sábado, noviembre 01, 2014

Czeslaw Milosz / A cierta edad









Buscábamos confesar nuestros pecados, pero no había a quién.
Nubes blancas se negaron a aceptarlos, y el viento
Estaba muy ocupado visitando un mar tras otro.
No tuvimos éxito en interesar a los animales.
Los perros, decepcionados, esperaban una orden.
El gato, como siempre inmoral, se fue quedando dormido.
Una persona aparentemente muy cercana
No estaba dispuesta a oír sobre cosas pasadas.
Conversaciones con amigos entre vodka o café
No deberían prolongarse más allá de la primera señal de aburrimiento.
Sería humillante pagar por hora
A un hombre diplomado, sólo por escucharnos.
Iglesias. Tal vez, iglesias. ¿Pero para confesar qué?
Que solíamos vernos hermosos y nobles,
Pero más tarde, en nuestro lugar, un feo sapo
Entreabre su grueso párpado
Y uno ve claramente: “Esto soy yo”.

Czesław Miłosz (Szetejnie, Lituania, 1911-Cracovia, Polonia, 2004), Hablar de poesía n° 25, julio 2012, Córdoba, Argentina
Nota preliminar y versiones del inglés de Carmen Iriondo y Rafael Felipe Oteriño


AL A CERTAIN AGE // We wanted to confess our sins but there were no takers./ White clouds refused to accept them, and the wind/ Was too busy visiting sea after sea./ We did not succeed in interesting the animals./ Dogs, disappointed, expected an order./ A cat, as always inmoral, was falling asleep./ A person seemingly very close/ Did not care to hear of things long past./ Conversations with friends over vodka or coffee/ Ought not be prolongad beyond the first sign of boredom./ It would be humiliating to pay by the tour/ A man with a diploma just for listening.// Churches. Perhaps churches. But to confess there what?/ That we used to see ourselves as handsome and noble/ Yet later in our place an ugly toad/ Half-opens its thick eyelid / And one sees clearly: “That´s me”. 

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