miércoles, febrero 23, 2011

Patrizia Cavalli / Poemas, 2




Aun cuando parece que el día
ha pasado como un ala de golondrina,
como un puñado de polvo
arrojado y que ya no es posible
recoger y la descripción
el relato no encuentran necesidad
ni escucha, hay siempre una palabra
una palabrita que decir
aunque sea para decir
que no hay nada que decir.



En el cesto de la ropa blanca sucia
reconozco el verano
los pantalones livianos las camisetas.



Tengo mucho apuro por partir
para poder pararme a limpiar
las huellas de la escapada.



Dulcísimo es quedarse
y mirar en la inmovilidad
soberana la belleza de una pared
donde el hilo de la luz y la lámpara
existen desde siempre
para garantizar su permanencia.



Montaña de luz abanico
¡paisajes paisajes! cómo podré
desatar mis pies, cómo
descender -reina de las rocas
y de los abismos- al paso involuntario,
a la mano que abre una puerta, a la voz
que pregunta dónde iré a comer.


Patrizia Cavalli (Todi, 1947), Poesie, Einaudi, Florencia, 1999, La poesía italiana del Secondo Novecento
Versiones de J. Aulicino


Anche quando sembra che la giornata / sia passata come un'ala di rondine, / come una manciata di polvere / gettata e che non è possibile / raccogliere e la descrizione / il racconto non trovano necessità / né ascolto, c'è sempre una parola / una paroletta da dire / magari per dire / che non c'è niente da dire.


Nel cesto della biancheria sporca / riconosco l'estate, / i pantaloni leggeri le magliette.

Avevo troppa fretta d partire / per potermi fermare a ripulire / le tracce della corsa.


Dolcissimo è rimanere / e guardare nella immobilità / sovrana la bellezza di una parete / dove il filo della luce e la lampada / esistono da sempre / a garantire la loro permanenza.

Montagna di luce ventaglio,/ paesaggi paesaggi! come potrò / sciogliere i miei piedi, come / discendere - regina delle rupi / e degli abissi - al passo involontario, / alla mano che apre una porta, alla voce / che chiede dove andrò a mangiare.

Foto: Patrizia Cavalli Facebook

1 comentario:

  1. ni escucha, hay siempre una palabra
    una palabrita que decir
    aunque sea para decir
    que no hay nada que decir.

    ¡Eso es lo quería escuchar..!

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