita escondida
murmuran tus soledades.
El médano se levanta
de su cuero solitario,
y es un puma que camina
cuando el viento dice “vamos!”...
Adiós chañar curandero!
Qué estilo estará silbando,
ponchito verde a los vientos,
y esperando y esperando?...


Chalilera N° 4

Si el aire llega y te besa...

1

Hojita del cachiyuyo,
corazón con una espina;
si el aire llega y te besa,
se ha de llevar una herida.
Frutita seca del molle
amarilleando en la loma;
cuando te caes en la tarde
te sale una mariposa...
Me voy para el puente grande;
me voy con los camineros.
Cómo retumba en la tierra
ese tunduco zampero!


2

Leñita del alpataco,
mejor que carbón de piedra;
ardiendo en la noche santa
parece que fuera eterna.
Jumito, fuego salado,
ensortijada ceniza;
el alma que te aromaba
ya se te ha vuelto lejía...
Me voy para el puente grande;
me voy con los camineros.
Cómo retumba en la tierra
ese tunduco zampero!


Juan Carlos Bustriazo Ortiz (Santa Rosa, Argentina, 1929-2010)


"Chalileras (1961-1962)",
Canto Quetral, Tomo II,
Secretaría de Cultura del Gobierno de La Pampa,
Santa Rosa, 2017








Referencias y contacto: Ministerio de Educación del Gobierno de La Pampa




viernes, mayo 19, 2017

Lynn Emanuel / Cuadro de una anciana















Raspa el sol de la pared del cielo.
Arroja sobre las casas las grandes redes del otoño.
Incluso el cuello del lirio es una ensenada peligrosa.

Deja que el mundo aguante cansado en el pórtico de la cárcel
del mundo y la luz de la mente, esa lámpara pequeña,
perla de brillo, deje llegar la noche hasta él,
como limaduras de hierro a un imán, madre.

Lynn Emanuel (Mt. Kisco, Nueva York, Estados Unidos, 1949), Noose and Hook, University of Pittsburgh Press, Pittsburgh, 2010
Versión de Jonio González


AN OLD WOMAN’S PAINTING

Scrape the sun from the wall of  the sky. 
Cast the great nets of  autumn over the houses. 
Even the throat of  the lily is a dangerous inlet. 

Let the world stand wearily on the stoop of  the jail 
of  the world and the light of  the mind, that small lamp, 
pearl of  shine, let the night come to it, as iron filings to a magnet, 
mother.



jueves, mayo 18, 2017

Fabio Morábito / El viento, más...















El viento, más
que yo,
se fuma este cigarro
entre mis dedos,
dejándome el placer
de sólo tres o cuatro bocanadas,
y el mar expropia las palabras
que te digo,
porque, acostada, no me oyes.
El sol, el viento y la marea
te ensordecen
y cuando me levanto
para dar dos pasos,
viendo mis huellas que se imprimen
en la arena,
pienso que esas pisadas mienten,
que ya no piso así
desde hace no sé cuándo;
son huellas de otro
que sobrevive en mis pisadas, pues las mías
son mucho menos elocuentes.
Tú, en cambio, que me ves
completo e indivisible,
sabes mejor que nadie cómo soy mortal,
cómo mis huellas en la arena me describen
y cómo se plasma en ellas lo que soy,
sabes mejor que nadie cómo no escucharme.

Fabio Morábito (Alejandría, Egipto, 1955), Alguien de lava, Ediciones Era y Consejo Nacional para la Cultura y las Artes (Conaculta), Ciudad de México, 2002


Foto: Fabio Morábito por Jorge Fondebrider, Bogotá, 2017



miércoles, mayo 17, 2017

Robert Frost / Segando














No había en el bosque otro sonido, sólo uno,
y era el de mi larga guadaña susurrándole al suelo.
¿Qué era lo que le susurraba? Ni yo mismo lo sabía;
quizás era algo sobre el calor del sol,
algo, quizás, sobre la falta de sonido –
y era por eso que susurraba en vez de hablar.
No era un sueño sobre el premio de horas ociosas,
o del oro fácil en la mano de un hada o elfo:
cualquier cosa que no fuera la verdad habría parecido muy débil
al amor serio que dispuso el valle en filas,
no sin tallos de flores con espinas débiles
(pálidas orquídeas), y asustó a una brillante serpiente verde.
El hecho es el sueño más dulce que la labor conoce.
Susurró mi larga guadaña y dejó el heno por hacer.

Robert Frost (San Francisco, Estados Unidos, 1874-Boston, Estados Unidos, 1963), A Boy's Will, David Nutt, 1913; Henry Holt, 1915
Traducción: Griselda García


Mowing

THERE was never a sound beside the wood but one,
And that was my long scythe whispering to the ground.
What was it it whispered? I knew not well myself;
Perhaps it was something about the heat of the sun,
Something, perhaps, about the lack of sound—        
And that was why it whispered and did not speak.
It was no dream of the gift of idle hours,
Or easy gold at the hand of fay or elf:
Anything more than the truth would have seemed too weak
To the earnest love that laid the swale in rows,        
Not without feeble-pointed spikes of flowers
(Pale orchises), and scared a bright green snake.
The fact is the sweetest dream that labor knows.
My long scythe whispered and left the hay to make.

Bartlevy.com, A Boy's Will, 1915





martes, mayo 16, 2017

Constantino Cavafis / Termópilas














Honor a aquellos que en sus vidas
custodian y defienden las Termópilas.
Sin apartarse nunca del deber;
justos y rectos en sus actos,
no exentos de piedad y compasión;
generosos cuando son ricos, y también
si son pobres, modestamente generosos,
cada uno según sus medios;
diciendo siempre la verdad,
mas sin guardar rencor a los que mienten.

Y más honor aún les es debido
a quienes preven (y muchos preven)
que Efialtes aparecerá finalmente
y pasarán los Persas.

(1901)

Constantino Cavafis (Alejandría, Egipto, 1863-1933), Konstantino Kavafis, Poesía completa, traducción de José María Álvarez, Hiperión, Madrid, 1981

Nota de edición: Efialtes fue el traidor que reveló a Jerjes la existencia de un paso lateral al desfiladero de Termópilas defendido por tropas de la alianza griega, al mando de Leónidas (490 a.C.)



lunes, mayo 15, 2017

Hilda Doolittle / de "Helen in Egypt"





















4

Helena misma parece casi lista para este sacrificio -al menos, para su inmolación  antes de este amor supremo de Aquiles, su dedicación "a su propio barco" y el mascarón de proa, "un ídolo o eidolon ... una sirena, Tetis sobre la proa."


¿Sus ojos se inclinaron en el modo antiguo?
¿ella era griega o egipcia?
¿la había moldeado algún marinero fenicio?

¿era ella madera de roble o cedro?
¿fue cortada de un bloque torpe
de madera de barco en los astilleros

y después remachada allí
o la proa misma fue formada
a su cuerpo de sirena,

ondulada a su pelo de sirena?
había allí un poquito de pintura
en el principio, en el pliegue de la ropa,

¿se desgastó el azul después?
¿tuvieron que retocarle sus brazos, sus hombros?
¿alguien la tocó alguna vez?

