viernes, julio 13, 2007

Edgar Allan Poe / El cuervo. Versión de Pérez Bonalde


El cuervo
de Edgar Allan Poe
Versión de Juan Antonio Pérez Bonalde (Caracas, 1846-La Guaira, 1892)

Una fosca media noche, cuando en tristes reflexiones,
Sobre más de un raro infolio de olvidados cronicones
Inclinaba soñoliento la cabeza, de repente
A mi puerta oí llamar;
Como si alguien, suavemente, se pusiese con incierta
Mano tímida a tocar:
"¡Es - me dije - una visita que llamando está a mi puerta:
eso es todo y nada más!".


¡Ah! Bien claro lo recuerdo: era el crudo mes del hielo,
Y su espectro cada brasa moribunda enviaba al suelo.
Cuán ansioso el nuevo día deseaba, en la lectura
Procurando en vano hallar
Tregua a la honda desventura de la muerta Leonora;
La radiante, la sin par
Virgen rara a quien Leonora los querubes llaman, ahora
Ya sin nombre... ¡nunca más!


Y el crujido triste, incierto, de las rojas colgaduras
Me aterraba, me llenaba de fantásticas pavuras,
De tal modo que el latido de mi pecho palpitante
Procurando dominar,
"¡Es, sin duda, un visitante-repetía con instancia-
Que a mi alcoba quiere entrar:
Un tardío visitante a las puertas de mi estancia...,
Eso es todo, y nada más!".


Poco a poco, fuerza y bríos fue mi espíritu cobrando:
"Caballero, dije, o dama: mil perdones os demando;
Mas, el caso es que dormía, y con tanta gentileza
Me vinisteis a llamar,
Y con tal delicadeza y tan tímida constancia
Os pusisteis a tocar,
Que no oí", dije, y las puertas abrí al punto de mi estancia:
¡sombras sólo y... nada más!


Mudo, trémulo, en la sombra por mirar haciendo empeños,
Quedé allí -cual antes nadie los soñó- forjando sueños;
Mas profundo era el silencio, y la calma no acusaba
Ruido alguno... Resonar
Sólo un nombre se escuchaba que en voz baja aquella hora
Yo me puse a murmurar,
Y que el eco repetía como un soplo: ¡Leonora...!
Esto apenas, ¡nada más!


A mi alcoba retornando con el alma en turbulencia,
Pronto oí llamar de nuevo, esta vez con más violencia:
"De seguro -dije- es algo que se posa en mi persiana,
Pues, veamos de encontrar
La razón abierta y llana de este caso raro y serio,
Y el enigma averiguar:
¡Corazón, calma un instante, y aclaremos el misterio...:
Es el viento, y nada más!".


La ventana abrí, y con rítmico aleteo y garbo extraño,
Entró un cuervo majestuoso de la sacra edad de antaño.
Sin pararse ni un instante ni señales dar de susto,
Con aspecto señorial,
Fue a posarse sobre un busto de Minerva que ornamenta
De mi puerta el cabezal;
Sobre el busto que de Palas representa,
Fue y posóse, y ¡nada más!


Trocó entonces el negro pájaro en sonrisas mi tristeza
Con su grave, torva y seria, decorosa gentileza;
Y le dije: "Aunque la cresta calva llevas, de seguro
No eres cuervo nocturnal,
¡viejo, infausto cuervo oscuro vagabundo en la tiniebla...!
Dime, ¿cuál tu nombre, cuál,
En el reino plutoniano de la noche y de la niebla...?"
Dijo el cuervo: "¡Nunca más!".


Asombrado quedé oyendo así hablar al avechucho,
Si bien su árida respuesta no expresaba poco o mucho;
Pues preciso es convengamos en que nunca hubo criatura
Que lograse contemplar
Ave alguna en la moldura de su puerta encaramada,
Ave o bruto reposar
Sobre efigie en la cornisa de su puerta cincelada,
Con tal nombre: "Nunca más".


