miércoles, febrero 10, 2010

Frederick Seidel / Huracán





46. Chiquita Grergory

Sagaponack revolea el Atlántico alrededor de su cabeza
Como un atleta en la línea para lanzar el martillo.
Es un huracán, y la radio
Predice que lo seguirá un tornado.

El aire huele
violentamente fresco como en ningún otro sitio,
Y en este momento asumo eres tú
Avisando a todos que está listo el almuerzo.

Tenemos las cabezas inclinadas
Sobre las tarjetas que señalan nuestro sitio.
Zeus está haciendo la plegaria de agradecimiento,
Mientras las sillas comienzan a temblar y el rayo afuera
Mágicamente te vuelve a la vida, tsunami

Ligero como una pluma, la pluma de la vida,
Larguísimas piernas,
Cortísimos shorts, un delantal de chef por delante, de modo
que por atrás...Diosa,

Has regresado a la tierra con un humor
Tormentoso, y no tengo dudas de que
Insustituibles árboles en Sagg Main se balancean
como rabinos hacia el suelo. Se desgarran

Las ropas y se tiran de los cabellos
De alegría. Chiquita, ¿cómo puede estar tan
Enojado alguien que ha muerto? La luz giratoria en
El sendero de entrada es la policía, que está aquí

Para instar a los últimos resistentes en las casas cercanas
Al océano a que las dejen. Para ayudarnos
A decidir, suavemente preguntan el nombre de los parientes cercanos.
El océano estalla en altas llamas de espuma.

Las langostas en la olla chillan
En medio del enrojecido estruendo.
Tu fantasma en delantal aumenta el hervor, aumenta el hervor,
Y se vuelve para servir la sangre.


Frederick Seidel (1936, St. Louis, Missouri), "The Cosmos Trilogy: Life on Earth (2001)", 2003, Poems 1959-2009, Farrar, Straus and Giroux, Nueva York, 2009

Versión de J. Aulicino


Nota: Sagaponack es una localidad residencial en el Estado de Nueva York. El precio medio de las propiedades es de 5 millones de dólares.

46. Chiquita Gregory
Sagaponack swings the Atlantic around its head / Like an athlete in the windup for the hammer throw. / It is a hurricane and the radio / Predicts a tornado will folow. // The air violently / Smells fresh like nowhere else, / And I am just assuming it is / You calling to everyone lunch is ready. // We are heads bowed / At our place cards. Zeus is saying grace / When the chairs begin to shake and lightning outside / Shazams you back to life, tsunami // Light as a feather, the feather of life, / Very long legs, / Very short shorts, a chef's apron in front, so that from / Behind... Goddess, // You have returned to earth in a mood and / In a storm, and I have no doubt that / Irreplaceable trees on Sagg Main are davening / Themselves to the ground. They // Rend their clothes and tear their hair out out / Of joy. Chiquita, how can anyone be so / Angry who has died? The whirling light in / The drive is the police, here / To urge the last holdouts in houses near the / Ocean to leave. To help us / Decide, they suavely ask for the name of next kin. / The ocean bursts into towering flames of foam. // The lobsters in the pot are screaming / Inside the reddening roar. / Your aproned ghost keeps boiling more, keeps boiling more, / And turns to serve the gore.



Ilustración: Beautiful Cyclonic Bleeding Slashing Hurricane Dippy Cowards Painting,1992, Damien Hirst

martes, febrero 09, 2010

Alberto Girri / Un despertar





Estrella de la mañana


Indemnes en el lecho, el cálido
despertarse juntos queda
como deslucido, estorbado,
en leve decepción:
ni el uno ni el otro se ven volver al día con una
flor en la mano,
como en los sueños
de Coleridge una flor en la mano
del durmiente prueba que retorna
del paraíso.

No obstante,
con qué viveza, piedad, reaccionan
al contarse sus vértigos, omitiendo
los desgarros, impudicias, fantasmas.
Ella, por callar
cómo desde una torre sin salida
blasfemó, maldijo que el amor
la hubiera conducido a la erosión
de un alma escéptica y esquiva,
en perpetuo remorderse;

y su viejo bien, carne de esposo,
ocultándole, reprimiendo del nocturno duelo
la memoria de los gritos y ahogos
con que la apartaba de su lado, que se fuera
a un convento, un prostíbulo.

Alberto Girri (Buenos Aires, 1919-1991), "Quien habla no está muerto", 1975, Obra poética III, Ediciones Corregidor, Buenos Aires, 1980

Ilustración: La torre abolida, XVI arcano del Tarot de Marsella, impreso a mediados del siglo XIX sobre los moldes originales de Nicolás Conver, de 1760 Camoin.com

lunes, febrero 08, 2010

W.C. Williams / Jardín






La cualidad del cielo

Sin gastar más que el aliento
y la pobre alma,
encerrada en la jaula de las costillas,
piando agudamente

anduve por el jardín. El jardín
olía a rosas.
Las verdes gargantas de los lirios
se abrían en amarillas trompetas

que no reclamaban sonidos, y la lluvia
era fresca en mi rostro,
el aire un suave aliento.

Ayer
el calor fue opresivo

el polvo cubría el verde de las hojas
y las abejas de
la colmena cercana, abrasadas, bebían,
ansiosas, en

el estanque de los pájaros y se ahogaban.
Otras las sucedían
y los pájaros se asustaban
de ellas.

¡El ligero vellón del aire!


William Carlos Williams (Rutherford, 1883 - 1963), Alberto Girri, Tributo a W.C. Williams, Editorial Sudamericana, Buenos Aires, 1981


Ilustración: Jardín seco, Fernando Zóbel, 1969


De Williams en este blog:

domingo, febrero 07, 2010

Cesare Pavese / Hijos




Maternidad

Este es un hombre que ha hecho tres hijos: un gran cuerpo
poderoso, que se basta a sí mismo; al verlo pasar,
uno piensa que los hijos tienen la misma estatura.
De los miembros del padre (la mujer no cuenta)
debieron salir, ya hechos, tres jóvenes
como él. Pero como sea el cuerpo de los tres,
a los miembros del padre no les falta una pizca
ni un resorte: se han separado de él
caminándole al lado.

