miércoles, diciembre 14, 2022

Mario Jorge de Lellis / De "Hombres del vino, del álbum y del corazón"




Un Luis

Bismuto bígamo biliar,
sembrador de discordias,
refinador de llantos,
desanudando el nudo familiar
tuvo su foto.

Se sentaba a la mesa ceño en mano,
mordía testamentos,
pasaba por mal tipo en las cocinas,
se reía de viejos afrailados o judíos
y lo vivificaban las palabras feas.

A la hora del té prendía un cigarrillo.
Cuando partía el pan partía un cigarrillo.
Cuando hacía finanzas, cigarrillo.
Cuando dormía incluso cigarrillo.

Bismuto bígamo biliar terminó loco.
Cierto, de a poco.
Emulaba su luis de fumador,
miraba a sus hermanas.

Dejó, apenas,
una sonrisa leve que tenía para uso personal
en hora de oropéndola.


El sillón

Mañana gris y nadie quiere recogerte.

Junto al cordón de la vereda,
tu bordadura de años, tus escombros.

¿Quién descansó allí?
¿Qué fatiga encorvada de horno y pala?
¿Qué romántico amor caridolente
en tus primeras lunas de folletín y arpa?
¿Mi madre, con su rostro de hortensia entre las nubes?
(En las horas de siesta le gustaba
quedarse en una sala con retratos).
¿Mi abuelo? ¿O el primer gringo amigo de mi abuelo,
aquel que ahorraba moneditas para comprar postales?
Y en las veladas de peinetón y polca,
¿qué tornadizo azul torneado
coqueteó en tu estrechez de nido de abanicos?
¿Y qué cosas tuviste cerca tuyo?
¿Qué reloj de cucú, qué mirlo en jaula,
qué pecíolo rojo, que digno piano?
¿Qué reliquia clavada en la pared
te miró tanto tiempo con los ojos sonánbulos?
¿Qué torreones de sueños se veían
desde tu sitio? ¿Qué pesares borrados?

Mi madre no desconoció tu historia.
Cuando yo te llevé, se sonreía.
Una sonrisa llena de pasado.

Mañana gris y nadie quiere recogerte.

Todo tu tiempo ha terminado.


Yuri Gagarin

Mientras en Tokio un niño trinaba en un triciclo
y en Berlín un burdel lamentaba sus puertas
y en Chicago un negrito lustraba los zapatos
y otro negrito en Londres se moría de pena,
Yuri Gagarin todo con sus ojos desnudos
daba vuelta a la tierra.

Y mientras en Sevilla una muchacha
sangraba perfumada de miedo y de alhucema
y en México se enlazaba un toro al sol caliente
y en Paraguay un cabo requisaba conciencias,
Yuri Gagarin -que no estaba solo-
daba vuelta a la tierra.

Y en tanto sucedía el repunte del dólar,
la caja de caudales violada, la inocencia
del árbol, la moral católica, el zapato en perdón,
el humo, la ceniza, la lujuria industrial, la quema
del amor, el monopolio del hambre, los cuarteles
y tantas cosas más de esta tristona ciencia
de vivir, Yuri Gagarin, Jorge hasta nosotros,
daba vuelta a la tierra.

Este Yuri Gagarin tenía una mujer,
dos hijas, vecinos, una casa, una huerta,
acaso alguna pipa, acaso un sobrenombre,
era un muchacho azul como cualquiera.
Vivía en un país que en los mapas es verde.
Era un buen comunista. Porque en otoño
se emocionaba con las hojas secas.

Y este Yuri Gagarin se fue hasta el espacio.
Vio celeste a la tierra.
Casi la fue tocando con sus manos en molde.
Casi no comprendió su corazón de seda.

Y entretanto ocurría lo de siempre.
En Chicago un negrito lustraba los zapatos
y otro negrito en Londres se moría de pena.

Este Yuri Gagarin.
Este buen comunista. Este Jorge cualquiera.

