jueves, enero 06, 2022

William Stafford / Dos poemas



Ascendiendo junto al río

Los sauces nunca olvidan qué se siente
al ser joven.

¿Recuerdas el lugar del que viniste?
La grava lo recuerda.

Hasta el extremo superior del río
cree en el océano.

Exactamente a medianoche
el día de ayer se aleja con un suspiro.

Lo que creo es que
todos los animales tienen un alma.

Sobre la tierra que aman
se entrecruzan desde siempre.


Por qué soy feliz

Ha llegado, un tiempo tranquilo. Lo dejo
correr. En alguna parte hay un lago
tan azul y lejano que no pertenece a nadie.
El viento pasa y un sauce escucha
con elegancia.

Oigo todo esto, cada verano. Río
y lloro por cada vuelta que da el mundo,
su frío terrible, su inocente girar.
Ese lago permanece azul y libre; aguanta
y aguanta.

Y yo sé dónde está.

William Stafford (Hutchinson, Kansas, Estados Unidos, 1914-Lake Oswego, Oregon, Estados Unidos, 1993), Ask Me, Graywolf Press, Minneapolis, 2014
Versión de Jonio González


Foto: BBC


CLIMBING ALONG THE RIVER

Willows never forget how it feels
to be young.

Do you remember where you came from?
Gravel remembers.

Even the upper end of the river
believes in the ocean.

Exactly at midnight
yesterday sighs away.

What I believe is,
all animals have one soul.

Over the land they love
they crisscross forever.


WHY I AM HAPPY

Now has come, an easy time. I let it
roll. There is a lake somewhere
so blue and far nobody owns it.
A wind comes by and a willow listens
gracefully.

I hear all this, every summer. I laugh
and cry for every turn of the world,
its terribly cold, innocent spin.
That lake stays blue and free; it goes
on and on.

And I know where it is.

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