Mas el cuervo fijo, inmóvil, en la grave efigie aquélla,
Sólo dijo esa palabra, cual si su alma fuese en ella
Vinculada, ni una pluma sacudía, ni un acento
Se le oía pronunciar...
Dije entonces al momento: "Ya otros antes se han marchado,
Y la aurora al despuntar,
él también se irá volando cual mis sueños han volado".
Dijo el cuervo: "¡Nunca más!".


Por respuesta tan abrupta como justa sorprendido,
"No hay ya duda alguna -dije-, lo que dice es aprendido;
Aprendido de algún amo desdichado a quien la suerte
Persiguiera sin cesar,
Persiguiera hasta la muerte, hasta el punto de, en su duelo,
Sus canciones terminar
Y el clamor de su esperanza con el triste ritornello
De: ¡Jamás, y nunca más!".


Mas el cuervo provocando mi alma triste a la sonrisa,
Mi sillón rodé hasta el frente de ave y busto y de cornisa;
Luego, hundiéndome en la seda, fantasía y fantasía
Dime entonces a juntar,
Por saber qué pretendía aquel pájaro ominoso
De un pasado inmemorial,
Aquel hosco, torvo, infausto, cuervo lúgubre y odioso,
Al graznar: "¡Nunca jamás!".


Quedé aquesto investigando frente al cuervo, en honda calma,
Cuyos ojos encendidos me abrasaban pecho y alma.
Esto y más-sobre cojines reclinado- con anhelo
Me empeñaba en descifrar,
Sobre el rojo terciopelo do imprimía viva huella
Luminosa mi fanal,
Terciopelo cuya púrpura ¡ay! jamás volverá élla
A oprimir, ¡ah, nunca más!


Parecióme el aire, entonces, por incógnito incensario
Que un querube columpiase de mi alcoba en el santuario,
Perfumado. "¡Miserable ser -me dije- Dios te ha oído,
Y por medio angelical,
Tregua, tregua y el olvido del recuerdo de Leonora
Te ha venido hoy a brindar:
Bebe, bebe ese nepente, y así todo olvida ahora!".
Dijo el cuervo: "Nunca más".


¡Oh, Profeta -dije- o duende!, mas profeta al fin, ya seas
Ave o diablo, ya te envíe la tormenta, ya te veas
Por los ábregos barrido a esta playa, desolado
Pero intrépido, a este hogar
Por los males devastado, dime, dime, te lo imploro:
¿Llegaré jamás a hallar
Algún bálsamo o consuelo para el mal que triste lloro?
Dijo el cuervo: "¡Nunca más!".


"¡Oh, Profeta -dije- o diablo! Por ese ancho, combo velo
De zafir que nos cobija, por el sumo Dios del cielo
A quien ambos adoramos, dile a esta alma dolorida,
Presa infausta del pesar,
Si jamás en otra vida la doncella arrobadora
A mi seno he de estrechar,
La alma virgen a quien llaman los arcángeles Leonora..."
Dijo el cuervo: "¡Nunca más!".


"¡Esa voz, oh cuervo, sea la señal de la partida
-grité alzándome-, retorna, vuelve a tu hórrida guarida,
La plutónica ribera de la noche y de la bruma...!
¡De tu horrenda falsedad
En memoria, ni una pluma dejes, negra! ¡El busto deja!
¡Deja en paz mi soledad!
¡Quita el pico de mi pecho! ¡De mi umbral tu forma aleja...!"
Dijo el cuervo: "¡Nunca más!".


Y aún el cuervo inmóvil, fijo, sigue fijo en la escultura,
Sobre el busto que ornamenta de mi puerta la moldura....
Y sus ojos son los ojos de un demonio que, durmiendo,
Las visiones ve del mal;
Y la luz, sobre él cayendo, sobre el suelo arroja trunca
su ancha sombra funeral.
Y mi alma de esa sombra en la que él flota... nunca
Se alzará... ¡nunca jamás!