Mario Jorge de Lellis (Buenos Aires, 1922-1966), Hombres del vino, del álbum y del corazón, Editorial Lautaro, Buenos Aires, 1962


Foto: Herederos de Lucina Álvarez/El Juguete Rabioso n° 2, Buenos Aires, 1972

martes, diciembre 13, 2022

Biancamaria Frabotta / De "Nessuno veda nessuno"



Un poema puede expresar ideas inconexas
puede sortear la lógica. No alabar
el pasado a expensas del presente
ni limitarse a aceptarlo o criticarlo.
A veces Cualquiera es Alguien.
De dónde vienen y adónde van 
no se sabe, los pensamientos dispersos de los poetas.
Pensamientos vanos, acaso nebulosos,
parece que oscilan en un limbo
de humildad y soberbia.
Alguien auspicia a un poeta que ame
a los seres humanos más que a la poesía.


Coral 

Soñé que sin que lo supiéramos
rozaba la nada que éramos
y somos, un enjambre de moléculas
una material memoria sin recuerdos.
Una voz afónica nunca oída pronunció
sin tacto el anuncio funesto, un pacto
unilateral, un destino común para los vivos
y los muertos, un susurrado oscuro diagnóstico.
Así comenzó la vida sobre la tierra.

Biancamaria Frabotta (Roma, 1946-2022), Nessuno veda nessuno, Mondadori, 2022
Versiones de Jorge Aulicino



Una poesia può esprimere idee sconnesse
può aggirare la logica. Non loda
il passato ai danni del presente
né si limita ad accettarlo o a criticarlo.
A volte Qualunque diventa Qualcuno.
Da dove vengono né dove vanno
non si sa i pensieri sbandati dei poeti.
Pensieri vani, magari nebulosi
pare che oscillino in un limbo
di umiltà e superbia.
Qualcuno auspica un poeta che ami
gli esseri umani più che la poesia.


Corale

Ho sognato che a nostra insaputa
sfiorasse il nulla che eravamo
e siamo, uno sciame di molecole
una materica memoria senza ricordi.
Un’afona voce mai udita pronunciò
senza tatto l’annunzio ferale, un patto
unilaterale, una sorte comune ai vivi
e ai morti, una sussurrata oscura diagnosi.
Così cominciò la vita sulla terra.
---
Foto: Dino Ignani/Biancamaria Frabotta/Facebook

lunes, diciembre 12, 2022

Luisa Futoransky / Con lápiz al margen de la agenda



El paraíso no existe.
Entonces no pude haberlo perdido, ¿verdad?

entre saber y creer extravío las últimas plumas
de mi copete imperial
hoy toca encontrar ángel
mañana predicar en el desierto
pasado, lunes
descanso de la compañía
    y el mes entrante
liquidación por cambio de ramo
tiempo tormentoso
y diluvio universal

Luisa Futoransky (Buenos Aires, 1939), Luisa Futoransky, 2 de septiembre de 2022


domingo, diciembre 11, 2022

Cesare Pavese / Atavismo



Atavismo

El muchacho respira más fresco, escondido
detrás de los postigos, mirando la calle. Se ven las piedras
por la clara abertura, en el sol. Nadie camina
por la calle. El muchacho querría salir,
así desnudo -la calle es de todos-, y hundirse en el sol.

En la ciudad no se puede. Se podría en el campo,
si no estuviese, sobre la cabeza, la profundidad del cielo
que humilla y aterra. Está la hierba que, fría,
hace cosquillas en los pies, pero las plantas que miran
y los troncos y los arbustos son ojos severos
para un débil cuerpo descolorido, que tiembla.
Hasta la hierba es distinta y repugna al contacto.

Pero la calle está desierta. Si pasase alguno,
el muchacho en la oscuridad osaría mirarlo
y pensar que todos esconden un cuerpo.
Pasa, en cambio, un caballo de músculos gruesos
y atruenan las piedras. Hace tiempo que el caballo
anda desnudo y sin impedimento bajo el sol:
tanto, que anda en medio de la calle. El muchacho,
que querría ser fuerte de ese modo, y renegrido,
y tal vez tirar de un carro, osaría mostrarse.

Si se tiene un cuerpo, hay que verlo. El muchacho
no sabe si cada uno tiene un cuerpo. El vejestorio arrugado
que pasaba esta mañana no puede tener un cuerpo,
tan pálido y triste, no puede haber nada
que aterre de ese modo. Tampoco los adultos
o las esposas que dan la teta al bebé
están desnudos. Tienen un cuerpo sólo los muchachos.
El muchacho no se atreve a mirarse en la oscuridad,
pero sabe bien que debe hundirse en el sol,
y habituarse a las miradas del cielo, para hacerse hombre.