Hubo mujer;
una mujer de sólido cuerpo, que ha volcado
en cada hijo la sangre y murió junto al tercero.
Parece extraño a los tres jóvenes vivir sin la mujer
que ninguno conoce y los ha hecho, a cada uno, con esfuerzo,
aniquilándose en ellos. La mujer era joven
y reía y hablaba, pero era un juego riesgoso
tomar parte en la vida. Es así que la mujer
se quedó en silencio, mirando extraviada a su hombre.

Los tres hijos tienen un modo de alzar los hombros
que este hombre conoce. Ninguno de ellos
sabe que tiene en los ojos y en el cuerpo una vida
que en su tiempo era plena y saciaba a este hombre.
Pero, al ver inclinarse a uno de ellos en el borde del río
y zambullirse, este hombre no encuentra ya el movimiento luminoso
de los miembros de ella en el agua, y la alegría
de dos cuerpos sumergidos. No encuentra más a los hijos,
si los mira por la calle y los compara con él.
¿Cuánto tiempo pasó desde que hizo a los hijos? Los tres jóvenes
andan, en cambio, jactanciosos, y alguno, por descuido,
ha hecho ya un hijo, sin tener mujer.


Cesare Pavese (Santo Stefano Belbo, 1908-Turín, 1950), "Lavorare stanca" (1936, 1943), Poesie, Mondadori, Verona, 1969

Versión de J. Aulicino


Maternità
Questo è un uomo che ha fatto tre figli: un gran corpo / poderoso, che basta a se stesso; a vederlo passare / uno pensa che i figli han la stessa statura. / Dalle membra del padre (la donna non conta) / debbon esser usciti, già fatti, tre giovani / come lui. Ma comunque sia il corpo dei tre, / alle membra del padre non manca una briciola / né uno scatto: si sono staccati da lui / camminandogli accanto. // La donna c'è stata, / una donna di solido corpo, che ha sparso / su ogni figlio del sangue e sul terzo c'è morta. / Pare strano ai tre giovani vivere senza la donna / che nessuno conosce e li ha fatti, ciascuno, a fatica / annientandosi in loro. La donna era giovane / e rideva e parlava, ma è un gioco rischioso / prender parte alla vita. È così che la donna / c'è restata in silenzio, fissando stravolta il suo uomo. // I tre figli hanno un modo di alzare le spalle / che quell'uomo conosce. Nessuno di loro / sa di avere negli occhi e nel corpo una vita / che a suo tempo era piena e saziava quell'uomo. / Ma, a vedere piegarsi un suo giovane all'orlo del fiume / e tuffarsi, quell'uomo non ritrova più il guizzo / delle membra di lei dentro l'acqua, e la gioia / dei due corpi sommersi. Non ritrova più i figli / se li guarda per strada e confronta con sè. / Quanto tempo è che ha fatto dei figli? I tre giovani / vanno invece spavaldi e qualcuno per sbaglio / s'è già fatto un figliolo, senza farsi la donna.



Ilustración: Desnudo en la playa de Portici, 1874, Mariano Fortuny y Marsal

sábado, febrero 06, 2010

Frederick Seidel / Búho, 2


El búho que oíste

El búho que oíste llamar
En medio de la noche no era yo.
Era un búho.
O quizá estabas
Tan dormida que ni siquiera lo oíste.
Los aspersores en su temporizador, con arranque programado
A una hora tan extrañamente tardía en la vida
Para regar un jardín,
Refrescaron tu sueño a cuatro mil millas de distancia
Con dulces siseos,
Intensificando el aroma del verde en el Edén.
Oíste el estival chirrido de los insectos.
Oíste un cielo de estrellas.
No te diste cuenta, profundamente dormida al amanecer en París.
Tú no oyes nada.
Tú oíste mi llamado.
Ya no soy humano.


Frederick Seidel (1936, St. Louis, Missouri), "Ooga-Booga", 2006, Poems 1959-2009, Farrar, Straus and Giroux, Nueva York, 2009

Versión de J. Aulicino


The owl you heard
The owl you heard hooting / In the middle of the night wasn't me. / It was an owl. / Or maybe you were / So asleep you didn't even hear it. / The sprinklers on their timer, programmed to come on / At such a strangely late hour in life / For watering a garden, / Refreshed your sleep four thousand miles away by / Hissing sweetly, / Deepening the smell of green in Eden. / You heard the summer chirr insects. / You heard a sky. / You didn't know it, fast asleep at dawn in Paris. / You didn't hear a thing. / You heard me calling. / I am no longer human.