[Publicación del poema original:1845 - Traducción: 1887]

Edgar Poe (Boston, 1809-Baltimore, 1849), El cuervo. Las campanas. Primitivo Gayo Editor, Buenos Aires, 1950

Original en inglés, con las ilustraciones de Gustav Doré, en Project Gutenberg

---
Imagen: Daguerrotipo de Sarah Ellen Whitman, Biblioteca Nacional de Francia

martes, julio 10, 2007

Edgar Bayley / De "La vigilia y el viaje"


Es infinita esta riqueza abandonada

esta mano no es la mano ni la piel de tu alegría
al fondo de las calles encuentras siempre otro cielo
tras el cielo hay siempre otra hierba playas distintas
nunca terminará es infinita esta riqueza abandonada
nunca supongas que la espuma del alba se ha extinguido
después del rostro hay otro rostro
tras la marcha de tu amante hay otra marcha
tras el canto un nuevo roce se prolonga
y las madrugadas esconden abecedarios inauditos islas remotas
siempre será así
algunas veces tu sueño cree haberlo dicho todo
pero otro sueño se levanta y no es el mismo
entonces tú vuelves a las manos al corazón de todos
de cualquiera
no eres el mismo no son los mismos
otros saben la palabra tú la ignoras
otros saben olvidar los hechos innecesarios
y levantan su pulgar han olvidado
tú has de volver no impota tu fracaso
nunca terminará es infinita esta riqueza abandonada
y cada gesto cada forma de amor o de reproche
entre las últimas risas el dolor y los comienzos
encontrará el agrio viento y las estrellas vencidas
una máscara de abedul presagia la visión
has querido ver
en el fondo del día lo has conseguido algunas veces
el río llega a los dioses
suben murmullos lejanos a la claridad del sol
amenazas
resplandor en frío

no esperas nada
sino la ruta del sol y de la pena
nunca terminará es infinita esta riqueza abandonada

Edgar Bayley (Buenos Aires 1919-1990 ), "La vigilia y el viaje", 1949-1955, Obra poética, Corregidor, Buenos Aires, 1976.


Foto: Edgar Bayley, Feria del Libro de Buenos Aires, circa 1985. Archivo J. Aulicino

jueves, julio 05, 2007

Si yo, como Salomón...

O ser un dragón

Si yo, como Salomón,
pudiera obtener mi deseo—
mi deseo ... O ser un dragón,
un símbolo del poder del Cielo–
del tamaño de un gusano de seda
o inmenso; a veces invisible-
¡Fenómeno feliz!

Marianne Moore (Kirkwood, 1887- Nueva York, 1972)
Versión de Andrés Hax


O to be a dragon

If I, like Solomon,
could have my wish—
my wish ... O to be a dragon,
a symbol of the power of Heaven—of silkworm
size or immense; at times invisible.
Felicitous phenomenon!

miércoles, julio 04, 2007

Edwards en el Siglo de Oro


Definición del amor

Desmayarse, atreverse, estar furioso,
áspero, tierno, liberal, esquivo,
alentado, mortal, difunto, vivo,
leal, traidor, cobarde y animoso;

no hallar fuera del bien, centro y reposo,
mostrarse alegre, triste, humilde, altivo,
enojado, valiente, fugitivo,
satisfecho, ofendido, receloso;

huir el rostro al claro desengaño,
beber veneno por licor suave,
olvidar al provecho, amar el daño,

creer que un cielo en un infierno cabe,
dar la vida y el alma a un desengaño,
esto es amor; quien lo probó lo sabe.

(Lope de Vega, Madrid, 1562-1635)


Vía El Rey de la Boca

martes, julio 03, 2007

Sobre Sainte-Beuve:


... Al verlo con su frente blanca, sus mejillas coloradas, su tez rosada de muñeca, se diría que es un bibliotecario de provincia que vive en la sombra de un claustro de libros, bajo el cual tendría una bodega de generoso borgoña.
Habla sin cesar y de a pequeños toques, sin dar jamás grandes pinceladas. Su conversación se asemeja a la paleta de una pintora de acuarelas, llena de bonitos tonos tímidos y delicados.

Edmond et Jules de Goncourt

(en la contratapa de Mis venenos, de Sainte-Beuve, Selecciones de Amadeo Mandarino, Bs. As. 2007)
Hay dos literaturas:... una literatura oficial, escrita, convencional, profesada, ciceroniana, admirativa; la otra oral, de charlas junto al fuego, anecdótica, burlona, irreverente, que corrige y a menudo deshace la anterior, y que muere a veces casi por completo con los contemporáneos.