Cesare Pavese (Santo Stefano Belbo, 1908-Turín, 1950), "Trabajar cansa", Trabajar cansa. Vendrá la muerte y tendrá tus ojos, Griselda García Editora, Del Dock, Cartografías, Buenos Aires, 2018
Versión de Jorge Aulicino


Imagen: Cesare Pavese, foto de juventud s/d


Atavismo

Il ragazzo respira piú fresco, nascosto
dalle imposte, fissando la strada. Si vedono i ciottoli
per la chiara fessura, nel sole. Nessuno cammina
per la strada. Il ragazzo vorrebbe uscir fuori
cosí nudo -la strada è di tutti- e affogare nel sole.

In città non si può. Si potrebbe in campagna,
se non fosse, sul capo, il profondo del cielo
che atterrisce e avvilisce. C'è l'erba che fredda
fa il solletico ai piedi, ma le piante che guardano
ferme, e i tronchi e i cespugli son occhi severi
per un debole corpo slavato, che trema.
Fino l'erba è diversa e ripugna al contatto.

Ma la strada è deserta. Passase qualcuno
il ragazzo dal buio oserebbe fissarlo
e pensare che tutti nascondono un corpo.
Passa invece un cavallo dai muscoli grossi
e rintronano i ciottoli. Da tempo il cavallo
se ne va, nudo e senza ritegno, nel sole:
tantoché marcia in mezzo alla strada. Il ragazzo
che vorrebe esser forte a quel modo e annerito
e magari tirare a quel carro, oserebbe mostrarsi.

Se si ha un corpo, bisogna vederlo. Il ragazzo non sa
se ciascuno abbia un corpo. Il vecchiotto rugoso
che pasava al matino, non può avere un corpo
cosí pallido e triste, non può avere nulla
che atterrisca a quel modo. E nemmeno gli adulti
o le spose che dànno la poppa al bambino
sono nudi. Hanno un corpo soltanto i ragazzi.
Il ragazzo non osa guardarsi nel buio,
ma sa bene che deve affogare nel sole
e abituarsi agli sguardi del cielo, per crescere uomo.


Poesie, Mondadori, 1969

sábado, diciembre 10, 2022

Magloire-Saint-Aude / Dos poemas




Silencio

El sarro en los dientes al albur de los choques color caoba
en nueve ciudades.

Bizcocho en su encaje de gualda.

Nada el poeta, lento, dolido 
Para morir en Guadalajara.


Reflejos

Atada, delgada, olores de nada en mi corbata,
Fofo como lo desconocido en el camino.

Lamentos en escupitajos de los muertos.

En el puerto descuidado recostado para hablar,
Menos mis mangas,
Como un árabe.

El éxtasis el luto la lujuria
El obsceno llamado de los estertores.

En el temblor de los encajes, mi bella emoción
Con la distancia de las lámparas frías.

Dulces helados los bizcochos,
Menta de lámparas abrochadas

Magloire-Saint-Aude (Puerto Principe, 1912-1971), Dialogue de mes lampes [1941], Guaraguao n° 71, invierno 2022-2023, Barcelona
Versiones de Mario Campaña



SILENCE

Le tuf aux dents aux chances aux chocs auburn
Sur neuf villes.

Magdeleines en dentelles de gaude.

Rien le poète, lent dolent
Pour mourir à Guadalajara.


REFLECTS

Lié, mince, aux relents de rien sur ma cravate,
Mou comme l’inconnu et sur le chemin.

Lamentations aux crachats des morts.

Au port négligent adossé pour parler,
Hors de mes manches,
Comme un Arabe.

L’extase le deuil la luxure
Au gras des glas des râles.

Au frisson des dentelles, mon bel émoi
Au froid des lampes froides.

Douces gelées les Magdeleines,
Menthe des lampes boutonnée.

viernes, diciembre 09, 2022

Gabriel Ferrater / La vida furtiva



Seguramente será como ahora. Estaré despierto,
caminaré arriba y abajo por el pasillo. Como un minero
que surge de un pozo, me subirá
desde el silencio de toda la casa, brusco,
el ronquido del ascensor. Me detendré a escuchar
el abofetear de puertas de metal, y los pasos
en el rellano, y adivinaré el instante
en que empezará a temblar la angustia del timbre.
Sabré quiénes son. Les abriré enseguida. Todo perdido,
que entren estos, a quienes tendré que decirles todo.

