viernes, julio 29, 2016

Constantino Cavafis / Dos poemas











La prórroga de Nerón

Nerón no se inmutó al escuchar
el vaticinio del Oráculo Délfico:
"Cuídate de la edad de setenta y tres".
Hay mucho tiempo para divertirse:
apenas tiene treinta. La prórroga
que el dios le ha concedido
es más que suficiente
para olvidarse de futuros peligros.

Ahora, un poco fatigado, volverá a Roma,
maravillosamente fatigado
tras un viaje
que consagró al placer:
fiestas en el jardín, teatros, estadios...
Noches en las ciudades de Acaya...
Sobre todo el deleite de los cuerpos desnudos...

Eso cree Nerón. Pero, en Hispania, Galba
en secreto reúne y ejercita sus tropas.
El viejo Galba
que hace ya tres cumplió
los setenta años.


Anduve

Querían atarme. Me solté y anduve.
Anduve por la noche constelada.
Encontré goces que eran mitad reales;
la otra mitad, denuedos de mi alma.
Bebí el áspero vino que reservan,
para el placer, los bravos.

Constantino Cavafis (Alejandría, Egipto, 1863-1933), Una noche, versiones ("aproximación") de José Emilio Pacheco, prólogo de Minerva Margarita Villarreal, Colección El Oro de los Tigres III, Universidad Autónoma de Nuevo León, México, 2011



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