Sainte-Beuve, Mis venenos, traducción de Jorge Salvetti. Selecciones de Amadeo Mandarino, Buenos Aires, 2007

N. de R.: Hay que decir que Charles Agustin Sainte-Beuve (Boulogne-sur-Mer 1804- París, 1869) ejerció ambas; una desde el podio, la otra en sus charlas según se sabe y en estos cuadernos que no publicó durante su vida.

domingo, julio 01, 2007

Malraux dice en alguna parte, cuando se le plantea la pregunta "¿Qué es el hombre?", que somos la primera civilización que no sabe nada de eso. Durante mucho tiempo, la religión fue un cimiento de las civilizaciones; desde Descartes y el siglo XVIII, se piensa que la razón basta para colmar y justificar al hombre.
(...)
El siglo XXI será un combate entre la gravedad y la gracia, si usted quiere; lamentablemente, ignoro quién será el vencedor.


Jean Guitton, Cosas del cielo, cosas de la tierra, conversaciones con Gérard Prévost. Sudamericana, Buenos Aires, 2000

jueves, junio 28, 2007

William Carlos Williams / Comentario a una cita en "Paterson"


En orden aparentemente para traer el verso aun más cerca dentro de la esfera de la prosa y del habla común, Hipponax terminaba sus yámbicos con un espondeo o un troqueo en vez de con un yambo, imprimiendo así la máxima violencia a la estructura rítmica. Estos versos deformados y mutilados se llamaban yámbicos cojos o de pie quebrado. Ellos comunicaban una cierta dureza al estilo. Los coliambos son en poesía lo que los enanos o tullidos en la naturaleza humana. Aquí también, aceptando este metro irregular, los griegos desplegaban su agudo sentido estético de la exactitud, reconociendo la armonía que susbsiste entre versos broncos y distorsionados temas, que son los que ellos tratan -los vicios y perversiones de la humanidad- y también su concordancia con el espíritu burlón del satírico. Un verso deformado era lo apropiado para costumbres deformadas.
---Estudios de los poetas griegos, John Addington Symonds Vol. I. pág. 284
en Paterson,William Carlos Williams. (Ed. de Margarita Ardanaz, Cátedra, Madrid, 2001)

...Y sin embargo, su equivalente en poesía en castellano, la copla de pie quebrado, ha servido a un tema épico elegíaco:

(...)

[XXIV]

Las huestes ynumerables,
los pendones, estandartes
e vanderas,
los castillos impugnables,
los muros e valuartes
e barreras,
la caua honda, chapada
o cualquier otro reparo
qué aprouecha?
Quando si tú vienes ayrada,
todo lo passas de claro
con tu flecha.


(...)

[XXXIII]

Después de puesta la vida
tantas vezes por su ley
al tablero,
después de tan bien seruida
la corona de su rey
verdadero,
después de tanta hazaña
a que non puede bastar
cuenta cierta,
en la su villa d'Ocaña
vino la muerte a llamar
a su puerta,

[XXXIV]

diziendo: Buen cauallero,
dexad el mundo engañoso
e su halago;
vuestro coraçón d'azero
muestre su esfuerço famoso
en este trago

Jorge Manrique (Paredes de Nava, España, 1440- Castillo de Garcímuñoz, Cuenca, España, 1479), Coplas a la muerte de su padre


El texto completo

martes, junio 26, 2007

Geoffrey Hill / De "Himnos de Mercia", 2



I
Rey de los perennes acebales, la arenisca hendida, cacique de la M5*: arquitecto del foso y la muralla históricos, la ciudadela de Tamworth, la ermita estival de Holy Cross: guardián del Puente de Gales y del Puente de Hierro: contratista de las nuevas posesiones codiciadas: maestro de la sal: cambista: comisario de juramentos: martirólogo: el amigo de Carlomagno.

"Me gusta", dijo Offa**, "cántalo de nuevo".

