domingo, abril 01, 2012

Cecco Angiolieri / ¡Eh! Basta ya, por cortesía...


XXXII

-¡Eh! Basta ya, por cortesía,
en verdad, todo tiene su final.
- Sí, amor, así hacerlo podría
tanto como un pollo podría volar.
-Me darás una rabieta de las mías,
que me conozco, si así debes andar.
-¿Por qué dices eso, alma mía?
¿quieres que me vaya a despeñar?
-Dios quisiera que te hubieses despeñado,
que mucho me alegraría la noticia,
ya que no puedo tenerte sosegado.
-Si tú fueses tan piadosa como bella,
y no fuese por mi pensar timado,
de tu persona tú dirías: "¡Tenla!"

Cecco Angiolieri (Pisa, 1260-1312 ó 1313), Rime, Rizzoli, Milán, 2000
Versión de J. Aulicino

XXXII

- Deh, bàstat’oggimai, per cortesia,
in verità, ché tutt’ha bel posare!
- Certo, amore, così far lo porìa,
come galluccio potesse volare.
 - Tu mi fara’ venir tal bizzarria,
qual i’ mi so, puo’ che cosi de’ andare.
- Perché dici così, anima mia?
ha’ voglia ch i’ mi vad’a trarripare?
- Volesse Dio che tu fossi già mosso,
ch’assa’ mi piaceria cotal novella,
da poi che rimaner far non ti posso.
- Or, s’ tu fossi pietosa come bella,
se ’l mi’ penser non m’inganna di grosso,
de la persona tua diresti: «Tèlla!».

Ilustración: Códex Manesse, siglo XIV

1 comentario:

  1. tan piadosa como bella... mira en que lugar o una cosa o la otra.

    Excelente texto.

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