Ilustración: Flaming June, Lord Frederick Leighton, c.1895

viernes, febrero 05, 2010

Ernesto Cardenal / Entrevista


de archivo

Poesía, religión y política

¿Qué cambio ha habido en la vida de Ernesto Cardenal [Granada, Nicaragua, 1925] que lo llevó de la Trapa a un cargo de gobierno? ¿Cómo se unen aquel Cardenal al margen de la vida pública con este Cardenal representante hoy [1984] de un poder?
Cardenal responde de este modo:
-Ha habido un cambio radical, pero antes de que asumiera el cargo de ministro de Cultura del gobierno de Nicaragua. Desde dos años antes del triunfo sandinista [julio de 1979] acepté tareas políticas. Y me destinaron a tareas en el extranjero, promoviendo la solidaridad, después de tantos años de soledad y aislamiento. Una vida muy activa, es claro, gran parte del tiempo en aviones, recorriendo los continentes... Pero considero que es un deber, aun teniendo que posponer mi creación literaria.
-¿La ha pospuesto del todo?
-Del todo. Esperaba que después del triunfo de la revolución volvería a escribir, pero pocos días antes del triunfo, cuando ya estaba constituido el gobierno provisional, me preguntaron si aceptaba el cargo de ministro de Cultura y dije que no quería, pero que lo haría si lo consideraban necesario. De modo que lo acepté, pero como un sacrificio.
-¿Cómo ve su propia obra ahora, que está en un período en el que no puede producir? ¿Cómo la ve a través del tiempo?
-No podría hacer un juicio, porque es muy diversa. El estilo ha variado de acuerdo con los distintos temas. Hay temas políticos, sociales, de amor místico y de amor humano; poemas históricos, crónicas, poemas de la vida contemporánea y de las culturas indígenas. Estos distintos temas son diferentes estilos.
-Pero parecen todos atravesados por un denominador común, que es el amor, que usted ha mencionado.
-El amor es también el interés por los asuntos sociales y por la humanidad entera.
-En sus "Salmos" usted habla mucho del poder y del Partido, como de una especie de divinidad maligna que quisiera conjurar. Ahora que participa de una forma de poder, ¿qué piensa?
-Que es el poder popular. Estamos al servicio del pueblo cumpliendo el precepto de Cristo: debemos ser para servir. De ese modo participo yo en este gobierno. Lo que tenía en mente en aquellos tiempos, los tiempos de los Salmos, era el partido totalitario, cualquiera que fuera, porque era tan terrible el stalinismo como el partido de Franco, el partido nazi o el partido de Somoza. Naturalmente, no pensaba en el partido revolucionario. Puse al partido con mayúscula porque hablaba del partido que aplasta tanto al individuo como a la sociedad, y no le di nombre porque simplemente hablaba de un fenómeno de la sociedad moderna.
-¿Cómo se produjo aquella interrupción de su vida, por llamarla así; el momento en que usted ingresa a la Trapa luego de haber luchado contra el régimen de Somoza?
-Fue una conversión, un encuentro con Dios, un descubrimiento de Dios y un enamoramiento de Dios; fue una experiencia mística.
-¿Sólo la abandonó por otra experiencia mística, que sería la revolución?
-Resulta que cuando ingresé al monasterio trapense, en el 59, lo hice buscando una vida a solas con Dios, por eso elegí esa orden, que es una orden de las más rigurosas. Pero allí conocí a Thomas Merton, el famoso escritor, poeta y místico norteamericano, y él me fue dando la formación religiosa haciéndome ver que la contemplación no significa desentenderse de lo social y lo político. De manera que me reencontré con Dios y conmigo mismo. Entendí que yo no renunciaba a lo que había sido antes. Cuando salí de la Trapa y estudié el sacerdocio fue aun más claro, a la luz de la lucha que se daba en Nicaragua.
-¿Cómo fue aquel episodio de la reprimenda pública del Papa Juan Pablo II [marzo de 1982], que divulgaron todas las agencias internacionales?
-El Papa simplemente me dijo: "Usted debe regularizar su situación."
-Pero su situación en la Iglesia es regular, ¿o no?
-Pues, estaba regularizada. Los obispos nos habían autorizado a estar en cargos de gobierno, con un documento público. El Papa quiso expresar sus sentimientos personales. No especificó cómo debía regularizar mi situación.
-Durante esa visita a Nicaragua, el Papa reprochó también que usted y otros religiosos eligen otras doctrinas, cuando tienen la doctrina de la Iglesia, que es muy buena.
-Yo creo que la doctrina de la Iglesia no son las encíclicas de los papas del siglo pasado, ni de este siglo. Es la doctrina del Evangelio y de los primeros padres y de los primeros cristianos.
-Usted habló largamente de la relación entre el cristianismo y el marxismo en su libro "En Cuba". Debe de haberla vivido como un conflicto.
-Allí yo explico que muchos no entendieron la revolución y crearon el conflicto. Pero en el caso de mi país no ha sido así. Y creo que en otras revoluciones no será así. Igual que en Nicaragua, están participando masivamente los cristianos y los sacerdotes y los obispos, y hasta algún cardenal, como en Brasil. De modo que en estos casos no es posible el conflicto entre cristianismo y revolución.
-Cuando habló de la Trapa, mencionó usted la dureza. Se me ocurre que esa dureza, ese despojamiento, tiene que ver con toda su poesía, además de con su vida. ¿Apareció esa necesidad como reacción literaria contra algo?
-Sí. En gran parte, sí. Reacción, diría yo, en primer lugar contra Neruda, que había sido mi maestro. No quería ser su eco. Eso por un lado. Por el otro, me gustaba más ese otro camino poético. No era fácil de hacer y me costó varios años. Hasta que, poco a poco, fui encontrando su técnica.
-La encontró en la poesía en lengua inglesa.
-En la norteamericana, especialmente. En Ezra Pound, William Carlos Williams y otros maestros.

-Usted ha dicho que ya no podía establecer distingos con la poesía. Que se podía escribir poesía con cualquier cosa, una especie de disolución de las fronteras entre todos los textos.

-Yo decía que no había distinción en cuanto a temas. En la poesía se puede tratar cualquier cosa: agricultura, economía, filosofía; se pueden introducir chistes, estadísticas, anécdotas, crónicas históricas. La poesía no tiene ningún límite. La poesía tiene tantas posibilidades como la prosa.
-¿Convendría más la poesía del despojamiento para América latina o aquella otra poesía rica y barroca que usted rechazó?
-Conviene más a la situación política de América latina.
-¿La refleja más?
-Es la única que la puede reflejar. Lo cual no quiere decir que deba ser la única, porque no creo que toda poesía deba tener un carácter político y social. La poesía puede perfectamente ser ajena a estos problemas. Pero si alguien quiere reflejar los problemas de su tiempo y de su pueblo, creo que tiene que hacerlo con esa clase de poesía.
-Hubo quien dijo que el barroco tiene más que ver con la idiosincrasia de América latina.
-También puede reflejarse la situación de América latina con toda esa imaginación barroca de García Márquez, pero me estoy refiriendo a otro tipo de poesía, que diría onírica o hermética o podría ser cierto tipo de poesía automática. Y que es una poesía que no comunica objetivamente. Y no es que combata esa poesía. No es que yo diga que debe desaparecer. Pero si alguien quiere expresar las realidades de su pueblo, no es ésa la poesía más adecuada.
-¿Usted se siente en armonía como sacerdote, revolucionario, poeta, funcionario? ¿No son muchas cosas a la vez?
-
Es una sola cosa. Es la voluntad de Dios que se expresa en mi vida, de diferentes formas, exigiéndome ahora este sacrificio.

