viernes, marzo 06, 2015

Raúl Artola / Durante cinco años...










Durante cinco años cerré las puertas y ventanas de mi casa.
Entre persianas y vidrios se acumularon cartas, facturas
impagas, diarios y folletos, hojas secas, arañuelas y polvo
impalpable, condones, tapitas de cerveza y hasta un gorrión
muerto, entre otros regalos del tiempo.
El día que abrí el ventanal escuché una canción olvidada, la
luz entró crujiendo sobre los muebles, el aire se abrió paso
entre vaharadas de niebla, las moscas retrocedieron
arrepentidas de su intento y unos pibes se pararon a mirar y
comentaban por lo bajo.
Me quedé un rato observando el panorama con mis viejos
anteojos para sol. De pronto cruzó frente a la ventana una
muchacha de buen andar. Me acordé enseguida de mi profesor
de biología, de pistilos y gametos, la división cariocinética,
cigotos y blástulas, hasta que perdí la visión de esa grupa y su trote.
Después me cambié el piyama húmedo y salí a comprar
queso, salamín, maníes y una botella de fernet.

                                                               (a la memoria de Mario Levrero)

Raúl Artola (Las Flores, Argentina, 1947; vive en Viedma, Argentina), Registros de hora prima, Ediciones La Carta de Oliver, Vicente López, Argentina, 2014


Foto: Raúl Artola FB

jueves, marzo 05, 2015

María Teresa Andruetto / Autorretrato ante el caballete










1.
Esto es lo que queda
de un hombre que se muere:
un pincel y la mano agrietada
que sostiene el pardo, el rojo,
el amarillo... la mano que va,
que se desvela, desde el charco
de luz hacia la tela.

2.
Lenta la pincelada oscura,
el hijo del molinero
tantea con ojos ciegos
la espesura
hasta dar con la luz.

3.
Este rostro ya estaba
debajo de la tela, estaba y carcomía
con su podredumbre el retrato del joven
con gorguera. Bajo las arrugas y los ojos
desteñidos están los ojos arrogantes
de otro tiempo, pero ni el otro ni éste
son grandes, a todos los ha herido
esta luz: ya nada es menos,
hasta lo más miserable
tiene su destello.

4.
No es la pieza oscura donde pinta,
ni la pobreza que trajo la desnuda forma.
ni la luz que cae sobre la gorra,
ni el pelo desprolijo, ni la barba,
tampoco el cuerpo vencido,
ni el olor rancio del encierro.
Son los ojos que no encuentran
a Saskia, a Hendrickje, al bienamado Tito;
los ojos que se han vuelto
hacia un lugar de nada,
hacia el vacío.

5.
Otros buscarán la nota pura,
la imagen que persiste, la tersura,
como buscan sus ojos en la tela

(es la mirada lo que abruma,
lo que desvela)

6.
También yo persigo una palabra
oscura en los retratos de Saskia,
en la ternura de Hendrickje, en la viva
luz de Tito, y el aire de bondad,
la carnadura de un hombre
que se deshizo.

María Teresa Andruetto (Arroyo Cabral, Córdoba, Argentina, 1954), Beatriz, Ediciones Argos, Córdoba, Argentina, 2005

miércoles, marzo 04, 2015

Andrea Zanzotto / La paz de Oliva










Y en el capullo de la mañana casi estiva
él ya no se acuerda.
Ya no se acuerda de la fecha
de la paz de Oliva.
En vano rebusca el es el será el fue.
Eh      luego      me parece
que      y en      v v v
pues, ¿en el Riss en el Mindel o en el Würm?
¿O durante un pluvial?
Someter al profesor a un test de certeza.
Señalarlo al delegado.
       "Ustedes allá, en el fondo. ¡Quietos!
       ¿Dejarán ya?" Dejamos
       reponemos amortiguamos
       especularmente quietos en la tibieza matutina
       en un portento ~ en un
       equilibrio del terror.