Gabriel Ferrater (Reus, España, 1922 - Sant Cugat del Vallès, España, 1972), Les dones i els dies, Edicions 62, Barcelona, 2010
Versión de Jonio González



LA VIDA FURTIVA

Segurament serà com ara. Estaré despert,
aniré amunt y avall pel corredor. Com un minador
que surt d'un pou, em pujará
des del silenci de tota la casa, brusc,
el ronc de l'ascensor. M'aturaré a escoltar
el bufeteig de portes de metall, i els passos
del replà, i endevinaré l'instant
que arrencarà a tremolar l'angúnia del timbre.
Sabré qui són. Els obriré de seguida. Tot perdut,
que entrin aquests, a qui ho hauré de dir tot.

jueves, diciembre 08, 2022

Federico García Lorca / Prendimiento de Antoñito el Camborio en el camino de Sevilla


                

                                  A Margarita Xirgu

Antonio Torres Heredia,
hijo y nieto de Camborios,
con una vara de mimbre
va a Sevilla a ver los toros.
Moreno de verde luna
anda despacio y garboso.
Sus empavonados bucles
le brillan entre los ojos.
A la mitad del camino
cortó limones redondos,
y los fue tirando al agua
hasta que la puso de oro.
Y a la mitad del camino,
bajo las ramas de un olmo,
guardia civil caminera
lo llevó codo con codo.

El día se va despacio,
la tarde colgada a un hombro,
dando una larga torera
sobre el mar y los arroyos.
Las aceitunas aguardan
la noche de Capricornio,
y una corta brisa, ecuestre,
salta los montes de plomo.
Antonio Torres Heredia,
hijo y nieto de Camborios,
viene sin vara de mimbre
entre los cinco tricornios.

Antonio, ¿quién eres tú?
Si te llamaras Camborio,
hubieras hecho una fuente
de sangre con cinco chorros.
Ni tú eres hijo de nadie,
ni legítimo Camborio.
¡Se acabaron los gitanos
que iban por el monte solos!
Están los viejos cuchillos
tiritando bajo el polvo.

A las nueve de la noche
lo llevan al calabozo,
mientras los guardias civiles
beben limonada todos.
Y a las nueve de la noche
le cierran el calabozo,
mientras el cielo reluce
como la grupa de un potro.

Federico García Lorca (Fuente Vaqueros, España, 1898-Granada, España, 1936), Romancero gitano [1924-1927], Editorial Losada, Buenos Aires, 1953

miércoles, diciembre 07, 2022

César Vallejo / De "Trilce", 4



LV

Samain diría el aire es quieto y de una contenida tristeza.

Vallejo dice hoy la Muerte está soldando cada lindero a 
cada hebra de cabello perdido, desde la cubeta de un frontal, 
donde hay algas, toronjiles que cantan divinos almácigos en 
guardia, y versos anti sépticos sin dueño.

El miércoles, con uñas destronadas se abre las propias uñas
de alcanfor, e instila por polvorientos
harneros, ecos, páginas vueltas, sarros,
zumbidos de moscas
cuando hay muerto, y pena clara esponjosa y cierta esperanza.

Un enfermo lee La Prensa, como en facistol.
Otro está tendido palpitante, longirrostro,
cerca a estarlo sepulto.
Y yo advierto un hombro está en su sitio
todavía y casi queda listo tras de éste, el otro lado.

Ya la tarde pasó diez y seis veces por el subsuelo empatrullado,
y se está casi ausente
en el número de madera amarilla
de la cama que está desocupada tanto tiempo
                                                    allá ............
                                                          enfrente.

César Vallejo (Santiago de Chuco, Perú, 1892-París, 1938), Trilce [1922], edición facsimilar, Barnacle, Buenos Aires, 2022

---
Imagen: Retrato a lápiz de César Vallejo por Víctor Morey Peña en la tapa de la primera edición de Trilce, Talleres de la Penitenciaría de Lima, 1922

martes, diciembre 06, 2022

Leónidas Lamborghini / De "Mirad hacia Domsaar"


Mirad hacia Domsaar

[Fragmento]

