viernes, febrero 03, 2023

Ramona de Jesús / De "Dos metros cuadrados de piel"



Estudio comparativo de la anatomía de las manos en la representación
de la pintura inglesa de comienzos del siglo XIX

existían hombres de ideas auténticas
y sinceras. dueños de jardines de pájaros
exóticos, de botellas de láudano junto
a los pinceles. hombres de un profundo
desagrado por lo convencional. Algunos
de ellos, para estudiar la naturaleza,
cerraban —con las manos de su amante
en el marco—, la puerta. nacía la pintura:
Beatriz y sus dos ramilletes descompuestos
que no cavan un hueco, no se lamen
un dedo, no levantan, no empuñan,
ni tallan la piedra. por esos hombres o en su contra,
vino mi padre a enseñarnos a pintar casas,
a resanar paredes. era un buen hombre.
renunció a ser poeta. poseía como aquellos,
un profundo desagrado por lo convencional
y una selección de fotos de Lady Diana
en las que nunca se le vieron las manos.


Consideraciones sobre la destrucción de Roma I

no culpo al gallo de fuego chino por nuestro incendio
no veo augurios en las mellas del anillo
ni busco respuestas en los cachitos de uña 
que escupimos en los ceniceros
me rehúso a leer un vaticinio en ese sueño donde los gatos
franqueaban laberintos y escaleras
a ser de aquellos que esperan que doce cornejas caigan muertas 
antes de firmar la hipoteca

todo lo humano también es divino solo porque es humano
y existe un efecto transcendente en el acto de no cruzar 
ciertos litorales

para que la vida no le haga golpe de estado a las palabras
o para que un verso no le haga golpe de estado al sexo 
hemos de conformarnos con contemplar la iglesia en llamas 
desde las escaleras
no porque seamos ateos no porque no tengamos miedo 
sino porque es suficiente dejar el sexo en el sexo
el horóscopo en la billetera
y en el poema los acertijos del incendio

Ramona de Jesús (Medellín, Colombia, 1990)

Dos metros cuadrados de piel
,
Gog y Magog,
Buenos Aires, 2022










jueves, febrero 02, 2023

Constantino Cavafis / El dios abandona a Antonio



Si de pronto a medianoche escuchas
la comparsa invisible pasar
con músicas soberbias, con voces –
tu suerte que ya cede, tus obras
fracasadas, los planes de tu vida que
salieron todo engaño, no lamentes en vano.
Como preparado de hace tiempo, como un valiente
despídete de Alejandría que se va.
Sobre todo no te engañes, no digas que fue
un sueño, que una ilusión ha sido de tu oído.
No abrigues esas vanas esperanzas.
Como preparado de hace tiempo, como un valiente
a quien corresponde el honor de tener esa ciudad,
acércate a pie firme a la ventana
y escucha emocionado, pero sin
los ruegos ni las quejas propias de cobardes,
como último placer los sones,
los soberbios instrumentos de la invisible comparsa
y despídete de la Alejandría que pierdes.

Constantino Cavafis (Alejandría, Egipto, 1863-1933), Letras de Grecia, 29 de mayo de 2015 
Traducción de Pedro Ignacio Vicuña


miércoles, febrero 01, 2023

Alfredo Veiravé / De "Laboratorio central"




Otros textos

Calímaco (1)

Como en los epigramas de Calímaco dejo esta breve
   frase
entre los dientes del gato: no me lloréis
  y buscadme en el jardín en tardes como esta
  cuando
el verano está quieto como un felino embalsamado
   entre las hojas.
Yo fui y soy lo que pude mientras viví en la tierra.
Ustedes saben que esta urna funeraria guarda cenizas
de recuerdos felices y de palabras felices
  que me hicieron volar fuera del espacio en otro tiempo
que volverá
cuando los extraterrestres desciendan otra vez sobre
Machu Picchu.


Cancionero de paloma

2) El glaciar Perito Moreno

Los turistas y otros miembros de la familia paterna y materna
han comenzado a llegar mientras la gata ahora mismo atraviesa
   mi estudio o sea el cuarto donde escribo estas
      crónicas
   ante la incertidumbre de que el glaciar se rompa
   uno de estos días y los viajes se posterguen y
   la flor del jazminero se ha abierto esta mañana:
   el tiempo de la gata gris es suyo y su andar pausado
   es semejante al tiempo de ruptura del glaciar Perito
                                                                                  Moreno
   a la ansiedad de todos los que la soñamos.
Seguramente las teorías de Einstein lo deben explicar
teniendo en cuenta que el tiempo de Paloma
es otro tiempo que se ha de comenzar a contar
a partir del momento en que ella se incorpore al mundo.
   Entre estos arquetipos metafísicos
   la seguimos esperando.


