domingo, marzo 27, 2016

Mercedes Alvarez / Tuve que cerrar la puerta...










 Tuve que cerrar la puerta aquel día porque irse era
tan perjudicial como volver
tuve que cargar con mi ropa
un vestuario inventado del que descarté
sin pena
la mitad de mis atuendos
no valía
para instalarse en otra casa
limpiar la suciedad acumulada
hincarse en el suelo
para sacar brillo
a cada azulejo:
adquirí tres muebles y un perro
trabajé para ser
una buena vecina.
No medía el paso de las horas
entendí del tiempo
por las arrugas de la cara
practiqué el desapego
la consolación
la lujuria.
Aprendí a encontrar semejanzas
el negro se plegó al negro
el rojo al rojo
la muerte coronó mi frente
con su cerco de fuego.
Me bauticé porque creía
en el poder del agua.
Caminé al calvario porque el símbolo estaba
por encima de todas las cosas.
El inconsciente me habló
-o quizá era Dios-.
Guardo el oro y el diamante de las joyas de mi abuela
para que me entierren con ellas imitando
toda la sabiduría de su apariencia.

(inédito)

Mercedes Alvarez (Tandil, Argentina, 1979)




2 comentarios:

  1. Impactante. Sobria. Sabe donde va. Clelia

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  2. Imprescindible saber siempre lo que no se quiere...

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