martes, mayo 25, 2010

Franco Fortini / Paisajes




Hoja de ruta

Entonces, nada nuevo desde esta altura
Donde todavía un poco sin mirar se habla
Y en los cabellos el viento deja caer la noche.

Entonces, ningún camino para descender
Sino este del norte donde el sol no toca
Y son de agua las ramas de los árboles.

Entonces, dentro de poco, la boca sin palabras.
Y esta noche estaremos en el fondo del valle
Donde las fiestas apagaron todas las lámparas.

Donde una multitud calla y los amigos no nos reconocen.


El presente

Miro las aguas y las cañas
de un brazo de río y el sol
en el agua.

Miraba, era pero soy.
El barro se seca entre las raíces.
Mi verbo se conjuga en presente.
Este mundo, residuo de incendios,
quiere existir.
Insectos tienden
trampas milenarias.
Las efímeras se desvanecen. Se deshacen,
impresas en el dulce viento de la Arcadia.
Atraviesa el río una barca.
Es un sirviente del obispo Baudo.
Viene entre la paja de una choza
deshojada bajo muchas lunas.
Dicto mi ley irónica
a las hojas que zumban, al trasvuelo
nervioso del dragón-ciervo.
Encomiendo a las cañas, falsas eternas,
la gran estrategia de Yenán en Hopei.*
Sigo el signo que una mano armada graba
en la corteza del pino
y prepara el fuego del ámbar donde permaneceré invisible.


* Alude probablemente a la victoria del ejército revolucionario chino acantonado en Yenán, contra los japoneses, en 1941

Franco Fortini (Florencia, 1917-Milán, 1994), Una volta per sempre, poesie 1938-1973
Versiones de J. Aulicino

Foglio di via
Dunque nulla di nuovo da questa altezza / Dove ancora un poco senza guardare si parla / E nei capelli il vento cala la sera. // Dunque nessun cammino per discendere / Se non questo del nord dove il sole non tocca / E sono d'acqua i rami degli alberi. // Dunque fra poco senza parole la bocca. / E questa sera saremo in fondo alla valle / Dove le feste han spento tutte le lampade. // Dove una folla tace e gli amici non riconoscono.

Il presente
Guardo le acque e le canne / di un braccio di fiume e il sole / dentro l'acqua. // Guardavo, ero ma sono. / La melma si asciuga fra le radici. / Il mio verbo è al presente. / Questo mondo residuo d'incendi / vuole esistere. / Insetti tendono / trappole lunghe millenni. / Le effimere sfumano. Si sfanno / impresse nel dolce vento d'Arcadia. / Attraversa il fiume una barca. / E' un servo del vescovo Baudo. / Va tra la paglia d'una capanna / sfogliata sotto molte lune. / Detto la mia legge ironica / alle foglie che ronzano, al trasvolo / nervoso del drago-cervo. / Confido alle canne false eterne / la grande strategia da Yenan allo Hopei. / Seguo il segno che una mano armata incide / sulla scorza del pino / e prepara il fuoco dell'ambra dove starò invisibile.
La più grande antologia virtuale della poesia italiana

Ilustración: Paesaggio, 1997, Luigi Pignataro Firenze.art

2 comentarios:

  1. No recuerdo haber leido algo de este autor antes. Me encantó!
    Saludos

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  2. Santkovsky jorge27 mayo, 2010 00:38

    me gusto mucho este poeta , tampoco lo conocia , gracias

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