¿Ella tenía otro fanático o amante,
o solo él la adoró?
¿ella usó una faja de algas

o una corona pintada? ¿cuántas veces
sus pechos altos conocieron el rocío del mar?
¿cuántas veces se zambulleron abajo?

Hilda Doolittle (Bethlehem, Estados Unidos, 1886–Zúrich, Suiza, 1961), "Eidolon, Book III", Helen in Egypt, New Directions, NY, 1961
Versión de Noelia Torres

Imagen: Portada de H.D. Selected Poems, New Directions, 1998

Nota de edición: Hilda Doolittle firmaba con sus iniciales




Helen herself seems almost ready for this sacrifice--at least, for the immolation of herself before this greatest love of Achilles, his dedication to “his own ship” and the figurehead, “an idol or eidolon . . . a mermaid, Thetis upon the prow.”

Did her eyes slant in the old way?
was she Greek or Egyptian?
had some Phoenician sailor wrought her?

was she oak-wood or cedar?
had she been cut from an awkward block
of ship-wood at the ship-builders,

and afterwards riveted there,
or had the prow itself been shaped
to her mermaid body,

curved to her mermaid hair?
was there a dash of paint
in the beginning, in the garment-fold,

did the blue afterwards wear away?
did they re-touch her arms, her shoulders?
did anyone touch her ever?

Had she other zealot and lover,
or did he alone worship her?
did she wear a girdle of sea-weed

or a painted crown?  how often
did her high breasts meet the spray,
how often dive down?

(Eidolon, Book III)


https://www.poets.org/poetsorg/poem/helen-egypt-eidolon-book-iii-4




domingo, mayo 14, 2017

Rae Armantrout / "Tenso" y "tenue"












I

“Tenso” y “tenue”
proceden de la misma raíz

y dan “tierno”
en sus diversas formas:

la flor de la acedera;
la polilla amarilla.


II

No debería confundir
lo falso
con lo espurio.

Lo falso
es un pulgar dolorido

mientras que lo espurio
brota
como el pez y los circos.

Rae Armantrout (Vallejo, California, Estados Unidos, 1947), Just Saying, Wesleyan University Press, Middletown, 2013
Versión de Jonio González


1

Tense and tenuous
grow from the same root

as does tender
in its several guises:

the sour grass flower;
the yellow moth.

2

I would not confuse
the bogus
with the spurious.

The bogus
is a sore thumb

while the spurious
pours forth

as fish and circuses.




sábado, mayo 13, 2017

Mario Montalbetti / Tres poemas














Disculpe, ¿es aquí la tabaquería?

Nadie dice todo. Nadie dice nada.
Lo deseable es decir poquísimo.
Callar no es más radical.
Callar es como raparse la cabeza:
el pelo vuelve a crecer.
Pero decir poquísimo, decir lo mínimo
que uno puede decir,
eso es lo que nos permite decir algo.


Revisión (dos días después)

Somos lo que sabemos.
Sabemos que somos mortales.
Se dicen cosas.


Magnificat

Después del trabajo remunerado, inmune,
casi municipal, y de cuidar al hijo
que no caiga, y de hacer nocturno el amor,

apago los megavatios
y bebo alcohol hasta las puntas
(alcohol munerado, mune, casi nupcial)

y luego veo entre las costillas de las persianas

el alba naranja como una papaya madura
que cae del cielo
y se hace añicos sobre el pavimento.

Mario Montalbetti (Lima, 1953), "El lenguaje es un revólver para dos" (2008), Lejos de mí decirles. Poesía reunida, Colima-Aldvs, Ciudad de México, 2013





viernes, mayo 12, 2017

Malú Urriola / Tres poemas














La poesía es una ilusión óptica

Al lado del carril de la vida pasa el futuro alocado
Los sueños que vimos naufragar florecerán para otros,
y caminarán como nosotros entre la jauría,
y postes esqueléticos de luces que se apagan
y conocerán de esperanzas tratadas a puntas de pies,
y la flor de la pregunta
cuando llueva y haga frío,
les florecerá de pena
y en el aire se dejará oler fresco
el aroma de las murallas mojadas del alma
La vieja historia de nacer soñando y morir
con el rabo pelado
¿Te acuerdas de cuando el horror se apoderó de nosotros,
y el silencio tenía un sonido de botas miserables?
Escuchábamos a Charlie Parker,
recitábamos de memoria a la Mistral
y nos reíamos de nuestros necios congéneres.
La vida que pasa segura sabe que sobrevivimos,
Por eso nos sentamos a ver brillar el cielo
y toda su orquesta de vidrios

(Nada, Lom, 2004)

*

Junior se inventó el J. P. antes del Junior.
Lo sé porque dejo pasar unos meses y le vuelvo a preguntar y me dice que se llama Juan Pedro, otras, Josef Paul, o Jeremías Prudencio… J. P. dice cualquier cosa.

J. P. tiene piernas sólo hasta las rodillas. Luego lo sostienen unos maderos sin músculos, ni carnes. Ya casi no puede moverse. Por eso se pasa la mayor parte del día sentado contándonos historias, cosas que tal vez ocurrieron pero que la memoria siempre deforma.

Cuando nosotras no lo miramos, él saca unos bastones de debajo de la mesa que tiene a su lado, cubierta con un fino mantel que nuestra madre le bordó. Nosotras sabemos que cuando J. P. quiere levantarse debemos mirar al techo, o hacia el lado, lo suficiente como para dejarlo sacar sus bastones e incorporarse con la dignidad de no ser observado en su ruina ávida de equilibrio.

J. P. no pudo jamás sobreponerse a la desgracia de haber perdido sus piernas.

El decía que las había olvidado en alguna parte. Que una mañana al levantarse, llegó hasta el baño, se cepilló los dientes y al mirarse la cara al espejo como todas las otras mañanas -esa bienvenida a la realidad de verse una arruga más, que constata la sobre vivencia de los días recientes y de esos ya tan alejados y poco probables-. Estaba meditando estas cuestiones matutinas cuando se dio cuenta que no tenía las piernas.

Así se pierden las cosas, nos dijo.
Un día, de pronto, ya no están.