Quemar las naves

Al despertar me digo una vez más
   muy Cortesianamente
   "hay que quemar las naves"
pero cuando me dirijo hacia la playa
   veo blancos huesos de grandes pájaros prehistóricos
y parejas que han caído en el anillo del amor
    convertidas en pájaros del Japón /
miniaturas de tinta china
    que se mueven en el viento de una pasión cuaternaria
oigo una voz que adentro de mi cabeza
se mueve como los barcos de la costa
    esos galeones abandonados que contienen grandes
    cofres de joyas luminosas
que atraen mi codicia textual.

Alfredo Veiravé (Gualeguay, Argentina, 1928- Resistencia, Argentina, 1991), Laboratorio central, Ediciones del Dock, 1991


martes, enero 31, 2023

Fernando Pessoa / Me meto adentro...




XLIX

Me meto adentro, y cierro la ventana.
Traen el candelabro y dan las buenas noches.
Y mi voz contenta da las buenas noches.
Ojalá mi vida sea siempre esto:
El día lleno de sol, o suave lluvia,
O tempestuoso como si se acabara el Mundo,
La tarde suave y las cuadrillas que pasan
Miradas con interés desde la ventana,
La última ojeada amiga al sosiego de los árboles,
Y después, cerrada la ventana, el candelabro encendido,
Sin leer nada, ni pensar en nada, ni dormir,
Sentir la vida correr en mí como un río por su lecho,
Y allá afuera un gran silencio como de un dios que duerme.

Fernando Pessoa (Lisboa, 1888-1935), "Alberto Caeiro", Poemas, Compañía General Fabril Editora, Buenos Aires, 1972
Traducción de Rodolfo Alonso

Otra Iglesia Es Imposible - Archivo Pessoa - Eterna Cadencia - La Nación - Página 12 - Otra Parte - Infobae - Ensayo Pessoa - El Cultural - Fervor - Círculo de Poesía - De Sibilas y Pitias - UNAM - A Media Voz  

Imagen: Hermenegildo Sábat, Anónimo transparente. Una interpretación gráfica de Fernando Pessoa, Ediciones Universidad Nacional de Quilmes, Buenos Aires, 2007

XLIX

Meto-me para dentro, e fecho a janela.
Trazem o candeeiro e dão as boas-noites.
E a minha voz contente dá as boas-noites.
Oxalá a minha vida seja sempre isto:
O dia cheio de sol, ou suave de chuva,
Ou tempestuoso como se acabasse o Mundo,
A tarde suave e os ranchos que passam
Fitados com interesse da janela,
O último olhar amigo dado ao sossego das árvores,
E depois, fechada a janela, o candeeiro aceso,
Sem ler nada, sem pensar em nada, nem dormir,
Sentir a vida correr por mim como um rio por seu leito,
E lá fora um grande silêncio como um deus que dorme.

Arquivo Pessoa: “O Guardador de Rebanhos”, 1ª publ. in Athena, nº 4. Lisboa: Jan. 1925

lunes, enero 30, 2023

Constantino Cavafis / Una noche




Era un cuarto corriente y miserable,
oculto en el desván de una taberna.
Su única vista daba a un callejón
sucio, asfixiante. Del local subían
las voces de los clientes que jugaban.

Pero en ese lugar abyecto y ruin
conocí el cuerpo del amor; sus labios
rojos, ebrios, intensos, voluptuosos;
a tal punto que ahora cuando escribo
después de tantos años y estoy solo
hasta mi casa vienen a embriagarme.

Constantino Cavafis (Alejandría, Egipto, 1863-1933), Una noche. Aproximación de José Emilio Pacheco, prólogo de Minerva Margarita Villarreal, El Oro de los Tigres III, Universidad Autónoma de Nuevo León, México, 2011


domingo, enero 29, 2023

Gabriela Bejerman / Chinchín



busco un cielo de té, cielo de hierbas
busco dos o tres palabras, las que ahí
sumergidas, calmen el silencio parlanchín
que persigue mi lamento desde ayer, busco
en la mañana gris, la verdad cantarina de unos pájaros
no les importa más que el alba, en una taza
grande y blanca, del color tangible de este día
están sirviendo lo que yo buscaba, chinchín