Andrea Zanzotto (Pieve di Soligo, Treviso, Italia, 1921-Conegliano, Treviso, Italia, 2011), (Para que) (crezca), Mangos de Hacha, Ciudad de México, 2012
Traducción de Ernesto Hernández Busto

Nota de edición. Por si a alguien interesa, la "paz de Oliva" fue firmada en esa ciudad prusiana en 1660. Juan II Casimiro, el rey de Polonia, renunció al reino de Suecia por este tratado, que suscribió con el emperador Leopoldo I (del Sacro Imperio Romano Germánico) y el elector de Brandenburgo, Federico Guillermo, quien se aseguró la sucesión de la dinastía de los Hohenzollern en Prusia, también por este escrito.


La pace di Oliva

E nel boccio della mattina quasi estiva
egli non ricorda più.
Non ricorda più la data
della pace di Oliva.
Invano fruga l'è il sarà il fu.
Eh      dopo      mi pare
che     e in      v v v
dunque, nel Riss nel Mindel o nel Würm?
O durante un pluviale?
Sotoporre il docente a un test de accertamento.
Segnalarlo al provveditore.
       "Voi là, in fondo. Fermi!
       La smettete?" Smettiamo
       riponiamo smorziamo
       specularmente fermi nel mattutino dolcore
       in un portento ~ in un
       equilibrio del terrore.

martes, marzo 03, 2015

Maria Borio / La voz que habla










LA VOZ QUE HABLA desde la banda
te sujeta de la cabeza. Tú crees,
inconsciente, en un equilibrio.
Mi cabeza trabaja sobre los carriles y los diques
del kilómetro ciento treinta, en un vacío perfecto.
Viviría mi vida con un hombre que signifique
mil hombres como tú le pides al mar
otras imágenes porque te ayudan
a hacer que cada momento baste y, en otro
momento, quieres muchas oportunidades.
El mar es el techo de la habitación,
la banda limpia:
lo siento, momento tras momento,
voy perdiendo cada vez un poco de mí
con fantasías que regresan
y un poco menos de mí, donde bastas
a tu habitación en penumbra
que abre las imágenes como la banda
que golpea y nos detiene.
El tren me lleva hasta hacerme hablar.

Maria Borio (Perugia, Italia, 1985), en Vallejo & Co.
Versión de Chiara de Luca


LA VOCE CHE PARLA dal nastro
ti ferma la testa. Tu credi
incosciente a un equilibrio.
La mia testa lavora sulle rotaie e sugli argini
al chilometro centotrenta, in un vuoto perfetto.
Vivrei la mia vita con un uomo che significa
mille uomini come tu chiedi al mare
altre immagini perché ti aiutano
a far bastare ogni momento
e in un altro momento vuole molte occasioni.
Il mare è il soffitto della stanza,
il nastro pulito:
lo sentissi, momento su momento,
perdendo un po’ di me ogni volta
con fantasie che tornano
e un po’ meno di me dove basti
alla tua stanza in penombra
che apre le immagini come il nastro
che batte e ci ferma.
Il treno mi porta fino a farmi parlare.

lunes, marzo 02, 2015

Frederick Seidel / Aniversario




Una flor roja

El poeta está parado sobre sus azul venosas piernas,
esperando que su cumpleaños termine.
Cuelga de una musa que trabaja los piolines
Que hacen que el títere se mueva de modo verosímil.
¡Feliz cumpleaños a un semper paratus pene!
¡Su diminuto Cartier pulsera lo pregona!
Se atreve a usar una diminuta cosa tan francesa y femenina.
Nariz levantada, arrogancia, ojos azules.
Puede oler el mar desde la tierra adentro más lejana.

Estamos en Francia. Estamos en Italia. Estamos en Inglaterra. Estamos en el cielo.
Relámpago con un lazo alrededor del cuello, los pies en una nube,
Cae en el espacio, pataleando, el cuello roto.
El paracaídas se abre ... una flor roja.
Plus ne suis ce que j'ai été,
Et plus ne saurais jamais l'être.
Mon beau printemps et mon été
On fait le saut par le fenêtre. *

* No soy ya lo que era / Y nunca más podré serlo. / Mi bella primavera y mi verano / Saltaron por la ventana.