(Bracea, Lom, 2007)

*

Cuando no estás me faltas como si me faltara un brazo, daría un brazo por no sentir esta falta... daría un brazo, pero no el brazo con el que escribo. El brazo con el que es¬cribo no se lo doy a nadie, si me deshiciera de este brazo moriría atragantada. Este brazo es el que aprieta mi vientre, el que hunde su mano en mi garganta para que las palabras salgan, porque mi brazo sabe que las palabras son como trozos de carne que me atoran, si no tuviera este brazo tampoco podría hablar, porque este brazo es mi lengua, con este brazo puedo decir lo que la lengua se calla, podrían cortarme la lengua pero no el brazo, por eso no siento ningún miedo cuando tengo la lengua dentro de tu boca, porque aunque la arrancaras me quedaría este brazo. Con este brazo me sostengo, con este brazo lucho cada día. Cuando me pierdo es este brazo quien me encuentra, cuando me desespero es este brazo quien me calma, este brazo es mi memoria, este brazo es quien me saca a flote, quien jala de mí, quien me aturde para arrastrarme hasta la orilla, este brazo se compadece de mí más que nadie, me saca el agua que he tragado, me golpea el corazón para que ande, si no fuera por este brazo no sé qué sería de mí, por eso sigo a mi brazo, porque este brazo es capaz de encontrar lo que yo no hallo, por eso es él quien escribe, porque si escribiera yo, no encontraría las palabras necesarias, en cambio mi brazo es exacto, porque mi brazo sabe que si no soy capaz de resistir, que si me agoto de ver todo el tiempo lo mismo, que si me canso de escuchar las mismas pa¬labras idiotas, que si me harto de ver a la misma gente como en un cinematógrafo de barrio, que si me aburre ver con mis ojos sus ojos pajes desesperados de fama, de una fama gris de estrella de cinematógrafo de barrio, porque mis ojos se cansan de ver tanto, todo igual, repetido, mi ojos se hartan tanto que se harían sal si vieran que algo nuevo pasara, porque esta ciudad se detuvo antes que llegáramos yo y mi brazo, esta ciudad sombría ya no se desempaña, esta ciudad es inalterable, esta ciudad quisiese ser rubia, esta ciudad quisiese beber whisky cuando se muere de hambre y si este brazo no fuera fuerte nos habrían arrancado medio pedazo, pero a mi brazo nada de esto lo derrumba porque mi brazo es ciego, mi brazo es sordo, mi brazo sólo escucha la sangre de él. Sabe que cuando no dé más deberá tomar la empuñadura y rajar la muñeca de mi otro brazo, sabe que aunque son pares sólo él puede hacerlo, sabe que él será el último en abandonar, lo sabe, como sabe también que será capaz de dejar de escribir porque escribir me daña a veces, mi brazo sabe que escribir daña porque es él quien escribe, cuando mi brazo escribe sabe que está doliendo, quemando, sabe que me revuelvo toda, por eso mi brazo dejaría cualquier cosa para calmarme. Es este brazo quien te olvida, no yo, porque mi brazo sabe que estando juntos somos capaces de resistir tu falta, que podemos trazar tu recuerdo, en cambio si me faltara este brazo yo me quedaría muda, me quedaría postrada, no podría resistir, no podría, por eso no te doy este brazo ni se lo daría a nadie, porque este brazo es el único capaz de librarme de mí.

(Hija de perra, Cuarto Propio, 1998)


Malú Urriola (Santiago de Chile, 1967)




jueves, mayo 11, 2017

José Saed Ayub / Miraculum
















miraculum: prodigio, portento, maravilla; milagro
milagro: suceso que no se puede dejar de mirar, de ad-mirar

I

El verdadero prodigio ocurre a nado:
concurso de gotas que se precipitan,
agua de vida breve, fugaz semilla,
audaz espuma de río que se obstina,
rompe un dique
y encuentra el mar.

Un solitario delfín cumple su proeza:
es ya meteoro acuático,
remoto rayo presentido apenas
lejano latido, corazón lejano,
ritmo: música que ya palpita.

Nueve meses después se consuma el milagro:
lleno de vaho, diminuto y grisáceo,
el improbable delfín
por primera vez respira aire.


II

Adormilado entre sus nubes, el mediodía abre sus solares ojos
ante la maravilla, el salón se llena de silencio
(para admirar se precisa silencio):

rosácea, como día que empieza,
montando tu barca violeta,
sonriendo, como quien regresa,
dormida, raptada de tu cueva,

sirena

el salón se llena de tu canto,
se llenan de dioses los pasillos,
de luz se llenan las ventanas.

Algo de luz tendrá tu nombre,
de chispa, de faro, de linterna,
de luciérnaga, de llama.

Bombilla, vela, mediodía,
aurora, incendio.

Milagro. Súbita aparición de Dios:
gota diáfana.

José Saed Ayub (Ciudad de México, 1983), "Inéditos", Periódico de Poesía, Universidad Autónoma de México (UNAM), N° 98, abril de 2017


Foto: José Saed Ayub Facebook



miércoles, mayo 10, 2017

Morten Søndergaard / El cerebro de mi padre















En el cerebro de mi padre
él me puede tener en su mano
Mi pequeño padre. Se sienta de noche
a investigar los nombres humanos
En tu cerebro soy un caballito marino
lo pones en el agua y juegas
hasta olvidar todo
Después, desovo en tu cerebro.
Los huevos se entreabren en tu computadora.
Mi pequeño padre está en una sala de control de pisos líquidos.
Mi pequeño padre ondea entre los árboles altos y muertos.

Morten Søndergaard (Copenhaguen, 1964), La Morte fa parte del mio nome, Gyldendal, 2016
Traducción al italiano de Kirsten Nørgaard Cesareo con Luigia Sorrentino
Versión de Jorge Aulicino

RAI News
http://poesia.blog.rainews.it/2017/02/morten-sondergaard-quattro-poesie/


Min fars hjerne

Inde i min fars hjerne er jeg en isfugl
som han kan holde i sin hånd.
Min lille far. Du sidder om natten
og forsker i menneskenes navne.
Inde i din hjerne er jeg en søhest
som du putter i vand og leger med
indtil du glemmer alt.
Bagefter lægger jeg æg i dig.
Æggene klækker i din computer.
Min lille far står i et kontrolrum med flydende gulve.
Min lille far står og svajer imellem høje og døde træer.


Il cervello di mio padre

Nel cervello di mio padre
mi può tenere nella sua mano
Mio piccolo padre. Ci si siede di notte
a fare ricerche sui nomi umani
Dentro il tuo cervello sono un cavalluccio marino
lo metti in acqua e ci giochi
fino a dimenticare tutto
Dopo depongo le mie uova in te.
Le uova si schiudono nel tuo computer.
Il mio piccolo padre sta in una sala di controllo con pavimenti liquidi.
Il mio piccolo padre sta ondeggiando in mezzo a degli alberi alti e morti.



martes, mayo 09, 2017

Werner Aspenström / Dos poemas















Poesía

La rosa fugitiva
en la mano fugitiva,
en la poesía fugitiva.
Te sientas con el alfabeto.
El gato está cómodo y ronronea.
Y tú estás sentado entre montones de libros.


La luna

Algunos dicen que la luna es un joven pescador
que arrastra sus redes de arenques sobre el agua.
Otros dicen que es la viuda de un viejo pescador
que con agujas rutilantes teje el chal de la soledad.
No sé. Estoy asombrado por tanta inmovilidad.
Me asombra que la noche se haya detenido.