Geoffrey Hill (Inglaterra, 1932-2016), Himnos de Mercia. Versión Jordi Doce y Julián Jiménez. DVD Ediciones, Barcelona, 2006

Notas del Ad.:
* Autopista que une Birmingham con Exeter.
** King Offa, monarca legendario de Mercia, uno de los reinos de la heptarquía anglosajona

I
King of the perennial holly-groves, the riven sandstone: overlord of the M5: architect of the historic rampart and ditch, the citadel at Tamworth, the summer hermitage in Holy Cross: guardian of the Welsh Bridge and the Iron Bridge: contractor to desirable new estates: saltaster: money-changer: commissioner for oaths: martyrologist: the friend of Charlemagne.

"I liked that", said Offa, "sing it again"
---
Foto: Geoffrey Hill, 2007, Chris Floyd, The New York Magazine
El ideal es la brutalidad, una buena crítica debería funcionar como una guillotina, de ella debería más bien salir sangre que otra cosa. Pero realmente creo, con alguna experiencia, que eso no está al alcance de los hombres y que, en el fondo, sin poder llegar hasta el fin, y sin poder matar a quienes no se ama ni verdaderamente llevar al cielo a los que se ama, no queda más que permancer en una suerte de modestia.

George Bataille, Una libertad soberana, Paradiso, Buenos Aires, 2007

martes, junio 19, 2007





Eduardo Grossman
"FOTOS 2005-2007"

Fotogaleria del Teatro General San Martin
Miércoles 6 de Junio de 2007
a Domingo 1° de Julio de 2007

El Partenón, la Gran Muralla china, la basílica de San Pedro, el Taj Mahal, la torre Eiffel o la Sagrada Família son monumentos reconocibles por casi todas las culturas. Valentín Vallhonrat ha fotografiado éstos y otros edificios emblemáticos del mundo (...)

Lo primero que llama la atención de estas fotografías es la penumbra, esa luz azulada de antes del amanecer, inquietante, que borra los volúmenes de los edificios. Es uno de los procedimientos que utiliza Vallhonrat en este trabajo donde aborda cuestiones sobre la realidad y la ficción, identidades culturales, nuestra forma de adquirir conocimientos y el concepto colectivo de monumentos, entre otras. Las imágenes han sido tomadas en parques temáticos del Japón, es decir, de reproducciones de los auténticos edificios. Y Vallhonrat las ha realizado siguiendo el sistema ideado por el arquitecto Violet Le Duc para documentar el patrimonio arquitectónico, base de catalogación fotográfica del mundo emprendida por un grupo de fotógrafos franceses en 1851, entre ellos Baldus y Le Grey.

"Estudiando los trabajos de aquellos fotógrafos me di cuenta de que no coincidían con lo establecido por Le Duc porque, según sus premisas, la escena debía fotografiarse desde su eje central y según unas normas relativas a la altura y el horizonte, entre otras, que resultan imposibles de llevar a cabo porque en muchos casos no se tiene distancia suficiente. Hubiera sido necesario volar como un ángel", explica Vallhonrat. Él ha retomado aquellas normas como base formal de esta serie.

A su planteamiento conceptual corresponde la luz azul del amanecer que unifica las imágenes. Cuando no ha podido trabajar a la luz de la luna, ha usado la técnica de la noche americana, "de la que Truffaut y Buñuel fueron maestros, y de los que aquí soy deudor". El fotógrafo ha elegido esa luz porque "nos ofrece la posibilidad de escapar a la seducción de las apariencias. Estos edificios son espacios de poder y de espiritualidad, y las fotos invitan a descubrir nuevas formas de percepción de lo real y a discernir y separar realidad, discurso y creencia de nuestra propia experiencia".
Olga Spiegel, 3 de diciembre de 2004, Barcelona


  • e-Barcelona.org







  • Vuelo de ángel

  • En su reflexión para llegar al punto artístico que le interesa presentar, Vallhonrat (Valentín, Madrid, 1956) investiga sobre "el poder dominante y de cómo el patrón de representación del lenguaje está cambiando y a punto de ser desmantelado". Explica entonces que "las mismas razones que hicieron a Talbot abandonar su proyecto The pencil of Nature son las que abrieron la puerta a la inacabable serie de frustraciones que generaciones enteras de fotógrafos han sufrido en torno a la resolución de la imagen final, la fidelidad al original, la permanencia de las imágenes, los soportes y la estabilidad del color. A todos estos problemas de comunicación, de permanencia, de miedo a desaparecer, de apego a la existencia y a los objetos, nuestra tradición ha respondido con razones técnicas que se han ido desarrollando a lo largo de los siglos".