Frederick Seidel (1936, St. Louis, Missouri), "Ooga-Booga", 2006, Poems 1959-2009, Farrar, Straus and Giroux, Nueva York, 2009
Versión de J. Aulicino con J. Salvetti

A red flower
The poet stand on blue-veined legs, waiting for is birthday to be over./ He dangles from a muse who works the wires / That make a puppet move in lifelike ways onstage./ Happy birthday to a
semper paratus penis! / His tiny Cartier wristwatch trumpets it! / He dares to wear a tiny thing that French and feminine. / Nose tilted up, arrogance, blue eyes. / He can smell the ocean this far inland. // We are in France. We are in Italy. We are in England. We are in heaven. / Lightning with a noose around its neck, feet a cloud,/ Drops into space, feet kicking, neck broken. / The parachute pops open ... a red flower. / Plus ne suis ce que j'ai été, / Et plus ne saurais jamais l'être. / Mon beau printemps et mon été / On fait le saut para le fenêtre.

Ilustración: Andrew Garnerin realiza el primer descenso en paracaídas, en Parc Monceau, 1795, Etienne Chevalier de Lorimier

Arthur Rimbaud / Vigilias














I

Es el reposo iluminado, ni fiebre, ni languidez, sobre el lecho o sobre el prado.
Es el amigo, ni ardiente ni débil. El amigo.
Es la amada, ni torturante ni atormentada. La amada.
El aire y el mundo no buscados. La vida.
—¿Era, pues, esto?
—Y el sueño que refresca.

II

La iluminación vuelve a la viga maestra. Desde los dos extremos de la sala, decorados cualesquiera, elevaciones armónicas se juntan. El m u r o frente al que vela es una sucesión psicológica de copas, frisos, bandas atmosféricas y accidentes geológicos. — Sueño intenso y rápido de grupos sentimentales con seres de todos los caracteres entre todas las apariencias.

III

Las lámparas y los tapices de la vigilia hacen el ruido de las olas, por la noche, a lo largo del casco y alrededor de la proa. El mar de la vigilia, como los senos de Amelia. Las tapicerías, hasta media altura, sotos de encaje tinto en esmeralda, donde se lanzan las tórtolas de la vigilia. La placa del fogón negro, soles reales de las playas-, ¡ah! pozos de magia; sola visión de la aurora, esta vez.

Arthur Rimbaud (Charleville, Francia1854- Marsella, Francia,1891), Las iluminaciones, Ediciones del Mediodía, Buenos Aires, 1968
Traducción de Cintio Vitier
Envío de Jonio González


Veillées

I

C'est le repos éclairé, ni fièvre ni langueur, sur le lit ou sur le pré.
C'est l'ami ni ardent ni faible. L'ami.
C'est l'aimée ni tourmentante ni tourmentée. L'aimée.
L'air et le monde point cherchés. La vie.
- Etait-ce donc ceci ?
- Et le rêve fraîchit.

II

L'éclairage revient à l'arbre de bâtisse. Des deux extrémités de la salle, décors quelconques, des élévations harmoniques se joignent. La muraille en face du veilleur est une succession psychologique de coupes, de frises de bandes atmosphériques et d'accidents géologiques. - Rêve intense et rapide de groupes sentimentaux avec des êtres de tous les caractères parmi toutes les apparences.

III

Les lampes et les tapis de la veillée font le bruit des vagues, la nuit, le long de la coque et autour du steerage. La mer de la veillée, telle que les seins d'Amélie. Les tapisseries, jusqu'à mi-hauteur, des taillis de dentelle teinte d'émeraude, où se jettent les tourterelles de la veillée.

. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

La plaque du foyer noir, de réels soleils des grèves : ah ! puits des magies ; seule vue d'aurore, cette fois.

en Arthur Rimbaud, le poète





domingo, marzo 01, 2015

William Carlos Williams / Paterson, 23



Libro Dos
II
Domingo en el Parque





                               Uno mata 
por dinero, pero no siempre lo obtiene.

Se apoya sobre el parapeto pensando, mientras
el predicador, superado en número, le habla
a las hojas de los pacientes árboles   :

El gentil Cristo
hijo de Pericles
y femina practa
Dividido entre
Atenas y
los amphyoxus

El gentil Cristo—
maleza y valor
tristemente sincero

Llora y es 
recordado como el
que salió de la tumba

—lo tiré con ambas manos.      .  hasta
que desapareció

—el hizo un amplio gesto con 
ambas manos como si tirara dinero al viento—

—pero las riquezas que me fueron dadas 
son incontables. Puedes revolearlas
descuidadamente a diestra y siniestra—y aun así
tendrás más. Porque Dios Todopoderso tiene
ilimitados recursos y nunca falla. No hay 
fin para los tesoros de nuestro Señor Todopoderoso que
murió en la Cruz por nosotros para salvarnos.
Amén.

  El Sistema de Reserva Federal es una empresa privada   .   .   .    un monopolio privado .   .   .   (con poder)    .    .    .    otorgado por un Congreso desarticulado    .    .    .    para emitir y regular todo nuestro dinero.
   Ellos hacen dinero de la nada y lo prestana empresas privadas (el mismo dinero una y otra vez a altas tasas de interés), y también al Gobierno cada vez que necesita dinero en la guerra y la paz; por el que nosotros, el pueblo, en representación del Gobierno (en este momento a cualquier costo) debemos pagar intereses a los banco como altos impuestos.

El pájaro, el águila, se hicieron
pequeños—para meterse en el huevo engoznado
hasta desaparecer allí dentro, totalmente
menos una pata en la que una garra se abría
y se cerraba angustiosamente buscando 
el aire, y no podría—pese a todo 
el esfuerzo de la lucha, permanecer
dentro    .

   Al contemplar las Cataratas, Hamilton quedó impresionado por el show de lo que en esos tiempos era poder avasallante    .    .    .    planificó un acueducto de piedra a continuación de un bulevar proyectado, por el camino más directo, a Newark con outlets cada una o dos millas a lo largo del río para los grupos de fábricas: La Sociedad de Manufacturas Útiles: SMU, la llamaron.
    Los periódicos del día hablaban en términos entusiastas de las magníficas perspectivas de la "Manufactura Nacional" donde estaban profundamente convencidos se producirían todo el algodón, casimeres, papel tapiz, libros, sombreros de fieltro y de paja, carruajes, cerámica, ladrillos, ollas, sartenes y botones necesarios en los Estados Unidos. Pero los planes de L'Enfant eran más majestuosos que prácticos, y Peter Colt, Tesorero del Estado de Connecticut, fue elegido en su lugar. 
El destacado objetivo de la Sociedad era la manufactura de productos de algodón.

Washington en su acto inaugural
.     .     .     .     .     .    llevaba
un abrigo Barbour hecho a mano
en Paterson     .    .    .      .     .


William Carlos Williams (Rutherford, 1883-1963), Paterson, New Directions, New York, 1963
Versión © Silvia Camerotto



