martes, agosto 20, 2013

Richard Gwyn / Historia del lobo



Ah, él es un lobo, un lobo, le explicó Gabriela a Alice. Tiene mente de lobo y dientes de lobo, y la lengua larga y correosa de un lobo, y los ojos amarillos de un lobo, y cuando apoya la cabeza sobre tu muslo te pierdes para él y para los deseos que habitan en su cerebro de lobo. Alice se da cuenta de algo: ella es el Hada Morgana y sabe de qué manera ocurrirán las cosas, mientras que Gabriela es Ginebra, una víctima de la inercia y esclava de toda pasión pasajera, capaz de ser seducida por cualquier idea, cualquier paisaje, cualquier lobo de cualquier tipo. De hecho, Gabriela está celosa de Alice y desea poder abrazar a un lobo con la misma alegría y abandono que Alice; Alice, a quien no le importa si él es un lobo o no, quien no reacciona más allá de la sensación de placer que él le despierta, a quien no le preocupan las categorías animales, y quien no cuelga cueros de criaturas en su pared.

Richard Gwyn (Pontypool, Gales, 1956), Abrir una caja, antología, traducción de Jorge Fondebrider, Ediciones Gog y Magog, Buenos Aires, 2013



Wolf Story

Ah, he is a wolf, a wolf, explained Gabriela to Alice. He has a wolf’s mind and a wolf’s teeth, and the long leathery tongue of a wolf, and a wolf’s yellow eyes and when he rests his head on your thigh you are lost to him and the desires that inhabit his wolfish brain. Alice catapults to a realization: that she is Morgan Le Fay and knows how things will unfold, whereas Gabriela is Guinevere, a victim to inertia and in thrall to any passing infatuation, capable of being seduced by any idea, any landscape, any wolf in any guise. In fact, Gabriela is jealous of Alice and wishes she could embrace a wolf with as joyful an abandon as Alice; Alice who doesn’t care whether he is a wolf or not, who doesn’t respond beyond the sense of pleasure that he arouses in her, who doesn’t care for animal categories, and doesn’t hang the pelts of creatures on her wall.


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