lunes, julio 25, 2011

Alda Merini / Dos poemas




Titán, esa voz de siempre...

Titán, esa voz de siempre
que corre sobre el vientre de la razón,
tu desatinado coraje
que empuja las paredes
más allá del muro del llanto, esa sed
de espacio, ese clima tuyo que devora
a la gente como si fuese tu mano
el gesto impresionista, tu cara
seca de innumerables columnas,
Titán que me ha devorado los dedos
como hojas de un árbol espinoso.


Ambrosio, ningún carmen es tan devoto de Dios...

Ambrosio, ningún carmen es tan devoto de Dios
como el carmen de la lujuria
que dora a los viejos como a panes ardientes
que los hace exultar y los hace creer en Dios.
Y dentro de sus ojos que han visto
el placer
y el absurdo riesgo de la muerte
saben que el Paraíso está hecho
de solitarias fronteras
y temen el infierno de la vida.


Alda Merini (Milán 1931-2009), Superba è la notte, Giulio Einaudi Editore, Turín, 2000
Versiones de J. Aulicino

Titano, quella voce di sempre
che corre sul ventre della ragione,
il tuo forsennato coraggio
che spinge le pareti
oltre il muro del pianto, quella sete
di spazio, quel tuo clima che divora
la gente come fosse la tua mano
il gesto impressionista, la tua faccia
arsa da innumerevoli colonne,
Titano che mi hai divorato le dita
como foglie di un albero spinoso.


Ambrogio, nessun carme è tanto devoto a Dio
come il carme della lussuria
che indora i vecchi come pani ardenti
che li fa esultare e li fa credere in Dio.
E dentro i loro occhi che hanno visto
il piacere
e l'assurdo periglio della morte
sanno che il Paradiso è fatto
di sole frontiere
e temono l'inferno della vita.





Ilustración: Alegoría del triunfo de Venus, 1540, Agnolo Bronzino

2 comentarios:

  1. La pucha que es compleja esta mina. Apasionante. Gracias, Irene

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