Book Two
II 
Sunday in the Park 
One kills /for money but doesn't always get it. //Leans on the parapet thinking, while /the preacher, outnumbered, addresses /the leaves in patient tress    : //The gentle Christ /child of Pericles /and femina practa //Split between  /Athens and /the amphyoxus //The gentle Christ— /weed and worth /wistfully forthright //Weeps and is /remembered as of /the open tomb //—threw it away with both hands.      .    until /it was gone //—he made a wide motion with both /hands as of scattering money to the winds — //—but the riches that had been give me are /beyond all counting. You can throw them /carelessly about you on all sides—and still /you will have more. For God Almighty has /boundless resources and never fails. There is no /end to the treasures of our Blessed Lord who  /died on the Cross for us that we may be saved. /Amen. //The Federal Reserve System is a private enterprise . . . a private monopoly . . . (with power) . . . given to it by a spineless Congress . . . to issue and regulate all our money.  //They create money from nothing and lend it to private business (the same money over and over again at a high rate of interest), and also to the Government whenever it needs money in war and peace; for which we, the people, representing the Government (in this instance at any rate) must pay interest to the banks in the form of high taxes. 
//The bird, the eagle, made himself /small—to creep into the hinged egg /until therein he disappeared, all /but one leg upon which a claw opened /and closed wretchedly gripping /the air, and would not—for all /the effort of the struggle, remain /inside   .   //Witnessing the Falls Hamilton was impressed by this show of what in those times was overwhelming power . . . planned a stone aqueduct following a proposed boulevard, as the crow flies, to Newark with outlets every mile or two along the river for groups of factories: The Society for Useful Manufactures: SUM, they called it.  //The newspapers of the  day spoke in enthusiastic terms of the fine prospects of the "National Manufactory" where they fondly believed would be produced all cotton, cassimeres, wall papers, books, felt and straw hats, shoes, carriages, pottery, bricks, pots, pans and buttons needed in the United States. But L'Enfant's plans were more magnificent than practical and Peter Colt, Treasurer of the State of Connecticut, was chosen in his place. //.       .        .        .        .     The prominent purpose of the Society was the manufacture of cotton goods. //Washington at his first inaugural /.     .     .     .     .     wore /a coat of Crow-black homespun woven /in Paterson     .    .    .    .    .

sábado, febrero 28, 2015

Peter Hammill / Los martes ella practicaba yoga










Los martes ella practicaba yoga
mientras yo miraba tele
como un vegetal,
pero siempre convencido
de que yo era un artista
y ella no.

Resulta gracioso comprobar
hasta qué punto la autocompasión
puede sustituir a la autoestima.

De alguna manera yo era
el príncipe del orgullo,
y aunque simulara, nunca mentía,
como si eso bastara para hacerla feliz
como si eso alcanzara para satisfacer sus sueños.

Ahora es demasiado tarde para lamentarse
muy tarde para corregir las cosas hirientes;
ella siempre lo tuvo muy claro
siempre supo que yo terminaría así.

Ahora soy yo el que se contorsiona,
ni idea si el yoga me puede ayudar en algo,
pero ya era hora de intentarlo
aunque estaría mejor en casa, a salvo del frío,
metido en el tantra,
aunque no lo hice cuando podía.

Nunca me concentré en las cosas importantes
nunca encontré la llave para desbloquearme,
podría haber aprovechado su ayuda
pero siempre estaba metido en mi obsesión
y ahora no sé bien en qué estaba metido.

A veces divagaba, todo el día colgado.
Los martes ella practicaba yoga.

Un martes se fue.

Peter Hammill (Ealing, Inglaterra, 1948) en Caína Bella
Versión Santiago Espel


(ON TUESDAY SHE USED TO DO) YOGA

On Tuesday she used to do yoga,
while I'd sit and watch the box
in a vegetable way
but always ready to say
to myself that I was an artist
implying that she was not.

It's funny the way that self-pity
can take over from self-esteem -
well, I was the prince of pride,
and though I'd cheat I never lied,
as if that were enough to make her happy,
as if that could satisfy her dreams.

Too late now to say that I'm so sorry,
too late to say that I can change and mend
the things that hurt... she didn't need to worry,
she always knew I'd get there in the end.

Now I'm tying myself up in contortions,
don't know if yoha will do me any good.
It's about time I tried, though I'd rather be inside
from the cold, studyng tantra -
still, I never did that when I could.

I never did the things that really mattered,
there seemes to be some key I couldn't find
to unlock myself;
I could have done it with her help,
but I was to busy scrabbling for each moment -
now I don't know what I did with all the time.

