viernes, septiembre 26, 2014

Adam Zagajewski / Dos poemas










El cine Potencia

La pantalla del cine Potencia podía acoger
cualquier película y cualquier imagen;
los indios se encontraban aquí como en casa,
pero los héroes soviéticos
tampoco podían quejarse.
Al acabar la sesión se hacía un silencio
tan profundo que la policía se inquietaba.
Pero por la tarde la ciudad dormía con la boca
abierta, como un niño en el cochecito.
Al atardecer a veces se levantaba viento
y en el crepúsculo la tormenta centelleaba
con un resplandor irreal, violeta.
A medianoche en el límpido cielo
volvía la frágil luna.
Parece que algunos domingos
Dios estaba cerca.


En la belleza ajena

Sólo en la belleza ajena
hay consuelo, en la música
ajena y en los poemas ajenos.
Sólo en los otros hay salvación,
aunque la soledad sepa como
el opio. No son el infierno los otros,
si se los ve por la mañana, cuando
limpia tienen la frente, lavada por los sueños.
Por eso pienso mucho qué
palabra emplear, «él» o «tú». Cada «él»
es una traición a cierto «tú», mas,
a cambio, en un poema ajeno fiel
aguarda un sereno diálogo.


Adam Zagajewski (Low, 1945), Las ideas estéticas de Adam Zagajewski, tesis doctoral de Ángel Enríquez Díaz-Pintado, Departamento de Filología Griega-Filología Eslava de la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Granada, Granada, 2013
Trad. de Ángel Enríquez Díaz-Pintado
Envío de Jonio González

1 comentario:

  1. Encuentro en ese diálogo sereno, la esencia de la poesía, algunas veces.

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