Werner Aspenström (Norrbärke, Suecia, 1918-Estocolmo, 1997), Poesía, El Tucán de Virginia, Ciudad de México, 1989
Traducción de Homero Aridjis y Pierre Zekeli
Envío de Jonio González




lunes, mayo 08, 2017

Anahí Flores / De "Ciertas horas de la primavera"















3:05 PM 

Un hombre se atraganta
en la vereda.
Recuerda:
una vez tropezó al borde del andén
casi sobre las vías del subte,
por el rabillo del ojo veía
la locomotora entrando
en la estación.
No respira,
cree que bucea.
Ve un pez o un pájaro
que pasa
frente a sus ojos.



4:23 PM 

Una manada de madres y niñeras
armadas con cochecitos
huye de la plaza.
Visto desde lo alto
el arenero es el centro
de la fuerza centrífuga.
Se viene una sudestada.
Las madres se alientan entre sí,
es casi una plegaria a varias voces.
El semáforo las detiene.
Esperan sobre el cordón
como un río a punto de derrumbar el embalse.


Anahí Flores (Buenos Aires, 1977)


Ciertas horas de la primavera,
La Carretilla Roja,
Buenos Aires, 2017














domingo, mayo 07, 2017

Simon Armitage / Testamento














Dejo un testamento a favor de Salud Pública:
Les dono todo. Podrán usar fluidos y tubos,
melazas y pegamentos, la trama de nervios y venas,
el seso nutricio, un surtido de caries, emparches y heridas.
Sangre -un tazón lleno de sopa de arándano-,
el armatoste o la catedral de huesos.
Pero no el corazón, todo menos el corazón.

Lleven el paquete completo,
los aros y las bobinas, tuercas, resortes y varas,
engranajes y poleas, y hasta mi cara,
todo, mi caja entera y mis manos.

Pero no el péndulo del compás, el tic-tac.
Tendrán que dejarlo donde se detuvo o donde cuelga.

Simon Armitage (Huddersfield, Inglaterra, 1963), Poesía insular: seis poetas británicos de los '90, versiones y notas de Santiago Espel, prólogo de Fernando Kofman, La Carta de Oliver, Vicente López, 2016




sábado, mayo 06, 2017

Jim Harrison & Ted Kooser / De "Braided Creek"




















El estrujado envoltorio del caramelo
no es más que otra flor
para la lluvia.

**

Hoy una rosa en un jarrón
sobre la mesa.
Mañana, pétalos.

**

Bajo el sombrero del cuentista
hay muchas cabezas, todas inquietas.

**

Un libro en el brazo de mi sillón
y la mañana delante de mí.

**

La tortuga sólo tiene un plan
por vez, y cada una de sus células
se apoya en él.

**

Tanto por lo que vivir.
Cada cuerda hace sonar
una campana diferente.

**

A la luz de la mañana,
el picaporte, frío por el rocío.

**

Cada vez que salgo al mundo
es diferente. Esto me ha ocurrido
toda la vida

**

Todo lo que quiero ser
es mil zarzamoras
cayendo de golpe de un árbol,
sembrando el cielo.

**

Recién hoy
he oído
el río
dentro del río.

Jim Harrison (Grayling, Estados Unidos, 1937-Patagonia, Arizona, Estados Unidos, 2016) & Ted Kooser (Ames, Estados Unidos, 1939), Braided Creek, Copper Canyon Press, Seattle, 2003
Versiones de Jonio González

Foto: Jim Harrison (izquierda) and Ted Kooser, por Don Usner. Lannan Foundation /Silver Birch Press


Ref. Braided Creek: A Conversation in Poetry




The crumpled candy wrapper
is just another flower
to the rain

**

Today a pink rose in a vase
on the table.
Tomorrow, petals.

**

Under the storyteller's hat
are many heads, all troubled.

**

A book i the arm of my chair
and the morning before me.

**

Turtle has just one plan
at a time, and every cell
buys into it.

**

So much to live for.
Each rope rings
a different bell.

**

In the morning light,
the doorknob, cold with dew.

**

Each time I go outside the world
is different. This has happened
all my life.

**

All I want to be
is a thousand blackberries
bursting from a tree,
seeding the sky.

**

Only today
I heard
the river
within the river.



viernes, mayo 05, 2017

Juan Desiderio / La Niña Santa y el Neuromante

















Cuando el Templo cierra, al caer las luces del día, una Santa Niña traslúcida sube lenta por las escaleras y hace crujir levemente sus maderas. En el Salón de las Lecturas encuentra, sonriendo, a un Neuromante, profeta que crea futuros por medio de la lectura de sus propios tejidos. Su forma actual es de un anciano; su cabeza es de cabello afro, piel arrugadísima y ojos negros. Pasan quince minutos y el trance lo pone en pista.
Abre un cuaderno muy grande. Establece una geometría original, uniendo puntos que dispone, inspirado, a lo ancho y a lo largo de la hoja. Cada punto se corresponde con una ciencia. Y cada ciencia es como un planeta. Así, un punto en el cuaderno es una ciencia figurada, cuya naturaleza es una conferencia de Maestros que van juntos por distintas rutas, y habitan continentes no muy alejados entre sí.
El Neuromante se sienta junto al espectro dulce de la Niña Santa en cómodos sillones de cuero verde que forman parte de un living que está justo frente al Altar.
Sobre una mesa de madera cruda, despliega algo similar a un mapa de la Mente Humana. Está hecho con pluma y tinta viejas. El color de la tinta es marrón oscuro, con pasado negro que bien puede notarse en el centro del trazo.
Describe los contornos de un cerebro visto de arriba, con los hemisferios bien separados para que se note la compleja conexión que existe entre ambos.
El joven fantasma propone relámpagos de neuronas, líneas de luz inteligente emitiendo colores desde su cuerpo de niebla. Cada color es una emoción que inspira al venerable cabeza de afro.
Así, ella es verde cuerpo con cerebro violeta y manos rojas. El hombre dibuja algo parecido a un rayo, uniendo virtudes, traumas y pasado que andan tatuadas en la piel de los sesos.
Los traumas se aburren, las virtudes van al gimnasio y el pasado es una ruina sin sentido.
Con este juego, puede medirse la intensidad del espíritu humano.


Juan Desiderio (Buenos Aires, 1962), publicado en Facebook



jueves, mayo 04, 2017

Alberto Girri / De "Tramas de conflictos", 2
















Subliminales

             Por relampagueos
tus anhelos de simultaneidad,
infructuosos,
             que cuando velas
durmiendo te duermas velando,
             cuando vayas
del sol a la sombra vayas
de la sombra al sol,
              cuando contemplas
una acacia lo hagas
señalando las moreras,

y también urgencias
que no cumples, sólo rozas,
               esa de concertar pactos
sin embustes, sortilegios,
constantes como el mar, montes,
               y esa en que además
de aflicción, tu transcurrir desasido
-entre la nada previa a ti,
y la final, dispersadora-
te pides acumules esperanza,
               y que desde
tu vecindad oprimente, de siseos,
gruñidos, crujir de camas, puertas,
del madero atravesado
que te quedará por toda puerta,
               ganes en improvisa conversión,
pases a una súbita luz,
salvadora intemperie.