Gabriela Bejerman (Buenos Aires, 1973) Op. Cit. agosto 28, 2022

Pompa (obra reunida 1999-2022),
Mansalva, 
Buenos Aires, 2022










Foto: Eterna Cadencia

sábado, enero 28, 2023

Katherine Mansfield / Cuando fui pájaro



Me trepé al árbol de karaka 
y llegué hasta un nido hecho todo de hojas 
pero suaves como plumas. 
Inventé una canción que siguió cantándose sola 
y sin palabras, aunque se volvía triste al final. 
Había margaritas en el pasto bajo el árbol. 
Les dije, para ponerlas a prueba: 
"Les sacaré las cabezas de un mordisco 
para darles de comer a mis hijitos". 
Pero no creyeron que yo fuera un pájaro, 
y siguieron bien abiertas. 
El cielo parecía un nido azul con plumas blancas 
y el sol era la madre pájaro que lo mantenía tibio. 
Eso decía mi canción: aun sin palabras. 
Mi Hermanito llegó por el campo empujando su carretilla. 
Convertí mi vestido en alas y me quedé muy quieta. 
Y cuando estuvo cerca dije: "Pío, pío!" 
por un momento pareció sorprendido; 
luego dijo: "Bah, no sos un pájaro; se te ven las piernas". 
Pero las margaritas realmente no importaban, 
y mi Hermanito realmente no importaba; 
yo me sentía igual a un pájaro. 

Katherine Mansfield (Wellington, Nueva Zelanda, 1888-Fontainebleau, Francia, 1923), Vía Humo de Damasco, de Silvia Dabul, 25.1.14
Versión: Cristina Negri



When I was a Bird

I climbed up the karaka tree
Into a nest all made of leaves
But soft as feathers.
I made up a song that went on singing all by itself
And hadn't any words, but got sad at the end.
There were daisies in the grass under the tree.
I said just to try them :
“I'll bite off your heads and give them to my little children to eat.”
But they didn't believe I was a bird;
They stayed quite open.
The sky was like a blue nest with white feathers
And the sun was the mother bird keeping it warm.
That's what my song said : though it hadn't any words.
Little Brother came up the path, wheeling his barrow.
I made my dress into wings and kept very quiet.
Then when he was quite near I said : “Sweet, sweet !”
For a moment he looked quite startled;
Then he said : “Pooh, you're not a bird; I can see your legs.”
But the daisies didn't really matter,
And Little Brother didn't really matter;
I felt just like a bird.

Poems by Katherine Mansfield, Constable & Co., Londres, 1923, 1930. Victoria University Wellington

viernes, enero 27, 2023

Alfredo Veiravé / de "El ángel y las redes"



La mano

Las líneas que cruzan la palma de la mano
tejen una alfombra de hilos cruzados,
triángulos y montes. Estos huesos cubiertos, 
los abismos y las venas, las tormentas
y el pergamino ajado y brillante de la piel,
allí, sobre la palma de la mano, parecen decir algo, 
llamarnos hacia el fondo de seres queridos,
de tardes anteriores, hacia el rostro
de la pequeña muerta
cuyas mejillas estarán ya caídas en el polvo;
y nos quedamos mirando allí
las hojas de la vida y de la muerte. El pálido
amarillo de las caras que ya no tenemos,
el odio o la miseria enredados
bajo estas aguas casi soñadas, bajo el tejido
astral y señalado que en un momento cae
como un relámpago sobre la memoria, y dice cosas
que ella sola descifra adentro del cuerpo,
de las distintas personas, de la sal, del agua,
y de la sangre
circulando por nosotros, y dice algo, algo
que ya hemos olvidado.
Una estrella se ha formado en la palma
de la mano, en la noche ha surgido
Y cruzando el cielo
ha desaparecido.


Los paraísos del cementerio de Gualeguay

Fuimos tomados de la mano, bajo los paraísos
al lugar donde un día enterrarán mi cuerpo,
sumergidos en preguntas y silencios, dulces aguas,
la vida sonreía, y el otoño 
derribaba sus hojas y sus flores
entre el canto de los pájaros.
Bella luz, gracia caída en medio de los cuerpos,
la muerte impulsa sus dedos victoriosos
sobre nuestros ojos, viajeros de la dicha.
Desde la infancia llevamos los días
como burbujas de inmensas llanuras,
de infinitos sueños, hasta que la infinitud
se abre, dentro nuestro.
Desde el nacimiento, desde los vientres germinados
esparcimos las semillas henchidas y fragantes, 
y el no morir del todo está en nosotros
como un grito, o el destello de un hambre insatisfecha
hasta el amor, como estos árboles eternos
que contemplan el suave descenso de las estaciones
sobre el canto de sus flores celestes,
caídas entre tumbas
y vueltas al vientre de la tierra creadora
y del Dios
que las convierte en lecho de nuestro sueño, en ella.