Jorge Aulicino
Clarín, Cultura y Nación, 29 de noviembre de 1984

Foto: Ernesto Cardenal en su casa de la isla de Mancarrón del archipiélago de Solentiname, en el Lago de Nicaragua; 2007 La Nación, Costa Rica
Nota: Cardenal había fundado un monasterio en Solentiname en los sesenta, después de haber permanecido un tiempo en el convento trapense Our Lady of Gethsemani, en Kentucky, EE.UU., y en un convento benedictino en Cuernavaca, México, y de haberse ordenado sacerdote en Managua, en 1965. En 1995 se separó del Frente Sandinista de Liberación, a cuyos dirigentes acusó de corrupción y autoritarismo.

jueves, febrero 04, 2010

Jonio González / Tres poemas inéditos


17

las mujeres crean su misterio
en torno a la mesa
de las conversaciones
el niño abre las revistas
y se dedica a amar
aquello que contempla
el sueño es una galería de espejos
poblada de cazadores

entre la lluvia y la noche
el niño elige el cielo desesperado
de los estorninos

los poetas discuten
sobre la desmesura del dolor
las amantes extranjeras
tienen cuerpos como trapecios
y ella aparece vestida de marrón
para escribir sobre la arena


19

otro mar ha robado a los perros de la siesta
los ha embalsamado como si su reino
dependiera de ello
vuelve la vista hacia la verdad
de las garras y el veneno
hacia el lugar donde el universo se curva
y la noche pasa del negro al azul
y al fondo un resplandor
que es la herramienta del día

ha esperado que los perros crepitasen
o que llegaran flotando con los ojos vacíos
que su mano descendiese
hasta los lomos sucios de alquitrán
hasta el agujero de las fauces
para quitar los hierbajos los guijarros
que ha dejado la matanza
y ha pensado que un mar lo es
sin necesidad de los barcos que lo surcan
ni de los peces
que lo habitan


21

en la lenta transparencia de la tarde
el visitante contempla el eclipse furtivo
que oscurece el sendero

hay una cabellera de sangre
poblada de pájaros
a su lado
un animal desconocido
que ha llegado de la isla
con las cartas que los huérfanos
han escrito en la celda
de los traicionados

es laboriosa la tarea del amor
laboriosas las despedidas
como abrir un cofre en el que reposan
la noche
los murmullos
los ínfimos actos con los ojos abiertos


Jonio González (Buenos Aires, 1954), inéditos



Ilustración: Astrónomos estudiando un eclipse, 1571, Antoine Caron

De Jonio González en este blog:
de Ganar el desierto

miércoles, febrero 03, 2010

Gilbert Lely / Una mujer



No quiero que maten a esa mujer

Singularmente pálida y dispuesta al amor,
Se apoyaba contra un reverbero.
Ella decía:
Tengo decisiones vertiginosas;
Todos los lugares y todas las señales
Son favorables al cumplimiento de mis deseos.

Luego desapareció, y sólo vi
En el lugar de su mirada
Un leopardo gigante que se arrojaba
Contra las cortinas metálicas de los comercios.

¡CRACOVIA, allí se abren muslos milagrosos!
¡CRACOVIA, la espía está contra el muro de ejecución!
Pero los soldados no tirarán.
Su furor ha desbaratado la tosca mecánica del tiempo.
La vida de los hombres comenzará otra vez en sentido inverso.
El oficial volverá a ser esperma en el pútrido delta maternal.

Ma Civilisation


Gilbert Lely (Neuilly-sur-Seine, 1904-París, 1985), Aldo Pellegrini, Antología de la poesía surrealista de lengua francesa, 1961, Editorial Argonauta, Buenos Aires, 2006. (Edición no bilingüe)



Foto: Lely, detalle de la portada de Gilbert Lely. Biographie, de Jean Louis Gabin, Librairie Séguier, París, 1991

martes, febrero 02, 2010

Arnaut Daniel / Con alegre son...


Con bellos sonidos


I
Con alegre son, grácil y gentil
hago palabras, las tallo y cepillo,
que serán verdaderas y ciertas
cuando les haya pasado la lima,
pues Amor sin demora suaviza y dora
mi cantar que surge de ella
a quien Mérito sostiene y gobierna.

II
Cada día mejoro y me esmero
pues amo y venero a la más gentil
del mundo, se los digo abiertamente:
suyo soy del pie hasta la cima,
y aunque sopla el viento frío,
el amor que en el corazón me llueve
me tiene caliente donde más invierna.

III
Mil misas oigo y ofrezco
y enciendo luz de cera y aceite
para que Dios me de buena punteria
con ella con la que no me vale la esgrima;
y cuando miro su cabello dorado
el cuerpo que tiene, grácil y joven,
la amo más que a quien me diese Lucerna.

IV
Tanto la amo de corazón y la quiero
que por demasiado querer creo quitármela
si por mucho amar algo se pierde,
pues su corazón vuela siempre
sobre el mío y no se aleja:
en verdad, tanta usura hizo de esto
que hasta tiene taller y taberna.

V
No quiero de Roma el imperio
ni que me hagan su apóstol,
si no pueda volver a ella
por quien me arde el corazón y me quema;
y si el maltrato no repara
antes de año nuevo con un beso,
me mata y se condena.

VI
A pesar del maltrato que sufro
del bien amar no me desvío,
y aunque en desierto me tiene
por ella hago el sonido y la rima;
más sufro amando que el que labra,
que nunca amó más que un huevo
el de Moncli a Audierna.

VIII
Yo soy Arnaut que junta el aire
y cazó la liebre con el buey
y nadó contra la corriente.


Arnaut Daniel (probablemente, Ribérac, Aquitania, mediados del siglo XII-después del 1200)
Versiones de Jorge Salvetti y Darío Rojo



Ab gai so cundet e leri
fas motz e capus e doli,
que seran verai e sert
quan n’aurai passat la lima
qu' Amors marves plan’e daura
mon chantar que de lieis mueu
cui Pretz manten e governa.

