viernes, noviembre 26, 2010

Edgar Lee Masters / De "Antología de Spoon River", 11




La colina

¿Dónde están Elmer, Herman, Bert, Tom y Charley,
el débil de voluntad, el fuerte de brazos, el bromista, el borrachín, el peleador?

Todos, todos están durmiendo en la colina.

Uno falleció en una epidemia,
uno quemado en una mina,
uno murió en una pelea,
uno en la cárcel,
uno cayó de un puente, bregando por sus hijos y su esposa —
todos, todos están durmiendo, durmiendo, durmiendo en la colina.

¿Dónde están Ella, Kate, Mag, Lizzie y Edith,
la de buen corazón, la de alma simple, la gritona, la orgullosa, la feliz?

Todas, todas están durmiendo en la colina.

Una murió de un parto deshonroso,
una de amor contrariado,
una a manos de un bruto en un burdel,
una de orgullo deshecho, buscando lo que ansiaba el corazón,
una, al cabo de una vida en Londres y París,
fue llevada a su pequeño lugar por Ella, Kate y Mag —
todas, todas están durmiendo, durmiendo, durmiendo en la colina.

¿Dónde están el tío Isaac y la tía Emily,
y el viejo Towny Kincaid y Sevigne Houghton,
y el Mayor Walker que había hablado
con venerables hombres de la revolución?—
todos, todos están durmiendo en la colina.

Les trajeron hijos muertos de la guerra,
e hijas a quienes la vida había destrozado
y a sus hijos huérfanos, llorando —
todos, todos están durmiendo, durmiendo, durmiendo en la colina

¿Dónde está el Viejo Jones, el violinista,
que jugó con la vida sus noventa años,
desafiando la nevisca con el pecho desnudo,
bebiendo, juergueando, sin pensar en familia ni mujer,
ni en el oro, ni el amor, ni el paraíso?
¡Helo ahí! hablando del pescado frito de otros tiempos,
las carreras de caballos de otros tiempos en el bosque de Clary,
de lo que dijo Abe Lincoln
una vez en Springfield.



Petit, el poeta

Semillas en una vaina seca, tic, tic, tic,
tic, tic, tic, como una pelea de gorgojos —
yambos endebles que despierta la brisa fresca —
pero el pino hace de eso una sinfonía.
Triolets, villanelas, rondeles, rondós,
baladas por docena con la misma vieja idea:
las nieves y las rosas de ayer se han desvanecido,
¿y qué es el amor sino una rosa que se marchita?
La vida a mi alrededor, aquí en el pueblo:
tragedia, comedia, valor y verdad,
bravura, constancia, heroísmo, fracaso —
todo en el telar, ¡y qué dibujos!
bosques, praderas, arroyos y ríos —
y yo ciego a todo eso, toda mi vida.
Triolets, villanelas, rondeles, rondós,
Semillas en una vaina seca, tic, tic, tic,
tic, tic, tic, ¡qué yambos irrelevantes,
mientras Homero y Whitman rugían en los pinos!


Edgar Lee Masters (Garnett, 1868-Melrose, Pennsylvania , 1950), Spoon River Anthology, Macmillan, 1915
Versiones de Gerardo Gambolini


The Hill

Where are Elmer, Herman, Bert, Tom and Charley,
The weak of will, the strong of arm, the clown, the boozer, the fighter?

All, all are sleeping on the hill.

One passed in a fever,
One was burned in a mine,
One was killed in a brawl,
One died in a jail,
One fell from a bridge toiling for children and wife —
All, all are sleeping, sleeping, sleeping on the hill.

Where are Ella, Kate, Mag, Lizzie and Edith,
The tender heart, the simple soul, the loud, the proud, the happy one? —

All, all are sleeping on the hill.

One died in shameful child-birth,
One of a thwarted love,
One at the hands of a brute in a brothel,
One of a broken pride, in the search for heart’s desire;
One after life in far-away London and Paris
Was brought to her little space by Ella and Kate and Mag —
All, all are sleeping, sleeping, sleeping on the hill.

Where are Uncle Isaac and Aunt Emily,
And old Towny Kincaid and Sevigne Houghton,
And Major Walker who had talked
With venerable men of the revolution? —
All, all are sleeping on the hill.

They brought them dead sons from the war,
And daughters whom life had crushed,
And their children fatherless, crying —
All, all are sleeping, sleeping, sleeping on the hill.

Where is Old Fiddler Jones
Who played with life all his ninety years,
Braving the sleet with bared breast,
Drinking, rioting, thinking neither of wife nor kin,
Nor gold, nor love, nor heaven?
Lo! he babbles of the fish-frys of long ago,
Of the horse-races of long ago at Clary’s Grove,
Of what Abe Lincoln said
One time at Springfield.


Petit, the Poet

Seeds in a dry pod, tick, tick, tick,
Tick, tick, tick, like mites in a quarrel —
Faint iambics that the full breeze wakens —
But the pine tree makes a symphony thereof.
Triolets, villanelles, rondels, rondeaus,
Ballades by the score with the same old thought:
The snows and the roses of yesterday are vanished;
And what is love but a rose that fades?
Life all around me here in the village:
Tragedy, comedy, valor and truth,
Courage, constancy, heroism, failure —
All in the loom, and oh what patterns!
Woodlands, meadows, streams and rivers —
Blind to all of it all my life long.
Triolets, villanelles, rondels, rondeaus,
Seeds in a dry pod, tick, tick, tick,
Tick, tick, tick, what little iambics,
While Homer and Whitman roared in the pines!


Foto: Door Flag, Kewaunee County, Wisconsin USA, 2006, Hank Erdmann Photography, Inc.

3 comentarios:

  1. Gracias, estaba sin el texto así que me lo llevo... ¿Cuánta obra de nuestros amigos, nosotros incluídos, tiene algo de estas lápidas anche de las grecianas inspiradoras? Un abrazo.

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  2. Me enganche por casualidad porque un amigo italiano publicó la versión en italiano de La Colina de Lee Masters que había estudiado en el cole (luego compré el libro). Voy a visitarlos seguido que lindo leer poesía universal, saludos, Enrique de Lanús

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