Oración en el alma del poeta

Oh, Señor, te ruego
envíes a mi alma, tan turbia a veces,
el aliento celeste de los linares
o la maravilla que limpia y purifica.
Y limpies, Señor, mis palabras y antes el pecho
de donde vienen, y que él sea manso y dulce
hasta restituir la perdida evidencia
de las cosas que nombra
cuando no reposa en el grave silencio.
Y así, Señor, quiero una canción de alabanza
no tan numerosa
como verdadera, y en ella estar siempre, siempre,
iluminado de amor, en cuerpo terrestre
y en verdor eterno.

Alfredo Veiravé (Gualeguay, Argentina, 1928- Resistencia, Argentina, 1991), vía Carles Tàvec

El ángel y las redes
,
Editorial Norte Argentino,
Resistencia, Chaco, 1959










jueves, enero 26, 2023

Gili Haimovich / Dos poemas




Como el perdón

Aunque mis manos estén estropeadas
conservan su talento para sentir 
solamente se ha enturbiado su precisión
como quien deja su rastro entre las páginas 


Pétalos

Escudada en el letargo
cruzo el océano llameante
de los sueños impronunciados.
El lenguaje me abandona
con la edad
dejándome desnuda,
dejándome apenas
ser lo que soy,
testigo de aquello que fue expulsado de las palabras.
Caen los pétalos de su belleza.
Anhelo venganzas 
hacerle a alguien más
exactamente lo mismo
pero ya no queda nadie alrededor.

No como esa gata extraviada
clavándote las uñas al ritmo de tus caricias,
para que no fueras a abandonarla.
“Déjala en paz”, respondiste,
tu mano surcando el brillante pelaje,
como si también cruzara el océano entre tú y yo.

Gili Haimovich (Israel, 1974)
Traducciones de Gabriel Payares *

* Gili Haimovich escribe en hebreo e inglés. Estas traducciones son de poemas originariamente escritos en inglés (N. del Ad.)


Foto: Altazor

miércoles, enero 25, 2023

Judith Filc / De "Lo inesperado"



Luciérnagas

Cuando declina el día 
una luz empieza a titilar.

Otros parpadeos brotan 
junto a los arbustos
entre las ramas de los árboles
sobre las briznas de pasto.

Más y más luces se prenden y apagan

en los jardines vacíos.


Final

Las calles serpentean entre casas de ladrillo.
Hay jardines delante de las casas
jardines desprolijos de flores que
casi marchitas
preludian el otoño.

Pétalos secos se acumulan sobre el pasto.

El crepúsculo se inunda de un aroma
dulce y penetrante.

Judith Filc (Buenos Aires, 1962)

Lo inesperado
Barnacle,
Buenos Aires, 2023










martes, enero 24, 2023

Christophe Manon / De "Testamento"




Balada de las damas de antaño

díganme dónde en qué país
está Ava la bella estadounidense
Gertrude y Alice su concubina
Callas la divina diva
cuyo destino conmovió al mundo entero
y cuyo canto era más que humano
pero dónde están las nieves de antaño *

dónde está la muy prudente Eloísa
por cuyo amor fue castrado
luego hecho monje Pedro Abelardo en Saint-Denis
del mismo modo dónde está Lady Di
que condujo al apuesto Dodi
contra un pilar del puente del Alma
pero dónde están las nieves de antaño

Grace Kelly la princesa rubia
que actuaba casi como una diosa
Cleopatra de la gran nariz Calamity Jane
Anna la poetisa de Petersburgo
y Rosa la valiente germana
que los cuerpos libres arrojaron al Spree
dónde están mujeres sublimes todas
pero dónde están las nieves de antaño

camarada no pierdas tu tiempo
preguntándome dónde están
siempre te repetiré este estribillo: 
pero dónde están las nieves de antaño


