viernes, marzo 26, 2010

Frederick Seidel / Doctores




Para Holly Andersen

¿Qué podría ser más agradable que hablar de personas que agonizan,
Y los doctores realmente empeñándose,
En una tarde de invierno,
En el Carlyle Hotel, en nuestro capullo?
Nosotros también vamos a agonizar un día de estos.

La doctora Holly Andersen toma un cosmopolitan de vodka,
Y toma otro, y se convierte verdaderamente en napolitana,
La luna gorjea una canción sobre el sol,
Sentada en un sofá en el Carlyle,
Permanece elegantemente viva, por el momento.

Su espirituosa gracia
Causa, la verdad, cierta angustia.
Hace que mi urbanidad se desvista.
Presento síntomas que expresan
Una subyacente felicidad ante la hermosa vaciedad.

Perdió un paciente muy enfermo especialmente importante para ella.
El hombre murió en la mesa. No era cuestión de sentir alguna culpa o duda.
Algo sobre un doctor que puede curar, o al menos lo puede intentar,
Pero también puede llorar,
Es una suerte de último arrorró, y descansa.


Frederick Seidel (1936, St. Louis, Missouri), "Ooga-Booga", 2006, Poems 1959-2009, Farrar, Straus and Giroux, Nueva York, 2009

Versión de J. Aulicino


For Holly Andersen
What could be more pleasant than talking about people dying. / And doctors really trying, / On a winter afternoon, / At the Carlyle Hotel, in our cocoon? / We also will be dying one day soon. // Dr. Holly Andersen has a vodka cosmopolitan, / And has another, and becomes positively Neapolitan, / The moon warbling a song about the sun, / Sitting on a sofa at the Carlyle, / Staying stylishly alive for a while. // Her spirited loveliness / Does cause some distress. / She makes my urbanity undress. / I present symptoms that express / An underlying happiness in the face of the beautiful emptiness. // She lost a very sick patient she especially cared about. / The man died on the table. It wasn't matter of feeling any guilt or doubt. / Something about a doctor who can cure, or anyway try, / But can also cry, / Is some sort of ultimate lullaby, and lie.


Ilustración: Lady Doctor, John Woodwark

3 comentarios:

  1. ... hasta las lágrimas. Qué maestría. Gracias, Irene

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  2. No puede esperar una versión en español de todos o de una cantidad importante de sus poemas. El último verso te estruja el corazón.

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