               Tramas
de conciencia, bajo su umbral,
que muerden sin nunca abandonar
cada fracción de litigio mientras
no se arriman a la siguiente.

Alberto Girri (Buenos Aires, 1919-1991), Trama de conflictos, Editorial Sudamericana, Buenos Aires, 1988



miércoles, mayo 03, 2017

Marina Kohon / De "Un jardín en medio de la nieve"



  













  Regreso a vos

     una y otra vez
                 a través de un
                           deseo de agua
                         en cualquiera
                            de sus formas


   y lanzo una piedra


         para que sepas
               que aquí entre
                      los caldenes
                             seguís vivo


*

Nada escapa
   al trazado laberíntico
             de estas palabras


restos de aquel invierno


             sometido a la luz desollada
                      de la pampa

Marina Kohon (Mar del Plata, Argentina, 1965)



Un jardín en medio de la nieve,
Alción Editora,
Córdoba, Argentina, 2017













martes, mayo 02, 2017

Robert Bly / Conduciendo hacia el río Lac qui Parle















I

Anochece en Minessota mientras conduzco.
El campo con rastrojos retiene la última crecida del sol.
Los tallos de soja respiran.
En los pueblos, los viejos se sientan a la puerta
                 de sus casas
sobre asientos de automóvil. Soy feliz,
la luna se alza por encima de los cobertizos.


II

En la carretera de Willmar a Milán
el pequeño universo del coche
se hunde en los profundos campos de la noche.
Esta soledad cubierta de hierro
se mueve a través de los campos nocturnos
penetrada por el ruido de los grillos.


III

Cerca de Milán, me sorprende un pequeño puente,
el agua arrodillada a la luz de la luna.
En los pueblos, las casas se alzan a ras de suelo.
La luz de las farolas cae
sobre los cuatro costados de la hierba.
Cuando llego al río, la luna llena lo cubre;
en una barca hay gente que habla muy bajo.

(Silence in the Snowy Fields, 1962)

Robert Bly (Lac qui Parle, Estados Unidos, 1926), traducción de Jordi Doce, Perros en la Playa, 2010



Driving toward the Lac Qui Parle River 


I am driving; it is dusk; Minnesota. 
The stubble field catches the last growth of sun.   
The soybeans are breathing on all sides. 
Old men are sitting before their houses on car seats   
In the small towns. I am happy, 
The moon rising above the turkey sheds. 

II 
The small world of the car 
Plunges through the deep fields of the night,   
On the road from Willmar to Milan.   
This solitude covered with iron 
Moves through the fields of night 
Penetrated by the noise of crickets. 

III 
Nearly to Milan, suddenly a small bridge, 
And water kneeling in the moonlight. 
In small towns the houses are built right on the ground;   
The lamplight falls on all fours on the grass. 
When I reach the river, the full moon covers it.   
A few people are talking, low, in a boat.




lunes, mayo 01, 2017

Jian Rufeng / Tambor de badana














En la calle, el vagabundo golpea un tambor de badana
Su áspera mano tiene bastante fuerza
Tan, ta-tan

Un cordero aguanta los golpes bajo la palma de aquella mano
tensando la piel de su cuerpo entero
Tan, ta-tan

Recuerda cómo su alma aterrada huyó mientras desgarraban la carne del hueso
Muerde firmemente los latidos de su corazón
Tan, ta-tan

Quiero detener la mano que trae el cuchillo,
          quiero detener la mano que golpea el tambor

Pero sólo me detuve a mí misma
entre la multitud en la calle
conteniendo el último grito de un cordero

Jian Rufeng (Wuqiao, China, 1970), Periódico de Poesía de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), número 98, abril de 2017
Traducción de Yang Hong

Foto: Jian Rufeng, Bogotá, 2016 Laura Vega/Universidad de Bogotá Jorge Tadeo Lozano (UTADEO)


羊皮鼓 


流浪者在街头敲着羊皮鼓
粗砺的手有足够的力量
咚,咚咚

一只羊在他的手掌下忍受击打
它绷紧了全身的皮
咚,咚咚

想起骨肉剥离时惊悚逃奔的灵魂
它紧紧咬住自己的心跳
咚、咚咚

我想按住拿刀的手我想按住敲鼓的手

我只按住了自己
在街头的人群里
按住一只羊最后的尖叫




domingo, abril 30, 2017

Iris Tree / Somos los guardianes















Somos los guardianes de casas vacías,
La luna apoya su delgado cuerpo contra la puerta,
Pero el óxido hace chirriar la cerradura.
El sol mira a través de la ventana,
Pero los postigos cerrados son como ojos ciegos.
Nuestras almas están llenas de muerte y cosas maravillosas
Como cuencos llenos de objetos,
Un polvo de pétalos
Susurra entre los cansados dedos de un fantasma.

Iris Tree (Londres, 1897-1968), Poems, John Lane Company, Londres, 1919. The Project Gutenberg EBooks of Poems, 2014
Versión de Jonio González

Foto: Iris Tree por Cecil Beaton, 1965 National Portrait Gallery © Cecil Beaton Studio Archive, Sotheby's London



WE ARE THE CARETAKERS...

We are the caretakers of empty houses, 
The moon leans her slender body against the door, 
But the lock, is jarred with rust. 
The sun looks in through the window, 
But its closed shutters are as blinded eyes. 
Our souls are full of dead and beautiful things 
Like bowls of potpourri, 
A dust of petals 
Rustling through the tired fingers of a ghost.




sábado, abril 29, 2017

Abbas Kiarostami / Tres poemas breves















Odio el lenguaje
el lenguaje amargo
la lengua afilada
el habla gramaticalmente correcta
la insinuación.
Háblame
en lenguaje de signos.

*
Una nube oscura
llueve
sobre un ciprés
solitario en la ladera de una colina quemada.

*
En mi mente
hay un árbol
cuyo fruto
es saqueado
al amanecer.

Abbas Kiarostami (Teherán, 1940-París, 2016), A Wolf Lying in Wait: Selected Poems, Sokhan Publishers, Teherán, 2005
Traducción del persa al inglés: Karim Emami y Michael Beard
Versiones desde el inglés: Jonio González


I hate language
the bitter language
the sharp tonge
the grammatically correct speech
the innuendo.
Speak to me
in sign language.

*
A dark cloud
rains
on a cypress tree
alone on the slope of a scorched hill.

*
In my mind
Ther’s a tree
whose fruit
is plundered
at sunrise.


viernes, abril 28, 2017

Richard Wilbur / Una crónica condición














Berkeley no previó un tiempo de tanta niebla,
Ni siglos de luz
Intentaron eclipsar un día. Envueltos en sí mismos,
Persisten o no, más allá de la gris-blanca
Palizada de aire. Se han ido
Cualesquiera sean las alas que molestaron las claras hojas
Cuando las hojas estaban allí. ¿Han caído
Todos los gorriones? Apenas puedo escuchar
El recuerdo de aquellas abejas
Que hace poco hipnotizaron el prado.
Ahora, ¡algo llama! Me rodea un miedo
De que el árbol de Hilas caiga
Donde no haya ojos que alumbren y se lamenten,
Que caiga en la nada y sin sonido.
Tambaleo y reposo sobre el suelo desaparecido.

