viernes, junio 24, 2022

Patrizia Cavalli / Tres poemas



"Sí, como el tango, ardiente y controlada,
así te quiero, nunca debés mostrar
tu necesidad. Estoy espantada,
pero si te quedás quieta puedo exagerar".

Pero it takes two to tango, ¿no lo sabías?

*

El amor ciertamente no es un sentimiento.
sino es ese razonamiento obsesivo
sobre el misterio de nuestro aprendizaje.
Aprendo tu cara y la mantengo,
pero luego la pierdo y la recobro en un instante,
quito y agrego, noto
cada cambio, funámbulo pensamiento
siempre a punto de caer
- el amor no sostiene.

*

Hermosos pensamientos nacen sobre los puentes
y siempre nos detenemos sobre los puentes
para contener ese átomo de gracia
suspendido en equilibrio
entre la gravedad de las orillas y el ciego curso del agua.
Te daré cita en un puente,
en esta tierra media de nadie.

Patrizia Cavalli (Todi, Italia, 1947-Roma, 2022), Sempre aperto teatro, Einaudi, Turín, 2012
Versiones de Jorge Aulicino, in memoriam



"Sí, come il tango, ardente e controllata,
cosí ti voglio, e mai devi mostrare
il tuo bisogno. Io sono spaventata,
ma se stai ferma posso esagerare".

Ma it takes two to tango, no lo sai?

*
L'amore non è certo un sentimento
ma è quell'ossessivo ragionare
sul mistero del nostro apprendimento.
Apprendo la tua faccia e la mantengo
ma poi la perdo in un istante e la riprendo,
aggiungo e tolgo, mi accorgo
di ogni cambiamento, funambolo pensiero
sempre sul punto di cadere
- amore non sostiene.

*
Nascono i bei pensieri sopra i ponti
e sempre ci si ferma sopra i ponti
per contenere quell'atomo di grazia
sospesa in equilibrio
tra gravità di sponde e cieca corsa d'acqua.
Ti darò appuntamento sopra un ponte,
in questa mezza terra di nessuno.

jueves, junio 23, 2022

Valerio Magrelli / Dos poemas en Facebook



A mí es mayo el que me mata,
y también septiembre, estos dos centinelas
del verano: promesa y nostalgia.


XIII. Boris, primera temporada

El sentido de la serie es muy claro:
¿hacer algo feo por dinero?
¡Más aun, más aun!
Hay que sublimarlo en vicio teologal:
si debe ser feo,
que sea al menos lo peor.
Y aquí entra Lucifer:
en lo peor, quiero ser el mejor. 

Valerio Magrelli (Roma, 1957), Valerio Magrelli/Facebook
Versiones de Jorge Aulicino


Foto: Valerio Magrelli, Facebook

A me è maggio che mi rovina
e anche settembre, queste due sentinelle
dell'estate: promessa e nostalgia.


XIII. Boris, prima stagione

Il censo della serie è molto chiaro:
fare una cossa brutta, per denaro?
Di più, di più!
Bisogna sublimarla in vizio teologale:
si debe essere brutta,
sia almeno la peggiore.
E qui arriva Lucifero:
nel peggio, voglio essere il migliore

miércoles, junio 22, 2022

Jean Valentine / Dibujo infantil, 1941




Una mujer escalera se inclina
con su hijo de dos años en brazos.
Sus brazos & piernas & manos & pies
son delgados como crayones.

El hombre escalera
sujeta su vaso de bourbon,
está saliendo del dibujo infantil
con su viejo pijama abierto -

está en la guerra. El cielo
es el crayón-cañón más negro.
¿Cuándo vuelve a marcharse? Cuando se marcha,
me marcho. Me gusta ese río el cielo.

Jean Valentine (Chicago, Estados Unidos, 1934-Nueva York, Estados Unidos, 2020), Shirt in Heaven, Copper Canyon Press, Port Townsend, 2015. Versión de Jonio González.



A CHILD'S DRAWING, 1941

A woman ladder leans
with her two-year-old boy in her arms.
Her arms & legs & hands & feet
are thin as crayons.

