sábado, febrero 04, 2012

Rafael Bielsa / Una estatua, coloreada al uso etrusco




Una estatua, coloreada al uso etrusco

Pero si esta misma mañana..., tan lejos está
                el tiempo
en que todo era criado unidamente, mechón
                de pelo de muchacho
(allí donde están las casas, enrojecidos tienen sus
                 muros),
carne de color chartreuse, huesos pegados al declive
                 de la sien,
y escudos quebrados, y hay hachones que arden todavía.
... antes de esta mañana. (Postigos
                 de la infancia,
calles en las que el vapor brotaba
                 del pavimento,
y los niños se hamacaban en las escaleras
                 de incendio,
et bulla aureast, pater quam dedit mihi natali die).
El muchacho tiene los ojos tiesos, ojos que miran
                  cosas que no existen,
en mitad del retículo de la ciudad hecha escombros,
iluminada apenas por el amarillo químico
                   de la luna porosa.
Estoy junto a semejanzas de muertos y depósitos
                   de los muertos,
respirando un mismo aire entre los dientes separados,
con la cara llena de bultos, y hacia donde
                    vaya mi vista distingo
figuras de furias, brazos arrancados que enarbolan
                    cofias,
escenas de un estrafalario revolcarse,
de las que ya no me habré de librar.

Rafael Bielsa (Rosario, 1953), Explendor, Ediciones El Lagrimal Trifurca, Rosario, 1994  

Ilustración: De la serie Carlos Alonso en el Infierno, 2004, Carlos Alonso

1 comentario:

  1. Por suerte, 2 Bielsa de lujo. Uno en el campo político-poético; el hermano, en el campo deportivo.

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