Balada de los señores de antaño 
siguiendo el tema anterior

mas aún dónde está Juan Pablo II
último con ese nombre en morir
que fue papa durante veinte años
Franco el cruel español
Léon Zitrone de la tele
Ceausescu el genio de los Cárpatos
y Charles Tillon de los FTP
pero dónde está el bello James Dean

también dónde está Elvis apodado el Rey
que poseía, se dice,
al final una triple papada
y trajes con lentejuelas para poner 
rojas de envidia a sus fanáticas
Kurt Cobain tan famoso qué pena
y ese actor célebre cuyo nombre olvidé
pero dónde está el bello James Dean

renuncio a decir más sobre esto
todo no es más que ilusión
nadie resiste a la muerte
ni sabría cuidarse de ella
hago una última pregunta:
Pinochet el pequeño chileno de bigote
dónde está, dónde están sus ancestros
pero dónde está el bello James Dean

dónde está John Lennon el pacifista
dónde el explosivo Jim Morrison
y el difunto François Mitterrand nuestro presidente
pero dónde está el bello James Dean

Christophe Manon (Burdeos, Francia, 1971)

Testamento (siguiendo a François Villon)
traducción, prólogo y notas de Mariano Rolando Andrade, 
Leviatán, Buenos Aires, 2022










Del prólogo:
Para el frío resumen bibliográfico, Testament (d’après François Villon), de Christophe Manon, publicado originalmente en 2011 y reeditado en 2020, reescribe, cinco siglos y medio más tarde, uno de los clásicos de la literatura francesa, fechado en 1461, dando vida al mismo tiempo a una obra nueva y moderna en la que se entrelazan la historia, la política y el arte contemporáneos. 

* Uno de los versos más recordados y citados de Villon: “Mais ou sont les neiges d’anten?” N. del T.




et dont le chant était plus qu’humain / mais où sont les neiges d’antan // où est la très sage Héloïse / pour l’amour de qui fut châtré / puis fait moine Pierre Abélard à Saint-Denis / de même où est Lady Di / qui conduisit le beau Dodi / contre un pilier du pont de l’Alma / mais où sont les neiges d’antan // Grace Kelly la blonde princesse / qui jouait presque comme une déesse / Cléopâtre au grand nez Calamity Jane / Anna la poétesse de Pétersbourg / et Rosa la vaillante Germaine / que le corps francs jetèrent dans la Spree / où sont-elles toutes femmes sublimes /mais où sont les neiges d’antan // camarade ne perds pas ton temps / à me demander où elles sont / toujours je te ressortirai cette rengaine : / mais où sont les neiges d’antan


qui plus est où est Jean-Paul II / dernier de ce nom à mourir / qui fut pape pendant vingt ans / Franco le cruel Espagnol / Léon Zitrone de la TV / Ceausescu le génie des Carpates / et Charles Tillon des FTP / mais où est le beau James Dean // du même où est Elvis surnommé le King / qui possédait dit-on / sur la fin un triple menton / et des costards paillettes / à faire pâlir les midinettes / Kurt Cobain si renommé hélas / et cet acteur célèbre dont j’ai oublié le nom / mais où est le beau James Dean // je renonce à en dire plus / tout n’est qu’illusion / personne ne résiste à la mort / ni ne saurait s’en protéger / je pose une dernière question : /Pinochet le petit Chilien à moustache / où est-il où sont ses aïeux / mais où est le beau James Dean // où est John Lennon le pacifiste / où l’explosif Jim Morrison / et feu François Mitterrand notre président / mais où est le beau James Dean

lunes, enero 23, 2023

Thomas Merton / Noche de invierno



Cuando en la oscuridad la escarcha se resquebraja en la ventana
los niños despiertan y susurran.
Uno dice la luz de la luna chirriaba como un patín
a través del río helado.
Otro oye la luz de las estrellas romperse como la hoja de un cuchillo
sobre el silencioso, metalizado estanque.
Dicen los árboles están más quietos que el agua congelada
esperando los gritos de la luz, un mensaje celestial.

¡Todavía está lejos la Navidad, cuando una estrella
cantó en el cristal, tan quebradiza como la inocencia de esos niños!
Por ahora la luz de la Cuaresma
reluce sobre el escalón cubierto de hielo -
"Hemos llorado cartas para nuestros santos patronos",
dicen los niños, pero se durmieron antes de terminarlas.

Oh, ¿no hay esta noche sonido de cuerdas o cantores?
¿Nadie viene de la boda, ningún mensajero del novio?
(Las soñolientas vírgenes agitan y despabilan sus lámparas.)

La luz de la luna repica en el hielo tan repentinamente como una pisada;
la luz de las estrellas tintinea sobre las piedras del patio, también como un cerrojo,
y los niños están, otra vez, despiertos,
y todos llaman en voz baja a su ángel de la guardia.