The man ladder
is holding his glass of bourbon,
he is coming out of the child’s drawing
in his old open pajamas—

he’s in the war. The sky
is blackest crayon-canyon.
When does he leave again? When he leaves,
I leave. I like that river the sky.

martes, junio 21, 2022

Carmen Leonor Ferro / Dos poemas en italiano




De pronto, tuve la impresión 
de estar sola en la ciudad
podía imaginar las montañas
cubiertas de pequeñas casas
las autopistas atestadas
de autos
y ambulancias
los supermercados repletos
de absortos compradores
y en medio de eso
mi cama
como el extremo de una aguja
invisible y muda
no como una mujer solitaria
que sabe que nadie
vendrá a sentarse a la mesa
ni como cualquier animal
inmerso en sí mismo
aquello era otra cosa

*

Comienza la sesión
el oxígeno
es nuestro alimento
hasta emborracharnos
aparecen criaturas inéditas
nos acercamos
con respeto
a veces
hacen mal
y entonces respiramos
como esponjas flotantes
en la alucinación
puede llegar un pájaro
traer el olor del mar
nos aferra la sensación
de venir de otro mundo
frágiles organismos
soñantes

Carmen Leonor Ferro (Caracas, 1962), Acrobata, Raffaelli Editore, Rimini, 2011
Versiones al castellano de Jorge Aulicino


Foto: Carmen Leonor Ferro por Lisbeth Salas, vía Jonio González/Facebook


All'improvviso ho avuto l'impressione
di stare da sola nella città
potevo immaginare le montagne
piene di piccole case
le autostrade affollate
di carri
e ambulanze
i supermercati strapieni
di assorti compratori
e lì in mezzo 
il mio letto
come la punta di un ago
invisibile e muta
non come una donna sola
che sa che nessuno
andrà a sedersi al tavolo
né come un qualsiasi animale
immerso in se stesso
quello era un'altra cosa


*

Comincia la sessione
l'ossigeno
è il nostro alimento
fino a ubriacarci
appaiono creature inedite
ci avviciniamo
con rispetto
a volte
fanno male
e allora respiriamo
como spugne gallegianti
nell'allucinazione
può arrivare un ucello
portare l'odore del mare
ci afferra la sensazione
di venire da un altro mondo
fragili organismi
sognanti

lunes, junio 20, 2022

José Villa / De "El estilo verdadero"




Eso parece (composición para Ofelia), 

la nada es la humedad que necesitan; 
“vayan hasta donde les da el caos”

Uña violeta, meñique,
me suele traer algo en bandejas
que acumulo y que ya quedaron 
para mí

Entre tanto, el camino que aprendimos 
continúa sinuoso,
tics tacs 
interiores de la puerta 
ingravitados por sus guías de zapallos
en el fondo y la hervidora que humea,
o son hilos de una nube haciéndose


Irene, recurso del amor ante la belleza

La belleza no conduce
al bien, el amor
te quita de la informidad y te da un boleto
para la escena de la pasión
Le resta a la vida
lo que no es, y deja que el accesorio
se transforme, belleza
en tanto amor no existe, cuando el amor
es abeja, pongamos, ella retira su poder
y queda como una durmiente
mientras el resto de la perturbación
ocurre; así, todo lo que impide es el orden
de la forma, y aquello que provoca
gravedad y arrepentimiento la manera
de ser, real; 
en este juego de tazas con diferentes bebidas
el mal se deposita en el por qué,
en que podrías haber, y eso significa o podría
significar que el amor destituye la forma, 
un artículo de primera
necesidad, te libera de vos misma, 
y te hace no necesitar salvo
la pasión, el deseo impasible,
que se extiende aceptando y aceptándolo 
a él


Todo lo que ella hace

El aire claroscuro 
reposa la humedad, 
los desperdicios de plástico y papel
y las hojas que empezaron a ceder los árboles
Absorbe todo eso y la retiene a ella
conservándola seca 
en su fisiología de terracota

Las casas simulan calaveras
Rejas delante 
y descolorido tiempo de los nichos ñatos
Criptogramas, 
auto con las ruedas pinchadas, 
árbol mutilado por un vecino

Ese hombre va por la otra cuadra,
hilos verdes rojos amarillos, 
su bolsa de las compras motea y desune, 
se aleja escarpado,
frente a los techos de cinc 
de las primerísimas fábricas 
Quien lo viera pasar había dicho 
que iba a comprar el cajón

José Villa (Martín Coronado, Argentina, 1966), El estilo verdadero, Ediciones Lux, Bahía Blanca, 2021


Foto: José Villa, Santiago de Chile, 2015 Ernesto González Barnert/José Villa/Facebook

domingo, junio 19, 2022

Carmen Leonor Ferro / En alguna parte...



En alguna parte de esta Sicilia incandescente mi madre no ha muerto,
cientos de ojos me acompañan desde las casas de los montes donde puedo presentir la estancia 
     de parientes lejanos,
la vida campesina de los que aquí estuvieron antes de que la rueda decidiera girar.
No hay muerte en el resplandor de las piedras,
Arquímedes se asoma en los intersticios,
basta un momento fuera del estruendo metálico para que resuciten la cal y la inmateria.
En alguna parte de estas aguas nada desaparece,
todo sigue mirando.
Nada hay que no exista
en este mar

Carmen Leonor Ferro (Caracas, 1962), El viaje, Monte Ávila, Caracas, 2004
Envío de Jonio González


sábado, junio 18, 2022

Juan Carlos Moisés / De "El viento que hay acá afuera"