  • El País, Madrid
  • domingo, junio 17, 2007

    La batalla era la guerra


    V

    en la carta decía

    esa batalla era la guerra, siempre es así
    aunque las mujeres usen corsé de plomo
    y se inventen una repetición que las salve,
    siempre es así.
    sueño de paradojas
    no están. se pierde la escritura en los fantasmas
    nada que hacer.
    perdí mi joystick
    todo el mundo se mueve y no hay nada que hacer


    Edgardo Pígoli (Buenos Aires, 1966), branquia, Tantalia/Crawl, Buenos Aires, 2006

    miércoles, junio 13, 2007


    Via: VideoSift
    EN EL DESIERTO

    En el desierto
    Vi una criatura, desnuda, bestial,
    Que, en cuclillas sobre el piso,
    Sujetaba su corazón con sus manos
    Y comía de él.
    Dije: “¿Está bueno, amigo?
    “Es amargo – amargo,” contestó;
    “Pero me gusta,
    Porque es amargo,
    Y porque es mi corazón.”

    Stephen Crane (Newark, New Jersey. EE.UU., 1871-Badenweiler, Friburgo, 1900)
    Versión de Andrés Hax.


    IN THE DESERT
    In the desert
    I saw a creature, naked, bestial,
    Who, squatting upon the ground,
    Held his heart in his hands,
    And ate of it.
    I said: “Is it good, friend?”
    “It is bitter - bitter,” he answered;
    “But I like it
    Because it is bitter,
    And because it is my heart.”

    Geoffrey Hill, De "Himnos de Mercia"


    XXIII

    En tapices, en sueños, disponían como fuera promulgado, el retorno, el reingreso, de la trascendencia en este mundo sublunar. Opus Anglicanum, su severo misterio plagado de agujas: las venas plateadas, el pan de oro, el viñedo en voluta, obras maestras de trama traicionera.

    Salían caminando a duras penas de la oscuridad, sacudiendo sus botas, raspando máculas de cieno y flema de sus suelas. Masticaban tocino frío. Las lámparas se hinchaban de una luz aceitosa y fiable.

    Geoffrey Hill (Bromsgrove, Inglaterra, 1932-Cambridge, Inglaterra 2016), Himnos de Mercia (Mercian Hymns, 1971). Versión de Jordi Doce y Julián Jiménez Heffernan, DVD Ediciones, Barcelona, 2006


    XXIII
    In tapestries, in dreams, they gathered, as it was enacted, the return, the re-entry of trascendence into this sublunary world. Opus Anglicanum their stringent mystery riddled by needles: the silver veining, the gold leaf, voluted grape-vine, masterworks of treacherous thread.

    They trudged out of the dark, scraping their boots free from lime-splodges and phlegm. They munched cold bacon. The lamps grew plump with oily reliable light.
    ---
    Imagen: Geoffrey Hill, nsotd4/YouTube