Richard Wilbur (Nueva York, Estados Unidos, 1921) Dos siglos de poesía norteamericana, selección, traducción y presentación de Alfredo Casey, Ediciones Antonio Zamora, Buenos Aires, 1969 (No bilingüe)

Nota de edición: el poema alude sin duda al obispo anglicano George Berkeley (1685-1753), su teoría del "inmaterialismo", cuyo centro es que el mundo sólo existe como percepción, y a sus Tres diálogos entre Hilas y Filonus (Three Dialogues between Hylas and Philonous), de 1713




jueves, abril 27, 2017

Wislawa Szymborska / Película, los años sesenta
















Este varón adulto. Este hombre sobre la tierra.
Diez mil millones de células nerviosas.
Cinco litros de sangre y trescientos gramos de corazón.
Este objeto se ha formado durante tres mil millones de años.

Primero apareció en forma de niño.
El niño puso la cabeza en las rodillas de su tía.
¿Dónde está ese niño? ¿Dónde están las rodillas?
El niño se hizo grande. Ah, ya no es lo mismo.
Estos espejos son crueles y lisos como la calzada.
Ayer atropelló a un gato. Sí, fue una idea.
El gato fue liberado del infierno de esta época.
Una muchacha en un coche miró por debajo de sus pestañas.
No, no tenía las rodillas que él buscaba.
A decir verdad, él jadearía ahí acostado en la arena.
Él y el mundo no tienen nada en común.
Él se siente como el asa rota de un jarro.
Aunque el jarro no se da cuenta y sigue acarreando agua.
Es asombroso. Alguien sigue esforzándose.
Esa casa es construida. Ese picaporte, tallado.
Ese árbol injertado. Ese circo actuará.
Ese todo quiere seguir unido aunque está hecho de fragmentos.
Como pegamento pesadas y densas sunt lacrimae rerum.
Pero todo esto de fondo y sólo al lado.
Hay una oscuridad espantosa dentro de él, y en la oscuridad, el niño.

Oh Dios del humor, haz algo con él, es necesario.
Oh Dios del humor, haz algo con él, finalmente.

                                                                             [Abel Murcia]


Wislawa Szymborska (Kórnik, Polonia, 1923-Cracovia, Polonia, 2012), "Mis alegrías -Un encanto-" [1967], Poesía no completa, edición y traducción de Gerardo Beltrán y Abel A. Murcia, Fondo de Cultura Económica, Ciudad de México, 2014



miércoles, abril 26, 2017

Juan José Saer / Octubre en Tostado













                                       a Hugo Padeletti

Leopardos en la luna, y esas cosas
(un hueso, ramas, una fotografía)
que no pueden nombrarse: el tiempo las ignora.
Horas breves de días breves en la corriente fugitiva.
La huella es liviana
sobre el sendero: la arena cambia
y oculta sin cesar los arabescos
fortuitos, las palabras escritas con huesos
y con ramas en la piel húmeda
estragada de ayeres, entre rosas
ardiendo sobre ceniza. Leopardos
en la luna, y cosas cuyo nombre
deslumbra o mata:
el tiempo las destruye.

Juan José Saer (Serodino, Argentina, 1937-París, 2005), El arte de narrar, Universidad Nacional del Litoral, Santa Fe, Argentina, 1988




martes, abril 25, 2017

María Zambrano / El agua ensimismada















El agua ensimismada
¿piensa o sueña?
El árbol que se inclina buscando sus raíces,
el horizonte,
ese fuego intocado,
¿se piensan o se sueñan?
El mármol fue ave alguna vez;
el oro, llama;
el cristal, aire o lágrima.
¿Lloran su perdido aliento?
¿Acaso son memoria de sí mismos
y detenidos se contemplan ya para siempre?
Si tú te miras, ¿qué queda?

María Zambrano (Vélez-Málaga, España, 1904–Madrid, 1991), El agua ensimismada, Universidad de Málaga, 2001
Envío de Jonio González




lunes, abril 24, 2017

Milo De Angelis / De "Incontri e agguati", 4















[de "Encuentros y emboscadas"]

En la niebla nocturna, entre los desequilibrios de la mente,
descendiste como una aliada
con tu mirada matemática indicaste
algunas magnitudes, dibujaste sobre el asfalto
los minutos de un teorema risueño y cada minuto
es una época que abrazo, tú no dejas
desiertas las horas, a cada una das un nombre
y una medida, dibujas ángulos, paralelas
y soluciones, demuestras que los cuerpos,
como un paisaje, se encuentran en el infinito.

Milo De Angelis (Milán, Italia, 1951), "Incontri e agguati", Incontri e agguati, Mondadori, 2016
Versión de Jorge Aulicino


Nella nebbia serale, tra gli squilibri della mente,
sei scesa come un alleato
con il tuo sguardo matematico hai indicato
alcune grandezze, hai disegnato sull'asfalto
i minuti di un teorema ridente e ogni minuto
è un' epoca che abbraccio e tu non lasci
deserte le ore, a ognuna dai un nome
e una misura, disegni angoli, parallele
e soluzioni, dimostri che i corpi,
come un paesaggio, s'incontrano all'infinito.



domingo, abril 23, 2017

Joaquín Pasos / Dejadlo todo










Dejadlo todo, ya. Dejadlo todo.
Hay nuevas ocupaciones, rápidas labores de última hora,
parece que vamos a perder el tren, que llegaremos
tarde al naufragio que nos corresponde,
ese naufragio que nuestra familia tiene señalado en el mapa
y en el cual el viejo criado tendrá a su cargo el trabajo
de recoger los zapatos de los muertos.

Joaquín Pasos (Granada, Nicaragua, 1914-Managua, 1947), Tres poetas centroamericanos, Casa de las Américas, La Habana, 1987
Envío de Jonio González






sábado, abril 22, 2017

William Carlos Williams / Poema de Jersey















paisaje de árboles de invierno
y delante
un árbol
en primer plano
donde junto a la nieve

recién caída
yacen seis troncos listos
para el fuego

William Carlos Williams (Rutherford, Estados Unidos, 1883-1963), Pictures from Brueghel and other poems: Collected poems 1950-1962, New Directions, Nueva York, 1962
Versión de Jonio González


JERSEY LYRIC

view of winter trees
before
one tree

in the foreground
where
by fresh-fallen

snow
lie 6 woodchunks ready
for the fire




viernes, abril 21, 2017

Song Lin / Fragmento de una carta













Discúlpame por hablar siempre del invierno y el río,
siempre del sonido del hielo quebrándose en el aire
en el momento en que los patos pasan en bandada.
Los barcos mantienen las luces amarradas,
una estrella muerde la punta de la torre de hierro.
Los hombres regresan a sus habitaciones en silencio,
se sacan la ropa, se acuestan con la cara hacia la pared.
Dejando atrás Austerlitz el último coche
ingresa en el 13eme. Caras, caras de borrachos
iluminando como un chispazo las cenizas frías del sueño.
Entre la nieve y el perfume barato de las putas,
un hombre camina por la ciudad a medianoche.

