viernes, febrero 20, 2015

José Lezama Lima / La mujer y la casa










Hervías la leche
y seguías las aromosas costumbres del café.
Recorrías la casa
con una medida sin desperdicios.
Cada minucia un sacramento,
como una ofrenda al peso de la noche.
Todas tus horas están justificadas
al pasar del comedor a la sala,
donde están los retratos
que gustan de tus comentarios.
Fijas la ley de todos los días
y el ave dominical se entreabre
con los colores del fuego
y las espumas del puchero.
Cuando se rompe un vaso,
es tu risa la que tintinea.
El centro de la casa
vuela como el punto en la línea.
En tus pesadillas
llueve interminablemente
sobre la colección de matas
enanas y el flamboyán subterráneo.
Si te atolondraras,
el firmamento roto
en lanzas de mármol,
se echaría sobre nosotros.

Febrero y 1976

José Lezama Lima (La Habana, 1910-1976), Fragmentos a su imán, 1977, en La Jiribilla de Papel, n° 60, mayo del 2006, La Habana

1 comentario:

  1. La lectura de este poema, ausente del barroquismo usual del poeta, me recordó la dedicatoria que su autor anotó en su obra reunida: "Para Rosa Lima de Lezama toda mi poesía".

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