    sábado, junio 09, 2007

    (...) no se puede decir que uno permanezca mucho tiempo en un sitio cuando se mueve en Internet. Los sitios suelen saber esto. La pantalla luminosa, muchas veces parpadeante, mueve a la acción, es muy distinta al papel. A veces, con mucho tino, los constructores de los sitios instrumentan la fragmentación como un lenguaje. Y potencian el impulso de viaje: colocan links, referencias dentro incluso de los textos, de modo tal que si uno sigue ese desvío es probable que no regrese al discurso interrumpido, o que regrese al otro día.
    Esto es un lenguaje. No es nuevo, pero no voy a utilizar este argumento. Digo de paso: es el lenguaje académico y enciclopédico por excelencia. El lenguaje de las notas, los incisos y las bibliografías. Pero se trata de otra cosa, y esta es la novedad: todo el mundo lee realmente así.
    Por su naturaleza esquiva, tal vez esquizoide, tal vez histérica, la poesía encontró un campo ideal en esta cibercultura. Supera los problemas de edición y distribución de libros, parece anular el mercado, es gratuita, no hay que enfrentar barreras, tratar con editores, comprobar con decepción que los libros no se vendieron, a veces, ni siquiera se distribuyeron. Nos dejan permanecer en la ilusión de que alguien, del otro lado de la pantalla, nos lee. Por lo demás, es fácil hacerlo: la poesía es fragmentaria, o viene en cápsulas, una hoy, otra mañana o pasado.
    Pero no tengo certeza sobre todo esto. Es seductor decir que la cibercultura ha sabido instrumentar su fragmentación, que la poesía y otras formas de literatura como el diario, la miscelánea o el comentario, se ajustan perfectamente a ella, y, sobre todo, que las reglas del mercado desaparecen allí y con eso, por lógica, el carácter de mercancía de la poesía y otras formas de literatura (...)
    La cuestión de la espiritualidad, y de la trascendencia la coloco en relación con esto como mero signo de pregunta también: ¿dónde está la espiritualidad de un libro y cuál es el Libro, con mayúscula? Quien cree que la Biblia le está diciendo algo sobre otro mundo, no puede temer que la espiritualidad de la Biblia se pierda en la cibercultura. El creyente sabe que no es el medio, es el mensaje.(...) El Libro con mayúscula, porque es a la vez orgánico y fragmentario, es irreducible. Los libros, con minúscula, probablemente no pierdan nada cuando estén en la cibercultura, íntegros pero expuestos a la fragmentación; y tal vez nada pierdan cuando también se escriban y permanezcan en la cibercultura. El cosmos en el microcosmos. Pero, desde luego, que hayan abolido el capitalismo será una ilusión. Que hayan encontrado el camino alternativo a la mercancía, también.

    J. Aulicino, La Plata, 8.6.2007
    II ENCUENTRO NACIONAL DE ESCRITORES
    LA PLATA JUNIO 2007

    "Lenguajes posibles en la era multicultural"
    Literatura, cine, teatro, música

    Organiza:
    DIRECCIÓN GENERAL DE CULTURA Y EDUCACIÓN
    MUNICIPALIDAD DE LA PLATA
    Centro Cultural Pasaje Dardo Rocha
    Sala Polivalente
    50 entre 6 y 7

    Apertura: Jueves 7, 20 hs
    “Estética e Ideologías en el paisaje contemporáneo”
    José Luis de Diego, Doctor en Letras, UNLP
    Carlos Vallina, Lic. en Cinematografía, UNLP
    María de las Mercedes Reitano, Doctora en Artes, Sorbona

    MESAS a desarrollarse el viernes 8
    18,30 hs
    “Lenguajes alternativos en la Sociedad de la Información: /el underground-el Libro-formatos digitales”

    Trascendencia en la posmodernidad: el poder de los impotentes.
    Fragmentación en el lenguaje artístico. Cibercultura, ciberética y lenguaje.
    El libro, instrumento espiritual.
    Nicolás Casullo (Capital); Andi Nachon (Capital); Jorge Aulicino (Capital); Víctor Redondo (Capital)
    Coordina la mesa: Ana Cuenya

    20 hs
    “Diálogo intercultural/ El narrador como explorador de la existencia”

    Una escritura atravesada por la mundialización.
    Arte en las márgenes: centro y periferia.
    Un periodismo pensado por y para la gente.
    Mempo Giardinelli (Chaco); Juan Carlos Moisés (Chubut); Angélica Gorodischer (Santa Fe); Marta Dillon (Capital)
    Coordina la mesa: Ximena Linares Calvo

    Mesas a desarrollarse el sábado 9
    16 hs
    “Diversidad y pluralidad en el arte/Poesía, narrativa y teatro en la era pluricultural
    Narración y poética en un mundo entendido como un lenguaje. La escritura como estrategia de resistencia creativa. Puesta en escena del texto dramático.
    Alicia Genovese (Buenos Aires); Beatriz Catani (Buenos Aires); Daniel Dalmaroni (Buenos Aires; Liliana Heer (Santa Fe)
    Coordina la mesa: Genoveva Arcaute

