miércoles, junio 08, 2011

Ernest Dowson / Dos poemas anotados



Vita summa brevis spem nos vetam incohare longam

Ya no están más la risa y el sollozo
El amor y el odio y el deseo,
Pienso que en nosotros eso ya no cuenta
Cuando pasamos esa puerta.

Ya no están más los días de vino y rosas
Salidos de un brumoso sueño
Un tiempo, luego se borran nuestras huellas
En medio de un sueño.


(N. del T.): El título viene de Horacio, Oda I. 4. 15. “La vida tan breve no admite esperanza larga” Desde luego que es éste el poema que recita Clifton Webb -como Waldo Lydecker al final de Laura, 1944, el extraordinario film de Otto Preminger. Por cierto el segundo hemistiquio del primer verso del segundo cuarteto se empleó como título para un film que mejor olvidar.


Non sum qualis eran bonae sub regno Cynarae

La última noche, ay, mezclé sus labios con los míos
Luego cayó tu sombra, Cynara, y tus suspiros
Sobre mi alma entre el vino y los besos se derramó,
Pero estaba enfermo y desolado por una vieja pasión
Sí, estaba desolado y bajé la cabeza;
Te he sido fiel a ti, ¡Cynara! Claro, que a mi manera.

Toda la noche sentí latir su cálido corazón sobre el mío
Entre mis brazos, en amor y sueño, toda la noche yació;
Claro, fueron dulces los besos de su boca roja de ocasión,
Pero estaba enfermo y desolado por una vieja pasión
Cuando al despertar encontré que era muy gris la aurora;
Te he sido fiel a ti ¡Cynara! Claro, que a mi manera.

He olvidado tanto ¡Cynara! Llevado con el viento,
Rosas arrojadas, rosas pisoteadas entre el turbión,
Danzando hasta volverlas pálidos lirios del olvido
Pero estaba enfermo y desolado por una vieja pasión
Todo ese tiempo, y el baile se extendió la noche entera;
Te he sido fiel a ti ¡Cynara! Claro, que a mi manera.

Rogué por una música más loca y un vino más fuerte,
Pero cuando las lámparas expiran y la fiesta languidece,
Allí cae tu sombra y la noche es toda tuya, Cynara;
Y estoy enfermo y desolado por una vieja pasión,
Sí, tan hambriento por los labios de mi deseo estoy.
Te he sido fiel a ti ¡Cynara! Claro, que a mi manera.

(N. del T.): Cynara: Horacio, Odas, IV, 1, 4: “Non sum qualis eram bonae/sub regno Cinarae, desine dulcium/mater saeva Cupidinum”: “Ya no soy el que era -o el que fui- bajo el reino -o “bajo el dominio”, “el influjo” o “subyugado”- de la buena Cinara: Deja ya madre de dulces deseos”.También Cinara aparece en Ep. I, 7, 28; I, 14. 33; así como en Homero, Od. VI, 13, 21-22. Era al parecer una hetaira conocida del poeta de Venusia. Pero el empleo de su nombre por Dowson ha dado lugar a múltiples conjeturas. Sumo una por mi parte: “Cinara” o “cynara” es el nombre de la tintura que se extrae del alcaucil así como de algunas variedades de la misma planta. Esta tintura muy conocida mundialmente por su marca comercial como “Chofitol” es un remedio hepático muy socorrido desde que se tenga memoria. Ahora bien. Hace muchos años alguien me dijo que, a su vez muchos más años atrás, este extracto de cynara se empleaba para diluir el láudano destilado del opio. En especial cuando se buscaba hacer durar las provisiones así como, cuando se estaba en las etapas finales de la adicción, hacerlo un tanto menos nocivo. El clima nocturno, de ensoñación, de doble visión y de pesadilla fría del poema, puede tal vez contribuir a esta explicación. Claro está que sumado al sólito recurso a la poética de Horacio tan habitual en este poeta como en tantos otros. Por otro lado el grupo al que pertenecía este poeta -The Rhymers Club, formado hacia 1890- estaba integrado también -y entre otros poetas- por Lionel Johnson, Francis Thompson -autor del bellísimo The Hound of Heaven- y John Gray (el inspirador del personaje de Dorian Gray), todos católicos y opiómanos.

“In love and sleep” es expresión homérica. Es de Od, X, 335. También figura en Il. XIV en las traducciones inglesas de Lang, Butcher y Fitzgerald. Pero también José Manuel Pabón traduce en su excelente versión en versos decaheptasílabos, (“... unidos) / en descanso y en amor confiemos el uno en el otro” Se lo dice Circe a Odiseo. Antes aún, en su ya histórica traducción de Homero, Luis Segalá y Estalella la traducía en prosa así “... vámonos a la cama para que unidos por el lecho y el amor...” Poco antes Circe se sorprende de que Odiseo no haya respondido a sus filtros de hechicera que Segalá y Estalella, pero también Pabón, traducen como “drogas”.

“Gone with the wind”: Este hemistiquio es, claro está, el que empleara Margaret Mitchell para el título de su muy conocida novela y que luego diera lugar a uno de los films más exitosos de todos los tiempos, aunque conocidos ambos en castellano como Lo que el viento se llevó. Que no es lo mismo. En el original la autora confía en el renacimiento del Sur norteamericano, en Dixie y en Tara y en Scarlett O’Hara, pero el traductor castellano -tal vez involuntariamente splengleriano o yanqui- lo da como cosa ya pasada tras su decadencia definitiva.

Ernest Dowson (Lee, Kent, 1867-Londres, 1900)
Versiones y notas de Angel Faretta




Vita summa brevis spem nos vetam incohare longam

The are no long, the wheeper and the laughter
Love, and desire and hate;
I think they have no portion in us after
We pass the gate.

They are no long the days of wine and roses
Out of a misty dream
Our path emerges for a while, then closes
Within a dream.


Non sum qualis eran bonae sub regno Cynarae

Last night ah, yesternigth betwixt her lips and mine
There fell thy shadow, Cynara! thy breath was shed
Upon my soul between my kisses and the wine;
And I was desolate and sick of and old passion,
Yea, I was desolate and bowed my head;
I have faithfull to thee, Cynara! In my fashion.

All night upon my heart I fell her warm heart beat,
Night-long within mine arms in love and sleep she lay;
Surely the kisses of her bought red mouth were sweet
But I was desolate and sick of and old passion
When I awoke and found the dawn was gray
I have faithful to thee Cynara!, in my fashion.

I have forgot much, Cynara! Gone with the Wind
Flung roses, roses riotously with the throng
Dancing, to put thy pale, lost lilies out of mind;
But I was desolate and sick of and old passion.
Yea all the time, because the dance was long;
I have faithful to thee Cynara!, in my fashion.

I cried for madder music and for stronger wine,
But when the feast is finished and the lamps expire,
Then fall thy shadow, Cynara! The night is thine;
And I am desolate and sick of and old passion,
Yea, hungry for the lips of my desire,
I have faithful to thee, Cynara! in my fashion.



Foto: Dowson, The Poems of Ernest Dowson, John Lane, Londres, 1905

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