viernes, marzo 09, 2012

Pere Quart / Vacaciones pagadas


Vacaciones pagadas

He decidido irme para siempre.
Amén.

Mañana volveré
porque soy viejo
y tengo los pies muy doloridos
e hinchados por la gota.

Pero pasado mañana me iré de nuevo,
rejuvenecido por el asco.
Por siempre jamás. Amén.

Y el día siguiente a ése volveré,
paloma de raza mensajera,
como ella estúpido.
No tan recto,
ni blanco tampoco.

Envenenado de mitos,
con las alforjas llenas de blasfemias,
huesudo, encogido y legañoso,
príncipe desposeído hasta de su sueño,
Job insignificante,
con la lengua cortada, castrado,
pasto de los piojos.

Tomaré el tren de vacaciones pagadas.
Aferrado al tope.
La tierra que fue nuestra herencia
huye de mí.
Es un chorro entre las piernas
que me rechaza,
herbazal, pedregal:
señales de amor disueltas en la vergüenza.

¡Oh, tierra sin cielo!

Pero miradme:
aún he vuelto de nuevo.
Solo, casi ciego de tanta lepra.

Mañana me voy
-no os engaño esta vez.
Sí, sí, me voy a gatas
como el tatarabuelo,
por el atajo de los contrabandistas
hasta la raya negra de la muerte.

Salto entonces en la tiniebla ardiente
donde todo es extranjero.
Donde vive, exiliado,
el Dios antiguo de los padres.

Pere Quart (Joan Oliver, Sabadell, 1899 - Barcelona, 1986), Vacances pagades, Columna, Barcelona, 1992
Versión de Jonio González

Vacances pagades
  
 He decidit d'anar-me'n per sempre.
 Amén.

 L'endemà tornaré
 perquè sóc vell
 i tinc els peus molt consentits,
 amb inflors de poagre.

 Però me'n tornaré demà passat,
 rejovenit pel fàstic.
 Per sempre més. Amén.

 L'endemà passat l'altre tornaré,
 colom de raça missatgera,
 com ell estúpid.
 No pas tan dreturer,
 ni blanc tampoc.

 Emmetzinat de mites,
 amb les sàrries curulles de blasfèmies,
 ossut i rebegut, i lleganyós,
 príncep desposseït fins del seu somni,
 Job d'escaleta;
 llenguatallat, sanat,
 pastura de menjança.

 Prendré el tren de vacances pagades.
 Arrapat  al topall.
 La terra que va ser la nostra herència
 fuig de mi.
 És un doll entre cames
 que em rebutja.
 Herbei, pedram:
 senyals d'amor dissolts en la vergonya.

 Oh terra sense cel!

 Però mireu-me:
 he retornat encara.
 Tot sol, gairebé cec de tanta lepra.

 Demà me'n vaig
 -no us enganyo aquest cop.
 Sí, sí: me'n vaig de quatre grapes
 com el rebesavi,
 per la drecera dels contrabandistes
 fins a la ratlla negra de la mort.

 Salto llavors dins la tenebra encesa
 on tot és estranger.
 On viu, exiliat,
 el Déu antic dels pares.


Foto: Joan Oliver (Pere Quart) en Escritores.org

1 comentario:

  1. ¡Excelente poema! Me hace pensar inmediatamente en cómo habrá sido su autor.

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