Foto con águila mora                

El vecino atrapó un pichón guacho de águila 
mora en su campo de las sierras y ahora 
vive a resguardo en los fondos de su casa. 
¿A quién se le ocurre traer un águila
y ofrecerle una vida doméstica y familiar? 
Al vecino, que es la persona más buena 
que cualquiera se pueda imaginar.
La alimenta con carne cruda de oveja 
que el águila deshace con sus garras 
afiladas y su pico en forma de gancho. 
Con su plumaje gris oscuro, azulado,
el vientre blanco y el pecho negro, 
anda suelta en el patio durante el día. 
Creció con las alas recortadas, se la ve
corretear entre el deseo y la decepción. 
En uno de los intentos logró saltar 
el muro de allá y quedar parada 
en el muro de acá; asombrada posaba 
la mirada en cada uno de nosotros 
moviendo rápido su cabeza pequeña. 
Ni al acercarnos con la peligrosa tentación 
de la curiosidad logramos inquietarla; 
no se iba, no se quería ir, se encontraba 
a gusto en esa altura de privilegio. 
Alguien fue a la casa por la cámara de fotos, 
nos inclinamos para entrar en cuadro, 
unos en cuclillas, otros de rodillas. 
La imagen de apuro salió nítida: estamos 
posando a sus pies, el águila mora se ve 
sobre nuestras cabezas con las alas plegadas, 
como un dios que ha bajado los brazos.


Saber y no saber

“Entre no saber nada y saber lo que los otros
quisieron que supiera 
debí elegir lo primero”,  
Joaquín Giannuzzi, Historia nacional.
A la mañana digo saber y a la tarde no saber, 
no sé qué es esto y a veces no puedo saber 
qué es lo otro, por cosas así me siento 
una especie defectuosa de vagabundo mental, 
una manzana criolla cortada por la mitad, 
ni bromista amateur ni trágico profesional. 
Otros andan con un cuchillo en la cabeza 
y no se quejan: así que, JC, a otro lado 
con el lamento y a recorrer a pie los mil 
pormenores del camino, si no hay camino 
a elevarse unos centímetros del suelo y levitar,
y no es levitación lo que nos salva de lo real, 
como el día que manejé a 140 km x hora 
del pueblo a la ciudad a orillas del mar 
para ver a mi padre en terapia intensiva 
con infarto agudo de miocardio.

Sé y no sé lo que es un viaje, sé y no sé 
lo que es real en el movimiento. 
Siempre tengo la corazonada de que algo ocurre 
sin que lo sepa, o la inminencia, y nada más, 
de que algo va a ocurrir y vivir para eso. 

A la mañana digo saber y a la tarde me callo la boca. 
Cuando me pierdo, mi memoria es mi camino, 
pero no asegura nada, lo sigo como se pasa 
el dedo por un vidrio empañado.

Juan Carlos Moisés (Sarmiento, Chubut, Argentina, 1954)

El viento que hay acá afuera
La Carta de Oliver, 
Buenos Aires, 2021










viernes, junio 17, 2022

Alberto Pipino / De "Meneo fúnebre"




Balada entre algas
 
Manotea, busca la orilla de un eslogan, abraza 
a una víbora de espuma pero no es 
un reptil, apenas un tótem
a la deriva de la isla

donde habitan visiones; debajo del cielo de agua 
el canto de una vieja sirena afónica 
amortaja una quimera dormida
en un banco de peces y 

basura de plástico; un alcatraz corta el viento 
a rodajas; de la cruz del sur bajan al 
crucificado; a los lejos
acólitos reclaman 

el paraíso o la hoguera a cambio de un lugar,
enlazado al madero que representa 
a un militante con cabeza 
de medusa

el náufrago se mece sin curso; el agua sabe
ácida con toxinas y penas, un pulpo 
lo abraza y lo lleva 
al inicio.


Al trasluz de una grapa

                  In memoriam Hugo Goldsman 
                  y Marta Mastrogiacomo

Esta noche la trattoria está casi vacía, 
la nieve es un velo que pocos
se animan a cruzar.

En la mesa del rincón junto al horno a leña
un zombi mira el vaso vacío 
de grapa rogando

a los espíritus de vudú Baron Samdi o la 
Grande Brigitte que otra vez 
lo llenen hasta el borde,

pero los dioses están contentos y juegan,
transforman el vaso en un teatro
de títeres

donde un telón estrellado muestra
la ansiedad de la humanidad 
cuando llegó a la luna

y Hugo en la cárcel desafiaba la ficción
viendo a Neil Armstrong 
recoger del suelo
 
lunar algo así como un puño
del tamaño de un racimo 
de uva sin color.

