sábado, marzo 10, 2012

Giovanni Raboni / Sueño de la calle de las Serpientes



[De Nel grave sogno]

Sueño de la calle de las Serpientes

Muerto, creo, y deudo de muertos -pero también
utilero, guardián, camillero
interino, reportero
d'hôtel-Dieu y de morgue,
hurgaba, el Jesús en la boca, en el revoltijo
de ropa descolorida,
forros desgarrados, mantas militares,
por una extraña resaca arrojados sobre los mostradores.
¿Y los cuerpos? ¿Dónde estaban los cuerpos?
No se veían cuerpos en, por lo menos,
quince, veinte metros a la redonda...
Dices bien, es necesario
descender desnudos a la tierra:
pero aquellas blusas, aquellos
sacos abandonados para siempre, raídas
sandalias, mocasines
tal vez míos, agujereada la suela, aplastado
el empeine... Por ellos,
no por los desaparecidos propietarios, no por las
almas así pomposamente llamadas, me deshago,
a primera hora, en lágrimas en el sueño.

Giovanni Raboni (Milán, 1932-Fontanellato, 2004), Dopo la lirica, poeti italiani 1960-2000. A cura di Enrico Testa, Giulio Einaudi Editore, Turín, 2005
Versión de Jorge Aulicino

[Da Nel grave sogno]

Sogno di via dei Serpenti

Morto, credo, e parente di morti - ma anche come
trovarobe, custode, barelliere
avventizio, reporter 
d'hôtel-Dieu e d'obitorio
frugavo a cuore stretto in un pattume
di indumenti slavati,
di fodere lacere, di coperte militari
da una strana risacca sbattuti sui banconi.
E i corpi, dov'erano i corpi?
Non si vedevano corpi per almeno
quindici, venti metri tutt'intorno...
Dici bene, bisogna
scendere nudi sottoterra:
ma quelle bluse, quei
giacconi smessi per sempre, spelacchati
sandali, mocassini
forse miei, bucata la suola, macerata
la tomaia... Per loro,
non per gli spariti proprietari, non per le
anime così pomposamente dette mi scioglievo
prima di giorno in lacrime nel sogno.

Foto: Giovanni Raboni, 1990, por Grazia Neri, en RaiNews Poesía, di Luigia Sorrentino

4 comentarios:

  1. Por error, el administrador borró dos comentarios. Uno, de Irene Gruss, de congratulaciones, y otro firmado como 'don jaime', creo, que decía si no se me había ocurrido otra expresión que 'con el Jesús en la boca'. En realidad, respondo, se me ocurrieron, pero me pareció adecuado hacer un personaje que cita una antigua expresión en castellano. De todos modos, si don jaime me sugiere otras soluciones al cuore stretto las consideraré atentamente.

    ResponderEliminar
  2. ingrata la tarea del traductor, si la versión resulta buena (merito del poeta) si mala culpa del modesto traductor

    digo, pregunto, si funciona para que arreglarlo?

    de la ocurrencia de hacer un personaje que habla antiguo a las bochornosas traducciones ibéricas hay apenas centímetros

    cuore stretto, es eso, y no mas, no es angustía, no es un nudo en la garganta, no es de ninguna manera jesus en la boca, es corazón estrecho (que suena peor pero que tiene el mérito de hacer que el verso sea tan malo como el original)¿o no?

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Disculpe, don Jaime, pero no la vea tan fácil, stretto es estrecho o apretado o cerrado y la expresión "a cuore stretto" alude más bien a cerrado, y justamente, me parece, a lo contrario de con el Jesús en la boca que, dicho sea de paso, no tiene ya ningún anclaje funcional ni mucho menos religioso espiritual. Me pasé un rato rastreando el uso de la expresión. Descubrí entre otras cosas que existió una carta falsa de Alcide de Gasperi en la que pedía "a cuore stretto" que los aliados bombardearan algunos sectores de Roma para provocar un levantamiento popular. No es frecuente el uso y creo que significa simplemente con empeño, con decisión. No estamos lejos de Italia y me parece que podré resolver la cuestión. En tanto, no se tome esta intrusión en el texto más que como un intento de mantenerlo en el tono serio-irónico que tiene.

      Eliminar
  3. Notable poema y traducción, a pesar de coincidir con en que por ejemplo, "el corazón en la boca" podría sustituir la expresión que puede anclar connotaciones religiosas.
    N.Ferreira

    ResponderEliminar