Mirad hacia Domsaar.
Miradlo a Pijg, el gigantón, que agoniza se nos
muere, se nos va y no se nos va. Miradlo yacer
allí, inestable, en esa improbable camilla rodante
detenida en Domsaar: paraje perdido, abandonado.
                 Miradlo a Pijg
           tan fantasmal como verídico,
                bajo ese cruel sol
          que a su vez, desde el azur lo mira
creyendo y descreyendo de sí mismo / en sí mismo.
aunque no por ello deja de quemar.
Mirad
a esa raída y vacilante camilla, perpleja, estacionada
frente a la Casa del Herrero, miradla:
                   no tiene estribos
                      ni capota
              pero luce un sinnúmero 
                     de monitores.
Y mirad esos monitores: registran hasta el sin cansancio
los signos vitales (aunque extremadamente débiles) de
Pigj, repitiéndolos una y otra vez. Miradlos.
                 Mirad hacia Domsaar.
                    Mirad ese sol:
Es un chancro ardiente, una llaga que irradia perversidad 
en el azur, una pústula hirviente -criatura de lo
monstruoso-
             que devora a Domsaar
que lo postra en el polvo, ese polvo extraña y extrañadamente 
frío a pesar del calor, frío, sin embargo,
polvo polvoriento a que ha venido quedando reducido.
Domsaar, ese paraje. Miradlo.
                     Domsaar:
polvo-sudario, ceniza blanquecina: miradla extendida,
miradla extendiéndose, a pesar.
                        Miradla, no hay más que mirar.
                        Mirad ese polvo blanquecino
                        y en éste, hundidas, las
                        patas enclenques, raquíticas de 
                           cromo
                        de esa camilla
                        (aunque con poderosas ruedas
                        a rulemanes).
Mirad esos rulemanes: son de una especie inteligente
y, por tanto, cabría suponer que en ningún momento
cesaron de sopesar las dificultades que se pudieran
presentar -dada la situación- en el momento crítico
del arranque y, aun, con posterioridad, sobre la marcha.
                          Camilla,
entonces, cuya desvalidez cuenta con esa muy estimable
compensación aunque (también es cierto) no tiene motor.
                           Miradla en medio
                           del polvo, a pesar,
                           miradla, así, tal vez,
                           más improbable que nunca
pero, por eso mismo, más concentrada, si se quiere, que 
nunca
                           en el deseo de ser mirada.
                           Mirémosla, miradla.

Leónidas Lamborghini (Buenos Aires, 1927 - 2009), Mirad hacia Doomsar, seguido de La risa canalla (o la moral del bufón), Encontrados en la basura, Paradiso, Buenos Aires, 2021

---
Foto: APU

lunes, diciembre 05, 2022

Ekaterina Yósifova / Niñez: Recuerdos




Un recuerdo de trenes de pasajeros
Un largo viaje
Ella sólo tiene cinco, seis, siete años 
Cuando le hacen preguntas, responde confiada.
Ellos ríen: ¡qué niña más astuta,
te engañará en un minuto!
Ella no usa artimañas
y no engaña,
y ellos son
unos extraños.

Un posterior pero borroso recuerdo de
sus mentiras: su realidad más perfecta.
Verdad de antemano.

Un claro recuerdo de libros de páginas rígidas y grandes ilustraciones
El leñador sujetando las zarpas del oso
Los pastores arrojando al lobo al río envuelto en una bolsa
El anciano eliminando las bestias civilizadamente estrujadas en el pequeño mitón
Cuentos de hadas búlgaros
Cuentos de hadas alemanes
Bosques oscuros
Gnomos mortíferos
Niños con un susto de muerte
Hansel y Gretel
Ivancho y Mariyka
Vagando todavía
Fantasmas
Plegarias sin respuesta por un mundo seguro.

Ekaterina Yósifova (Kyustendil, Bulgaria, 1941-Sofía, 2022) Liryc-line
Traducción del búlgaro al inglés, Valentin Krastev
Del inglés al castellano, Jonio González




CHILDHOOD: MEMORIES

A memory of passenger trains
A long journey
She is only five, six, seven years old 
When they ask her questions, she answers with confidence.
They laugh: what a cunning girl,
she'll sell you in a minute!
She does not use cunning 
and does not sell,
and they are
alien to her.

A later, but unclear memory of 
her lies: her more perfect reality. 
Truth in advance.