Después de 50 años y pico el candor 
permanece igual que el sabor 
del licor seco, hábiles
 
los ángeles o diablos ahora muestran a 
Hugo en la luna de Georges 
Méliès esquivando
a un grupo de selenitas entre ratas, 
queso roquefort, un misil en 
el ojo de la historia.

Divertidos, los titiriteros dejan la escena
entre lo temporal y lo 
sobrenatural,

entonces, ante el miedo del zombi a ser 
devuelto a la supervivencia el mozo 
le vierte otra grapa.

Alberto Pipino (Buenos Aires, 1942), Meneo fúnebre. Selección de poemas, En el Agua, 2022


Foto: Gentileza del autor

jueves, junio 16, 2022

Leonardo Boix / El juicio final (1492)



Basado en "El Jardín de las Delicias", de Jerónimo El Bosco

No es fácil entrar a la casa del infierno
hay que pedir permiso, un monstruo

encendido te hace pasar. El búho
protege la entrada. Los sapos decoran

la puerta del más allá. No grites, esperá:
El cardenal rojo leerá tu testamento,

habrá mitad-animales. Tus pecados
vendados, una espada te atravesará el pecho.

Tu segunda esposa llamó al cura para la unción.
Yo trago el monólogo in extremis detrás del sofá.

Sueños del demonio para el último baile.
Y canta: El juicio final está llegando.

Se mueve en un círculo perfecto, en sincronía.
Y canta: Ten piedad de nosotros.

Completa el tríptico. El hombre verde
devora la carne, mira al paraíso.

Una flecha cruza su cabeza.
Parece muerto, la boca, los ojos semi abiertos.

Aún le sale fuego de adentro.
Una pincelada simple amarillo, rojo, magenta.

Leonardo Boix (Quilmes, Argentina, 1975), Voces equidistantes. Antología de poetas latinoamericanos en el Reino Unido, Ediciones Equidistancias, Londres-Buenos Aires, 2022
Selección y estudio de Enrique D. Zattara 


miércoles, junio 15, 2022

Torquato Tasso / A las gatas del hospicio de S. Anna





Como en el mar, si oscura y si demente
Borrasca lo hace turbio y resonante,
A la estrella en que el polo arde flamante
Exhausto timonel alza la frente,

Así me vuelvo, oh bella gata, en esta
Fortuna adversa hacia tus santas lumbres,
Y son estrellas para mí, vislumbres
De paz que al viento sobre el mar recuesta.

Otra gatita llega y veo en su encanto
La Osa Mayor con la Menor: oh gatas,
Candiles de mi estudio, amadas gatas,

Si el cielo las protege del maltrato,
Si pone carne y leche en cada plato,
Dénme la luz para escribir mis cantos.

Torquato Tasso (Sorrento, 1544 - Roma, 1595), El Trabajo de las Horas, 10 de junio de 2012
Versión de Pablo Anadón, Córdoba, Argentina


Imagen: Retrato de Torquato Tasso a los 22 años, por Jacopo Bassano (detalle) Wikimedia Commons

*
ALLE GATTE DE LO SPEDALE DI S. ANNA

Come ne l'ocean s'oscura e 'nfesta
Procella il rende torbido e sonante,
A le stelle onde il polo è fiammeggiante
Stanco nocchier di notte alza la testa,

Così io mi volgo, o bella gatta, in questa
Fortuna avversa a le tue luci sante,
E mi sembra due stelle aver davante
Che tramontana sia ne la tempesta.

Veggio un'altra gattina, e veder parmi
Orsa maggior con la minore: o gatte,
Lucerne del mio studio, o gatte amate,

Se Dio vi guardi dalle bastonate,
Se 'l ciel voi pasca di carne e di latte,
Fatemi luce a scriver questi carmi.

martes, junio 14, 2022

Azucena Salpeter / Un provinciano entre dos aguas

          


Una obra sale de vos
una pintura 
una piedra sobada entre los dedos 
un pastel de papas y memorias 
un chiflido de tero un té de manzanillas
     un sopapo a los dientes de la nada
salen de vos
tu vida 
igual que una pelota
     cae en brazos cabezas baldíos de los otros
rebota por siglos 
un día se sirve en la sopa 
cuando todos están ausentes 
alguna miga cae y se difunde 
como otro enigma
el arte se convida en la mesa 
provoca cosquillas
no resuelve nada
menos aún habla de belleza
el artista es un salto de rana en los pantanos 
un Esopo que mira con ojos de Velazquez
más bien un niño que teme la muert de sus padres
     y se cobija 
dice hasta mañana
despertame temprano mañana

un artista es como decía Fellini 
un provinciano entre lo tangible y lo intangible.

Azucena Salpeter (Formosa, Argentina, 1942), publicado en Facebook/Azucena Salpeter, el 21 de mayo de 2019 y el 21 de mayo de 2022