jueves, julio 28, 2011

Mauro Viñuela / Leo a Hegel




Leo a Hegel

La Historia colocó sobre las manos de mi nonna Colomba
una escopeta doble caño. Ella tenía siete años. Cuidaba presos en la primera guerra.
Les apuntaba desde un banquito de madera. Mientras se zarandeaba imaginando olas del Mediterráneo.
Detrás de las rejas. Detrás de cada puerta se combatía.
La Historia colocó sobre el cuerpo de mi nonna Colomba
a un montón de soldados ingleses
en la segunda guerra.
La Historia trajo a mi nonna Colomba en un barco
colmado de baúles y semillas y misa en cubierta.
La Historia colocó en las manos de mi madre carretillas solares
estiércol para la tierra, conejos azules, gallos de cresta color del Mediterráneo.
La Historia colocó más tarde sobre mamá a un montón de militares
uniformados en centros de detención.
La Historia violó a mamá en América. Nos violó las capillas fluorescentes colgadas
en la pared del comedor. Nos arrojó semen negro sobre el claro horizonte del patio.
La Historia le dio con la guadaña a nuestras plantas y disparó
a la cabeza de todos nuestros animales.
La Historia colocó una gota de orfandad pura como agua del Mediterráneo sobre cada ojo mío y de mis hermanos.
La Historia colocó ante mí una hoja en blanco, donde no escribo.
Sólo arrojo cenizas como fina, impalpable arena del Mediterráneo.

Mauro Viñuela (Resistencia, Chaco, 1971)


Ilustración: El sifón, 1915, Emilio Pettoruti

3 comentarios:

  1. Gracias por dar a conocer a tan buen poeta. Habrá que buscar más material; Irene

    ResponderEliminar
  2. Es buenísimo, coincido con Irene (te saludo Irene), saludo este buen texto de Mauro, y saludo a Mauro también, y te saludo, hermano Jorge

    ResponderEliminar
  3. Gracias Irene, gracias Jorge, gracias Ignacio, tres poetas siempre frescos, férreos, profundos y desopilantes -hablando en el más exquisito de los sentidos-. Saludos.
    Mauro Viñuela.

    ResponderEliminar