A clear memory of books with stiff pages and large pictures
The lumberman fastens the paws of the bear
The shepherds throw the wolf into the river tied up in a sack 
The old man does away with the beasts civilly squeezed in the little mitten
Bulgarian fairy tales
German fairy tales
Dark forests
Deadly gnomes
Children frightened to death
Hanzel and Gretel 
Ivancho and Mariyka
Still roaming
Ghosts
Unanswered prayers for a secure world.

domingo, diciembre 04, 2022

Gerard Malanga / Alphonse de Lamartine regresa a la casa familiar después de más de dos décadas




Se acabaron los sonidos de los landós al pasar
los gatos asilvestrados la alameda balanceándose suavemente a mediodía
las puertaventanas abiertas las telarañas en las ramas el cielo nunca más azul
También el calor agobiante aun con el más tenue de los destellos
las potrancas dirigiéndose al establo con el crepúsculo
esas tardes claras y apacibles
la charla de los amigos llenando el salón
el acostarse pronto el abrazo el beso en la frente
un prado cubierto de hierba alta atrapado por una brisa aislada
esas noches solo en la cocina
esos lejanos paseos hacia el otoño.

Gerard Malanga (Nueva York, Estados Unidos,1943), Whisper Sweet Nothings & Other Poems, Bottle of Smoke Press, Nueva York, 2016
Versión de Jonio González.


Foto: Gerard Malanga & Archie, 2005 Asako Kitaori/Wikimedia Commons

ALPHONSE DE LAMARTINE RETURNS TO THE FAMILY HOUSE AFTER MORE THAN TWO DECADES

Gone are the sounds of the passing landaus
the barn cats the cypress allée gently swaying at noon
the open French windows the gossamer branches the sky never more blue
So too the dog days with even the faintest of flickers
the fillies making their way to the barn as twilight descended
those clear and mild evenings
the drawing-room filled with the chatter of friends
the quick bedtime embrace the kiss on the forehead
a field of tall grass caught by a breeze in seclusion
those nights alone in the kitchen
those long-ago rides into autumn.

sábado, diciembre 03, 2022

Alda Merini / De "Ballate non pagate", 2




Cuando los enamorados se hablan
atravesando los árboles
y atravesando mil caminos infelices,
cuando abrazan la hiedra
como si fuese un canto,
cuando encuentran la gracia 
en las espigas esparcidas
y en otras lozanías,
cuando los amantes gimen
son señores de la tierra
y están cerca de Dios
como los santos ebrios.

Cuando los enamorados hablan de la muerte
hablan de la vida eterna
en un coloquio de fino esperanto
que sólo conoce Él.
Su lenguaje es desacralizador
pero invoca la gracia infinita
de un gran perdón.

[1989-93]

Alda Merini (Milán, Italia, 1931-2009), Ballate non pagate, Einaudi, Turín, 1995
Versiones de Jorge Aulicino


Foto: Alda Merini, Milán, 1995 Leonardo Cendamo/Getty Images


Quando gli innamorati si parlano
attraverso gli alberi
e attraverso mille strade infelice,
quando abbracciano l'edera
come se fosse un canto,
quando trovano la grazia
nelle spighe scomposte
e dagli altri rigogli,
quando gli amanti gemono
sono signori della terra
e sono vicini a Dio
come i santi piú ebbri.

Quando gli innamorati parlano di morte
parlano di vita in eterno
in un colloquio di un fine esperanto
noto soltanto a Lui.
Il loro linguaggio è dissacratore,
ma chiama la grazia infinita
de un grande perdono.

viernes, diciembre 02, 2022

Alda Merini / De "Ballate non pagate"




En un tiempo pasaba cerca un viejo,
yo era muy joven, llena de expectativas,
y veía mis libros en la Rizzoli.
Ahora el viejo no pasa, solo viejas
del Naviglio inmersas en el misterio
de cansadas soledades forzadas.
El viejo no descansa en el césped
de mi mal pensamiento, vieja yo también
pienso en distancias blancas y desmedidas
que no he batido, los ambientes
de canto que redundan en amistad...
Perdido ya el camino de la esperanza,
vengo a cantar en medio de los locos,
impulsada por un ilógico destino.


Dividida entre vos y la poesía,
no podrás quitarme esta dimensión de luz
ni abatir el luto por la fe
perdida, esa fe tan grande
y transparente como el roble,
que me parece un hermoso árbol infinito,
la luz brota de las venas
en el secreto magnético del poema.
Dividida entre vos y mi agonía,
se va el amor: canto completo...
nacido de una vida que me asegura
mucha piedad de mi pobre cuerpo.

