martes, enero 06, 2015

Philip Larkin / Dinero










Cada tres meses, el dinero me reprocha:
¿Por que me rabajás a lo inservible?
"Yo soy el sexo y las cosas buenas que podrías tener.
Estás a tiempo de remediarlo, firmando algunos cheques".

Entonces me comparo con los otros:
No lo descuidan ni locos.
Tienen casas, coche y esposa:
evidentemente lo aprovechan mejor que yo.

Sin duda el dinero y la vida tienen relación,
no podés mantenerte joven hasta jubilarte
y por más que ahorres en el banco
al final no te alcanzará ni para afeitarte.

Escucho el canto del dinero. Es como
mirar a la distancia un pueblo de provincia:
barrios, canales, iglesias lujosas y locas
bajo el sol de la tarde. Triste, muy triste.

Philip Larkin (Coventry, Inglaterra, 1922- Hull, Inglaterra, 1985), Las bodas de Pentecostés y otros poemas, traducción de Santiago Espel, La Carta de Oliver, Buenos Aires, 2014

No hay comentarios.:

Publicar un comentario