domingo, agosto 09, 2015

Tiffany Atkinson / En esta









él viene del jardín desnudo
con una brazada de acelga.
El pelo enrulado hasta la clavícula, y tiene
aros, porque con cada movimiento algo
juega con la luz. Y no es
poca cosa, no. Es un hombre planetario. Su
piel tiene sol en el inconsciente, no como la
mía. Está silbando, brillante y abstraído.
Estoy segura de que no es de por acá.
Claro que yo no tengo jardín. Sin embargo,
un florero de lirios rasga el aire con un aroma
a leche derramada. Y a él le encanta conversar.
Aunque yo hable como un marido en una tienda de ropa de mujer,
no le importa. Podría gustarme él,
así las cosas. Y él sabría hacer margaritas
con los ojos vendados. Una vez pregunta, ¿en qué andabas
cuando te encontré esta mañana? 
Estaba sólo escribiendo. Mira. Una historia probable.

[Versión de Inés Garland]

Tiffany Atkinson (Berlín, 1972), El hombre cuya mano izquierda pensaba que era un pollo, selección y versiones de Inés Garland y Silvia Camerotto, Gog y Magog, Buenos Aires, 2013



IN THIS ONE

He comes from the garden wearing
nothing but an armful of swiss chard.
His hair curls to the collarbone, and he
has earrings in, for something with each 
movement quips back light. And not
a slight man, no. A planetary type. His 
skin has sun in its unconscious, not like
mine. He’s whistling, bright and abstract.
I am certain he is not from hereabouts.
Of course, I have no garden. Still,
a vase of lilies streaks the air with scent
like spilt milk. And he’s all for conversation.
Though my tongue’s a husband in a dress-
shop, he does not mind. I could like him,
as it goes. And he could mix a margarita
blindfold. Once he asks, what were you up 
to, when I found you here that morning?
I was only writing. Look. A likely story.

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