Thomas Merton (Prades, Francia, 1915-Bangkok, Tailandia, 1968), Selected Poems, New Directions, Nueva York, 1949
Versión de Jonio González



THE WINTER’S NIGHT

When, in the dark, the frost cracks on the window 
The children awaken, and whisper.
One says the moonlight grated like a skate 
Across the freezing river.
Another hears the starlight breaking like a knifeblade 
Upon the silent, steelbright pond.
They say the trees are stiller than the frozen water
From waiting for a shouting light, a heavenly message.

Yet it is far from Christmas, when a star 
Sang in the pane, as brittle as their innocence! 
For now the light of early Lent
Glitters upon the icy step—
“We have wept letters to our patron saints, 
(The children say) yet slept before they ended.”

Oh, is there in this night no sound of strings, of singers?
None coming from the wedding, no, nor Bridegroom’s messenger?
(The sleepy virgins stir, and trim their lamps.)

The moonlight rings upon the ice as sudden as a footstep;
Starlight clinks upon the dooryard stone, too like a latch,
And the children are, again, awake,
And all call out in whispers to their guardian angels.

domingo, enero 22, 2023

Fernando Pessoa / Quítenme los dioses...



Quítenme los dioses
En su arbitrio
Superior y urdido a escondidas
El Amor, gloria y riqueza.

Quiten, pero déjenme,
Déjenme apenas,
La conciencia lúcida y solemne
De las cosas y los seres.

Poco importa
Amor o gloria.
La riqueza es un metal, la gloria un eco
Y el amor una sombra.

Pero la concisa
Atención dada
A las formas y maneras de los objetos
Tiene seguro abrigo.

Sus fundamentos 
Son todo el mundo,
Su amor es el plácido Universo,
Su riqueza es la vida.

Su gloria 
Es la suprema
Certeza de la solemne y clara posesión
De las formas de los objetos.

El resto pasa
Y teme la muerte,
Pero nada teme o sufre la visión clara
E inútil del Universo.

Ella a sí se basta,
Nada desea
Salvo el orgullo de ver siempre claro
Hasta dejar de ver.

Fernando Pessoa (Lisboa, 1888-1935), "Ricardo Reis", Poemas, Compañía General Fabril Editora, Buenos Aires, 1972
Traducción de Rodolfo Alonso

Otra Iglesia Es Imposible - Archivo Pessoa - Eterna Cadencia - La Nación - Página 12 - Otra Parte - Infobae - Ensayo Pessoa - El Cultural - Fervor - Círculo de Poesía - De Sibilas y Pitias - UNAM - A Media Voz  

Foto: Fernando Pessoa en Lisboa Casa Fernando Pessoa

sábado, enero 21, 2023

María Calviño / De "Fin de semana largo"




Fin de semana largo para Dafne

                        Para Beatriz Bixio

I

Viernes

La noche se apodera del árbol donde vivo,
y como un fuego frío se lleva 
el viento y la sombra. 
No prendo la luz para leer porque 
atraería a los turistas y se vendrían
en grupos hasta acá para ver
este laurel viejo iluminado;
es fin de semana largo y después
quedarían las botellas de agua mineral,
las cintas rojas, patentes de motos,
alianzas de plástico y florcitas de tela
listas para el santuario.

¿Huiría en esa luz de leer, 
en esa luz ambarina que casi 
no deja ver el dorso de corteza?
Debo haberlo hecho quizás
sin darme cuenta. ¿Qué saben de mí
los traductores? Quisiera saber
lo que ellos saben: de dónde sacó
Pound datos de mi estatura. Son ramas,
no mis huesos. Vamos con libros
a todas partes. Son ramas,
y las más bajas, 
las que crecen más cerca 
del suelo tienen pocas hojas porque
las vecinas del barrio 
las cortan para hacer té o guisar
a la española. Vamos con libros
a todas partes, sí. Hoy es el día
de Venus pero tengo sueño,
no voy a salir,
paso la noche en casa.


Coda

2

El mosquito adherido a la pantalla
recorre su reflejo: 

es apenas un garabato oscuro
y con énfasis de pulso
tizna el brillo fluorescente
de la computadora, 
surca una red de párpados.
Sobre las teclas iguales
silba sin compañía,
y su talento de larva
suena inmodesto para ser
-como el nuestro- más de bicho
de cieno que otra cosa

María Calviño (Córdoba, Argentina, 1961)

Fin de semana largo
,
segunda edición,
Bardos,
Córdoba, Argentina, 2022







 - 

Foto: María Calviño por Julio César Audisio. Gentileza de la autora