jueves, enero 19, 2017

Salvador Novo / Epifania













Un domingo
Epifania no volvió más a la casa.

Yo sorprendí conversaciones
en que contaban que un hombre se la había robado
y luego, interrogando a las criadas,
averigüé que se la había llevado a un cuarto.
No supe nunca dónde estaba ese cuarto
pero lo imaginé, frío, sin muebles,
con el piso de tierra húmeda
y una sola puerta a la calle.
Cuando yo pensaba en ese cuarto
no veía a nadie en él.
Epifania volvió una tarde
y yo la perseguí por el jardín
rogándole que me dijera qué le había hecho el hombre
porque mi cuarto estaba vacío
como una caja sin sorpresas.
Epifania reía y corría
y al fin abrió la puerta
y dejó que la calle entrara en el jardín.

Salvador Novo (Ciudad de México, 1904-1974), “Espejo”, 1933, Espejo, Nuevo Amor y poesías no coleccionadas, Fondo de Cultura Económica, Ciudad de México, 1961
Envío de Jonio González




3 comentarios:

  1. A todas luces, se adivina, es un recuerdo del Novo niño. Es un poema con el rumor cristalino de una mirada limpia.

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  2. Sí, la historia está contada en prosa también en la estatua de sal. Se trata de un episodio de la infancia que fue muy significativo para Novo. La idea del cuarto vacío se convirtió en una imagen de sí mismo con el tiempo dice allí. Saludos, Uriel

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  3. Infancia es destino, decían en mi pueblo.

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