Tot jorn melhur e esmeri
quar la gensor am e coli
del mon, so.us dic en apert.
sieu so del pe tro qu’al cima,
e si tot venta.ill freg’aura,
l' amor qu’ins el cor mi plueu
mi ten caut on plus iverna.

Mil messas n’aug e.n proferi
e.n art lum de cera e d’oli
que Dieu m’en don bon acert
de lieis on no.m val escrima;
e quan remir sa crin saura
e.l cors qu’a graile e nueu
mais l’am que qui.m des Luserna.

Tant l’am de cor e la queri
qu’ab trop voler cug la.m toli,
s’om ren per ben amar pert,
que.l sieu cors sobretracima
lo mieu tot e non s’aisaura:
tant n’a de ver fait renueu
q’ obrador n’a e taverna.

No vuoill de Roma l’emperi
ni qu’om m’en fassa postoli
qu’en lieis non aia revert
per cui m’art lo cors e.m rima;
e si.l maltrait no.m restaura
ab un baisar anz d’annueu,
mi auci e si enferna.

Ges pel maltrag que.n soferi
de ben amar no.m destoli;
si tot me ten en dezert
per lieis fas lo son e.l rima:
piegz tratz, aman qu’om que laura,
qu’anc non amet plus d’un hueu
selh de Moncli Audierna.

Ieu sui Arnautz qu’amas l’aura
e cas la lebre ab lo bueu
e nadi contra suberna.


Ilustración: Arnaut Daniel según códice del siglo XII, Biblioteca de Francia

De Arnaut Daniel en este blog:
Soy el único

lunes, febrero 01, 2010

Biancamaria Frabotta / Tres poemas


De "Il rumore bianco"

¿Erosión de la utopía o rigor de la paciencia?
Contestar es sustituir el blanco por el negro.
Intentá vos que amás el desorden
de los colores, las olas muertas del éter
lamé su negro de grasa dulce cola
y en la lengua perjura te quedará recién nacida
la otra mitad de la pregunta, el inexpresable blanco
(no la pregunta, sino la respuesta es nuestro noble privilegio)
ser legible para todos y para mí indescifrable.

*

Tengo un agujero en la cabeza
que no alcanza la brújula
por el viento que allí silba.
Ayer hubiera dicho: es la cruz de los vientos
el nido celeste de los monzones.
Hoy, seguro me lo disparó un amigo
un francotirador que practica el arte del parche.
¿Quién abrió esta vía en el casco?
Agua y aire compiten.
Más dócil cordera no hay para tu pascua.


De "La viandanza"

Post coitum test
Incluso un voto y alrededor mío el vacío
pero nada sirvió para rasguñar
aquella espléndida matriz sin sentido
aquél ahuecado obscuro embudo que así
valerosamente hizo frente
a la voltereta enamorada de tu coleta
que se pavonea.
Eyaculado límpido, viscosidad en la norma.
Sólamente la reacción se demostró alcalina
pero la vitalidad apagada en aquella hora dura
resucitó y todavía dura...
Bien que: hubiera nacido un niño tan lindo.
En cambio: ni fuera una serpiente
que amansar
un silbido largo de viento confundió en los mares bravos
del regazo tu rubio alarde de procrear.


Biancamaria Frabotta (Roma, 1946), versiones de Martina Bortignon para Otra Iglesia es Imposible


Nota:
La poesía de Biancamaria Frabotta es el espacio conflitivo entre crónica y reflexión, es el ruído blanco de lo transitado que se detiene, en pausa necesaria, frente al pensamiento, irónico, crítico, subversivo. El famoso poeta italiano Porta, quien prologó sus primeras obras, explicó su código poético en los términos de una “tensión de las cosas hacia el lenguaje y del lenguaje hacia las cosas”. Los siguientes libros atestiguan la soldadura de ese enfoque expresivo con cadencias narrativas y epigramáticas a la vez. En La viandanza, por ejemplo, la visión del cuerpo enamorado nunca se desliza hacia un lirismo convencional y emotivo. La contractura rítmica y lexical, característica de su estilo, se intensifica en los últimos trabajos, en donde el conflicto reside en el encuentro de su dicción poética con las formas métricas de la tradición y con las voces de otros poetas. MB



Erosione dell’utopia o rigore della pazienza?
Rispondere è sostituire il bianco al nero.
Prova tu che ami il disordine
delle tinte,le onde morte dell’etere
léccane il nero di grassa dolce colla
e sulla lingua spergiura ti resterà neo nata
l’altra metà della domanda,l’inesprimibile bianco
(non la domanda ma la risposta è il nostro nobile privilegio)
essere leggibile per tutti e per me indecifrabile.

*

Ho un buco nel mezzo della testa
che non basta la bussola
per il vento che ci fischia.
Ieri avrei detto :è la croce dei venti
il nido cilestrino dei monsoni.
Oggi certo me l’ha sparato un amico
un cecchino che pratica l’arte del rattoppo.
Chi ha aperto questa falla nello scafo?
Aria e acqua fanno a gara.
Più cedevole agnella non c’è per la tua pasqua.

*

Post coitum test
Perfino un voto e intorno a me il vuoto
ma nulla valse a scalfirlo
quello splendido utero senza costrutto
quel cavo oscuro imbuto che così
strenuamente tenne testa
al capitombolo innamorato del tuo codino
pavoneggiante.
Eiaculato limpido,viscosità normale.
Soltanto la reazione si dimostrò alcalina
ma la vitalità spenta in quell’ora dura
risorse e ancora dura...
E dire:sarebbe nato un così bel bambino.
E invece:nemmeno fosse un serpente
da addomesticare
un sibilo lungo di vento confuse nei mari mossi
del grembo il tuo biondo vanto di generare.