(París, 1998)

Song Lin (Xiamen, China, 1958), Como una mosca de largas zancas
Traducción de Miguel Angel Petrecca

Foto: Song Lin © Pieter Vandermeer Poetry International Rotterdam


书札片断

原谅我总是说到冬天说到河
说到野鸭飞过时空中的裂冰声
船栓住灯火,星啮咬铁塔的尖顶
回到屋子里的人们沉默着
脱衣上床,面朝一堵墙壁
最后一班地铁翻越奥茨特里斯桥
进入十三区。脸,酩酊的脸
闪动睡眠黑甜的煤渣
一个人在深夜巨大的城市里走着
穿过飞雪和妓女扑鼻的香水

(1998/巴黎)






jueves, abril 20, 2017

Leandro Llull / Mapaches y elefantes














Hablamos con un amigo acerca de qué cosa sea la belleza
y le cuento que una tarde, acompañado de una tía,
en la trastienda de un circo viejo,
tomé un puñado de yuyos del baldío
y lo acerqué temblando a la boca de un elefante.
Le juro que en ese fondo abierto entre la trompa y los colmillos
sentí el resplandor negro de todo lo perfecto.
Él me responde: “Eso es lo sublime, hermano”,
y en sus ojos oscuros y ojerosos como los de un mapache
yo veo un abismo brillante y sincero
al que mi corazón se arroja,
y pruebo de nuevo aquel bocado que mi mano obtuvo
al entregar diez pastos secos,
en un viaje lento, humedecido
por el aliento de lo bello.

Leandro Llull (Rosario, Argentina, 1983), Periódico de Poesía, Universidad Autónoma de México (UNAM), n° 97, marzo de 2017




miércoles, abril 19, 2017

Keith Tuma / De "The París Hilton"
















Infraestructura

La belleza aparece por último,
después de los túneles,
las carreteras, las tuberías y los trenes.
Esto es demasiado suave, dicen algunos,
parece el miembro de Rasputín
en formol — No hay problema,
usaremos yeso París.*


(* Tipo de yeso de uso ornamental) [N. de T.]


París en los bulevares

¿Siempre dispondremos de estos bienes?
Lo más probable es que no:
La sal húmeda de sus labios
debajo de una palmera.
El arte de la manufactura.
Una economía sustentable.


Tan frío como

El daño corrosivo entre los mosquitos antárticos
produce adultos sin alas en matrices de hielo.
En otras partes, la zoología avanza a otro ritmo.
Los hongos satisfacen sus propias necesidades.
Colonias de células en racimos penetran sólidas
sustancias colonizando superficies, secretando
enzimas, disolviendo polímeros para liberar
los azúcares transportados a través de la membrana
del plasma. Ella es muy versátil para disponer
de recursos alimenticios vivos.


Una noche en las colinas de Hollywood

El capitalismo es una contradicción, dijo Mao,
tan simple como un mitín.
Lanza huevos al Bentley. Raya el Maserati.

Keith Tuma (Estados Unidos, 1957), Periódico de Poesía, Universidad Autónoma de México (UNAM), n° 97, marzo de 2017
Traducción de María Auxiliadora Alvarez

Ref.:
The Paris Hilton, Providence: Critical Documents, 2009, segunda edición, Cambridge, UK  



Infrastructure

Beauty is last, after the tunnels,
roads and pipes and trains.
It’s too soft, they say, like the cock
of Rasputin in embalming fluid.
Not to worry. We’ll plaster Paris.


Paris on the Boulevards

We’ll always have——no we probably won’t.
Under a palm tree, salt wet on her lips.
Manufacturing. A viable economy.


Cold As

Oxidative damage among Antarctic midge
makes for wingless adults in a matrix of ice.
Elsewhere, zoology proceeds apace.
Fungi meet their needs. Colonies of branched
hyphae penetrate solid substances
colonizing surfaces, secreting enzymes,
dissolving polymers to release sugars
transported through the plasma membrane.
She is variable beside pulsed food resources.


One Night in Hollywood Hills

Contradiction’s what capitalism is, Mao said,
that much is simple, like a party.
Egg the Bentley. Key the Maserati.







martes, abril 18, 2017

Gregory Orr / El río dentro del río (fragmentos)
















*
Nota para mí mismo: recuerda
lo que Emerson dijo
de Thoreau—
que amaba todo lo bajo
de la naturaleza:
musarañas
y grillos, chupones
y ranas.
No las estrellas.

Canciones de lo carnal,
canciones de lo que somos.

*
Cuando el ataúd fue cerrado por fin
cuando las llamas lo consumieron
tus ojos fueron inútiles—

¿Qué lágrimas podrían apagar
ese fuego?
                 Así que los cerraste.

Así, dejaste que los párpados de tus ojos
se cerraran sobre el cuerpo de tu amada.

Por un momento ahora— la oscuridad.

Y todo lo que veas estará en tu interior.

*
Primero, estuvo el destrozo.
Luego, las repercusiones.

Sólo después y sólo despacio
recolectamos las palabras
en contra de nuestra pérdida.

Pero el final no fue lo menos importante,
el final no fue lo menor de esto.

*
Plomo del corazón;
oro de la canción.

La alquimia del duelo
El poema se recrea.

*
Calvo, de domo alzado, el sabio taoísta
está sosteniendo el Durazno de la Inmortalidad
en una mano, un cayado en la otra.

Me gusta pensar que está recitando un poema,
uno que comienza: “Comerse un durazno…”
Uno que recalca su suculencia
y cómo el pegajoso, delicioso jugo
se desliza por tu barbilla.

Se encuentra fresco de una cita
con la amada. El Durazno
y el poema— ambos son sus símbolos.

*
El río dentro del río.
El mundo dentro del mundo.

Solamente tenemos palabras

para revelar la rosa
que la rosa obscurece.


Gregory Orr (Albany, Estados Unidos, 1947) Periódico de Poesía, Universidad Autónoma de México (UNAM), n° 97, marzo de 2017
Traducción de Daniela Birt

Ref.:
River Inside the River, Norton, Nueva York, 2013

Foto: Gregory Orr, Festival de Poesía Geraldine R. Dodge, 2012, por Michelle Aldredge en Gwarlingo


River Inside the River (Fragments)


Note to self: remember                                   
What Emerson said
Of Thoreau—
That he loved the low
In nature:
Muskrats
And crickets, suckers
And frogs.
Not stars.

Songs of the carnal,
Songs of what we are.

*
When the coffin closed at last,
When flames consumed it,
Your eyes were useless—

What tears could put out
That fire?
               And so, you shut them.

So, you let the lids of your eyes
Close over the beloved’s body.

For a while now—darkness.

And what you see will be inside you.

*
First, there was shatter.
Then, aftermath.

