
1
mi madre creía en dios y hablaba con él en voz alta
mientras lavaba la ropa y la colgaba de la soga
sentado en un rincón del patio / después de la escuela
yo la escuchaba hablar sola y pensaba que mi madre estaba loca
¿cómo no iba a pensarlo? / yo tenía apenas doce años
la edad del mundo / la edad de todas las verdades de este mundo
pero un día llegué y ella no estaba
y fue como volver a nacer / aunque del lado de la desesperanza
eso pasó hace mucho tiempo, es cierto, pero de tarde en tarde
cuando el olvido me acorrala / me siento en el rincón de pensarla
y vuelvo a ser entonces ese niño al que la muerte le mordía los labios
2
y me pregunto qué va a ser de mí / con esta lluvia
con tanta agua corriendo calle abajo y esos despojos
que van a la deriva / si hoy el mundo es una boca de tormenta
hay que llegar / me digo / a la otra orilla
mientras trato de recordar cómo era que rezaba
aquel hombre que no salía de su casa sin paraguas
3
la armonía entre pensamiento y realidad,
como todo lo metafísico,
hay que buscarla en la gramática del lenguaje
ludwig wittgenstein, tractatus logico-philosophicus
cuando ya nada puede ser dicho y el silencio impone su agonía /
¿calla el decir o el pensamiento?
si calla el decir, son las palabras las que nos han abandonado
en el límite exacto de nuestro propio lenguaje /
si calla el pensamiento / en cambio
es el lenguaje el que nos roba cualquier promesa de mundo
silencio sobre silencio / cuando todo es intemperie
lo inexplicable que emerge del poema
nos devuelve del vacío y da consuelo /
pero esa luz ya no es nuestra
Miguel Angel Morelli (Coronel Suárez, Pcia. de Buenos Aires, 1955)
Foto: Morelli Analecta Literaria
qué bueno encontrarte por acá, Miguel Angel!; gracias, Jorge.
ResponderEliminarR. Palacios
Eduardo Alvarez Tuñón dijo: Me parecieron muy buenos los poemas de Morelli, me impresionaron. No lo tenía registrado. Un abrazo
ResponderEliminarQué grande Morelli.
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