Foto: Frabotta Sociedad Literaria de Verona

domingo, enero 31, 2010

Alberto Girri / Un diálogo con lectores


de archivo

Propiedades de la magia

“Diálogo abierto” en la Feria del Libro. El autor invitado, el notable y complejo Alberto Girri, llega en punto a la sala Victoria Ocampo. Saco de tweed marrón, corbata al tono. No hay nadie, excepto este cronista, y el poeta opta por darse una vuelta. Cuando regresa al potro de los tormentos, seguramente deseando que los verdugos sean por lo menos formales, unas veinte personas ocupan butacas. El número se duplica mientras se realiza el protocolo de presentación por parte de una representante del Comité Ejecutivo de la Feria. Se cumple lo que el poeta había predicho, en confesión, al cronista: “Hay público para todo”.
Se verá, en estas actas, que lo que el público espera que un escritor le diga, el escritor no lo dice. Esto es, quiere que le diga quién es (el escritor, él mismo), es decir, todo.
En el diálogo con Girri hubo dos o tres –digamos, cuatro- personajes clave. Un lector preocupado por definir, aprehender, un lenguaje complejo, como el de la poesía moderna. Es un hombre honesto y el fenómeno Girri le significa un obstáculo. Lo llamaremos “el Lector Inquieto”. Hubo otro personaje, a quien representaremos como una señora que busca respuestas extraliterarias, predicciones más o menos tranquilizadoras sobre la humanidad en general. La llamaremos “la Dama del Oráculo”. Y hubo también “la Defensora Equivocada” y “la Fiscal Displicente”.
Abrió el fuego el Lector Inquieto. Quiso saber, más o menos, cómo nace un poema.
Girri: El poema se hace. Todo consiste en ser la persona indicada. Si no se es la persona indicada, de nada le va a servir que utilice el arsenal de palabras prestigiosas y situaciones presuntamente poéticas. Si es la persona indicada, así tome una línea de la guía del ferrocarril o el fragmento de un chiste, el resultado será el poema.
De inmediato entró en acción la Dama del Oráculo. Preguntó si Girri cree que en esta época esta naciendo un hombre nuevo.
Girri: En todas las épocas nace un hombre nuevo. La poesía es una expresión de ese nacimiento. El lenguaje no es un hecho natural, sino social; se supone que cada época tiene códigos semánticos y culturales que son diferentes, que configuran puntos de vista diferentes. Si usted me pregunta por un hombre ideal, le diría que, como el superhombre de Nietzsche, nunca llega, siempre está más allá, sabremos mucho después si existe hoy un hombre nuevo.
No perdió oportunidad el Lector Inquieto. Su propósito era evidentemente desmenuzar la roca Girri. Tuvo varias y repetidas intervenciones en ese sentido y, seguramente, se fue insatisfecho. Preguntó el Lector Inquieto si Girri tiene su propio código.
Girri: Por muchos que desarrolle de manera privada su actividad, ningún poeta está apartado del código de la sociedad en la que vive. Cada época transmite sus influencias a los escritores a través del lenguaje. Y ese lenguaje está imbuido de códigos culturales. Por eso, la poesía contemporánea está acusada de ser abstrusa o complicada, situación que proviene de que en realidad está reflejando algo que es muy similar a eso. Usted me pide mi clave. Eso sería suponer que lo que escribo es una caja fuerte de la que basta conocer mi combinación. Yo creo que todo consiste en un estado de atención. En estar leyendo lo que se está leyendo y no lo que uno espera estar leyendo.
Desafortunada intervención de la Defensora Equivocada: He tenido un programa de radio y, para elegir sus poemas, señor Girri, yo se los daba a leer a una mucama analfabeta y oligofrénica. Cuando ella lloraba, yo los elegía.
Girri: No sé si ponerme contento.
Defensora: Es que eran sus mejores poemas; es una cosa muy rara.
Girri: Usted parte de una petición de principios. Da por demostrado que eran los mejores poemas.
Defensora: Eran los poemas que tenían más éxito en mi audición.
Girri: No sé, soy ajeno a eso. Usted sabe que, según el Evangelio, el espíritu sopla donde quiere.
El Lector Inquieto ha tenido tiempo de pensar estrategias y nuevos modos de abordaje. Los intenta pidiéndole a Girri que hable sobre sus gustos literarios. Para Girri, “Borges sigue siendo lo más importante en poesía. Lo curioso es que, para la poesía, su importancia se ha desarrollado desde las particularidades de su prosa. A través de un sentido dramático del lenguaje, a través de una entonación que, sin dejar de ser rioplatense, produce un salto de enorme dimensión en relación con el espíritu tradicional del idioma español. La experiencia fundamental de él, desde el punto de vista lingüístico, abarca prosa y verso. Justamente Italo Calvino ha dado aquí una conferencia sobre el lirismo en la prosa. De eso hablamos”.
Interrogado sobre autores, Girri debió soportar la inquisición de la Fiscal Displicente: ¿Qué opina usted de Alfonsina Storni? Girri: Balbuceo, anécdotas personales sin asidero estético, cosas que impresionan de manera epidérmica. Fiscal Displicente: Figura en antologías, se la estudia en la Universidad. Girri: ¿Sabe usted cómo se llamaba el poeta más importante en la época de Goethe? (Lo dice: es un nombre ignoto). Nadie lo sabe hoy. Fiscal Displicente (acomodando su plata en el monedero): ¿Qué opina usted de Alfonsina Storni? (Caos en la sala).

Jorge Aulicino
Clarín, Buenos Aires, 14 de abril de 1984

sábado, enero 30, 2010

Lawrence Ferlinghetti / Caos





Una vasta confusión

Mucho tiempo estuve tirado en las arenas

Sonidos de trenes en la rompiente
en los subtes del mar
Y un aun más grande sonido subterráneo
de una vasta confusión del universo
un estruendo y un rugido
como si alguna enorme criatura se revolviese
bajo el mar y la tierra
mil millones de sotto voces murmurando
un vasto susurro
un creciente tartamudeo
de los locutores del océano
la garganta del mundo oída con la oreja en la arena
un conmovido eco
un conmocionante griterío
de todas las voces de la vida perdidas en la noche
Y una cinta grabada de eso
de algún modo corriendo hacia atrás ahora
a través de un sintetizador Moog del tiempo
Caos no desmodulado
volviendo a las primeras
armonías
Y a la primera luz

Lawrence Ferlinghetti (Nueva York, 1919)
Versión de J. Aulicino


A Vast Confusion
Long long I lay in the sands // Sounds of trains in the surf / in subways of the sea / And an even greater undersound / of a vast confusion in the universe / a rumbling and a roaring / as of some enormous creature turning / under sea and earth / a billion sotto voices murmuring / a vast muttering / a swelling stuttering / in ocean's speakers / world's voice-box heard with ear to sand / a shocked echoing / a shocking shouting / of all life's / voices lost in night / And the tape of it / somehow running backwards now / through the Moog Synthesizer of time / Chaos unscrambled / back to the first / harmonies / And the first light
poemhunter.com

Ilustración: Amanecer con monstruos marinos, c.1845, Joseph Mallord William Turner

De Ferlinghetti en este blog:
No mucho después

viernes, enero 29, 2010

Arnaut Daniel / Soy el único que sabe...


