martes, febrero 16, 2010

Giovanni Boccaccio / Soneto, 1





Huyan suspiros míos, huya el llanto...

Huyan suspiros míos, huya el llanto,
huyan las angustias y huya el deseo
que tuve de morir; vaya al olvido
lo que contra el Amor yo pensé tanto:

vuelvan la fiesta, la risa y el canto,
vuelva el honor debido al señor mío,
los méritos de quien por mí lograron
tenga la gracia que yo quise tanto.

Desdén, que injustamente me negaba
el vago mirar de brillantes ojos
con que me tomó Amor, ya se ha marchado;

y aquel saludo que yo más quería,
con suave voz y gesto placentero
me lo acaba de dar la dama mía.


Giovanni Boccaccio (Certaldo, Toscana, 1313-1375)

Versión de J. Aulicino




Fuggano i sospir miei, fuggasi il pianto...

Fuggano i sospir miei, fuggasi il pianto,
fugga l'angoscia e fuggasi el disio
che auto ho di morir; vada in oblio
ciò che contra ad Amor già pensai tanto;

torni la festa, torni el riso e 'l canto,
torni gli onor devuti al signor mio,
li meriti del qual han fatto ch'io
aggia la grazia bramata cotanto.

Lo sdegno, el qual a torto me negava
el vago sguardo degli occhi lucenti,
coi qual Amor mi prese, è tolto via;

e quel saluto, ch'io più desiava,
con umil voce e con atti piacenti
pur testé mi rendé la donna mia.


Giovanni Boccaccio, Opera Ommia

Ilustración: Elegia di Madonna Fiammetta *, de Giovanni Boccaccio, códice iluminado por Attavante degli Attavanti, c.1480 Dr. Jörn Günther, anticuario

*Fiammetta ha sido la Beatrice de Boccaccio, es decir la figura inspiradora que casi constituye un requerimiento técnico de la poesía provenzal y de los siglos XIII y XIV italianos. Sólo que el amor de Boccaccio con su musa no fue plátonico. Fiammetta (llamita) tal vez fue la hija de Roberto de Anjou, rey de Nápoles, ciudad en la que el autor vivió trece años, a cargo de negocios de su padre.

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