Sometimes I'd play the wild rover
sometimes I'd just get smashed all day...
on Tuesday she used to do yoga,
on Tuesday she went away.

Lyrics Wikia

viernes, febrero 27, 2015

Enrique Solinas / En ti confío





Cuando era chico
en la Iglesia me regalaron
una estampa del Sagrado
Corazón de Jesús.

El rostro joven
no dejaba de mirarme
a los ojos,
al mismo tiempo que
la mano santa
señalaba su corazón,

       su corazón,

su corazón:

su corazón como una llama roja,
rodeada de espinas;
su corazón de fuego atravesado
por el mundo y la cruz;
su corazón divino y humano.

Entonces, en ese instante,
me di cuenta de que
el amor de verdad es un misterio
y que el dolor te hace más hermoso.

Para que brilles
y descubra tu belleza,

siempre, siempre,

siempre el corazón encontrará
una nueva manera de sufrir.

Enrique Solinas (Buenos Aires, 1969), Corazón sagrado, Viajero Insomne Editora, Buenos Aires, 2014


Foto: Enrique Solinas FB

jueves, febrero 26, 2015

Antonio Gamoneda / de "Libro del frío"










Hubo un tiempo en que mis únicas pasiones eran la pobreza y la lluvia.
Ahora siento la pureza de los límites y mi pasión no existiría si supiese su nombre.

*

Pájaros. Atraviesan lluvias y países en el error de los imanes y los vientos, pájaros que
volaban entre la ira y la luz.
Vuelven incomprensibles bajo leyes de vértigo y olvido.

*

Alguien ha entrado en la memoria blanca, en la inmovilidad del corazón.
Veo una luz debajo de la niebla y la dulzura del error me hace cerrar los ojos.Es la ebriedad de la melancolía; como acercar el rostro a una rosa enferma, indecisa entre el
perfume y la muerte.

Antonio Gamoneda (Oviedo, España, 1931), "Libro del frío" [1992], Se ha retirado el mar, Catafixia. Guatemala, 2014
Vía Transtierros 

miércoles, febrero 25, 2015

Inés Legarreta / Dos poemas












En un territorio áspero

En un territorio áspero/ los pastos duros/ las chapas del techo
voladas
y las débiles paredes de la casa en donde resisto
a veces
encuentro
pocillos, cacharros pintados por algún hombre/ ¿mujer?
que puso los colores en orden
para que los ojos se aliviaran en la contemplación de unas líneas amarillas y ocres
más allá
más allá



El olor triste de unos sillones

El olor triste de unos sillones
me deja pensando
en mamá/ y en mí/
como dos mundos que no tuvieran más que sol o niebla
y se entregaran al abandono / o la quietud/
los colores degradé perdidos
los escalones/ los vidrios limpios
de las ventanas y las puertas
igual que en los sueños
una y otra vez.
Había tantos cuartos y habitaciones/
y una escalera deslumbrante para las niñas de la casa/
allá arriba/ cerca del cielo/
entre nubes la rueca y el telar
donde pincharse el dedo para dormir cien años
en el musgo mullido del bosque/ de un hombre / de cuento/
parecido a la muerte.
Pero tropezamos con la alfombra mal puesta
del tiempo
y caímos/
analfabetas en otra historia
de terror.

Inés Legarreta (Chivilcoy, Argentina, 1951), inéditos

Foto: Inés Legarreta FB

martes, febrero 24, 2015

Severo Sarduy / De "Big Bang"










Páginas en blanco
(Cuadros de Franz Kline)



I. wax wing

No hay silencio
sino
cuando el Otro
habla
(Blanco no:
colores que se escapan
por los bordes).
Ahora
que el poema está escrito.
La página vacía.

II. shenandoah wall

La pared cruje.
Grieta en lo blanco.
Allá va, desunido,
el cuarto.
Detrás del tragaluz
un rostro, otro,
mirándose,
mirándonos.

III. étude pour crow dancer

Un cubo despegado.
Pegada la oreja a la pared.
Oye.
Algo va a romperse. Algo
crece.
Lo que en el muro
hierve.