Soy el único

I
Soy el único que sabe el gran tormento que me nace
en el corazón, sufriendo de amor por tanto amar,
pues mi querer es tan firme y entero
que nunca se desvío ni se apartó de aquella
a quien ansié al ver por primera vez y después;
que en su ausencia siempre le digo ardientes palabras,
mas cuando la veo no sé, tanto tengo, qué decir.

II
Para ver a otras estoy ciego y sordo para oír,
pues solo a ella, veo y oigo y miro,
y en nada de esto le soy falso halagador,
porque más la quiere, de lo que dice la boca, el corazón;
que aunque voy por campos, valles, llanuras y montes
no encuentro en un solo cuerpo tantas buenas cualidades
como las que Dios quiso en ella reunir y poner.

III
Si bien he estado en muchas buenas cortes
aquí con ella encuentro mucho más que alabar:
mesura, juicio, y muchos otros méritos,
belleza, juventud, buenos actos y dulce compañía,
gentilmente la educó Cortesía y la guió;
tanto ha extirpado de sí todo lo desagradable
que no creo que nada bueno de ella quede por decir.

IV
Ningún placer que venga de ella me sería
breve ni corto, a quien ruego lo quiera adivinar,
que de otro modo no lo sabrá por mí,
salvo que el corazón sin palabras se presente afuera;
que por más agua que al Rodano ensanche,
no tiene tal brío como para que en el corazón un río mayor
no me haga un estanque de amor cuando la miro.

V
El placer y el solaz de otra me parece falso y bastardo
que ninguna en mérito se le puede igualar,
pues su compañía es superior a las otras.
¡Ay, pobre de mí, si no la tengo! ¡tanto me ha atrapado!
pero el afán me es diversión, risa y placer,
pues al pensar en ella me vuelvo hambriento y voraz:
¡Ay dios, si gozara de ella de otro modo!

VI
Nunca, les aseguro, me gustaron tanto juegos ni justas,
ni nada en el corazón tanto gozo me dio,
como aquel del que ningún falso adulador
jamás se jactó, que para mí solo es tesoro.
¿Digo demasiado? no, para no molestarla:
bella ¡por dios! el habla y la voz
preferiría perder, antes que decir algo que os desagrade.

VII
Y ruego que mi canción no os sea molesta,
pues, si recibis con gusto el sonido y las palabras,
poco le importa a Arnaut a quien guste o desagrade.

Arnaut Daniel (se supone que nació en Ribérac, en la región de Aquitania, a mediados del siglo XII, y que murió después del 1200)
Versiones de Jorge Salvetti y Darío Rojo


Sols sui qui sai lo sobrafan qe.m sortz

I
Sols sui qui sai lo sobrafan qe.m sortz
al cor d’amor sofren per sobramar,
que mos volers es tant ferms et entiers
c’anc non s’esduis de celliei ni s’estors
cui encubic al prim vezer s’e puois:
c’ades ses lieis dic a lieis cochos motz;
puois quand la vei non sai, tant l’ai, que dire.

II
D’autras vezer sui secs e d’auzir sortz
q’en sola lieis vei e aug e esgar,
e jes d’aisso no.il sui fals plazentiers
que mais la vol non ditz la bocha.l cors,
qu’ieu non vau tant chams vauz ni plas ni puois
q’en un sol cors trob aissi bons aips totz,
q’en lieis los volc Dieus triar e assire.

III
Ben ai estat a maintas bonas cortz,
mas sai ab lieis trob pro mais que lauzar:
mesur’e sen e autres bos mestiers,
beutat, joven, bos faitz e bels demors;
gen l’enseignet Cortesia e la duois
tant a de si totz faitz desplazens rotz
de lieis non cre res de ben si’a dire.

IV
Nuills jauzimens no.m fora breus ni cortz
de lieis cui prec q’o vuoilla devinar,
o ja per mi non o sabra estiers
si.l cors ses dich no.s presenta defors,
que jes Rozers, per aiga qe l’engrois,
non a tal briu c’al cor plus larga dotz
no.m fass’, estanc d’amor, qan la remire.

V
Jois e solatz d’autra.m par fals e bortz,
c’una de pretz ab lieis no.es por egar,
qe.l sieus solatz es dels autres sobriers.
Hai, si no l’ai, las, tan mal m’a comors!
Pero l’afans m’es deportz, ris e jois,
car en pensan sui de lieis lecs e glotz:
hai Dieus, si ja.n serai estieres gauzire!

VI
Anc mais, so.us pliu, no.m plac tant treps ni bortz,
ni res al cor tant de joi no.m poc dar
cum fetz aquel, don anc feinz lausengiers
non s’esbrugic, c’a mi sol so.s tresors.
Dic trop? Ieu non, sol lieis non si’enois:
bella, pero Dieu, lo parlar e la votz
vuoill perdr’enans que diga ren qe.us tire.

VII
E ma chanssos prec que no.us si’enois
car, si voletz grazir lo son e.ls motz.
pauc prez’Arnautz cui que plass’o que tire.



