lunes, julio 01, 2013

Poemas elegidos, bonus track


Paul Valéry
(Cette, 1871-París, 1945)

Les oeuvres spirituelles du B. Père Jean de la Croix, del R.P. Cyprien Nativitè de la Vierge

Ahora puedo introducir al padre Cyprien de la Naivité de la Vierge, traductor admirable de las obras de San Juan de la Cruz (...) Sin duda no hubiera leído mucho de ese viejo volumen que hojeaba, si mis ojos no hubiesen caído distraídamente en versos que allí advirtieron, frente a un texto en español. Vi, leí, me murmuré en seguida:

A l'ombre d'une oscure Nuit,
D'angoisseux amour embrasée,
O l'heureux sort qui me conduit
Je sortis sans être avisée,
Le calme tenant à propos
Ma maison en un doux repos...

¡Ah, me dije, pero esto canta solo!...
No hay otra certidumbre de poesía. Es preciso y basta, para que haya poesía segura (o por lo menos para que nos sintamos en peligro inminente de poesía), que el simple ajuste de las palabras que íbamos leyendo como se habla, obligue a nuestra voz, aun interior, a desprenderse del tono y el ritmo del discurso ordinario, y la sitúe en un modo completamente distinto y como en un tiempo completamente distinto. (...) Este texto, de inmediato, ya no es de los que se brindan para enseñarnos algo y para desvanecerse ante la cosa comprendida, mas actúa para hacernos vivir alguna vida diferente, para respirar según esa vida segunda, y supone un estado o un mundo en el cual los objetos y los seres que en él se encuentran o más bien sus imágenes tienen otras libertades y otras relaciones que las del mundo práctico (...)
Leídos y releídos estos versos, sentí la curiosidad de mirar el español, que entiendo un poco cuando es sumamente fácil. La estrofa encantadora que he citado, traspone esta:

En una noche oscura,
con ansias en amores inflamada,
¡oh dichosa ventura!
salí sin ser notada,
estando ya mi casa sosegada.

No es posible ser más fiel. El Padre traductor ha modificado el tipo de estrofa, sin duda. Ha adoptado nuestro octosílabo en lugar de seguir las variaciones del metro propuesto. Comprendió que la prosodia debe seguir a la lengua, y no intentó, como lo han hecho otros (en particular en el siglo XVI y en el XIX) imponer al francés lo que el francés no impone o no propone por sí mismo al oído francés. Eso es verdaderamente traducir, que es reconstruir con la mayor aproximación el efecto de cierta causa (...)
Al hacerlo, el padre Cyprien ha enriquecido nuestra poesía, aunque de la manera más discreta (hasta ahora casi imperceptible), con una delgadísima colección, pero de la más cierta y más pura calidad.
(...)
Me parece que el alma sola consigo misma y que se habla, de vez en cuando, entre dos silencios absolutos, no emplea jamás sino un pequeño número de palabras y ninguna extraordinaria.

- Paul Valéry, Variedad, traducción de Aurora Bernárdez y Jorge Zalamea, Losada, Buenos Aires, 1956




La nuit obscure

À l'ombre d'une obscure Nuit,
D'angoisseux amour embrasée,
Ô l'heureux sort qui me conduit,
Je sortis sans être avisée,
Le calme tenant à propos
Ma maison en un doux repos.

À l'obscur, mais hors de danger,
Par une échelle fort secrète,
Couverte d'un voile étranger
Je me dérobai en cachette,
(Heureux sort!) quand tout à propos
Ma maison était en repos.

En secret sous le manteau noir
De la Nuit, sans être aperçue,
Où que je pusse apercevoir
Aucun des objets de la vue,
N'ayant ni guide, ni lueur,
Que la lampe ardente en mon cœur.

Ce flambeau luisant me guidait,
Plus sûr que la torche allumée
Du plein midi, où m'attendait
Celui que j'avais en pensée,
Là où nul vivant sous les Cieux
Ne se présentait à mes yeux.

Ô Nuit qui me conduis à point!
Nuit plus aimable que l'aurore!
Nuit heureuse qui as conjoint
L'Aimée à l'aimé, mais encore
Celle que l'amour a formé,
Et en son Amant transformé.

Dans mon sein parsemé de fleurs,
Qu'entier soigneuse je lui garde,
Il s'endort, et pour ces faveurs,
D'un chaste accueil je le mignarde,
Lors que l'éventail ondoyant
D'un Cèdre le va festoyant.

L'Aurore par ses doux Zéphirs,
Ayant épars sa chevelure,
Mit sa main pleine de saphirs
Sur mon col flattant ma blessure,
Lors sa douceur tint en suspens
L'entier usage de mes sens.

Je me tins coi, et m'oubliai,
Penchant sur mon ami ma face,
Tout cessa, je m'abandonnai,
Remettant mes soins à sa grâce :
Comme étant tout enseveli
Dans le beau parterre des Lis.

San Juan de la Cruz (Fontiveros, 1542-Úbeda, 1591)
Père Cyprien de la Nativité de la Vierge (s/d 1605-s/d 1680)
Literatura y Traducciones-Ediciones De la Mirándola

2 comentarios:

  1. Extraordinario. Eso: extraordinario. JC.

    ResponderEliminar
  2. LO FELICITO POR TAMAÑA PROPUESTA Y SEMEJANTE TAREA. Va mi saludo; Irene

    ResponderEliminar