IV. harley red

El sueño no:
la pérdida.
El blanco roedor,
que ciega.
Pierdo pie. Todo es compuerta.
Mira:
el muro sangra.

V. zinc door

Abierta, no,
entrejunta.
Esa ranura mira.
Detrás de lo blanco,
blanco.
Ahora el silencio.
Las paredes se cuartean.
El cuarto desmoronado,
navega. Y ese brillo.
La puerta transparente.

VI. black and white

La raya negra y el battello,
el monte siamo tutti,
el barco blanco sobre el agua blanca
y la fijeza
de los pájaros sobre la Salute.
Pase,
il fait beau del otro lado
del otro lado, digo,
del río.
Estamos todos.


Severo Sarduy (Camagüey, Cuba, 1937-París, Francia, 1993), Big Bang, 1974, en Elson Fróes
Foto: Severo Sarduy Kamel Ouidi/Revista Ñ (c.1980)

lunes, febrero 23, 2015

Xavier Amorós / Ahora estoy en el regazo de la casa




Ahora estoy en el regazo de casa.
Un olor a pan me despierta el hambre,
y los gritos de los hijos
me tiran de las mangas.
Encuentro un beso olvidado
que se me sube a los labios.
Sonrío, y se abren las ventanas.
El sol es otro.

Me gusta mucho ver
los restos de un uniforme de soldado
usados como trapo para fregar el suelo

y el viejo diccionario
que sirve
para que el pequeño se suba a él.

Hablamos a los gritos
cuando estamos en la mesa.

Hablamos
de cosas diversas
que de inmediato se esfuman,
y de cosas muy sencillas
que quedan colgadas del techo
para siempre.

En la calle
me he dejado
olvidadas
las palabras de fuera.
Me esperan.

Xavier Amorós (Reus, Cataluña, España, 1923), Guardeu-me la paraula, Joaquim Horta, Barcelona, 1962
Versión de Jonio González


ARA SOC A LA FALDA DE CASA 

Ara sóc a la falda de casa.
Una sentor de pa m'obre la gana
i els crits dels fills
m'estiren per les mànigues.
Trobo un bes oblidat
que em puja als llavis.
Somric, i s'obren les finestres.
El sol és tot un altre.

M'agrada molt de veure
els parracs del vestit de soldat
que fan de baieta
i el vell diccionari
que serveix
perquè el petit s'enfili.

Parlem a quatre veus
quan som a taula.

Parlem 
de coses virolades
que tot seguit s'esfumen,
o de coses molt netes
que es queden penjades al sostre
per sempre.

Al carrer
m'he deixat,
oblidades,
les paraules de fora.
M'esperen.

domingo, febrero 22, 2015

Liliana Díaz Mindurry / Tercera mujer cerca del fuego











Que simules
ver una mujer cerca del fuego y que su vida sea un cuento
para dormir. Una mujer con la lengua
llena de lastimaduras,
ésas que producen las palabras
deformes. Que simules ver el Aqueronte
cerca, a sólo un paso, el inestable color del vino en tu mirada
y en la mujer con frío. Que simules
ver una mujer cualquiera como las otras,
y que se te agote la vista
ante esa cosa oscura de los perros
que ladran a la luna,
como si supieran
como si la mujer supiera
el salto del instante. Que simules
la secreta unción que une al fuego y las mujeres,
el cielo verde y los hielos, o que simules
ver a la pobre mujer de Brueghel
como virgen etérea que apresa al unicornio.

Es tarde ya para simulaciones,
para soñar paraísos:
cualquier hecho es el primero de la serie
o el último. Y cualquier hecho
mirarlo o no mirarlo
revela
siempre lo mismo:
la vocación de abismo de las cosas.

Liliana Díaz Mindurry (Buenos Aires, 1953), Cazadores en la nieve, Ediciones La Letra Eme, Buenos Aires, 2014

Texto y foto FB