Ilustración: Arnaut Daniel, códice del siglo XII, Biblioteca Nacional de Francia

jueves, enero 28, 2010

Nicanor Parra / Entrevista


de archivo

Ecología y antipoesía

Nicanor Parra, a los 72 años [1986], busca el equilibrio de su sistema de pensamiento. Protagonista de una revolución casi unipersonal -la antipoesía, que pretendía borrar la metáfora prestigiosa y hacer evidente la irrealidad de los objetos concretos- es hoy "ecologista". Es decir, ha terminado con su rechazo visceral por las ideologías y quiere balancear en su espíritu el humor casi macabro de sus antipoemas con la defensa filosófica del medio ambiente.
Este cronista visitó con él y con el escritor Juan José Hernández la catedral de Salta, durante el reciente Congreso Latinoamericano de Poetas y Narradores [noviembre de 1986] y, mientras Hernández oficiaba de anfitrión, mostrando el sagrario labrado en oro, el irreverente inventor de la antipoesía paseaba su mandíbula dura entre los fieles postrados y tomaba notas. "Esta fe... esta fe -comentó- me hace revivir el siglo XVIII".
Después, bajo un sol que mareaba, Parra evocaba a escritores argentinos que había conocido en Santiago de Chile: "Raúl González Tuñón... un alma en pena, un espíritu bondadoso".
Parra sonríe rara vez y, sin embargo, su gesto no es adusto. Su aire de desprolijo profesor de matemática, un gesto sombrío e inerme, despierta hacia él ternura, palabra que no goza seguramente de sus preferencias.
El diálogo fue en las calles, en los intervalos del Congreso, y, finalmente, en la casa centenaria del poeta Raúl Aráoz Anzoátegui, en las afueras de la ciudad. Parra estaba relativamente tranquilo, quizá porque ha demostrado que su revolución, básicamente antinerudiana, tuvo su hora. Pero en los años setenta, cuando en uno de sus "artefactos" poéticos proclamaba: "Cuba sí, yanquis también", la izquierda se crispaba.

-Este invento suyo de la antipoesía llama la atención, sobre todo porque se produce en Chile. Este aggiornamento, esta puesta a punto de la poesía con la sociedad industrial en América latina, nace curiosamente en un país no industrializado, que no está, ni mucho menos, devastado por la contaminación ni al borde del estallido demográfico. ¿Cómo lo explica?
-Lo explico porque es un movimiento de reacción literaria frente al modernismo, llevando el modernismo hasta Neruda. "Qué pura eres de sol / o de noche caída, / qué triunfal desmedida / tu órbita de blanco". ¿Qué es eso? Bueno, musicalidad pura y preciosismo lingüístico. Esta tesis debía tener su antítesis, que podría concebirse más o menos en estos términos: el modernismo es elitista y preciosista, entonces hay que abrirse y desimpostar la voz.
-Preciosismo que llegó a ser popular, paradójicamente.
-Yo creo que lo que pasó allí, simplemente, fue una fuerza social desencadenada paralelamente a la estética. Resulta que Neruda era el poeta de un partido. Puntos suspensivos.
-Me refería a Rubén Darío, que fue bastante popular en vida y mucho más después de su muerte.
-Relativamente popular. Pero eso se debe a la alienación cultural. Fue un poeta alienado dentro de una sociedad alienada. Darío ofrecía un estupefaciente al lector. El antipoeta le arroja un balde de agua fría.
-¿Para ganarse la antipatía del lector?
-Con el objeto de que tomase conciencia... Tratando de explicar el modernismo, Lefebvre [Henri] ha dicho que daba respuesta a la identidad fracturada del hombre del siglo XIX. Es claro, mientras escuchamos una frase bien estructurada nos sentimos bien, pero claro que sólo mientras dura el poema, después volvemos a nuestros conflictos.
-Con la antipoesía, ¿uno se sentiría bien con sus conflictos?
-La otra respuesta generada en en siglo XIX es la respuesta de Marx. Marx decía que la culpa de la fragmentación del individuo no está en él, sino en la sociedad. El individuo recupera su identidad en la lucha social. Pero fíjate que Marx hablaba de "medios de producción" y no de medios de destrucción. El correlato de la mentalidad burguesa, que ponía todo en el individuo, es el modernismo. Quiero decir, el liberalismo produce el modernismo en poesía. Marx produce el realismo socialista. En ninguno de los dos planteos está presente -ni filosófica ni estéticamente- la relación con la naturaleza.
-De modo que en este planteo estriba su antiguo rechazo a las ideologías...
-Hablemos un poco de esto... Yo creo que el ciudadano planetario se define hoy porque actúa puntualmente pero piensa globalmente. No se olvida del hambre, de los problemas puntuales, pero debe colocarlos en la totalidad del problema. Si yo digo que debemos desimpostar la voz y trabajar en el idioma de la tribu, también digo que sólo abordaremos los problemas de la tribu. Y el mayor problema de la tribu es la supervivencia. Nadie se dio cuenta de aquello que estábamos haciendo con la naturaleza, hasta el momento en que, hoy, la situación es casi irreversible. Yo creo que introducir hoy la idea de la ecología -no sólo la ecología como ciencia o la simple ecología municipal- es propender a la autorregulación del sistema espiritual. El sistema espiritual es un sistema ecológico. Incorporemos a los temas puntuales del hombre, a los problemas sociales, la visión del problema ecológico.
-¿Entonces el Parra diabólico de los antipoemas se convirtió en un apóstol?
-No, junto a los textos ecológicos, están los antiecológicos. Un ejemplo de texto ecológico es este: "El error consistió en creer que la tierra era nuestra, / cuando la verdad de las cosas / es que nosotros somos de la tierra". Y al lado un texto del siguiente cariz: "No veo para qué tanta alharaca / ya sabemos que el mundo / se acabó".
-¿El pesimismo del comienzo?
-Es un chiste, como te dije mientras caminábamos, posterior al holocausto nuclear. Pero lo hago con el objeto de mantener el equilibrio del espíritu.
-El antipoeta sigue allí. Parra no es un converso.
-Yo diría que sí, puesto que me veo en la obligación de poner un texto antiecológico junto a un texto ecológico... precisamente por razones ecológicas. Para mantener el equilibrio del sistema. Trabajo según el método taoísta de la oposición. De lo contrario, corro el riesgo de caer en un nuevo realismo socialista.

Jorge Aulicino
Clarín, Buenos Aires, 16 de noviembre de 1986