miércoles, enero 06, 2010

Santiago Espel / de "100 haikus"


1

Salgo del subte.
Afuera los naranjos
prenden la noche.


2

Ella se ha ido.
Debajo de la cama
hay un zapato.


7

Como gusanos,
chimeneas de lata
de cara al cielo.


33

En el viejo bar,
un hombre toma café;
una sola luz.



85

Es infalible:
la flor del jacarandá
tiñe noviembre.


Santiago Espel (Buenos Aires, 1960), 100 haikus, Ediciones La Carta de Oliver, Buenos Aires, 2008


Foto: Espel Autores de Concordia

3 comentarios:

  1. qué buenos Haikus, Espel. Qué bueno todo el blog, gracias Jorge,
    R. Palacios

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  2. El haiku argentino siempre temblequea entre lo capitalino (muy capitalino), como los subtes o el obelisco o alguna cosa por el estilo; lo rural típico de ruta (vacas, pasto, horizonte) y las reminiscencias del Jardín Japonés, como los cerezos o algún ceibo de la zona.


    ¿No hay acaso zonas intermedias? ¿No hay acaso márgenes? ¿Otras fronteras? Hay que fundar un haiku de lo natural villero; un haiku que haga tronar otros lugares, desde el conurbano. Dejar de repetir lo que ya hizo Bashô.


    Lo que hizo este muchacho es bueno. Solo digo que será mejor ampliar la mirada. Hagámoslo.

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