    18 hs
    “Música como un lenguaje-otro”

    Entramado de letras, ritmos y literatura en la música. Textura en el sonido de las máquinas: los lenguajes que abarcan una nueva tecnología musical. Palabras y sonidos.
    Sergio Pujol (Buenos Aires); Daniel Samoilovich (Capital); Liliana Vitale (Capital)
    Coordina la mesa: Mario Arteca

    20 hs
    “De la escritura y el cine”

    Del texto escrito a la imagen. Tradición y vanguardia: el tragaluz del infinito. Narrativa, tiempo, paisaje de las formas. Arte, caos, orden. Des-cubrir, re-velar el mundo.
    Diana Bellessi (Santa Fe); Sylvia Iparraguirre (Buenos Aires); Gustavo Fontán (Buenos Aires); Liliana Bodoc (Mendoza)
    Coordina la mesa: Amílcar Moretti


    Declarado de Interés Educativo por la Dirección General de Cultura y Educación de la provincia de Buenos Aires.
    Coordinación general
    Lic. Sandra Cornejo

    jueves, junio 07, 2007

    -La destrucción del objetivo es la moral misma de los budistas, ¿no es cierto?

    -Exactamente.

    -...que dice: nunca hacer algo por sus frutos...

    -Exactamente.

    -Es probable que esa destrucción del objetivo entre los budistas sea para dar lugar a Dios. En usted, ¿para dar lugar a qué?

    -Jugando con las palabras, diría que es para sustituir a Dios.

    -¿Por él mismo probablemente...?

    -Dejar sitio a Dios en otro sentido del que usted emplea, me parece. Por mi parte, no veo necesidad de nombrar un Dios imanente; y siempre me pareció que a partir del momento en que se nombra a Dios, se designa una trascendencia. Porque se define a Dios nombrándolo. Uno se liga a las definiciones, al menos en todas las teologías que hablaron de él.

    -Sí, es una palabra muy trillada que naturalmente ha cambiado de sentido. Pero pienso que uno podría quizá entenderse sobre la idea de que puede llamarse Dios a la parte de uno mismo que encontramos válida por oposición a la que querría precisamente contraer las costumbres.

    -Correría el riesgo entonces de engañar a los que me rodean. Porque si entendiera las cosas de ese modo, sería mi lado tonto, mi costado ridículo al que llamaría Dios, algo que quizá no es muy sensato...

    -Sí, pero, en fin, ¿diría usted de manera más primaria que destruir el objetivo, como quiere, es hacerle sitio a Dios, o a la nada?

    -Dios o nada, como se quiera. En realidad uno deja la puerta abierta.

    -Exactamente, ¿pero usted acepta esa nada?

    -No se puede decir que a partir del momento en que se suprime todo tipo de objetivo pueda llegar a haber aun nada. Nada, ya es mucho decir, ya que no nos importa un carajo. ¿No le parece?, no puede haber un objeto de pensamiento que se llame nada.

    -¿Eso significa, por lo tanto, acoger en el instante lo que está en uno?

    -Consiste en suprimir aquello que los milenios de humanidad acumularon en el pensamiento.

    -Sí, ¿pero en provecho de qué?

    -En provecho del desorden del pensamiento que me gusta, y que me parece, en resumidas cuentas, viene a contravenir una frustración general. En el desorden del pensamiento nace por ejemplo la poesía... No digo que sea la poesía lo que quise designar hace un momento, pero de todas maneras es una indicación. Hay algo profundamente poético en todo desorden del pensamiento.

    -¿Desorden en relación a qué orden?

    -Al orden muy simple del que hablaba, el orden que uno está obligado a tener cuando quiere hacer una valija para tomar el tren.

    -Sí, entonces la poesía es el orden inverso de la valija, pero es también un orden.

    -Exactamente.

    -¿Tiene un modo especialmente poético de hacer su valija, es decir, amontonar los objetos en desorden?

    -¡Ah no! Para nada, tengo mucho orden cuando hago mis valijas...


    George Bataille, Una libertad soberana, Entrevistas, III. Traducción de Hugo Savino, Paradiso, Buenos Aires, 2007.