Only later and only slowly
We gathered words
Against our loss.

But last was not least,
Last was not least of these.


Lead of the heart;
Gold of song.

Alchemy of grief
The poem performs.

*
Bald, high-domed Taoist sage
Holding the Peach of Immortality
In one hand, a hiking staff in the other.

I like to think he’s reciting a poem,
One that begins: “To eat a peach...”
One that stresses its succulence,
And how the sticky, delicious juice
Dribbles down your chin.

He’s fresh from a rendezvous
With the beloved. Peach
And poem—both are her tokens.

*
River inside the river.
World within the world.

All we have is words

To reveal the rose
That the rose obscures.




lunes, abril 17, 2017

Edda / La creación






















[Fragmentos]

En el tiempo primero y en el caos primero
no hubo arenas ni mares ni salobres espumas,
ni hubo tierra en lo hondo ni hubo cielo en lo alto;
sólo abismo en el todo; ni una brizna de yerba.

La tierra fue creada de la carne de Imir;
el hervor de las olas emergió de su sangre;
los montes se formaron usando de sus huesos,
y de su pelo el árbol y el cielo de su cráneo.

Para dar consejos al hombre, las pestañas
del gigante crearon a Mittgart el agudo;
del inmenso cerebro construyéronse todas
las nubes y preñáronse de propósitos firmes.

(...)
e
Sé de un fresno llamado Iggdrasil, que se eleva
al cielo y que se pierde entre la niebla blanca.


"Cantos nórdicos de los siglos IX al XIII", La poesía alemana de los primitivos al romanticismo, selección, prólogo y notas de Jaime Bofill y Fierro, traducción de Jaime Bofill y Fierro y Fernando Gutiérrez, José Janés Editor, Barcelona, 1947

Nota de edición: El Edda Mayor o Edda Poético fue escrito en escandinavo antiguo, también llamado islandés antiguo. Incluir el Edda en la historia de la poesía alemana parece legítimo, por cuanto forma parte de la mitología y tradición literaria comunes a todos los pueblos germanos. Los traductores se han basado en un texto anónimo en alemán. Además del Edda Mayor, el Edda o los Edda comprenden los textos en prosa del islandés Snorri Sturluson (1179-1241), conocidos como Edda Menor o Edda Prosaica o Alucinación (o ilusión) de Gylfi, en los que se narra la antigua tradición recogida en el Edda Poético.

Ilustración: La primera página del Codex Regium (siglo XIII) que recogió por escrito el antiguo Edda. Germanic Mythology






domingo, abril 16, 2017

Francisco Pino / Di, más allá














Di, más allá, ¿qué habrá?
     ¿una luz? ¿un sin luz?
¿resina desprendiéndose


de una hermosa corteza abierta?
    Nada ¿como una rosa demudada?
¿Una rosa con que cubrirnos,


    ese desecho, esa muerte, esos destrozos
    que nos hiciere el último minuto?
¿o la mirada de Jesús celeste sábana?
    ¿beso besándonos?


¿qué habrá? ¿di, eternidad
    incomprensible y deseada?
¿El hachazo de un carmen de rosas sobre el alma?

Francisco Pino (Valladolid, España, 1910-2002), Claro decir, Lumen, Barcelona, 2002
Envío de Jonio González



sábado, abril 15, 2017

Antoni Pawlak / Carta a casa














intento no pensar en ti
aunque la memoria
no es obediente instrumento
pero hago todo lo posible
y con el rígido barro de la imaginación
modelo a mi alrededor el vacío

Antoni Pawlak (Sopot, Polonia, 1954), Manel Bellmunt Serrano, La poesía polaca después del año 1968: entre lo histórico y lo universal, tesis doctoral, Universitat de Barcelona, Departament de Lingüística General, 2015
Envío de Jonio González

Foto: antoni pawlak rzecznik






viernes, abril 14, 2017

Guillermo Eduardo Pilía / Rimbaud en Java















La piel de los javaneses es suave y sin vello y hay algo escultórico en la forma en que se inclinan para encender sus pipas de opio.
En otra vida me hubiese gustado pertenecer a esa nobleza vernácula y dormir un sueño de amapolas bajo un dosel de gasa, en las noches impregnadas de humedad vegetal y de mosquitos.
Sí, aun los príncipes de tez dorada y perfumados cabellos languidecen en estas islas selváticas, igual que en la Europa de los viejos pontones.
Sucios fumaderos de opio donde no hay rangos ni prosapia: me recuerdan los sórdidos cafés parisinos, con su atmósfera sudorosa y grasienta y el vaho del ajenjo que una mano borracha derramó.
Como esta mujer que sirve las pipas encendidas a quien paga por narcotizarse, así también yo he dejado allá a lo lejos, pero para quien quiera tomarlo de balde, un veneno perdido.
Muchos lo beberán en madrugadas remotas, cuando yo ya me haya olvidado por completo del que antes fui, como quien se olvida con la aurora de los rostros monstruosos de un mal sueño.
La piel de los javaneses es suave y sin vello. Los hombres, en las aldeas, ofrecen los amores de los efebos para preservar la virginidad de sus mujeres.
¿Qué hora será en París? ¿Habrá niebla, lluvia, acaso viento? ¿Qué joven colegial incubará sin saberlo el amor malsano por una nueva poesía, como aquí este nuevo amor, este deseo con el que los antiguos emponzoñaron gozosamente su sangre?

(inédito, 2013)

Guillermo Eduardo Pilía (La Plata, Argentina, 1958), Buenos Aires Poetry, abril 2017




jueves, abril 13, 2017

Santiago Espel / Leonardo da Vinci. Anatomía















Todo hombre a la edad de tres años
tiene la mitad de la altura total
que alcanzará finalmente.
¿Con qué palabras podrá describirse
el corazón, sin llenar páginas
                y páginas de un libro?
Ningún órgano necesita tantos
          músculos como la lengua.
Tengo tantas palabras en mi lengua
materna, que más que lamentar la falta
de palabras con que expresar las ideas
que tengo en mi mente, debería
lamentar la falta de un recto
conocimiento de las cosas.
Si de noche nuestro ojo se sitúa
entre la luz y el ojo de un gato, el ojo
nos parecerá como si fuera de fuego.

(Cuaderno de notas)

Santiago Espel (Buenos Aires, 1960), Breviario exótico de accidentes poéticos, La carta de Oliver, Buenos Aires, 2016




martes, abril 11, 2017

Pedro Serrano / Sa Tuna















Hacia sí misma la cala se recoge,
lanza luces desde la coda del invierno,
varas en inquieto abandono.
Entre la madera turbia y las barcas
gira un aire de aceite crudo,
de luz desmantelada.
Sonreímos y nos abrazamos.
Caminamos entre mesas y gente
en el hervidero y el pescado.
Eso que fuimos.
Hoy la terraza es un garaje abierto
sin nada más que nosotros
y una bicicleta roja recargada en el muro.

Pedro Serrano (Montreal, Canadá, 1957), Ronda del Mig, Parentalia, Ciudad de México, 2015