[1989-93]

Alda Merini (Milán, Italia, 1931-2009), Ballate non pagate, Einaudi, Turín, 1995
Versiones de Jorge Aulicino


Fotos
Arriba: Alda Merini, Milán, 1995 Leonardo Cendamo/Getty Images
Abajo: Murales dedicados a Alda Merini en la calle Gallarete y en la calle Magolfa, Milán, 2021 María Moratti/Getty Images
Puente Alda Merini, Milán NurPhoto/Getty



Un tempo mi passava accanto un vecchio,
ero giovane assai, piena d'attesa,
e videvo i miei libri alla Rizzoli.
Ora il vecchio non passa, solo vecchie
del Naviglio comprese nel mistero
di stanche solitudini forzate.
Il vecchio non riposa sulla zolla
del mio brutto pensiero, vecchia io pure
penso a distanze bianche e invereconde
che io non ho battuto, ad atmosfere
di canto che ridondano amicizia...
Perduta ormai la via della speranza,
vengo a cantare in mezzo a dei dementi
sospinta da un illogico destino. 


Combatutta fra te e la poesia,
tu non puoi togliermi questa dimensione di luce
né abbattere il cordoglio della fede
perduta, questa fede cosí grande
e trasparente come quercia
che pare a me un bell'albero infinito,
e la luce dirompe dalle vene
nel segreto magnetico del carme.
Combattuta tra te e la mia agonia,
ora fugge l'amore: è canto pieno...
nato da vita che ben mi assicura
molta pietà del mio povero corpo.


jueves, diciembre 01, 2022

Josely Vianna Baptista / Taller Renovación




          Llorar con lágrimas es señal de dolor moderado; llorar sin 
          lágrimas es señal de mayor dolor; y llorar con risa es señal 
          de sumo y excesivo dolor.
                                                                   Padre Antonio Vieira

Aquí no se ven ojos
que abriguen lágrimas.
Sólo artificios.
El fuego vivo en tachos de basura.

Aquí no se ven ojos
que abriguen lágrimas.
En el charco frío,
un ramillete macera sus pétalos.

Aquí no se ven ojos
que abriguen lágrimas.
Cornisas ríen
del arrullo ronco de palomas
en los umbrales.

Aquí no se ven ojos
que abriguen lágrimas.
Sólo trillos sucios.
Y la pompa fúnebre de camiones
de escombro.

Al ras del suelo
como un insulto,
una moneda brilla en el desagüe
bajo el capullo adormecido
de un bulto.

Aquí no se ven islas
que abriguen náufragos
(pero bajo las gasas frías
de la helada 
saxífragas florecen
entre piedras
– como dádivas.

Josely Vianna Baptista (Curitiba, Brasil, 1957), Tejer y destejer, 7 poetas contemporáneas del Brasil *, selección y traducción de Agustina Roca, Bajo la Luna, Buenos Aires, 2020

* La antología la integran poemas de Ana Martins Marques, Annita Costa Malufe, Claudia Roquette-Pinto, Izabela Leal, Josely Vianna Baptista, Lu Menezes y Simone Brantes, algunos de ellos pubicados en este blog [N. del Ad.]




Oficina Renovação

    Chorar com lágrimas é sinal de dor moderada; chorar 
    sem lágrimas é sinal de maior dor; e chorar com riso é 
    sinal de dor suma e excessiva.
                                                   Padre Antonio Vieira

Aqui não se veem olhos
que abriguem lágrimas.
Só artifícios.
O fogo aceso nos latões de lixo.

Aqui não se veem olhos
que abriguem lágrimas.
No charco frio,
um ramalhete macera suas pétalas.

Aqui não se veem olhos
que abriguem lágrimas.
Cornijas riem
do arrulho rouco dos pombos
nos umbrais.

Aqui não se veem olhos
que abriguem lágrimas.
Só trilhos sujos.
E a pompa fúnebre dos caminhões
de entulho.

Ao rés do chão,
como um insulto,
uma moeda brilha no bueiro
sob o casulo adormecido
de um vulto.

Aqui não se veem ilhas
que abriguem náufragos
(mas sob as gazes frias
da geada
saxífragas florescem
entre as pedras
– como dádivas.